Plataforma Cero
Publicación Mensual
Año 15 | Número 185 NOV 2018

Hola amigos!


Seguimos transitando estos caminos difíciles en nuestro país porque la reconstrucción física de la Nación, es de tal magnitud, que nos exige a todos nuestro esfuerzo, comprensión y paciencia hasta que salgamos hacia el horizonte. Pero el Gobierno, a la mayor brevedad, tiene que rectificar varias cosas, primordialmente la economía.

Ellos se blindan para las elecciones y no, los sostenes del FMI se pueden aflojar y entonces de dónde nos vendrá la ayuda?.. A ésto, se agrega la imposición de medidas abyectas como la educación sexual en los colegios a infantes y la ideología de género importada de los resabios inconclusos del comunismo que nos invade desde los movimientos LGTB locales y de todo el mundo. La educación actual en la Argentina necesita urgente revision y cambios. Se está lavando el cerebro de inocentes niños y los padres tienen que sacar a sus hijos de ese horror exigiendo cambios.

Bien sabemos que solos poco podemos. Necesitamos la ayuda de nuestra Señora de Luján para que enderece a la Argentina de este desvío y de la violencia organizada. Por lo tanto, trasladamos una iniciativa parroquial a todos nuestros pastores para que el 8 de diciembre, dia de la Inmaculada Concepción, la Argentina sea consagrada a la Santísima Virgen Maria por las 72 diócesis nacionales y por el Episcopado.

Necesitamos su apoyo para difundir esta iniciativa. Escriban a la Iglesia argentina por internet (email, watsapp, redes sociales, etc) con esta propuesta.

En esta edición encontrarán también, contenidos relacionados con la violencia desatada ahora con infiltrados refuerzos extranjeros, durante el tratamiento del presupuesto en el Congreso y toda la movida de la familia Moyano acusada por la justicia en varias causas, para librarse de la carcel.


Muchas gracias por acompañarnos!
Maria Josefina Ramos


La política económica del Gobierno no es ni nueva ni buena y agrava los problemas
Escrito por Agustin Monteverde para La Nacion
28-10-2018


Cinco meses atrás, en su desesperación por parar la corrida, el Gobierno creyó que recuperaría la confianza del público recurriendo al apoyo del Fondo Monetario Internacional (FMI). La corrida continuó y el dólar se apreció otro 50% frente al peso. A la par, se perdían U$14.000 millones de reservas. Llegó el anuncio -como en 2001- del plan de déficit cero, que transparentó el hecho de que los mercados de deuda habían cerrado el grifo para alimentar la orgía del gasto estatal. E hizo una gesticulación -porque fue solo eso- de un programa para reestructurar el Estado, que se agotó en un mero cambio de chapas y tarjetas de presentación.


Como la desconfianza continuó, a las pocas semanas de aprobado el stand bysolicitamos una ampliación y un adelanto de desembolsos para cubrir las necesidades de 2019. Como tampoco eso paró la corrida contra los activos argentinos, ahora el partido gradualista ha bendecido un triple shock: monetario, impositivo y de deuda. Todo sea por no tocar la vaca sagrada: el gasto estatal. Nunca quedó tan explicitado que el único propósito es llegar a las elecciones. Las tasas son ruinosas para empresas y familias y el fisco absorbe casi todo el crédito. Por enésima vez, el ajuste lo hará el sector productivo y no el Estado. El compromiso de emisión cero obliga a renovar los pasivos monetarios que vencen y sus intereses, lo que hará crecer a ritmo nunca visto la deuda cuasifiscal.


El ministro de Economía se equivoca al afirmar que las tasas bajarán "a medida que lo haga la inflación". La práctica financiera indica que, más allá de transitorios descansos, deberán ser crecientes para seducir a los inversores a mantenerse en una bicicleta cada vez más peligrosa, con fecha de vencimiento asegurada. Cuando se pretende usarlas como solución de fondo, las restricciones monetarias lo único que logran es destruir al sector privado. La tasa de interés real hoy supera largamente el retorno del capital para cualquier ramo, salvo el narcotráfico. Y la imposibilidad de ajustar por inflación los estados contables lleva la alícuota efectiva de Ganancias más allá del 50%. ¿Cómo puede pretenderse que se recree la inversión? La bomba de las Lebac -que por años vine alertando en estas páginas- ha sido reemplazada por una nueva bomba atómica de encajes remunerados, cuyo poder explosivo se acrecienta a ritmo vertiginoso. Cuando estalló la crisis de las Lebac, pagaban algo más de 26%. Ahora, el BCRA toma centenares de miles de millones a tasas que casi triplican aquellas y que capitalizan intereses cada siete días.

