Plataforma Cero
Publicación Mensual
Año 20 | Número 243 JUN 2026

SINOPSIS

HOLA AMIGOS!

Estamos recorriendo un camino tortuoso de guerras y epidemias que afortunadamente no nos tocan de cerca, por aquí llueven proyectos de inversiones y futuro, no misiles, gracias a Dios Todopoderoso

Para responder a todas sus inquietudes con respecto al estado actual del mundo, parte en guerra y parte en paz, les hemos traído los ensayos de Heriberto J. Auel y los editoriales de Rosendo Fraga y Sergio Crivelli, que pueden ver a continuación de este mensaje, como asimismo, los videos que encontrarán en Multimedios, que refieren paso a paso -hasta el cierre de esta edición-, los acontecimientos que estamos viviendo entre Estados Unidos e Iran, Cuba, Venezuela y Bolivia con las excelentes intervenciones del Dr. Carlos Ruckauf, que desnuda la corrupción socialista en nuestro continente como nadie, tanto en programas televisivos como en canales de YouTube como Break Point, conducido por el comunicador Mariano Pérez.

La actualidad nacional y de la Iglesia Católica está destacada también en nuestros videos conducidos por el Padre Santiago Martin y los politólogos Agustin Laje y Nicolás Marquez. No se los pierdan. Seguimos rezando mucho por la paz del mundo, la paz en la Argentina, la paz en nuestras comunidades y la paz en nuestros corazones. Que la paz de Pentecostés esté con todos nosotros e ilumine a nuestros gobernantes. Que el dia de la Patria que celebramos el 25 de Mayo renueve nuestro compromiso de libertad en democracia y de cuidar la paz y la justicia en nuestra Argentina con la interseción de nuestra Santísima Virgen de Luján tal como lo hicieron los patriotas de Mayo 216 años atrás

 Muchas gracias por acompañarnos! 

Maria Josefina Ramos y el staff de PlataformaCero


 

NOTAS EDITORIALES

LA CUMBRE GEOPOLÍTICA DEL SIGLO
Grl Heriberto Justo Auel
18 de Mayo de 2026

“La suprema excelencia consiste en vencer sin combatir”. Sun Tzu. 544/496 a.C.

“Si quieres la paz, prepárate para la guerra.” Publius Flavius Vegetius. 390 d.C.

“El objetivo de la guerra es una paz mejor”. Basil Liddell Hart. 1895/1970.

LA GUERRA Y LA “PAZ/PAX” (1).
Como lo podemos comprobar -a través de las tres frases célebres del acápite- desde siempre se consideró que la PAZ/PAX (1) ha sido un “objetivo” permanente del poder político y ello quedó establecido en el Derecho Internacional cuando surge el Estado-Nación (2), pues éste tiene como razón de ser y primera obligación la retención de la PAZ SOCIAL.

Después de toda Guerra Mundial el Imperio resultante ejerce dicha potestad, derecho y obligación: la de imponer la PAZ/PAX Mundial (1) y (3). Hoy, dicha responsabilidad es del actual “Imperio Americano” -como resultante de la última Guerra Mundial -la “Guerra Fría 1947-1989/1991”- a través del gobierno de EE.UU que -ya en el ámbito de una nueva Guerra Mundial en acto -desde el 11Sep01/… -silenciada por la comunicación social y académicamente citada como “Guerra Mundial Contraterrorista Global”- había desertado de esa responsabilidad internacional por vía de los gobiernos demócratas -desde Carter a Biden- produciendo “una situación internacional líquida” -S. Bauman dixit- , con gran inestabilidad e incertidumbre mundial y con el avance de las dictaduras orientales y fundamentalistas en alianza con las del narcocastrocomunismo iberoamericano, conducido por el Foro de San pablo -FSP- desde el año 2000, en nuestro continente.

Una publicación reciente lo expresa con meridiana claridad: “El islam es una religión, pero el islamismo es una ideología política y el régimen iraní, ya sea en su versión ayatola o junta militar, es de carácter islamista, basándose además no solo en ideología o represión, ya que paralelamente es dinero, contratos, contrabandistas, redes familiares, fundaciones, proxis terroristas, colaboradores comerciales; como también es una red de delincuencia organizada que explica su rol en el tráfico de drogas y la razón por la cual hizo buenas migas con carteles, incluyendo el de Los Soles venezolano, una red que se desparrama fuera de los límites geográficos nacionales.

No es el fin de la historia, pero si algo distinto, en Irán y en la negociación con China, EE. UU. está hoy reacomodando los acuerdos y la institucionalidad post segunda guerra mundial, que por decisión suya está desapareciendo. Está surgiendo algo geopolíticamente diferente, aunque no está muy claro que características tiene, sin embargo, los primeros contornos comienzan ya a dibujarse en el Medio Oriente. Como conclusión, hay que recordar que la historia es la política que fue, y la política es la historia en construcción, siempre en el contexto de la definición clásica de la guerra como la continuación de la política por otros medios, en el entendido que estas solo terminan cuando se acaba la voluntad de lucha de los combatientes, lo que todavía no ha ocurrido en el Medio Oriente” (4).

La declinación de EE.UU. recién reaccionó con la llegada del disruptivo “outsider conservador” Trump -2017/2021 y 2025/….- bajo el lema “Make America Great Again” -MAGA-, o “America First” -“Estados Unidos primero”-, o “Keep America Great” -“Mantengamos grande a Estados Unidos”- y lanza la “batalla cultural” como condición insoslayable para recuperar la cultura/identidad no solo de EE.UU., sino del Occidente Cristiano, ante la evidente defección (5) de Europa -su fundadora- (6). La “actitud estratégica” del nuevo presidente estadounidense no es nueva en la “Casa Blanca”. George Washington -1732–1799- decía: “Estar preparados para la guerra es uno de los medios más eficaces para preservar la paz”. Más tarde Theodore Roosevelt -1858–1919- recomendaba: “Habla suavemente y lleva un gran garrote; llegarás lejos”. Dwight D. Eisenhower -1890-1969- afirmaba: “La prevención de la guerra es la verdadera victoria”. Todos ellos entendieron que “la razón de ser de las Fuerzas Armadas en tiempo de paz es impedir la guerra y en tiempo de guerra, restablecer la paz”. La ausencia dramática de estadistas en la UE y en particular en Londres y París, han llevado al olvido a uno de sus últimos estadistas -el Grl de Gaulle- y a su sentencia: “La defensa es la primera razón de ser del Estado”.

LA CUMBRE GEOPOLÍTICA DEL SIGLO DE MAY 26 reúne en Beijíng a dos Estadistas -líderes de dos culturas -la Occidental y la Oriental- PARA RESTABLECER LA PAZ/PAX MUNDIAL, ACORDAR ESTRATEGIAS, ORGANISMOS Y SISTEMAS FINANCIEROS INTERNACIONALES. La disuasión preserva la paz; el empleo legítimo de la fuerza busca recuperarla y la negociación les otorga permanencia. La “batalla de Ormuz” puso en evidencia a la mayoría de la actual lamentable dirigencia política de la UE. Lo explicamos hace semanas -desde Buenos Aires (6)-, más recientemente lo expresa contundentemente Fernández Montesinos -brillante académico del IEEE- desde Madrid (7): “Mientras Europa ha avanzado hacia una forma de post-occidentalismo, Estados Unidos -o al menos una parte sustancial de la sociedad norteamericana- ha iniciado un movimiento de reafirmación cultural. La UE actual se define cada vez menos por lo que es y más por lo que rechaza. Rechaza su pasado, sospecha de su identidad cultural, desconfía de la nación como marco político y considera problemático cualquier apego a la tradición. La UE ha evolucionado desde un proyecto económico pragmático hacia una estructura ideológica, marcada por la hiperregulación, el intervencionismo y una concepción restrictiva de la libertad de expresión en nombre de causas supuestamente superiores. El resultado es un continente envejecido, demográficamente frágil, energéticamente dependiente y estratégicamente irrelevante. Incapaz de defenderse sin EE.UU., la UE tampoco parece capaz de definir qué valores quiere defender. En lugar de ejercer liderazgo moral, se limita a emitir normativas.

En este contexto, la crítica de Trump a Europa -su exigencia de mayor gasto en defensa, su rechazo a los dogmas climáticos o su denuncia de la censura ideológica- no es un capricho, sino una constatación incómoda: Europa ya no actúa como un actor occidental pleno, sino como una civilización cansada de sí misma”. Ratifica lo expresado por el vicepresidente Vance, en Munich, en el 2025 y legitima el rechazo a la mano tendida del Secretario de Estado Marco Rubio -en el mismo lugar- en el 2026. “La pregunta hoy no es si Trump divide a Occidente. La pregunta es si Europa aún quiere seguir siéndolo” -Rafael L. Bardají, del GEEE- Occidente no desaparece, la UE lo abandona. Hablar de cisma es más preciso que hablar de declive. Occidente no está muriendo: se está dividiendo. De un lado una UE que renuncia a sus fundamentos -en nombre de una utopía tecnocrática-, del otro las Américas (7) -de Groenlandia a la Antártida- que con Trump como catalizador intenta preservar aquello que considera esencial. Como en el siglo XI la ruptura no se produce de golpe ni mediante una declaración formal. Se manifiesta en desacuerdos acumulados, en gestos simbólicos, en incomprensiones mutuas. La UE ve en Trump una amenaza. Trump ve en la UE un aviso.

La historia enseña que estas fracturas no se resuelven con buenos modales ni comunicados conjuntos. Son rupturas de visión del mundo. Roma y Bizancio siguieron caminos distintos, durante siglos. Compartían un origen común, pero ya no un destino. ALLÍ ES DONDE SE INSCRIBE LA CUMBRE GEOPOLÍTICA DEL SIGLO. De ello hablaremos en el siguiente punto. LA CUMBRE GEOPOLÍTICA DEL SIGLO Y LA SEGUNDA ARGENTINA POSINDUSTRIAL. (8) Y (9). La preparación estratégica de la reciente “Cumbre de Beijing” fue un proceso prolongado e imprescindible -en el campo diplomático- para llegar al éxito alcanzado el 14/15 May 26 en Beijing. Fue el resultado de un prolongado proceso de reconstrucción diplomática iniciado años antes mediante canales reservados, entre altos funcionarios estadounidenses y chinos. El principal mecanismo preparatorio fue el llamado “Strategic Channel”, una diplomacia discreta sostenida fundamentalmente por Jake Sullivan (10) y Wang Yi (11). Este canal comenzó a actuar tras la crisis del “globo espía” chino de 2023, cuando las relaciones bilaterales llegaron a su peor momento desde 1979. Su finalidad estratégica fue: evitar una escalada militar accidental, estabilizar la competencia sinoestadounidense, crear reglas mínimas de coexistencia, y preparar futuras reuniones presidenciales. Aunque muchas reuniones clave ocurrieron en Viena, Malta, Bangkok y Múnich, el “modelo Ginebra” fue central, porque Suiza ofrecía: neutralidad histórica, discreción diplomática, infraestructura para negociaciones sensibles, y distancia psicológica de Washington y Beijing. La lógica fue similar a la diplomacia secreta de la Guerra Fría: crear un “espacio de descompresión estratégica”. Las reuniones fueron deliberadamente poco publicitadas y, en muchos casos, mantenidas fuera del radar mediático hasta después de realizadas. El tema decisivo que complicó las conversaciones previas a Beijing fue la venta de armas estadounidenses a Taiwán. Washington había aprobado paquetes militares muy importantes para Taipéi, lo que Beijing interpretó como: alteración del statu quo, estímulo indirecto al independentismo taiwanés, y posible preparación de un escenario de contención militar china.

En las semanas previas a la cumbre: Beijing exigió señales más claras de adhesión estadounidense al principio de “Una sola China y dos sistemas o regímenes”. Xi pidió limitar o revisar futuras ventas de armas. Washington evitó comprometerse formalmente. Trump mantuvo deliberadamente la “ambigüedad estratégica”. Durante la propia cumbre, Xi advirtió explícitamente que una “mala gestión” del tema Taiwán podía conducir al “choque” o incluso al “conflicto”. Esa fue probablemente la declaración geopolítica más importante de toda la reunión. Detrás de la diplomacia visible, existen dos doctrinas opuestas: la visión estadounidense que busca la “competencia administrada”: contener el ascenso chino, proteger Taiwán, preservar la supremacía tecnológica, pero evitando guerra abierta. La visión china, conocida como “rejuvenecimiento nacional” considera que: Taiwán es un problema histórico interno, la reunificación es inevitable, y la intervención norteamericana constituye una intromisión estratégica. Una formulación académica conclusiva sería la siguiente: La cumbre de Beijing no fue un acontecimiento aislado sino la culminación de una compleja arquitectura diplomática reservada, construida mediante canales estratégicos discretos entre Washington y Beijing, cuyo objetivo central consistió en administrar la rivalidad sistémica sinoestadounidense, evitando que la cuestión taiwanesa derivara en una confrontación militar directa. Una esquemática cronología de las negociaciones estratégicas EE.UU.–China -2017/2020, puede resumirse así -durante la administración de Donald Trump-: Inicio de la “guerra comercial”. Restricciones tecnológicas a Huawei. Primer reconocimiento explícito de China como “competidor estratégico”. El Pentágono comienza a hablar -abiertamente- de la posibilidad de conflicto en el Indo-Pacífico.



La CIA: desarrolló una evaluación de capacidades militares chinas, el seguimiento del Ejército Popular de Liberación -EPL-, el espionaje tecnológico, el análisis sobre estabilidad interna china y el control de riesgos de escalada e impulsó la idea de que China aún no deseaba una guerra abierta, antes de completar su modernización militar hacia 2027/2035.

El Pentágono: persiguió los siguientes objetivos: impedir hegemonía naval china, proteger rutas marítimas, preservar supremacía tecnológica y sostener credibilidad de alianzas regionales. Todo ello constituye la actual doctrina de disuasión multinivel: militar, económica, tecnológica, cibernética y espacial.

El EPL chino: -en paralelo- perseguía las siguientes metas estratégicas: romper el cerco marítimo estadounidense, asegurar el Mar del Sur de China, neutralizar independencia formal de Taiwán y proyectar el poder oceánico, reteniendo el objetivo histórico de convertir a China en potencia militar global, hacia el año 2049.

El papel de Europa: La UE aparece dividida. Por un lado la “Línea Atlántica” -RU, parcialmente Polonia y los Países Bálticos- alineados con EE.UU. La “Línea Autonomista” -Francia y los sectores industriales alemanes- adhieren a la Tesis Macron: “la UE no debería transformarse en: vasallo estratégico de EE.UU. frente a China”.

El rol central de Taiwán en las negociaciones: Taiwan es punto geográfico crítico, núcleo mundial de la producción de semiconductores, símbolo político y pivote militar del Indo-Pacífico. La Importancia tecnológica de la “Taiwan Semiconductor Manufacturing Company” -TSMC- que produce los chips más avanzados del mundo, hace de la Isla un objetico económico, militar y tecnológicamente indispensable.

La doctrina Trump de “ambigüedad estratégica”: es un concepto central para entender la actitud estratégica de Trump que no reconoce la independencia formal de Taiwán, PERO tampoco acepta anexión forzada de China. Washington mantiene -deliberadamente- ambigüedad sobre su intervención militar, para disuadir -simultáneamente- a China de invadir y a Taiwán de declarar la independencia. Es probablemente una de las doctrinas diplomáticas más sofisticadas del siglo XX y XXI.

Rivalidad China–EE.UU: Entre ambas superpotencias existen interdependencias gigantescas, cadenas globales integradas y dependencia mutua financiera y tecnológica. Por eso muchos autores hablan de una “Nueva Guerra Fría imperfecta” y por eso la “Cumbre del Siglo” no buscó resolver la rivalidad, sino administrarla. Es decir: evitar una guerra prematura, establecer límites, crear mecanismos de control y ganar tiempo estratégico -como se hizo en las cumbres Washington–Moscú, entre 1962 y 1989. Hay una reflexión de un argentino residente en China (12) desde hace décadas, sumamente ilustrativa: “Incluso Beijing y Washington, tan diferentes culturalmente, transmiten algo parecido: la sensación silenciosa de estar caminando dentro de dos capitales que conocen perfectamente el peso político e histórico que tienen sobre el resto del mundo. La visita de Trump a Beijing probablemente quede como una señal silenciosa de esta nueva etapa global. Una etapa donde competir no necesariamente implica dejar de dialogar”. La estabilidad contemporánea ya no depende de la ausencia de rivalidad entre grandes potencias, sino de la capacidad de administrarla, sin cruzar el umbral de la guerra. La nueva bipolaridad no reproduce exactamente la Guerra Fría: la supera en complejidad, porque combina competencia estratégica con interdependencia económica.

