Plataforma Cero
Publicación Mensual
Año 20 | Número 242 MAR 2026

SINOPSIS

HOLA AMIGOS!

Tal como sucede desde la captura del narco dictador Maduro de Venezuela, el Gobierno de EEUU quiere liberar a Occidente del narco crimen organizado y de las dictaduras terroristas que oprimen a los países como Iran con amenaza de armas nucleares y que como hemos visto al comenzar marzo, ha preferido entrar en guerra con EEUU que acceder a las distintas propuestas de diálogo que este país intentó 10 dias antes para evitar precisamente esta guerra. En los recientes videos y comentarios que les hemos traído, tendrán acceso a una información amplia de los hechos que nos muestran una guerra lejana para nosotros, pero cercana por la implicancia de devastación y muerte que implica y el riesgo de extenderse a una confrontación mundial.

Para esta Cuaresma, que transcurre en un mundo en guerra, el Papa Leon XIV propone “un ayuno” de palabras hirientes y cultivar la amabilidad. Para el Pontífice, este tiempo de conversión es una oportunidad para que la fe “recobre su impulso y el corazón no se disperse entre las inquietudes y distracciones cotidianas”.

Sigamos la receta del Papa Leon y tratemos de respirar la paz divina en la oración, haciendo este ayuno y el de cualquier otro hábito cotidiano que nos quite fuerzas y nos aleje del encuentro con nuestro amado Señor Jesucristo en la próxima Santa Pascua.

Seguimos rezando mucho por la paz del mundo, la paz en la Argentina, la paz en nuestras comunidades y la paz en nuestros corazones.

Que tengan una feliz Cuaresma y una gran Pascua de Resurrección!

Muchas gracias por acompañarnos!
Maria Josefina Ramos y el staff de PlataformaCero®

 

NOTAS EDITORIALES

Los conocidos de siempre
Laprensa.com.ar
Sergio Crivelli
03-03-2026

El discurso de Javier Milei en el Congreso contuvo un nivel de exabruptos contra la oposición nunca oído de boca de un jefe de Estado en un acto institucional. Pero eso no fue lo único extraordinario. El Presidente hizo también una detallada denuncia de un intento de golpe de Estado en su contra ocurrido el año pasado.
En ese terreno, llamó la atención el silencio de los imputados: del peronismo y de los medios y grupos empresarios fácilmente identificables. El peronismo, acusado de querer regresar por cualquier camino al poder y sus aliados del Círculo Rojo imputados de querer beneficiarse con una devaluación por la que venían presionando sin suerte desde hacía meses.

Según el Presidente, “en dicho mes (mayo de 2025), luego de nuestro triunfo las elecciones de la Ciudad, comenzó a digitarse un ataque sin precedentes en la historia argentina, y que tomó su punto más alto luego de las elecciones del mes de septiembre en la provincia de Buenos Aires; algo que a opositores y propios, digamos, los hacía soñar con abrazar el sillón de Rivadavia. Ese ataque coordinado entre el Congreso de la Nación, sancionando leyes irresponsables; algunos medios de comunicación, con operaciones y engaños de todo tipo para confundir al electorado, y algunos sectores empresarios que apostaban por una devaluación para beneficiarse a costa de los pobres, generó un nivel de incertidumbre en la sociedad pocas veces visto”.

La denuncia podría ser considerada producto de la paranoia si no existiese el antecedente de 2001 con la pueblada fraguada en el conurbano que derrocó al presidente radical Fernando de la Rúa e instaló en su lugar al peronista Eduardo Duhalde que había perdido las elecciones contra el mismo De la Rúa apenas dos años antes. Aquel asalto al poder había comenzado el año anterior con denuncias del peronismo sobre “coimas en el Senado” que la justicia terminó probando falsas, pero que fueron propaladas por los medios beneficiados con la licuación de sus deudas apoyada por Duhalde y el peronismo.

Milei no espera que el Congreso avance sobre su denuncia, a pesar de que los diputados arman comisiones investigadoras por cualquier denuncia en los medios. Pero fue al fondo de la cuestión al considerar las enormes pérdidas que un sistema corporativo genera a la sociedad en su conjunto. “¿Alguien quiere seguir con un modelo empobrecedor donde solo ganan los políticos corruptos y los empresarios amigos del poder, a costa de los argentinos de bien?”, se preguntó.

Lo que siguió fue un embate contra el “nacionalismo” que defiende la industria local ineficiente que, desde la óptica presidencial, está en el centro del régimen corporativo responsable de la decadencia de las últimas ocho décadas.

A esa embestida, también la oposición respondió con el silencio, aunque es el Congreso el espacio
institucional donde deberían debatirse y eliminarse las rémoras de un “modelo” mafioso y empobrecedor. Y, de paso, identificar sin insultos, ni agresiones, a los conocidos de siempre para que quede claro quién se benefició con la pobreza generalizada.

 

“La moral como política de Estado”, el mensaje de Milei antes de la Asamblea
Laprensa.com.ar
01.03.2026

A pocas horas de encabezar la apertura de sesiones ordinarias en el Congreso Nacional, el presidente Javier Milei lanzó un mensaje cargado de simbolismo a través de sus redes sociales para anticipar el tono de su próxima alocución ante la Asamblea Legislativa.
Bajo la consigna “La moral como política de Estado”, el mandatario publicó un posteo en su cuenta de X que incluyó una fotografía suya junto a un busto del general José de San Martín, vinculando su gestión con los valores del libertador.
Este pronunciamiento oficial, según supo la Agencia Noticias Argentinas, funciona como una pista directa sobre el contenido del discurso que brindará el titular del Ejecutivo, donde se espera que profundice en los lineamientos éticos y políticos de su programa de gobierno.
La elección de la figura de San Martín y la referencia a la “moral” marcan el terreno de lo que será su presentación en el recinto, en un contexto de alta expectativa por los anuncios y el balance de gestión que presentará ante los legisladores.

