Causa por la Vida
Publicación Mensual
Año 9 | Número 113 DIC 2018

NOTIVIDA, Año XVIII, Nº 1140, 28 de noviembre de 2018
Editor: Lic. Mónica del Río
ESI: MACRI IGNORA A LAS FAMILIAS
Los padres de familia se resisten a ceder sus deberes y derechos a lobbies homosexualistas y a sexópatas progresistas


"Queremos que se respete nuestro derecho de padres a educar a nuestros hijos", dice la misiva enviada por los padres de familia al Presidente de la Nación. En la misma nota rechazan la promoción de la promiscuidad y exigen "preservar la inocencia y dignidad" de los niños. Ayer recibieron la autoritaria respuesta del Ejecutivo Nacional: "El conjunto de contenidos curriculares que se enseñan en la Escuela no están sujetos a la deliberación de las familias, lo mismo ocurre con los lineamientos curriculares de la ESI".
El Director de Despacho del ex Ministerio de Salud, Pedro Antonio D'lelsi remitió a las familias que cuestionaron la aplicación de la ESI la información provista a ese efecto por Diana María de los Ángeles Fariña, Directora Nacional de Maternidad, Infancia y Adolescencia.
En la respuesta elaborada por Fariña, entre otras cosas, dice: "Todos los contenidos que se enseñan en la escuela son consensuados democráticamenteen los ámbitos propios del Ministerio de Educación y del Consejo Federal de Educación. Específicamente los lineamientos curriculares de la ESI fueron sancionados en el 2008 en el ámbito del Consejo Federal de Educación (Resolución Nº 45/08), de forma unánime por todos los Ministerios de educación de las provincias. El conjunto de contenidos curriculares que se enseñan en la Escuela, propios de cualquier disciplina como lengua, matemática y ciencias, no están sujetos a la deliberación de las familias, lo mismo ocurre con los lineamientos curriculares de la ESI". Agrega después que los contenidos del 2008 han sido "reafirmados" recientemente con la Resolución CFE Nº 340/18.


En 2006 señalábamos que no se pueden someter al consenso la inocencia de los menores y los derechos naturales de los padres (si un derecho se consensúa es porque no se lo reconoce). Ahora ya no lo ocultan, ese consenso "democrático" "no está sujeto a la deliberación de las familias". "Palo y a la bolsa", la bolsa es el consenso y el palo es para la familia. La escuela no es "democrática", la familia tampoco. En ambas hay orden y jerarquías, la "democratización" conlleva a la desintegración y a la destrucción. No se puede equiparar a la ESI con ciencias desprovistas de connotaciones morales, tal como lo hizo el Ejecutivo. Nadie refuta que dos más dos es cuatro, porque ese resultado no aneja ninguna obligación moral (de no ser así lo estaríamos "debatiendo"). Por otra parte, el Ministerio de Educación no decide "democráticamente" cuánto es el resultado de una operación matemática, cuál es el sujeto de la oración, o qué países limitan con el nuestro; sus especialistas sólo evalúan la conveniencia de transmitir esos conocimientos y a qué edad. En la inicua respuesta del Poder Ejecutivo se hace palmario, además, el atropello al marco normativo vigente porque el derecho a la elección y supervisión de la educación de los hijos, particularmente en materia moral y religiosa, está claramente reconocido en muchas normas de jerarquía constitucional (cf. art. 75 inc. 22 de la CN).


NOTIVIDA, Año XVIII, Nº 1137, 8 de noviembre de 2018
ABORTO: UNA REVOLUCIÓN CULTURAL ANTICRISTIANA "DE MANUAL"
INSTRUCCIONES PARA MANIPULAR EL LENGUAJE EN LOS MEDIOS.
"Derecho al aborto: recomendaciones para una cobertura periodística sin estigma", se llama el manual que acaba de lanzar Casa Fusa.


El manual presentado por la filial local de la Federación internacional de Planificación Familiar (IPPF, por su sigla en inglés) recopila las prácticas del periodismo abortero e induce al resto de los medios a adoptarlas. Subvierte el lenguaje para provocar cambios sociales que decanten finalmente en una ley. Una revolución cultural anticristiana "de manual".
"RECOMENDACIONES PARA LA COBERTURA PERIODÍSTICA"
"Evitar el uso de las palabras niño o bebé". Decir "embrión o feto". "No es un bebé. Mucho menos un niño".
"No mencionar a los que practican abortos como 'abortistas' o 'aborteros'", tiene "connotaciones negativas". Usar "proveedor de servicios de abortos o proveedor de servicios de salud". Ejemplo negativo: "La radiografía del aborto en San Juan" (Tiempo de San Juan, 12/06/2018).
"No usar términos como objetor de conciencia" que "puede transmitir la idea de que quienes practican abortos son personas que no actúan a conciencia". Lo ideal sería "profesional que obstaculiza el acceso a un aborto".
Prescindir de las palabras "madre" o "padre" durante un embarazo. Porque implica "que el feto es un niño". Es "preferible" usar "mujer embarazada, persona gestante, pareja de la mujer embarazada, pareja de la persona gestante". Ejemplo: "Polémica por un aborto no realizado: 'La madre corría un altísimo riesgo'" (El Litoral, 21/08/2018).
"Evitar criminalizar a las mujeres y sus decisiones". No usar frases como "sacarse de encima al bebé" o "deshacerse del bebé". Se sugiere "interrumpir el embarazo". "No son pro-vida: son anti-derechos". "Pro-vida" o "pro-familia" son términos que "transmiten la idea de que quienes apoyan el acceso al aborto seguro y legal están en contra de la vida". "Recomendamos usar términos alternativos para aclarar que se hace referencia a las personas que se oponen a la práctica del aborto". Y sugerimos el uso de palabras como "anti-aborto" o "anti-derechos". Ejemplo: "Una fundación "Pro Vida" denunció a una mujer por un supuesto aborto y amenazaron con escracharla en el trabajo" (TN, 25/07/2018).
"Es mejor hablar de personas 'pro derecho' y no de 'pro aborto'". La recomendación es hacer hincapié en el "derecho de la mujer a elegir", y no en el aborto mismo.
"Negar un aborto, ¿qué derechos afecta?" "Derecho a la salud (a la atención sanitaria) ... derecho a decidir si tener hijos o no, cuándo y con qué intervalos". "Es imprescindible que las coberturas periodísticas puedan poner el foco también en esta violación a los derechos cuando se informa sobre el tema".
Maria Josefina Ramos es traductora pública de Inglés y periodista.

Su trayectoria periodística abarca el período 1970-1985, como analista política y cronista parlamentaria desde el Congreso Nacional para varias radioemisoras del interior del país y también para el vespertino La Razón.

En 1975, fue distinguida con una beca como periodista parlamentaria por la Asociación de Corresponsales de las Naciones Unidas para cubrir la XXXI Asamblea General de la ONU.

Es creadora y directora de Plataforma Cero.