Año 16 | Número 200 JUN 2026
CARATULA
León XIV: el año de san Agustín
Aleteia
I.MEDIA
11-05-2026
Las principales etapas de un año en el que el papa estadounidense siguió los pasos de este obispo del siglo V, una figura clave en la historia de la Iglesia y una verdadera guía para este pontificado.
Desde la Plaza de San Pedro el 8 de mayo de 2025 hasta las ruinas de la antigua Hipona Regia en Argelia, León XIV ha encarnado su nueva misión como "hijo de San Agustín".
Un "hijo de san Agustín"
El 8 de mayo, por primera vez en su historia moderna, los cardenales eligieron a un miembro de la Orden de San Agustín (OSA) para suceder a Pedro. Si bien la espiritualidad agustiniana ya estaba presente en pontificados anteriores —el de Francisco, pero sobre todo el de Benedicto XVI—, su lugar en el de León XIV es aún más evidente. Prior General de su orden durante doce años, el papa estadounidense organizó toda su vida en torno a los principios formulados por el antiguo obispo de Hipona. Fue, además, como "hijo de san Agustín" que se presentó en la logia de la Basílica de San Pedro, durante su saludo a la inmensa multitud congregada en la plaza. "Con vosotros soy cristiano, y para vosotros obispo", declaró León XIV, citando un discurso del Doctor de la Iglesia para expresar su deseo de "caminar juntos", como pastor, con los fieles. Y en los días siguientes, san Agustín se convirtió en una referencia esencial para el nuevo papa, apareciendo en casi todos sus discursos. Ocio en un santuario
Tres semanas después de su elección, León XIV visitó Castel Gandolfo, la villa de verano papal, un palacio que Francisco había abandonado y transformado en museo. Pocos días después, anunció que planeaba pasar unas semanas de vacaciones en una pequeña residencia dentro de los terrenos de la villa papal, ubicada al sur de Roma. E incluso, más adelante, regresar allí todos los martes, su día libre. Francisco, un adicto al trabajo, nunca abandonó su residencia principal en el Vaticano, ni siquiera para dar un breve paseo por los jardines del pequeño Estado. Con León XIV, el Vaticano fue testigo de un cambio radical de estilo que pudo haber desconcertado a algunos, pero cuya clave reside en su espiritualidad agustiniana.
En La Ciudad de Dios, San Agustín desarrolla el concepto de "otium sanctum", que podría traducirse como "ocio santo". Para los romanos, el otium era un tiempo de retiro y ocio —a menudo intelectual— que contrastaba con el negotium (los asuntos públicos, el trabajo). Para Agustín, el otium no es simplemente una ausencia de actividad, sino un tiempo necesario para la búsqueda de la verdad, que no es ociosidad y está motivado por la caridad. "La caridad de la verdad busca el ocio santo, y la necesidad de la caridad acepta la ocupación justa", insiste. En sus Confesiones, san Agustín relata las tranquilas y felices vacaciones de seis meses que pasó en Cassiciacum, cerca del lago de Como, con su madre y su hijo. Incluso escribió durante este tiempo el tratado De Beata Vita, en el que afirma que la felicidad es cuestión de moderación.
En Nicea, en busca de la unidad El 28 de noviembre, en su primer viaje fuera de Italia, León XIV visitó Iznik, en Turquía. Allí, se dirigió a las ruinas de la antigua Nicea, ciudad donde se celebró el concilio que dio a los cristianos su primer Credo en el año 325, diecisiete siglos antes. Ante las piedras de la Basílica de San Neófito, en el mismo lugar donde se selló la unidad de la fe, el Papa oró con representantes de otras confesiones cristianas, recitando el Credo con ellos. La dimensión ecuménica ya se había mostrado fundamental para León XIV, quien, pocos días antes de su viaje, se había presentado ante los expertos de la Comisión Teológica Internacional como aquel "llamado a suceder al bienaventurado apóstol Pedro en la cátedra de la Iglesia de Roma en el ministerio de la unidad de todas las Iglesias". En su discurso en Nicea, León XIV afirmó a sus hermanos cristianos que la unidad solo podía surgir de la humildad, contrastando la victoria de la fe —este paradójico "signo de la cruz"— con la orgullosa sed de dominio de la ciudad terrenal, una clara referencia a La Ciudad de Dios, la obra maestra de su mentor. Desde esta perspectiva, el papa agustino señaló que el "escándalo de las divisiones" no era meramente un imperativo diplomático ni siquiera ecuménico, sino una necesidad espiritual que requería una Iglesia reconciliada internamente para estar verdaderamente unida a Dios. Esta idea se resume en el lema del papa: "In Illo uno unum" (En Él somos uno), también tomado de San Agustín.