 

Bullrich no para de doblegar al kirchnerismo en el Senado
La imagen de Karina Milei festejando triunfos legislativos desde los palcos del antiguo bastión peronista se convirtió en la postal de una oposición resignada de antemano a la derrota
Laprensa.com.arf
Sergio Crivelli
01-03-2026

Las sesiones extraordinarias cerraron con una imagen más elocuente que mil palabras: la de Karina Milei y su entorno aplaudiendo desde las galerías del Senado la sanción de las reformas promovidas por el Ejecutivo. Un día tras otro, como si se hubieran abonado al palco.
Mientras tanto, abajo, Patricia Bullrich hacía que la nueva mayoría formada tras el éxito electoral de octubre derrotara disciplinadamente en una votación tras otra a un peronismo que dominó de manera hegemónica la cámara desde 1983, pero que ahora se desgrana por falta de conducción, de liderazgo y de una estrategia racional para frenar la sangría de legisladores.

En menos de tres meses Javier Milei consiguió sancionar el presupuesto, el olvido fiscal, la reforma laboral, la penal juvenil, el nombramiento de Fernando Iglesias como embajador y abrió la puerta para la reforma de la Ley de Glaciares para atraer inversiones mineras.
Una verdadera aplanadora ante la cual empalidece el “rodillo parlamentario” con el que en su época de hegemonía Cristina Kirchner forzaba al Congreso a sacar leyes “exprés”.
El giro de 180 grados en la relación de Javier Milei con el parlamento tiene varias causas, entre ellas, el fortalecimiento de los bloques libertarios, pero la decisiva es el colapso peronista del que fue un testimonio más el martes pasado la pérdida de la vicepresidencia del Senado que le correspondía por ser la primera minoría real del cuerpo.

La designación para el cargo de una peronista disidente, Carolina Moisés, enfrentada abiertamente con Cristina Kirchner por cuestiones partidarias, fue un golpe simbólico, pero demoledor para la imagen del kirchnerismo. Esa posición de poder es más formal que efectiva, pero demostró que Bullrich controla la cámara y que equivale al suicidio político la inflexibilidad del kirchnerismo que se opuso también a integrar las comisiones porque no conseguía la cantidad de lugares que pretendía.
Todo el peronismo está preso de la estrategia de CFK de apostar exclusivamente al colapso del plan de estabilidad para aprovechar el caos político subsiguiente y volver al poder. Todos los posteos de la ex presidenta, todos los discursos de su vocero en el Senado José Mayans y todas las declaraciones de los camporistas dicen lo mismo: el programa de Luis Caputo va camino al desastre.
Creen que ese conjuro los exime presentar una alternativa, pero el problema es que ata de pies y manos al peronismo en su totalidad para elaborar una propuesta superadora. La idea de los “K” bloquea cualquier iniciativa. Desde esa perspectiva la clave del futuro está en el pasado. Pero ni Axel Kicillof, cada vez más devaluado en la interna peronista, se aparta un milímetro del libreto.
Esto explica afirmaciones como la del gobernador Quintela (“Este gobierno no llega a 2027”), que son variaciones sobre el mismo tema del helicóptero recitadas ya hace mucho por Albistur y otros peronistas desnortados.

La perplejidad imperante en el PJ explica también reacciones insólitas como la de Miguel Pichetto que después de reunirse con Cristina Kirchner afirmó que “el peronismo tiene que perdonarse”, frase que lleva a la sospecha de que la dirigencia opositora no entiende o directamente prefiere ignorar los cambios ocurridos en la sociedad que los rechaza.
El problema no es que los peronistas no se perdonen entre ellos, sino en que la sociedad no los perdona. No perdona ni a Cristina Kirchner, ni a Alberto Fernánez, ni a Martín Guzmán, ni a Silvina Batakis, ni a Sergio Massa. No perdona más del 50% de pobres, la inflación desbocada, ni la dirigencia política preocupada sólo por sus “cajas”, mientras la miseria se extendía casi tan rápido como la corrupción.
Los políticos no son, sin embargo, los únicos que se resisten a admitir el cambio. Otro tanto ocurre con empresarios como Rocca y Madanes que quedaron en la mira de Milei en su condición de representante del modelo prebendario estatista. “Algunos vamos a quedar en el camino”, admitió el jueves el presidente de la Cámara de Comercio después de visitar a Adorni.

Mientras tanto la crisis del modelo Milei-Caputo parece lejana. Las finanzas están acomodadas, el BCRA compró 2.500 millones de dólares, Caputo “rolea” deuda a menos del 6% y el dólar se mantiene estable. Los que hicieron crecer la economía en 2025 fueron el agro, el petróleo, la minería y los bancos.
La economía “real”, sin embargo, no está tan acomodada. Los asalariados sintieron la inflación y desmejoró la percepción del plan de estabilidad (ver “Expectativas pesimistas”), pero ese es un problema al cual Milei y Caputo se dedicarán el año que viene.

 

OPERACION FURIA EPICA: DIA 05
“En términos estratégicos, es la situación más difícil en 80 años”
En un ping-pong con La Prensa, Rosendo Fraga analiza las causas, el desarrollo y las consecuencias de la guerra en Medio Oriente.
POR GUILLERMO BELCORE
04-03-2026

-¿Lo sorprendió la magnitud de la Operación Furia Épica?.
-No. El despliegue militar ya estaba hecho. Estados Unidos había enviado dos grupos de portaaviones al Golfo Pérsico, con todo lo que ello implica en buques de apoyo, buques de desembarco, aviones de combate, tropas. Fíjese que el Pentágono tiene cuatro grupos de portaaviones. Es decir, navega en la región la mitad de su poder de fuego.
Trump había hecho una amenaza y había formulado un ultimátum de diez días de duración. Exactamente, el mismo modelo que la vez anterior, en la llamada Guerra de los doce días.