En Conclusión: la competencia entre China y EE.UU. constituye el principal eje geopolítico del siglo XXI. Tucídides ayuda a comprender la lógica estructural del conflicto; Aron explica los mecanismos racionales que pueden contenerlo y Kissinger ofrece una vía diplomática para administrar la transición hacia un orden internacional más multipolar. En conjunto los tres autores permiten concluir que la estabilidad futura dependerá menos de la desaparición de la rivalidad que de la capacidad política de ambas potencias para evitar que la competencia estratégica derive en una confrontación militar directa. La “Cumbre Geopolítica del Siglo” persiguió la búsqueda de la “PAX/PAZ” mundial a través del “Acuerdo de las Repúblicas Imperiales” -las superpotencias del S. XXI-. Si este objetivo central acordado se alcanza o no, lo comprobaremos en los próximos meses. Los indicadores serán: la revalorización del dólar como divisa de cambio, la normalización del costo energético, el aumento de los intercambios comerciales, la pacificación de las guerras activas en la UE, en el Gran Medio Oriente y el final progresivo e irreversible del “narcocastrocomunismo revolucionario” en las Américas.

El éxito de esta Cumbre tiene un enorme significado para nuestra amada Patria Argentina, que vive -con titánico esfuerzo- una doble transición: desde un cínico y perverso régimen de la dictadura del corrupto “Socialismo del siglo XXI” -que siempre hemos llamado kk-, hacia uno de Libertad Política con Economía de Mercado y -simultáneamente- el difícil tránsito desde la etapa civilizatoria “industrial” -que nunca integramos-, hacia una “Segunda Argentina Posindustrial” (9), basada en el “Conocimiento”, en la “Tecnotrónica”, en las “Comunicaciones del Mundo Digital”, en el “Empleo Inteligente de la IA”. Ambos tránsitos son impulsados por los espíritus expansivos, sanos y abiertos que retienen la enorme energía de una tierra joven, como lo fue y lo es la Argentina fundacional y es dificultado por las carencias de identidad y coraje de sectores dirigenciales caracterizados por su egoísmo, que los retiene paralizados en el pasado, abrazados a sus prebendas, a sus carencias de adaptación y a su cobardía frente al futuro, que claramente ya emerge. “Nada es permanente, excepto el cambio”. Heráclito -540 a. C./480 a. C.- “No hay cosa más difícil de emprender, ni de éxito más dudoso, ni más peligrosa de manejar, que iniciar un nuevo orden de cosas”. Nicolás Maquiavelo -1469/1527- Los analfabetos del siglo XXI no serán los que no sepan leer y escribir, sino los que no puedan aprender, desaprender y reaprender”. Alvin Toffler -1928/2016-

CITAS Y ACLARACIONES:
(1). La Paz: es una condición relacional que supone ausencia de guerra o violencia abierta, resolución de conflictos por medios jurídicos o políticos, reconocimiento mutuo entre las partes, cierto equilibrio aceptado. En teoría política moderna -desde Immanuel Kant hasta la diplomacia contemporánea- la paz implica: legitimidad, consentimiento, normatividad jurídica, estabilidad basada en acuerdos-. La paz puede ser negativa: ausencia de violencia o positiva: coexistencia cooperativa con justicia y reglas compartidas. Es, en esencia, un estado buscado como valor universal. (1). La Pax: es un término latino que designa una paz impuesta por una potencia dominante. El modelo clásico es la Pax Romana: no había guerra interna significativa, existía orden y estabilidad, pero el orden estaba garantizado por la hegemonía militar de Roma. Implica: asimetría de poder, orden jerárquico, disuasión o coerción, estabilidad basada en la supremacía. En la historia moderna encontramos analogías como la “Pax Britannica” o la “Pax Americana”. En estos casos la estabilidad internacional dependió de la capacidad de una potencia de imponer reglas, garantizar rutas comerciales y disuadir conflictos mayores. En términos estratégicos: La Paz es un objetivo. La Pax es un instrumento de poder.