Diplomacia agustiniana
El 6 de enero de 2026, el Papa reunió al cuerpo diplomático en la Santa Sede para el tradicional discurso de Año Nuevo. Pero en lugar de enumerar los conflictos habituales, León XIV les ofreció una interpretación agustiniana de la historia, extraída de La Ciudad de Dios, y describió el escenario mundial como el escenario de una tensión permanente entre el amor Dei (amor a Dios y al prójimo) y el amor sui (orgulloso amor propio). Para el Papa, los conflictos contemporáneos y el debilitamiento del multilateralismo tienen su origen en una "raíz de orgullo" que transforma la diplomacia en un instrumento de dominación. Por el contrario, afirmó que la humanidad debe emprender la búsqueda de la "tranquilidad del orden", es decir, la definición de paz formulada por san Agustín. Este discurso siguió a otro texto importante de este joven pontificado: el mensaje publicado con motivo de la Jornada Mundial de la Paz (1 de enero). En él, advertía sobre los peligros de una "representación parcial y distorsionada del mundo, bajo el signo de la oscuridad y el miedo". Denunciaba la irracionalidad de "una relación entre los pueblos, fundada no en la ley, la justicia o la confianza, sino en el miedo y el dominio de la fuerza", apuntando, por ejemplo, al principio de la disuasión nuclear. Para afrontar este temor, León XIV hizo un llamado a la introspección, citando una vez más a su maestro: "Si deseas que los demás encuentren la paz, sé tú mismo, mantente fiel a ti mismo. Para inspirar a otros, deja que la paz de tu caridad arda con intensidad en tu interior". Un claro ejemplo de esta disciplina espiritual se dio pocas semanas después, cuando León XIV declaró no tener "miedo a la administración Trump", a pesar de que Trump acababa de lanzar un ataque mordaz contra él.
En Argelia, un regreso a las raíces
Siguiendo finalmente los pasos de San Agustín, León XIV viajó a Argelia del 13 al 15 de abril, visitando la antigua Hipona Regia en Annaba, donde el Padre de la Iglesia fue obispo hasta su muerte. En la "tierra de San Agustín", no ocultó su emoción y describió al santo como un "puente muy importante para el diálogo interreligioso". San Agustín, explicó León XIV al abandonar Argelia, "sigue siendo una figura fundamental hoy en día, pues sus escritos, sus enseñanzas, su espiritualidad y su invitación a buscar a Dios y la verdad son elementos que necesitamos urgentemente en nuestros tiempos". Esta visión, afirmó además, ofrece caminos "para buscar la unidad entre todos los pueblos y el respeto por todos ellos, a pesar de sus diferencias". Este viaje a Argelia parece ser el punto de partida de una peregrinación agustiniana para León XIV. Este recorrido, siguiendo los pasos de su maestro, continuará el 20 de junio en Pavía, Italia, donde se encuentra la tumba del "Doctor de la Gracia".
José Carlos González-Hurtado: “Cuando eres católico y estás en un trabajo y la gente no lo sabe, te lo deberías hacer mirar" El presidente de EWTN considera que el "catolicismo de corbata no funciona".
Hipanidad
25-05-2026
En Hispanidad, decano de la prensa digital en España, estamos de aniversario al cumplir 30 años desde su fundación, y como habrán visto en las últimas semanas, algunos de nuestros lectores han aceptado ser entrevistados en exclusiva para contarnos en qué manera su Fe católica ha influido en su gestión empresarial. Hoy nos abre las puertas de su nueva casa un empresario con una trayectoria empresarial de élite global. Reconocido por el Financial Times como uno de los 'Top 100 Global Board Candidates' y galardonado como 'Mejor Empresario del Año', ha ocupado la alta dirección en gigantes como Procter & Gamble (VP Global), Grupo Carrefour (CCO) e IRi Worldwide (CEO Internacional).
Hablamos de José Carlos González-Hurtado, presidente de EWTN, que lo primero que nos deja claro es que un modelo de "catolicismo de corbata no funciona", lo descubrió cuando dirigía Procter: "Se ponía en los fines de semana, pero se quitaba durante la semana y eso no funciona". Y, ¿por qué no funciona?, tal y como asegura nuestro invitado "eso no te lleva al cielo, en primer lugar, y además no funciona. No es lo que te hace feliz, ni es lo que sirve para otros, para acercar a otros a Jesucristo, que es una de las cosas que nuestro Señor nos mandó a hacer". Actualmente, compagina la presidencia de EWTN España, la mayor red católica de medios, con su labor como consejero de multinacionales y Senior Advisor en Private Equity, y por si fuera poco es la persona que está detrás de dos grandes títulos literarios: Las Evidencias de que Jesús es Dios y Nuevas Evidencias Científicas de la existencia de Dios. En todas sus facetas, tal y como confiesa al director de Hispanidad, Eulogio López, saben que es católico: "Todos ellos saben que soy católico. Cuando eres católico y estás en un trabajo y la gente no sabe que eres católico, yo creo que tú deberías hacerlo mirar, porque hay algo que no estás haciendo públicamente, que quizá deberías".