-Da la impresión de que esta guerra era inevitable...
-Trump no podía retirarse del teatro de operaciones sin usar la fuerza. Hubiera sido un desgaste intolerable, una muestra de debilidad si no daba la orden de abrir fuego. El analista de la realidad, y de la historia en general, debe, por encima de todo, conocer la personalidad y la forma de razonar del conductor, en este caso de Trump. Yo sabía que iba a atacar no por información, lo sabía por deducción, tras el análisis del liderazgo.

-¿Cómo evalúa usted la capacidad de resistencia y de respuesta de Irán?
-Yo creo que hay en Occidente una subestimación del poder iraní. Muchos analistas pronosticaban días atrás un inmediato colapso del régimen, una vez que interviniera Estados Unidos con todo su poder militar. Sin embargo, no ha sido así.

-¿Espera un colapso de la teocracia islámica?
-Irán no es una sola etnia, en Irán viven por lo menos siete etnias. Y acá hay que ver cómo evoluciona este tema. Si se alza una etnia para confrontar con el grupo dominicante, los persas. Es un tema abierto, en todo caso. ¿Afganistán tiene frontera con Irán? Sí ¿Y qué está pasando ahora?

-Pakistán está atacando Afganistán. ¿Uno puede suponer que son acciones coordinadas?
Se aprovechan los momentos. Hay un aspecto fundamental en los conflictos como éste: el efecto granada. Trump arrojó una granada explosiva en el escenario global. La primera esquirla la vemos ahora en Afganistán. No será la última, le aseguro

-¿Irán tiene capacidad militar para hundir un portaaviones con sus drones y misiles supersónicos chinos?
No lo sé. Lo que puedo decir es Irán tiene una capacidad misilística mayor a lo pensado.

-Por eso, Estados Unidos exigía el desarme en las negociaciones en Ginebra, ¿verdad?
-En la mesa de negociaciones, Trump exigía dos cosas a los iraníes: el desarme de misiles y drones y el desmantelamiento del enriquecimiento de uranio. Teherán sólo podía aceptar el segundo punto.

-¿Debemos esperar una guerra larga?
-Cuanto más larga sea, más difícil será la situación política de Trump. El es un líder que no puede soportar una situación de este tipo por mucho tiempo sin resultados palpables. Cada día que resista Irán evidenciará la debilidad de Estados Unidos, con todo su poder militar. Pero cada día que pase será más probable que el Pentágono empeñe todo su arsenal.

-Rusia y China son de palo en este asunto, ¿verdad Don Rosendo?
-En el corto plazo, Rusia es el gran beneficiado por la escalada del precio del petróleo. Incluso, no descarto que Trump permita ahora que lleguen a puerto los buques de su flota fantasma para no agravar los problemas globales de suministro. A mediano plazo, vislumbro beneficios para China (y para Europa) porque se abaratarán los hidrocarburos con un cambio de régimen en Irán, bajo tutela estadounidense. Qué paradojal, un triunfo de Europa en esta guerra.

VUELA EL CRUDO
-El precio del crudo se ha disparado esta semana. ¿Es preocupante?
-Es una situación transitoria. Lo que me indica es que el mercado espera un conflicto prolongado. Lo que pasa es que ahí va a entrar en conflicto la situación de Trump. El cierre de facto del Estrecho de Ormuz pone en tensión los intereses militares de Estados Unidos con sus intereses económicos. ¿En qué medida Trump quiere apurar militarmente la resolución? ¿Hasta que punto las grandes petroleras lo prefieren? Lo que no cabe duda es que, en términos estratégicos, es el momento más complicado de los últimos 80 años.

¿Más que la guerra fría y la Primera Guerra del Golfo?
Los controles eficaces de aquel mundo ya no existen. La contención nuclear tampoco. Hablamos de Pakistán, recién. Irán buscaba desarrollar armas atómicas. Estamos en un cuadro realmente complejo. Por ejemplo, la OTAN está en su primera situación de guerra en Europa desde 1945, pero no lo quiere asumir.

-Hizbulá atacó el lunes a Chipre. Europa no reaccionó.
Esta crisis refuerza la idea de una OTAN que no tiene capacidad de acción militar.

Hablámos del efecto granada. ¿Alguna esquirla puede llegar a la Argentina?
Yo diría posible, pero improbable. No es difícil que una célula terrorista se infiltre en nuestro país, pero hoy día el terrorismo fundamentalista en el mundo tiene otras prioridades.

 

El mayor perdedor del mundo: Sin Maduro, los sueños de China de dominar Sudamérica se desvanecen
EPOCH TIMES
POR STEVEN W. MOSHER
06-01-2026

Opinión
Las bombas que cayeron sobre Caracas destruyeron un par de miles de millones de dólares en equipo militar de fabricación china, cuyos radares, misiles y aviones —que Beijing había promocionado como "capaces de contrarrestar a Occidente"— demostraron no estar a la altura del poderío bélico estadounidense.
Pero el ataque estadounidense hizo más que diluir la reputación de los juguetes bonitos de China y causar una grave molestia a algunos compradores incautos como Irán. Destruyó el principal puesto de avanzada de China en el continente sudamericano.
No nos equivoquemos: Nicolás Maduro era el aliado de China.
Mientras el resto del mundo rechazaba la afirmación claramente fraudulenta de Maduro de su victoria en las elecciones venezolanas de 2024, Beijing lo felicitaba "por las elecciones presidenciales sin problemas" y su "exitosa" victoria.

