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Publicación Mensual
Año 11 | Número 153 OCT 2019

¿Por qué la Iglesia «no se ha derrumbado» pese a «tantos pecados y escándalos» en estos 2.000 años?
REL
18-09-2019


El Papa Francisco prosiguió este miércoles con sus catequesis en la Audiencia General y en este caso habló de los Hechos de los Apóstoles, recordando que ante "la prohibición de los judíos para enseñar en el nombre de Cristo, Pedro y los apóstoles respondieron con valentía". De este modo, explicó a los fieles presentes en la Plaza de San Pedro que "los doce mostraron poseer aquella 'obediencia de la fe' que querrán suscitar en todos los hombres". De hecho, el Papa dijo que fue a partir de Pentecostés dejan de ser hombres solos, pues "experimentan aquella especial sinergia que los hace descentrarse de sí mismos y les hace decir: 'nosotros y el Espíritu Santo'".
El Espíritu Santo, fuente de valentía
Pero no siempre tuvieron esa "valentía" de no dejarse "intimidar" por nadie. "Pensemos –agregó Francisco- que eran cobardes, todos escaparon, huyeron, cuando Jesús fue detenido… Todos, de cobardes a valientes así. ¿Por qué? Porque estaba el Espíritu Santo con ellos". El Pontífice recordó que "lo mismo nos sucede a nosotros, si nosotros tenemos dentro al Espíritu Santo, tendremos la valentía de ir hacia adelante, la valentía de vencer tantas luchas, no por nosotros, sino por el Espíritu que está en nosotros".
"Los megáfonos del Espíritu Santo"
Tuvo además un recuerdo de los mártires, que "dan la vida, no esconden el ser cristianos". Y puso como ejemplo a los cristianos coptos asesinados en una playa de Libia. Para el Papa, los apóstoles son "los megáfonos del Espíritu Santo, enviados por el Resucitado para difundir con prontitud y sin vacilaciones la Palabra que da salvación". Según recoge Aciprensa, Francisco también explicó que "la persecución a los cristianos es siempre la misma. Las personas que no quieren el cristianismo se sienten amenazados y así, llevan la muerte a los cristianos". En su catequesis, remarcó el rol de Gamaliel, quien fue maestro de San Pablo. "Toma la palabra y muestra a sus hermanos cómo ejercitar 'el arte del discernimiento' ante situaciones que superan los esquemas habituales", dijo el Papa sobre él.
Los proyectos humanos
Por otro lado, Francisco indicó que "los proyectos humanos fracasan siempre, tienen tiempo, como nosotros, piensen en tantos proyectos políticos y cómo cambian de una parte en todos los países… piensen en las dictaduras del siglo pasado, se sentían poderosos, dominar el mundo, y después todos se derrumbaron". Lo mismo ocurre con "los imperios de hoy" que, según el Papa, "se derrumbarán si Dios no está con ellos, porque la fuerza que los hombres tienen en sí mismos, no es duradera, solamente la fuerza de Dios dura".

"Pensemos en la historia de los cristianos, también en la historia de la Iglesia, con tantos pecados, con tantos escándalos, con tantas cosas feas, durante estos siglos. ¿Por qué no se ha derrumbado? Porque Dios está allí. