Causa por la Vida
Publicación Mensual
Año 9 | Número 118 MAY 2019

Aborto, el Papa frena a Évole: «No es lícito eliminar una vida humana para resolver un problema»
Carmelo López-Arias / ReL
31 marzo 2019


La entrevista de Jordi Évole al Papa se centró sobre todo en cuestiones políticas e ideológicas, en buena parte de alcance puramente nacional.

La Sexta, canal español de izquierda radical, emitió este domingo en Salvados, el programa que dirige el periodista Jordi Évole, su anunciada entrevista al Papa. Según comentaron ambos al inicio, se centraría en lacuestión de los refugiados, más algún tema añadido. Y así fue. Pero, aparte de dos referencias a cuestiones de repercusión básicamente nacional (el barco Open Arms que recoge inmigrantes en el Mediterráneo, y las concertinas de las vallas que protegen la frontera española), las respuestas de Francisco no aportaron un contenido sobre los migrantes distinto del que este mismo sábado manifestó, por ejemplo, en Marruecos, y ha sido constante en sus seis años de pontificado. Respecto al Open Arms, retenido por la Capitanía Marítima de Barcelona desde el 8 de enero, Francisco afirmó: "Me parece mal". E incluso quiso dejar claro que el barco estaba en esa situación por decisión del Gobierno de España y no de las autoridades regionales o locales: "Me consta que las autoridades de Barcelona están dispuestas a recibir, acompañar, promover e integrar [a los inmigrantes]. Me consta porque he hablado con esas personas. Lo del Open Arms me parece una injusticia muy grande. Porque, ¿para qué se hace? ¿Para que se ahoguen?".

Posteriormente, Évole le puso en las manos al Papa unas concertinas, elemento cortante instalado en las vallas metálicas que separan la frontera de España con Marruecos en Ceuta y Melilla ante las violentas avalanchas masivas de inmigrantes subsaharianos, que en ocasiones han causado lesiones graves a las Fuerzas de Seguridad del Estado. "Es lo más inhumano que hay. Esto demuestra hasta dónde es capaz de descender la humanidad de la persona", dijo en referencia a esas cuchillas. Por otro lado, entre los aspectos relevantes que citó sobre la inmigración el Papa lamentó el "invierno demográfico grave" que vive Europa: "Europa se ha ensimismado, no tienen hijos, no reciben inmigrantes", lamentó, aunque reconoció que estaba "simplificando".

La entrevista prosiguió rehuyendo todo alcance universal, con un cuestionario a la medida de los planteamientos políticos cotidianos de la cadena y preguntando al Papa por supuestas posturas de los "conservadores" o los "católicos españoles" para forzar que fuesen reprobadas por el Pontífice, lo que generalmente sucedió. Évole no consiguió un pronunciamiento de Francisco sobre la hipotética exhumación del cadáver de Francisco Franco del Valle de los Caídos contra la voluntad de su familia: "No tengo opinión", dijo, afirmando que de las conversaciones con el Gobierno español se había ocupado la Secretaría de Estado. Fue el punto de la entrevista en el que el Papa dio menos pie a repreguntar. También hablaron de economía y de precariedad laboral. A la pregunta directa de si es "anticapitalista", Francisco respondió claramente que "no", aunque planteó varias críticas al sistema económico apelando a la doctrina social de la Iglesia. Hacia el final de la entrevista, Évole planteó al Pontífice un caso de aborto en situación extrema (joven víctima de la trata de mujeres que es violada y queda embarazada). "Yo la entendería en su desesperación, pero también sé que no es lícito eliminar una vida humana para resolver un problema. Pero tampoco la puedes dejar en la calle", respondió Francisco con claridad, elogiando los esfuerzos que hacen muchas organizaciones para apoyar, acompañar y "dignificar" a las madres para evitar que aborten. El director de Salvados lo replanteó, pero obtuvo una respuesta idéntica, que luego el Papa le devolvió en forma de pregunta: ¿es lícito eliminar una vida humana para resolver un problema? "¿Es lícito alquilar alguien que la elimine? La respuesta es tuya, no es mía" Évole excusó contestar, en su momento más apurado. Incluso hablando de la despenalización, y por tercera vez, Francisco devolvió la cuestión: "No discuto la ley civil de cada país. ¿Es justo eliminar una vida humana para resolver un problema? ¿Es justo alquilar un sicario para resolver un problema? De ahí viene todo lo demás, pero esa es la pregunta básica". Évole le recordó asimismo sus célebres palabras sobre los homosexuales ("¿Quién soy yo para juzgar?"), y también en esto Francisco fue muy claro: "Las tendencias no son pecado. El pecado es activar de pensamiento, palabra u obra una tendencia". Luego tuvo oportunidad de aclarar la referencia que había hecho en otra ocasión a que unos padres que descubren en su hijo tendencias homosexuales podían acudir a un psiquiatra. Explicó que fue la palabra que se le vino a la cabeza hablando en un idioma que no es el suyo, y la aclaró expresando que se refería más bien a psicólogos o profesionales que pueden ayudar a saber qué pasa. En todo caso, apeló al "diálogo" intrafamiliar para abordar toda cuestión al respecto. También afirmó en otro momento que "todo niño tiene derecho a tener un padre y una madre", rechazando implícitamente la equiparación entre un matrimonio y una pareja homosexual a efectos de adopción.