Y durante el último año y medio, el Partido Comunista Chino (PCCh) siguió apoyando abiertamente al régimen socialista corrupto que creó Maduro—aunque esto hace cada vez más improbable que China recupere alguna vez las decenas de miles de millones de dólares que le ha prestado.
Pero la retribución, para los partidarios comunistas chinos de Maduro, no es solo cuestión de dólares y centavos. Ni tampoco de barriles de petróleo, aunque la sed de energía de China fue parte de ella.
Beijing está constantemente a la caza de nuevos "socios estratégicos", es decir, países gobernados por líderes socialistas, comunistas o autoritarios que apoyen al PCCh contra Estados Unidos.
Y si son narcoterroristas que introducen drogas en Estados Unidos y matan a cientos de miles de estadounidenses, bueno, eso es simplemente una ventaja adicional.
La gran estrategia del PCCh en Sudamérica ha sido intentar replicar su férrea amistad con la Cuba comunista y su firme alianza con Venezuela en todo el hemisferio. Los líderes socialistas hostiles a Estados Unidos proporcionaron un terreno fértil para los avances de Beijing.
Y casi lo conseguía.

Hace apenas unos años, parecía que pronto toda América Latina marcharía colectivamente por la Nueva Ruta de la Seda de China.
El gigante asiático estaba abriendo puertos, construyendo represas, creando trampas de deuda y —hay que decirlo— difundiendo la corrupción por todas partes al sur de la frontera.
Los demagogos de izquierda controlaban la mayoría de los países de Centroamérica y Sudamérica, desde Honduras y Nicaragua en el norte hasta Chile y Argentina en el sur. Todos eran aliados de China, incluso mientras la gente común de esos países sufría los males habituales del socialismo: corrupción masiva, inflación desenfrenada y, por supuesto, la pérdida de libertad.

Pero algo curioso ocurrió durante el ascenso regional del régimen chino. En un país tras otro, la gente se alzó y expulsó a los socialistas del poder, reemplazándolos por populistas que se negaron a ceder en cuestiones fundamentales como la seguridad, la soberanía y la prosperidad—ni con China ni con nadie más.
El primero en emerger fue Nayib Bukele de El Salvador. Elegido presidente en 2019, rápidamente expulsó de las calles a miles de pandilleros de la MS-13 y otras pandillas, y luego se dedicó a reconstruir la economía del país. Las calles del país son ahora las más seguras del hemisferio occidental, y los estragos de una década de guerra civil han sido reparados.

En los últimos dos años han surgido una serie de líderes populistas similares.

Javier Milei fue elegido presidente de Argentina en 2023. Libertario comprometido, Milei redujo a la mitad la desmesurada burocracia argentina con su legendaria motosierra. La decisiva victoria de su partido en las recientes elecciones intermedias refleja la aprobación ciudadana de su enfoque de recortes, que ha estabilizado la moneda e impulsado el crecimiento económico.
En 2023, Daniel Noboa fue elegido presidente de Ecuador con una estricta plataforma de ley y orden, y luego ganó la reelección para un mandato completo en 2025. A diferencia de los gobiernos de izquierda anteriores que habían dejado que las bandas criminales actuaran descontroladamente, él, al igual que Bukele, ha detenido a miles de pandilleros y ha vuelto a hacer que las calles sean seguras.
La tendencia se aceleró en los últimos meses de 2025 ya que:

Los chilenos eligieron a José Antonio Kast, católico conservador y padre de nueve hijos, en lugar de su oponente del Partido Comunista. Kast ha prometido implementar las mismas reformas económicas que han tenido tanto éxito en la vecina Argentina, así como controlar la inmigración ilegal.
Los bolivianos eligieron a Rodrigo Paz, poniendo fin a los 10 años que el país había abrazado al socialismo, que había aplastado su economía.
Los hondureños optaron por el candidato conservador del Partido Nacional, Nasry Asfura, quien se benefició de un respaldo clave del presidente Donald Trump al final de la campaña.
Cada una de estas elecciones representa una derrota decisiva para Beijing. En conjunto, representan el descalabro total de sus ambiciones en América.

Ahora hay una masa crítica de líderes fuertes y conservadores al sur de la frontera que, como Trump, están decididos a acabar con los cárteles de la droga, estabilizar sus democracias y hacer crecer sus economías.
Y estos líderes miran al norte, en lugar del este, en busca de soluciones a los problemas de su país. Buscan estrechar lazos con Washington para abordar las amenazas regionales, por ejemplo, porque entienden que Beijing, con su apoyo a los regímenes de izquierda, está exacerbando estas amenazas.
La chispa que encendió este incendio populista fue la elección de Trump en 2016, que destrozó la ilusión de que los votantes tenían que aceptar a los mismos candidatos del establishment, cansados y reciclados, elecciones tras elecciones.

La reelección de Trump en 2024 impulsó aún más los movimientos populistas en todo el hemisferio, lo que dio lugar a nuevas campañas para elegir líderes dispuestos a abordar con decisión las preocupaciones de la gente común por la libertad y la prosperidad. Así, ahora contamos con un grupo de líderes decididos y antisistema que son aliados naturales de Estados Unidos y, cabe decirlo, enemigos naturales del régimen chino.
Es demasiado pronto para afirmar que todo el continente va por nuestro camino, es decir, el de las economías abiertas y el gobierno democrático. Los socialistas aún controlan el país más grande del continente, Brasil. Y el pueblo cubano sigue languideciendo en la isla prisión.
Pero el impulso es innegable. Los mejores días de América están por venir.
Actualmente existe una masa crítica de líderes conservadores con ideas afines en todo el continente americano que, unidos por valores compartidos y preocupaciones comunes, tienen la oportunidad histórica de hacer que Américas vuelvan a ser grande.