González-Hurtado, tras 30 años fuera de España y cinco desde que ha vuelto, ha visto a empresarios católicos esconder su fe, algo que no va con él: "Cada uno que haga lo que quiera, pero nuestro Señor nos dijo ‘Si tú te avergüenzas de mí, yo me avergonzaré de ti en aquel momento’. Y lo cierto es que yo nunca he visto nada negativo. Por ejemplo, bendigo los viajes de avión, cuando era consejero delegado de IRi, el 70% de mi tiempo era en avión. Y lo único que pasa es que un tipo dos filas para atrás también se santigua, dice 'aunque sea por si sabe algo que yo no sé".
"Todo el mundo sabe que eres católico y eso, ¿disminuye en algo tu objetividad? ¿Disminuye algo tu profesionalidad? Nada, en absoluto, de hecho, lo aumenta. Yo soy de los que piensa que una persona que se manifiesta como católico, y que además vive como católico, una de las cosas que tiene por encima de los demás, si me permites, es por lo menos la intención de integridad", asegura sin ningún tipo de complejo. "¿Por qué? Porque si nosotros queremos ganar el cielo, necesitamos esa integridad. Necesitamos vivir coherentemente", concluye. El presidente de EWTN también nos habla de su paso por IRi o Carrefour, y reflexiona sobre una de las conclusiones a las que ha llegado durante su carrera: ser católico en el mundo empresarial, no solo no resta, sino "que te ayuda". Es más, "la gente lo respeta": "lo que no respetan las personas es al pusilánime".
Por ello cree que "una de las cosas que que nos pasa a los católicos, y yo he notado más en España que en otros sitios, es que nos hemos metido en las catacumbas sin estar nadie fuera, nos hemos metido nosotros solos y fuera no hay más que personas". Y es que bajo su opinión, el resto del mundo está "deseando que les contemos por qué somos felices", algo que ve y aprovecha como "una oportunidad para evangelizar". "Yo estoy seguro que a mí me lo pedirán cuando llegue el juicio. Y nuestro Señor lo sabe. Una de las cosas que me doy cuenta es que los católicos a veces no nos tomamos en serio lo que dijo Dios, lo que dijo Jesús. Y Él no puede mentir. Y Él dijo que habrá un juicio, y nos juzgarán, o bien por las cosas que hemos hecho malas, yo unas cuantas, o bienpor las cosas que no hemos hecho y que debíamos haber hecho. Y esas son las que más me quitan el sueño". El director de Hispanidad no puede evitar preguntarle que, tras trabajar en Estados Unidos, Reino Unido, Francia, España y Oriente Próximo, dónde ha notado ese miedo a confesarse católico por si podría haber una repercusión: "Ahora soy consejero de una compañía hispano americana, también de una compañía del Reino Unido. Yo creo que donde más pusilánimes es probablemente en España. Eso es duro".
Para terminar, nos habla de cómo empezó en EWTN, "un proyecto completamente providencial": "en una peregrinación que hicimos a Lourdes. Después de Lourdes, pasamos a Barbastro, luego a Torreciudad, luego a Zaragoza y luego a Madrid. Cuatro personas que no estábamos en los medios. Llegó a nosotros el conocimiento de que hay una televisión cuyo objetivo es evangelizar y que además no tiene publicidad. Y resulta que preguntas ¿cómo se puede traer esto aquí? Y un sacerdote, que es uno de los que me casó, mirándome los ojos, me dijo José Carlos, esto no ha venido a España, porque gente como tú nunca lo ha traído". Esas cuatro personas volvieron a Alabama, porque la televisión es norteamericana, y la trajeron a España justo antes de la pandemia. Reconoce que estuvo a punto de no salir: "la gente no podía saber de nosotros porque estábamos todos confinados en casa".
Desde ese momento, y "a veces picando piedra", han aguantado y, el pasado 20 de abril, anunciaron la nueva EWTN, porque pasaron a TDT en la mitad de España. Además emiten 24 horas, siete días a la semana. Pese a que no miden audiencias, porque la Madre Angélica dijo que no se midieran, los números de visualizaciones hablan por sí solos. YouTube, Instagram, TDT, TikTok... no se puede decir que no lo pongan fácil y el objetivo es claro: "revangelizar en España, es nuestro objetivo. Nosotros decimos: ‘La alegría y el orgullo de ser católico’. No se puede ser católico sin estar feliz, y eso lo sabemos los de dentro".
Su trayectoria periodística abarca el período 1970-1985, como analista política y cronista parlamentaria desde el Congreso Nacional para varias radioemisoras del interior del país y también para el vespertino La Razón.
En 1975, fue distinguida con una beca como periodista parlamentaria por la Asociación de Corresponsales de las Naciones Unidas para cubrir la XXXI Asamblea General de la ONU.
Es creadora y directora de Plataforma Cero.