EUTANASIA EN EL PROYECTO DE CODIGO PENAL


Cualquiera sea el motivo y el medio, la eutanasia es siempre moralmente inaceptable

En el año 2012 se reguló en nuestro país la eutanasia pasiva (Ley Nº26.742), es decir la eutanasia indirecta o por omisión, que es aquella en la que se le suspenden al enfermo los medios ordinarios de subsistencia –hidratación y alimentación-. Pero el proyecto de Código Penal avanza sobre la eutanasia activa, que es la que supone una acción intencional y directa para quitarle la vida al enfermo, una inyección letal, por ejemplo. El artículo 81 del Código proyectado introduce una pena atenuada de 3 a 6 años para el que mate a una enfermo incurable o terminal a pedido de éste y por "sentimientos de piedad". Esta eutanasia a petición presupone la "autonomía moral del hombre" que aneja el "derecho" de cada uno a decidir sobre su vida y su muerte. Pero el hombre no es autónomo, es libre por naturaleza y la libertad le fue dada por el Autor de esa naturaleza, para que, eligiendo el bien, se perfeccione. El mismo concepto de libertad señala los límites de las elecciones humanas. La noción de autonomía, por el contrario, desliga a la creatura del Creador, rechaza la moral natural, y convierte al hombre en principio y fin, autor y juez, de sus normas de conducta. Por otra parte el "sentimiento de piedad" aludido en el artículo de marras es muy difícil de comprobar y fue invocado incluso por los dos enfermeros uruguayos que mataron a alrededor de 200 pacientes inyectándole morfina y aire (La Nación, 19/03/2012). Los mencionados asesinaron pacientes durante 7 años sin ser investigados y el caso saltó a la luz cuando mataron a una enferma que ya estaba bien y disponía del alta, porque la muerte los enfermos terminales usualmente no se investiga. La misma escueta pena -3 a 6 años- le cabría a alguien que elimine a un enfermo con el que tiene un vínculo de parentesco, conyugal o de convivencia, por ejemplo, a un adolescente que -en las circunstancias descriptas- decide acabar con la vida de otro con el que convive sin haber establecido un vínculo legal. Escribió el reconocido psiquiatra estadounidense Herbert Hendin tras visitar Holanda: "El país se ha movido desde la eutanasia para los enfermos terminales a la eutanasia para los enfermos crónicos; desde la eutanasia para enfermedades físicas a la eutanasia para las enfermedades psicológicas, y desde la eutanasia voluntaria a la eutanasia no voluntaria y a la involuntaria… Cualquier país occidental que legalice el suicidio médicamente asistido para los enfermos terminales se verá obligado a extenderlo de este mismo modo". (Bioeticaweb.com). De aprobarse el artículo propuesto para eutanasia, parafraseando al tango podríamos decir que vamos cuesta abajo en la rodada.


NOTIVIDA, Año XIX, Nº 1155, 22 de abril de 2019 Editora: Lic. Mónica del Río
Maria Josefina Ramos es traductora pública de Inglés y periodista.

Su trayectoria periodística abarca el período 1970-1985, como analista política y cronista parlamentaria desde el Congreso Nacional para varias radioemisoras del interior del país y también para el vespertino La Razón.

En 1975, fue distinguida con una beca como periodista parlamentaria por la Asociación de Corresponsales de las Naciones Unidas para cubrir la XXXI Asamblea General de la ONU.

Es creadora y directora de Plataforma Cero.