Los mejores días de América están por venir.
En cuanto a los mejores amigos socialistas y comunistas de Beijing que quedan en la región, no deberían dormir tranquilos en sus camas esta noche.
No porque podrían ser secuestrados por las Fuerzas Especiales de Estados Unidos a medianoche.
Sino porque su propio pueblo, inspirado por estos vientos de libertad, seguramente se está organizando para derrocarlos.

 

UNA GEOPOLÍTICA AMERICANA PARA LA “PAZ/PAX” DEL SIGLO XXI. (1)
Grl. Br. (r) Heriberto Justo Auel
01de marzo de 2026.

“El orden mundial no puede ser impuesto; debe ser aceptado.“Un orden internacional estable depende del equilibrio entre legitimidad y poder.”
Henry Kissinger -1923/2023-

  1. SIGLO XXI: TANSICIÓN GEOPOLÍTICA, RECUPERACIÓN CULTURAL Y CONTROL CIVILIZATORIO.
  1. SIGLO XXI: TRANSICIÓN GEOPOLÍTICA GLOBAL Y RECUPERACIÓN CULTURAL Y CIVILIZATORIO OCCIDENTAL.

 

Vivimos -en el amplio marco de la Política Internacional Contemporánea- la confrontación de EE.UU. y China, por la supremacía mundial. Desde una perspectiva geopolítica americana -liberal, democrática y talasocrática- se lanzó con el llamado Pivot to Asia -también denominado “Rebalance to Asia”- anunciado formalmente en 2011 por Barack Obama y operacionalizado por la entonces Secretaria de Estado, Hillary Clinton. Su fundamento estratégico era claro: el centro de gravedad económico y geopolítico del siglo XXI se desplazaba hacia el Indo-Pacífico, y sus objetivos estratégicos fueron:

Contener o equilibrar el ascenso de China.

Reforzar alianzas tradicionales -Japón, Corea del Sur, Australia-.

Impulsar acuerdos comerciales -TPP-.

Aumentar presencia naval en el Pacífico.

Defender la “libertad de navegación” en el Mar del Sur de China.

Las medidas claves de orden militar correspondientes fueron:

Donald Trump -en su primer turno- abandonó el TPP, pero endureció la confrontación comercial con China y Joe Biden consolidó el concepto de “Indo-Pacific Strategy”, fortaleciendo el QUAD y el AUKUS. En síntesis: el “pivot” no fue coyuntural, sino que inauguró una fase estructural de competencia estratégica con China.

El actor chino -asiático, autocrático y telurocrático- lanzó su respuesta geopolítica en Sep 13 -bajo liderazgo de Xi Jinping, desde Kazajistán- la creación de la “Franja Económica de la Ruta de la Seda” como “componente terrestre” que se complementará en Oct 13 -desde Indonesia- con la “Ruta Marítima de la Seda del Siglo XXI” -como “componente marítimo”-. Ambas son conocidas hoy como “Iniciativa de la Franja y la Ruta de la Seda” -BRI- Sus objetivos son:

Esta maniobra geopolítica china tiene como ventaja una conducción única -asegurada en el tiempo- de Xi -su creador- y, desde una perspectiva estratégica responde constituirse en   un instrumento de consolidación del “Sueño Chino”, una respuesta al “pivot to Asia” estadounidense y una herramienta de reordenamiento del espacio euroasiático. Además, China extendió la “Belt and Road Initiative” -BRI- progresivamente, hacia Iberoamérica, desde 2017, cuando la región fue definida como “extensión natural” de la Ruta Marítima. Más de 20 países latinoamericanos han firmado memorándums de adhesión. Enfocados en energía -represas, petróleo, litio-, infraestructura portuaria, telecomunicaciones -5G- y minería estratégica. China se convirtió en el primer socio comercial de Brasil, Chile y Perú y segundo de Argentina, que firmó su incorporación a la BRI en febrero de 2022 -durante la presidencia de Alberto Fernández- en Beijing. Entre los principales instrumentos comprometidos están: financiamiento para represas en Santa Cruz, proyecto nuclear Atucha III, modernización del Belgrano Cargas y swap de monedas con el Banco Popular de China.
Las implicancias económicas para Argentina -desde una perspectiva geopolítica- fueron el acceso a financiamiento alternativo, la diversificación de socios y la inserción en cadenas logísticas asiáticas. Entre los riesgos observamos: la dependencia financiera, los condicionamientos tecnológicos, las tensiones con EE.UU. y el impacto en el Atlántico Sur -por la infraestructura portuaria-. El “Pivot”estadounidense y la expansión de la “BRI” china -en Iberoamérica- no son fenómenos independientes: EEUU busca preservar su esfera histórica de influencia de seguridad hemisférica y China avanza mediante instrumentos económicos, más que militares.
Iberoamérica se convierte en teatro secundario de la competencia estratégica global.

A partir de la segunda mitad del siglo XX y principios del siglo XXI Occidente somatizó la superposición de tres fenómenos sociopolíticos centrales. Desde el punto de vista geopolítico la implosión del Imperio Soviético -1989/91- que provocó un proceso de inestabilidad internacional. Con la llegada de Trump al poder -2017 y 2025- se inicia otro proceso -por cierto muy distinto- con mayor enjundia en 2025, que tiene un hito -en el ámbito de la “batalla cultural”-en la reciente reunión en Washington de la “Junta para La Paz” -19 Feb 26-, cuyo lema convocante fue “El premio es la Paz”. Estuvo presente como participante, el presidente Milei. Al respecto agregamos al pie el “Abstract” de un ensayo del Grl. Armanelli, claramente descriptivo (2).