El costo financiero de esta bola de nieve apunta a superar los US$11.000 millones anuales.

No se trata de un simple y casual cambio de nombres: las nuevas letras no solo espiralizan, por la combinación de tasa y plazo, la velocidad con que se agranda la bola cuasifiscal sino que sus tenedores -los bancos- conforman un mercado de deuda cautivo. Funcionarios y muchos analistas consideran que las Leliq blindan al sistema de una corrida como la que sufrieron las Lebac, pues los bancos son manipulables por el Banco Central y no pueden rebelarse y huir al dólar. Este argumento deja al desnudo la vulnerabilidad que significan para el sistema financiero. De cualquier forma, es una grave equivocación asumir que las Leliq, por estar en manos de las entidades, impiden una crisis: los bancos pueden mantenerse dóciles a la autoridad, pero no pasa igual con los depositantes. Una corrida de depósitos pondría a las entidades en la necesidad de exigir el rescate de las Leliq al BCRA, que se vería obligado a devolver esa liquidez a la plaza para evitar la profecía autocumplida y un colapso bancario generalizado. Aun si la buena fortuna nos preservase de una corrida, a mediano plazo el crecimiento incesante de los encajes remunerados -que entraña una estatización paulatina de los depósitos- llevaría a un nuevo plan Bonex.


En última instancia, la tasa de Leliq o Lebac es el costo de reprimir -más bien, postergar- inflación. Esta "nueva" medicina no hará más que agravar el desequilibrio fiscal y cuasifiscal.

Al crecimiento del déficit cuasifical hay que agregar el impacto en la recaudación por la severísima contracción económica que provocará la conjunción de una aplastante presión impositiva y paraimpositiva (y una probable caída paradojal de la recaudación, siguiendo a Laffer), reacomodamiento tarifario, caída de ingresos reales y tasas exorbitantes. Un error de partida fue concentrar el discurso en el déficit fiscal (que agravó esta gestión). El tema central no es el déficit sino la desquiciada dimensión del gasto estatal. Es preferible padecer un desequilibrio modesto con un gasto limitado a tener las cuentas equilibradas con un gasto desorbitado. En el primer caso, la brecha se puede cubrir financieramente hasta resolverla; en el segundo, se salva aplastando al sector productivo.


La demanda agregada, asfixiada por una presión impositiva demencial y el impacto de la inflación creciente sobre los ingresos reales, recibe su tiro de gracia de la mano de tasas salvajes y -por diseño- al alza. El plan consiste en llegar a las elecciones pero sus diseñadores no son conscientes de que, por este camino, lo que está en riesgo no es una recesión sino una depresión mayor. Esta "nueva" política económica lleva a un extremo la aplicada en estos tres años: más restricción monetaria, más deuda, más impuestos, nada de reformas de fondo. No resuelve ningún problema de fondo, sino que los agrava y genera nuevos.(www.lanacion.com.ar). El autor es economista


Los argentinos hemos naturalizado el caos permanente. ¿Cómo se soluciona?
Escrito por Alejandro Fargosi para Infobae
27-10-2018


Volvimos a ver en la Plaza del Congreso el ataque de grupos de choque organizados por el trotskismo, contra el Congreso. Ya lo hicieron antes, en diciembre de 2017. Otras veces ha sido en la Plaza de Mayo. Y en el Obelisco. Hay dos denominadores comunes en todos esos ataques a la civilización y a la paz social: la devastación y la impunidad. Los daños materiales nos han costado a los que trabajamos y pagamos impuestos más de 50 millones de pesos y además se ha perjudicado a muchos particulares y comerciantes, que deben ser (y espero sean) indemnizados de inmediato por el GCBA, responsable de mantener el orden para el que se le pagan enormes impuestos. Como es su responsabilidad, implica su culpa. A muchos policías les ha costado su salud física y algunos han quedado parcialmente inválidos de por vida. Algunos no los olvidamos, pero muchos sí. La impunidad causa la absoluta falta de credibilidad que sufre la Argentina, donde la Justicia no actúa en serio casi contra nadie y de allí el 99% de impunidad que ha denunciado tantas veces el ministro de Justicia.


¿Las causas? Obviamente nuestra cultura del caos gramsciano está muy arraigada. Vemos a gente que reclama seguridad, pero después, cuando las fuerzas del orden actúan, grita contra la "represión policial" como si la policía pudiese hacer otra cosa que reprimir. La obligan a hacerlo la naturaleza de las cosas y el propio Código Penal, que repite muchas veces "se reprimirá", obviamente que dentro de los marcos legales. Es lo que ocurre desde Suecia hasta la Antártida, con la tristísima excepción de nuestra anárquica Ciudad de Buenos Aires, donde las calles le pertenecen a cualquiera que quiera usurparlas. Literalmente.