(2). El Estado Nación: El concepto moderno de Estado-Nación surge en Europa entre los siglos XV y XVII, pero su consolidación política y jurídica suele ubicarse en 1648 con la firma de la Paz de Westfalia. Allí se afirmó un principio decisivo: cada Estado posee soberanía sobre su territorio y no debe sufrir injerencias externas. Ese criterio marcó el nacimiento del sistema internacional moderno.

(3) R. Aron. En “Paz y guerra entre las naciones” -1962: “La sociedad internacional se caracteriza por la ausencia de una autoridad que posea el monopolio de la violencia legítima. Es quien gana la última guerra mundial el que impone un orden internacional”.

(4). R. Israel. “El nuevo Medio Oriente que surgirá el día que Irán acepte su derrota”. 13 May 26. @israelzipper

(5). Defección: es el abandono desleal, la deserción o la separación de una causa, partido, organización o compromiso que se defendía. Implica una ruptura de fidelidad o lealtad, a menudo con un matiz de traición o cambio de bando.

(6). H. J. Auel. “La batalla cultural ha llegado a su ápice”. 14 Abr 26. https://drive.google.com/file/d/1BjNBaC42vQjcKq8cYsJc0AayPcHq53_S/view?usp=sharing

(7). H. J. Auel. “La Hora de las Américas”. 11 Oct 25. www.ieeba.org

(8). H. J. Auel. “Una Segunda Argentina Posindustrial es posible”. Jun 19. www.ieeba.org

(9). H. j. Auel. “La “Segunda Argentina Posindustrial” está llegando”. 15 Ene 25. www.ieeba.org

(10). Jake Sullivan: abogado y especialista en política exterior estadounidense. Nació en 1976. Fue asesor principal de Joe Biden en temas de seguridad nacional (2021-2025). Antes había sido Director de Planificación de Políticas del Departamento de Estado y asesor de Hillary Clinton. Participó en negociaciones estratégicas con China, Rusia e Irán y fue uno de los principales arquitectos de la política exterior demócrata reciente.

(11). Wang Yi: diplomático chino nacido en 1953. Especialista en Japón y Asia Oriental. Fue embajador en Japón, ministro de Relaciones Exteriores de China (2013-2022 y nuevamente desde 2023) y máximo responsable diplomático del Partido Comunista Chino en política exterior. Es considerado uno de los principales estrategas de la diplomacia de Xi Jinping y ha conducido las negociaciones de alto nivel con EE.UU. en los últimos años.

(12). L. M. Postigo. La Prensa. 17 May 26.



La ofensiva con denuncias por los medios fracasó en Diputados Una campaña de imputaciones mediáticas endebles había arrinconado a Adorni, pero no pudo sostenerse en el Congreso donde el jefe de Gabinete llevó la voz cantante ante un llamativo silencio del PJ
LAPRENSA.COM.AR
POR SERGIO CRIVELLI
02.05.2026


Después de haber creado una enorme expectativa alrededor de la presentación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ante la Cámara de Diputados y de especular con su relevo por supuestos actos de corrupción, el funcionario se retiró el pasado miércoles del recinto vivado por los suyos y con la oposición mascullando por una inesperada derrota. La viva imagen de esa frustración fue un episodio insólito reproducido por las redes y algunos medios. Al retirarse, el presidente Javier Milei pasó frente a la sala de periodistas donde le reclamaron declaraciones. En ese momento desde el tumulto alguien le gritó “chorro”. Dicen que no fue un hombre de prensa pero, rápido de reflejos, el Presidente le contestó “chorros son ustedes” metiendo en la misma bolsa a todo el periodismo.

El insulto de origen no identificado era una muestra de la furia de quienes esperaban que el funcionario se retirara apaleado y no con una sonrisa ganadora. La pregunta es por qué el plan opositor fracasó. No por una causa única, sino por varias concurrentes. En primer lugar, los diputados no gozan de los mismos privilegios de los periodistas para pontificar ante lectores o audiencias que no tienen capacidad de réplica directa. Debatir en el Congreso es una esgrima distinta en la que los funcionarios corren con ventaja, porque suelen disponer de información oficial de primera mano.