El segundo fenómeno -más abstracto, menos conocido y comentado- fue la transculturación europea -pérdida de identidad- desde 1947 hasta la fecha, a pesar de haber sido Europa el espacio fundador del Occidente Cristiano. Las fuerzas “progre-globalistas” (2) anidadas en sus entrañas son las causantes de su suicidio sociopolítico y de su progresiva ausencia en el ámbito político internacional. Muchos países europeos importantes -como Francia, España, Irlanda, Suecia y otros- no estuvieron presentes o rechazaron participar activamente en esta iniciativa por la PAZ, debido a reservas sobre su relación con el sistema de la ONU y su enfoque político”. Las Américas -simbólicamente- han heredado el meridiano cultural occidental -otrora en Greenwich- luego de las sucesivas guerras civiles europeas, siendo la provocada entre rusos y ucranianos -aún en acto- la que pareciera precipitar a un desenlace (3).

El tercer fenómeno -desde 1945- es de carácter científico-tecnológico: el pasaje progresivo y acelerado a una nueva etapa de la civilización humana: la del Conocimiento. Gran parte de nuestras dirigencias viven aún en la guerra fría -1947/91- y en la revolución industrial -cuando transitamos la etapa posindustrial-. Carecen de adaptación a su tiempo. Esta situación compleja -y escasamente conocida por nuestro electorado- invisibilizó durante años a la hipocresía del “relato” kk, al atropello a nuestras tradiciones religiosas y sociales y a la resistencia a los cambios civilizatorios, ya fueren sociales, organizacionales o tecnológicos. En síntesis, destruíamos a nuestros valores identitarios y permanentes y rechazábamos lo que cambiaba y evolucionaba aceleradamente en el campo instrumental, originado por la ciencia y la tecnología.

Perdimos así credibilidad, nos hicimos “contractivos” y “egoístas”, quedando semi-aislados en un mundo interdependiente y además perdimos el ritmo del progreso y del desarrollo. Llamativamente naturalizamos el rumbo revolucionario castrocomunista, desde 1983 hasta 2024 -excepto breves intervalos-.  Dependientes del Foro de San Pablo nos asociamos al “globalismo contracultural neomarxista” y al crimen organizado narcoterrorista. Con una actitud disruptiva y desenfadada un “outsider” recurrió a las redes sociales y a la juventud abandonada y llegó -sorpresivamente- al poder. EL ELECTORADO NOS SACÓ DE DOS DÉCADAS DE UNA PSEUDO REVOLUCION CRIMINAL, PERO --A PESAR DE LAS EVIDENCIAS- GRAN PARTE DE LAS DIRIGENCIAS AUN SIGUE MIRÁNDOSE EL OMBLIGO. Lo hemos visto en el Congreso Nacional, en las últimas semanas. Esta situación se vive en el Continente Americano, con algunos matices diferenciales en cada país y ha dado lugar a la “batalla cultural”, cuya esencia es la Pacificación Social -particularmente iberoamericana- en el ámbito de una maniobra mayor en curso, para dar término a las guerras activas.

Estamos viviendo una dura y acelerada transición de un régimen comunista a uno capitalista. Gran parte de la sociedad lo ignora. Por primera vez -en el último siglo- la Argentina tiene una “alianza estratégica informal” (5) con EE.UU., reteniendo “asociaciones comerciales” (6) con el resto del mundo -en particular con China y Rusia-A pesar de esta situación inédita, ocurre un hecho paradojal y llamativo: en la Argentina de hoy, aliada de los EE.UU que enfrentan actualmente en la Orinoquia a nuestro enemigo de los ´70, mientras nuestros veteranos soldados siguen siendo rehenes de una pseudo revolución fallida nuevamente expulsadas del poder, por la ciudadanía. El Nüremberg argentino lleva 40 años. Los juicios son anti-constituciones, ilegales e ilegítimos y son considerados como un verdadero “circo”. Por haber sido citado en varios TTOOFF -como testigo de concepto- puedo asegurar que si se resolviera auditaralgunos de estos innumerables casos, nos llevaríamos una gran sorpresa, por la total inconsistencia jurídica y procesal que los caracteriza. Es muy conveniente realizar una distinción crucial -para explicar lo establecido en el título -los conceptos de Paz/Pax- que desarrollamos al pie en (1) y que, por ser el eje de la nueva geopolítica americana del presidente Trump, es imprescindible entender. Un Estado puede hablar de “Paz mientras en realidad busca consolidar una “Pax regional”. Las grandes potencias no buscan simplemente “Paz”; buscan un orden estable bajo su influencia. Así es que la estabilidad hemisférica puede interpretarse como una forma de “Pax”.
La “Paz” es un concepto jurídico-moral. La “Pax” es un concepto geopolítico-estratégico.
Podemos llegar a algunas conclusiones doctrinarias referidas a las “alianzas estratégicas” (5) y a las “asociaciones comerciales” (6), en el actual posicionamiento internacional de la Argentina. La distinción entre alianza estratégica y asociación comercial no es meramente semántica: expresa dos planos distintos del poder estatal. La asociación comercial pertenece al ámbito de la prosperidad y la interdependencia. PERO: La alianza estratégica pertenece al ámbito de la seguridad y la supervivencia. En el sistema internacional en transición -marcado por la competencia entre EE.UU y China- la conducta revisionista de Rusia y la reconfiguración del rol de la UE, los vínculos económicos tienden a adquirir dimensión estratégica. Sin embargo, ello no los convierte automáticamente en alianzas. La República Argentina no integra actualmente ninguna alianza estratégica formal. Su inserción internacional responde a una lógica de autonomía relacional, caracterizada por: diversificación de vínculos comerciales, prudencia en compromisos militares externos y bajo nivel de integración operativa en sistemas de defensa colectivos. Esta postura maximiza la libertad de maniobra en el corto plazo, pero reduce capacidad disuasiva estructural. En términos estratégicos la Argentina se encuentra en una zona intermedia: no alineada formalmente, no aislada, altamente interdependiente en lo económico, débilmente integrada en lo militar.
El comercio genera dependencia económica y la alianza genera dependencia estratégica. El primero puede renegociarse, en cambio la segunda compromete el destino político del Estado. Para una nación con recursos naturales estratégicos, posición geográfica relevante en el Atlántico Sur y proyección antártica, la decisión entre profundizar asociaciones o avanzar hacia alianzas no es técnica, sino existencial. Toda política exterior argentina debería formularse respondiendo a tres interrogantes estratégicos:

  1. ¿Incrementa esta vinculación nuestra autonomía decisional o la reduce?
  2. ¿Aumenta nuestra capacidad disuasiva o nos expone a un arrastre sistémico?
  3. ¿Fortalece nuestra base industrial-tecnológica o profundiza nuestra dependencia crítica?

