Nuestro Creador
Publicación Mensual
Año 11 | Número 135 ABR 2018

5º Domingo de Cuaresma: No huyas. Pide ayuda
Palabras para vivir el blog del Padre Santiago Martin
18-03-2018

"Ahora mi alma está agitada, y ¿qué diré?. Padre, líbrame de esta hora. Pero si por esto he venido, para esta hora. Padre, glorifica tu nombre". (Jn 12, 27-28). El Cristo que nos muestra el evangelista San Juan, en esas horas previas a la agonía del huerto y a la crucifixión, es el hombre-Dios que, a pesar del miedo ante la tortura y la muerte que se le avecina, está decidido a ir hasta el final en el cumplimiento de su misión: la salvación de los hombres. Pero también es el hombre-Dios que sabe que llevar eso a cabo le va a suponer un sufrimiento infinito, a pesar de lo cual opta por seguir adelante. Por lo tanto, Cristo supo en todo momento lo que le esperaba y no pudo evitar que el miedo le turbara y que le tentación de huir le asaltara. Sin embargo, aun teniendo eso en cuenta, decidió continuar y le suplicó al Padre que le diera la fuerza que necesitaba para llevar a cabo su obra.

Nosotros también temblamos ante el dolor, ante las pruebas, las que tenemos o las que prevemos. Es lógico. Es humano. Si no nos ocurriera eso habríamos dejado de ser seres humanos. No nos tiene que asustar sentir miedo o tener ganas de dar la espalda a los problemas. Pero debemos recordar el ejemplo de Cristo y hacer como Él: pedir a Dios su ayuda –sin la cual no podemos hacer el bien- y seguir adelante, siendo fieles a lo que el Señor nos pida en cada momento, siendo especialmente fieles al cumplimiento de nuestras obligaciones, tanto laborales como familiares y eclesiales. Esto es especialmente importante en un momento como éste, con tantos divorcios. Recordemos una vez más la oración que San Agustín dirigía a Dios: "Da lo que pides y pide lo que quieras". O dicho de otra forma: "Señor, ayúdame a no huir, a hacer tu voluntad, a subir a la cruz. Me siento débil y sin fuerzas, pero aunque yo no puedo tú sí puedes".



4º Domingo de Cuaresma: Ofrece tu cruz
Palabras para vivir el blog del Padre Santiago Martin
11-03-2018

"Dijo Jesús a Nicodemo: Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en Él tenga vida eterna". (Jn 3, 14-16). No podemos dejar de ver las cosas con nuestros ojos y, humanos como somos, nuestra mirada tiende a volverse calculadora y materialista. Medimos y sopesamos las cosas y los acontecimientos considerando éxito o fracaso a lo que ocurre en función de los resultados aparentes. Pero la mirada de Dios es distinta. Por eso, el recuerdo de que Cristo triunfó cuando fracasaba y que en la Cruz fue cuando más atrayente se volvió, nos debe ayudar a considerar nuestras situaciones personales con otra óptica. Quizá los números no sean tan importantes y, desde luego, no son lo más importante. Lo principal es siempre la fidelidad a Dios, la fidelidad a la propia conciencia, aunque tarden mucho en reconocer la razón que teníamos.

Por eso es fundamental saber perseverar, ser fieles a Cristo, a la Iglesia y a lo que nos dicta la conciencia. Si lo hacemos así estaremos ofreciendo a los que nos observan –y cuando sufrimos es cuando más nos observan- un ejemplo a seguir. Cuando perseveramos, a pesar de las dificultades y aunque no obtengamos el éxito esperado, es cuando somos más útiles, como le pasó a Cristo. Basta con asegurarse de que el camino elegido es el correcto, no sea que estemos insistiendo en el error y no en la virtud. Para eso habrá que emplear el criterio ya citado, en este orden: Fidelidad a Cristo, interpretado por la Iglesia, con el eco que despierta en nuestra conciencia; unir nuestro sufrimiento al de Cristo en la cruz, ofreciéndoselo en el ofertorio mientras se celebra la Eucaristía.
Maria Josefina Ramos es traductora pública de Inglés y periodista.

Su trayectoria periodística abarca el período 1970-1985, como analista política y cronista parlamentaria desde el Congreso Nacional para varias radioemisoras del interior del país y también para el vespertino La Razón.

En 1975, fue distinguida con una beca como periodista parlamentaria por la Asociación de Corresponsales de las Naciones Unidas para cubrir la XXXI Asamblea General de la ONU.

Es creadora y directora de Plataforma Cero.