Además, el peronismo evaluó que, en caso de lanzar acusaciones de corrupción por la presencia de la mujer de Adorni en el avión presidencial, iba a recibir una respuesta que seguramente incluiría a su jefa política con tobillera. Sólo el trotskismo, entonces, tuvo las manos libres para embestir contra Adorni. Pero son cinco (ver “Una trotskista popular”). Hubo también otros casos de inconsistencias entre los denunciantes. La diputada Pagano que oficia por los medios de denunciante profesional, faltó a la sesión donde tenía a su disposición al más alto funcionario del gobierno para hacerle las preguntas que creyese necesaria. ¿Por qué? Porque estaba presentando más denuncias en la Justicia. Tragicómico. Otra de las razones del fracaso opositor fue su desarticulación. Si bien las denuncias periodísticas son eficaces porque no tienen que ser probadas y por su martilleo cotidiano, comienzan a diluirse apenas entran en el terreno del poder. No prosperan si no operan conjuntamente con los políticos. Pero la oposición se desentendió de la campaña periodística. No quiso sumarse a una pelea inoportuna porque no hay una crisis económica que favorezca cualquier ofensiva desestabilizadora.

Quedó aprobada, además, como un acierto la decisión de Milei de respaldar a su funcionario, porque entregarlo hubiese significado una derrota crucial en momentos en que aparecen señales de fatiga social por la lenta recuperación económica, en particular entre los sectores menos competitivos. Los que le aconsejaban deshacerse de Adorni le proponían en realidad el suicidio político. Por último, los medios habían preparado el terreno pero el peronismo desaprovechó la oportunidad a causa de su total desorientación.

El callejón sin salida en que parece haber entrado el conflicto entre el kirchnerismo y Axel Kiciloff ha abierto la puerta para la proliferación de capillas como la que debutó el jueves en Parque Norte. Entre otras extravagancias, ofreció la de presentarse como peronismo “federal” sin que concurriera un solo gobernador. Había perdedores consuetudinarios, como el porteño Juan Manuel Olmos, y perdedores más nuevos como la exalbertista Victoria Tolosa Paz. En suma, solo figuras de tercera línea.

Como entre la concurrencia estaba Guillermo Michel, en los corrillos se atribuía el acto a la inspiración de Sergio Massa. Lo concreto es que el federalismo invocado alcanzaba nada más que a la provincia de Buenos Aires, cuyo control será lo que realmente dispute el peronismo el año que viene. Ese es su bastión electoral y el que lo maneje manejará al principal partido de oposición y redactará las listas. Hoy el principal problema del PJ no es la falta de un candidato, sino la falta de conducción. Esto quedó a la vista con declaraciones hechas poco antes por Máximo Kirchner desde Santa Fe: “No tenemos que pensar en espacios que sean simplemente antiMilei, ni anti nada, opinó. Sino que tenemos que acostumbrarnos otra vez a pensar de manera más positiva y a construir no en contra de alguien, sino a favor de los intereses de la mayoría”. Un mensaje para Kicillof que trabaja en un frente amplio contra el Presidente. La diferencia con La Cámpora es de estrategia y no solo de nombres y, de persistir, profundizará la anarquía que hoy tiene al PJ paralizado de cara al gobierno. Aunque tenga a los medios de su lado.

 

 

Enigma: índices económicos para arriba, imagen de Milei para abajo La marcha de la economía define la suerte de los gobiernos, pero medios, encuestas y analistas aseguran que el humor social se ha deteriorado, a pesar de que los datos macro son muy positivos.
Laprensa.com.ar
POR SERGIO CRIVELLI
23.05.2026


En los últimos días se confirmó que la inflación baja, que las exportaciones alcanzaron el récord de 8.900 millones de dólares y que el superávit comercial fue de 2.700 millones.

También que el PBI creció 5,5% en los últimos doce meses y que lo hizo en 14 de los 15 sectores identificados por el EMAE. Los sectores que más empujaron el crecimiento fueron agricultura, ganadería, energía y minería, pero también rebotaron la industria y la construcción que venían retrasadas en el programa de reconstrucción económica o de “ajuste”, si se prefiere usar un término que a la vista de lo que está sucediendo aparece contradictorio. En realidad, el ajuste es fiscal, pero con el correr de los meses el plan se está probando expansivo para el resto de la economía, algo sin antecedentes. A lo que hay que agregar que el Banco Central compró desde enero 9 mil millones de dólares para cumplir con el fortalecimiento de las reservas acordado con el FMI. Como consecuencia, el organismo decidió aprobar un préstamo de mil millones de dólares por haberse alcanzado holgadamente los objetivos fijados.

Otra de las razones por las que la autoridad monetaria hizo esas compras fue para que la cotización del dólar, que permanece en los mismos valores desde hace prácticamente dos años, no se derrumbara. Estas señales demuestran dos cosas. La primera, que el programa funciona. La segunda, que es la condición indispensable para sentar los fundamentos de un crecimiento efectivo y prolongado. Apostar como hizo el peronismo (y el no peronismo también) durante décadas a la expansión sobre la base de consumo interno sin producción, poniéndole “plata en el bolsillo” a los votantes terminaría fatalmente con un 57% de pobres. Está probado.

El conocido consultor político James Carville colaboró en 1992 en la campaña del presidente norteamericano Bill Clinton. Es fama que en esas circunstancias escribió en una pizarra la recordada frase “es la economía, estúpido” para señalar que el motivo por el que se vota a un candidato es primordialmente económico, más allá de cualquiera otra consideración. La situación actual en la Argentina parecería ser una excepción a esa regla. Los medios reproducen encuestas, opiniones de expertos y declaraciones de dirigentes de la oposición que dan cuenta de la existencia de un fuerte desgaste de la imagen del presidente Javier Milei por el malhumor social generado porque los resultados macroeconómicos no se reproducen en el bolsillo del ciudadano de a pie. Añaden a ese disgusto el provocado por las profusas denuncias de corrupción, que por ahora no superaron el nivel periodístico, y por las disputas palaciegas. Estas últimas, sin embargo, no afectaron ni siquiera lejanamente el desenvolvimiento del plan económico y son trifulcas personales ventiladas por las redes. A la hora de la toma de decisiones relevantes, ya sean económicas o de política internacional, ha preponderado invariablemente la racionalidad económica, a pesar de las presiones y los lobbies.

Por otra parte, la gestión política no ha desentonado con la económica, a pesar del machacar constante de los medios. La semana pasada quedó en evidencia en la Cámara de Diputados que la dirigencia sabe en dónde está el poder, quién lo maneja y qué hacer para no perder el tren. El cuerpo rechazó por 20 votos de diferencia los reclamos de interpelación a Manuel Adorni y aprobó por 17 la quita de subsidios al gas por “zona fría” a 15 provincias, entre ellas, la de Buenos Aires. Esa norma había sido impulsada por Máximo Kirchner pensando en los votos del conurbano e igualó las provincias centrales con la Patagonia. Los beneficiarios pasaron de 800 mil a 4 millones y el costo fiscal se disparó a más de 200 mil millones de pesos. Que el Gobierno haya conseguido pasar esa iniciativa por la Cámara baja, es señal de los cambios reales que la “casta” detecta en el humor social. Si la iniciativa hubiera sido tratada hace 5 o 6 años una turbamulta hubiera invadido la plaza Congreso para descargar varias toneladas de piedras sobre el Palacio Legislativo.

Pero mientras en la Cámara de Diputados la oposición fracasaba en potenciar el escándalo Adorni y el oficialismo triunfaba en la eliminación de subsidios, en el Senado pasaba bajo el radar una jornada en la que comenzó a plantearse un tema crucial para las economías regionales que están lejos del conurbano. Diputados, senadores, gobernadores, empresarios y sindicalistas pusieron en marcha el mecanismo para redactar una ley de proveedores locales de las multinacionales o, en otras palabras, qué parte de las inversiones estarán al alcance de la política.

No se trata solo de una cuestión de captar los dólares que los políticos ven venir por el boom minero (ver “Cuánto llegó ya del RIGI” en VISTO Y OÍDO), sino, especialmente, de gobernabilidad. 

SINOPSIS
Maria Josefina Ramos es traductora pública de Inglés y periodista.

Su trayectoria periodística abarca el período 1970-1985, como analista política y cronista parlamentaria desde el Congreso Nacional para varias radioemisoras del interior del país y también para el vespertino La Razón.

En 1975, fue distinguida con una beca como periodista parlamentaria por la Asociación de Corresponsales de las Naciones Unidas para cubrir la XXXI Asamblea General de la ONU.

Es creadora y directora de Plataforma Cero.