Si la respuesta dominante se inclina hacia dependencia estructural, sin incremento proporcional
de seguridad, no se está ante una alianza estratégica, sino ante una vulnerabilidad potencial. En el siglo XXI la frontera entre economía y estrategia es porosa. Pero sigue existiendo una diferencia sustantiva: La asociación comercia intereses. Como lo expresó en su tiempo Charles de Montesquieu, “El comercio cura los prejuicios destructores”. La alianza comparte riesgos. Raymond Aron, como síntesis del equilibrio nuclear en la Guerra Fría y la disuasión -como forma paradójica de estabilidad- decía: “La paz es imposible, la guerra improbable.” Para la Argentina el desafío no consiste en elegir socios comerciales -lo cual es inevitable en un mundo interdependiente- sino en decidir cuándo y en qué condiciones asumir compromisos estratégicos que puedan comprometer su libertad de acción en escenarios de un conflicto mayor. Una alianza estratégica compromete el destino político y militar de un Estado. Una asociación comercial compromete su estructura económica, pero no su seguridad directa. Sin embargo, en el siglo XXI ambas pueden entrelazarse: La dependencia tecnológica puede volverse estratégica, el comercio puede convertirse en arma geopolítica, sanciones, “friend-shoring”, controles de exportación. Algunas asociaciones económicas evolucionan hacia alianzas estratégicas.
c. El Atlántico Sur en la rivalidad sistémica – Un espacio geopolítico clave.
El Atlántico Sur articula:

Históricamente fue periferia estratégica; hoy puede convertirse en espacio de retaguardia logística del Indo-Pacífico ampliado. Desde el lanzamiento del “Pivot”, Washington tiende a integrar el Atlántico Sur a una lógica de continuidad hemisférica y consecuentemente área de su Seguridad Estratégica. Sus objetivos:

China no ha desplegado poder militar formal en la región y pensamos que no lo hará, pero tiene:

La presencia colonial extra continental británica en el Atlántico Sur es un problema para resolver más temprano que tarde. La base de Mount Pleasant -en Malvinas- constituye:

Para la Argentina este es el elemento estructural de mayor peso geopolítico y estratégico a resolver con EEUU y -con o sin- Chile.
La proyección hacia la Antártida: este continente se rige por el “Antarctic Treaty que congela reclamos de soberanía hasta 2048 -revisión del Protocolo de Madrid-. Las tendencias relevantes de los actores de interés serían (7):

El escenario post-2048 podría reabrir debates sobre: recursos minerales, pesca, control logístico, infraestructura portuaria en Tierra del Fuego. En vista de ello los actores se posicionan para negociar, desde posiciones de poder.
Probables escenarios estratégicos alternativos para Argentina:
Escenario de equilibrio prudente: Argentina equilibra relaciones de “alianza” con EE.UU. y de “asociación” con China, manteniendo autonomía estratégica.
Escenario de alineamiento hemisférico: prioriza vínculo con EE.UU., reduciendo margen de cooperación con China.
Escenario de profundización BRI: mayor financiamiento chino en puertos patagónicos y logística antártica.
Variables críticas 2026–2048:

Reflexión estratégica: El Atlántico Sur dejaría de ser “espacio vacío” si deja de ser percibido como una periferia sin densidad estratégica y pasa a ser estructurado por actores con voluntad de poder, infraestructura y doctrina. Esto ocurrirá cuando confluyan cinco vectores:
(1) consolidación de corredores bioceánicos que articulen el Pacífico con el Atlántico, vía Cono Sur;
(2) expansión efectiva de la proyección antártica -científica, logística y eventualmente dual- desde puertos patagónicos;
(3) presencia naval sostenida de potencias extra hemisféricas en apoyo a intereses pesqueros, energéticos o tecnológicos;
(4) valorización del lecho marítimo -hidrocarburos offshore, minerales críticos, cables submarinos y rutas de datos- y
(5) definición política de un interés marítimo nacional en los Estados ribereños, especialmente la Argentina, capaz de integrar defensa, desarrollo y diplomacia. En ese punto el Atlántico Sur dejará de ser una “ausencia” en el tablero global y se convertirá en un espacio de competencia regulada -o de disputa abierta- según el equilibrio de poder que allí se configure.

Para Argentina la cuestión no es sólo diplomática: es capacidad de control territorial, marítimo y logístico propio.
El siglo XXI no es solo transición de poder, sino transición de cultura La competencia estratégica no se limita a recursos y mercados, sino que involucra legitimidad cultural, control civilizatorio -tecnológico y dominio narrativo-.
En ese contexto, el Atlántico Sur emerge como espacio crítico de la rivalidad sistémica y como prueba de madurez estratégica para la Argentina.

“El orden mundial no puede ser impuesto; debe ser aceptado.”
“Un orden internacional estable depende del equilibrio entre legitimidad y poder.”Henry Kissinger -1923/2023

CITAS Y ACLARACIONES:
(1). La Paz: es una condición relacional que supone ausencia de guerra o violencia abierta, resolución de conflictos por medios jurídicos o políticos, reconocimiento mutuo entre las partes, cierto equilibrio aceptado. En teoría política moderna -desde Immanuel Kant hasta la diplomacia contemporánea- la paz implica: legitimidad, consentimiento, normatividad jurídica, estabilidad basada en acuerdos-. La paz puede ser negativa: ausencia de violencia o positiva: coexistencia cooperativa con justicia y reglas compartidas. Es, en esencia, un estado buscado como valor universal.
(1). La Pax: es un término latino que designa una paz impuesta por una potencia dominante. El modelo clásico es la Pax Romana: no había guerra interna significativa, existía orden y estabilidad, pero el orden estaba garantizado por la hegemonía militar de Roma. Implica: asimetría de poder, orden jerárquico, disuasión o coerción, estabilidad basada en la supremacía. En la historia moderna encontramos analogías como la “Pax Britannica” o la “Pax Americana”. En estos casos la estabilidad internacional dependió de la capacidad de una potencia de imponer reglas, garantizar rutas comerciales y disuadir conflictos mayores. En términos estratégicos: La Paz es un objetivo. La Pax es un instrumento de poder.
(2). O. Armanelli. “El Directorio de la Paz: ¿El fin del sueño multilateral?”.  22 Feb 26. www.ieeba.org.
“Este artículo analiza el surgimiento del Board of Peace como una ruptura crítica del paradigma multilateral tradicional liderado por las Naciones Unidas. Bajo una lente de Realismo Neoclásico, se examina cómo la ineficacia del Consejo de Seguridad de la ONU ha dado paso a un modelo de minilateralismo personalista y transaccional liderado por la administración de Donald Trump. El estudio explora la implementación de una gobernanza algorítmica en la Franja de Gaza, donde la paz se gestiona como un activo geoeconómico a través de la interdependencia armada tecnológica (Farrell & Newman, 2019). Se argumenta que la integración de capitales privados, vigilancia biométrica y un Directorio Ejecutivo vitalicio redefine la soberanía estatal hacia una forma de soberanía empresarial. Finalmente, se plantea el dilema existencial para los actores europeos ante la erosión de la "paz liberal" en favor de una "paz operativa" basada en la eficacia técnica y el pragmatismo comercial, concluyendo que el Board of Peace no es solo un organismo de mediación, sino una infraestructura de poder global disruptiva”.
(3). H. J. Auel. “Por tercera vez consecutiva, Milei “clavó la pica en Flandes”. 05 Feb 26. www.ieeba.org.
(4). H. J. Auel. “La Hora de las Américas”. 15 Oct 25. www.ieeba.org.
(5). Alianza Estratégica: es un acuerdo formal o informal entre Estados para coordinar políticas de seguridad y defensa frente a amenazas comunes. Tiene un componente militar y político prioritario, aunque pueda incluir cooperación económica. Sus rasgos distintivos son los siguientes: percepción compartida de amenaza, compromisos de defensa mutua o asistencia militar, planificación estratégica conjunta, integración doctrinaria o interoperabilidad militar, puede incluir cláusulas automáticas de defensa. Es de naturaleza geopolítica pues se inscribe en la lógica del equilibrio de poder, tiene como horizonte la seguridad existencial del Estado, puede implicar costos elevados (autonomía limitada, obligaciones militares). En términos realistas, es una herramienta de supervivencia.
(6). Asociación comercial: es un acuerdo orientado a facilitar intercambios económicos, reducir barreras arancelarias o coordinar políticas comerciales. No presupone compromisos militares ni defensa mutua. EJ.: reducción de aranceles, acuerdos regulatorios, facilitación de inversiones, cooperación logística y tecnológica, enfoque en crecimiento y competitividad. Se inscribe en la interdependencia económica, busca eficiencia, mercados y desarrollo, no obliga a intervenir militarmente ante un conflicto. En términos liberales, es una herramienta de prosperidad compartida.
(7). Estas políticas dependen -en gran parte- del éxito o fracaso de Trump/Rubio en las operaciones estratégicas iniciadas en Gaza, el Caribe e Irán y sería un tema insoslayable en la Cumbre prevista entre el 31 Mar/02 Abr 26 -viaje oficial que hará Trump a China para reunirse con Xi Jinping-.
(8) Corolario Trump de la Doctrina Monroe: El “corolario” implicaría que la presencia estratégica de potencias extra hemisféricas en Iberoamérica es una amenaza directa a la seguridad nacional estadounidense -tal el caso del Puerto peruano en Chancay-.(9) Posición chilena sobre la soberanía argentina en las Is. del Atlántico Sur: la posición oficial chilena en gobiernos recientes ha sido de apoyo a la reclamación de soberanía argentina sobre las Is. Malvinas y de fomento de negociaciones pacíficas conforme al derecho internacional. Hasta la fecha no hay anuncios formales de Kast -o de su futuro canciller- que indiquen un cambio explícito de esta política respecto de Malvinas, después de Mar 26. Posturas personales de Kast en el pasado han incluido retórica nacionalista sobre territorios limítrofes, pero no hay confirmación de que se traslade a una política específica oficial sobre las Malvinas. A horas de ganar las elecciones, Kast visitó a la Casa Rosada. ¿Estarán presentes en la toma de posesión del cargo de Kast -en la Casa de la Moneda- Marco Rubio -Sec Edo y Asesor de Seg Nac- o Pete Hegseth -Sec de Guerra- de EEUU?

SINOPSIS
Maria Josefina Ramos es traductora pública de Inglés y periodista.

Su trayectoria periodística abarca el período 1970-1985, como analista política y cronista parlamentaria desde el Congreso Nacional para varias radioemisoras del interior del país y también para el vespertino La Razón.

En 1975, fue distinguida con una beca como periodista parlamentaria por la Asociación de Corresponsales de las Naciones Unidas para cubrir la XXXI Asamblea General de la ONU.

Es creadora y directora de Plataforma Cero.