Además de ese caos gramsciano fogoneado con gran eficacia por la progresía, el trotkismo y los opositores (cuando no gobiernan, claro) estamos pagando las consecuencias de haber sido regulados, tanto en la Constitución de la Ciudad como en varias de sus leyes, por el zaffaronismo más extremo: si analizamos varias de esas normas, vemos que se hace imposible aplicar la ley porque las supuestas garantías y las pruebas que se exigen para la actuación de los jueces, los fiscales y los policías son imposibles de lograr. Y con alguno de los jueces locales que nadie entiende cómo llegaron a sus cargos, menos todavía. Agreguemos el miedo de algunos políticos a que alguien los acuse de "mano dura", que creen les hará perder votos. Algo opinable, si miramos al mundo que nos rodea. Resultado: pasa lo que nos pasa y nos seguirá pasando. Los que vivimos y trabajamos en Buenos Aires naturalizamos un permanente caos no solo de inseguridad personal, sino también de inseguridad social, por agresiones orquestadas por grupos políticos que se benefician por ese caos y lo desatan cuando quieren, con barrabravas pagados con dinero de containers desenterrados, de fondos de algunos municipios del Conurbano que no asfaltan ni hacen cloacas, sino que bancan delincuentes, e incluso con plata de planes generosamente entregados por el Estado para que los distribuyan sin control algunos pocos, que se quedan con mucho. Y no olvidemos al narcotráfico, siempre dispuesto a financiar cualquier debilitamiento de la autoridad estatal. No voy a decir que somos inviables porque es un error: somos perfectamente viables si aplicamos las leyes en serio. Lo que nos falta es decisión y coraje. (Infobae). El autor es abogado, ex consejero de la Magistratura.


La Iglesia advirtió sobre la imposición de la "ideología de género" en la educación
"Desde nuestra cosmovisión cristiana rechazamos la ideología de género, pero no podemos negar que la perspectiva de género es una categoría útil para analizar la realidad", sostuvo el Episcopado a través de un comunicado.
La Prensa
26-10-2018


La Iglesia manifestó su preocupación porque se "pretenda imponer la ´ideología de género´" al proyecto de educación y advirtió sobre "la libertad que asiste a los padres y a las instituciones educativas a educar de acuerdo a sus idearios propios". "Desde nuestra cosmovisión cristiana rechazamos la ideología de género, pero no podemos negar que la perspectiva de género es una categoría útil para analizar la realidad", sostuvo el Episcopado a través de un comunicado.

En el texto, los obispos señalaron: "Nos preocupa que se pretenda imponer la "ideología de género" al proyecto de educación, desconociendo la libertad que asiste a los padres y a las instituciones educativas a educar de acuerdo a sus idearios propios". La Iglesia se pronunció de esta forma en una declaración emitida por las comisiones episcopales de Laicos y Familia, de Catequesis y de Pastoral de la Salud, difundida hoy. "Estamos convencidos de que la antropología cristiana posee un potencial de humanidad sumamente valioso para iluminar la búsqueda de verdad y felicidad que anhela todo corazón humano", señaló.


Agregó que "precisamente ese caudal de experiencia y pensamiento humanizador, que deseamos compartir con todos los que están dispuestos al diálogo abierto, sincero y apasionado en torno a las preguntas que hoy inquietan la vida humana, y configuran el futuro inmediato de las generaciones que nos suceden". "Lo primero que tenemos que decir es que se puede distinguir sin separar, el sexo biológico del papel sociocultural del sexo, es decir, del género. Sexo y género son realidades profundamente conectadas, pero no son exactamente lo mismo", aseguró. Para el Episcopado, "la experiencia cristiana nos ayuda a cuidar y armonizar las diversas dimensiones de la persona". "Y lo segundo que necesitamos precisar es que la llamada ideología género distingue sexo y género, sin embargo, los separa impidiendo la integración armónica de todos los aspectos de la persona humana", subrayó.
Maria Josefina Ramos es traductora pública de Inglés y periodista.

Su trayectoria periodística abarca el período 1970-1985, como analista política y cronista parlamentaria desde el Congreso Nacional para varias radioemisoras del interior del país y también para el vespertino La Razón.

En 1975, fue distinguida con una beca como periodista parlamentaria por la Asociación de Corresponsales de las Naciones Unidas para cubrir la XXXI Asamblea General de la ONU.

Es creadora y directora de Plataforma Cero.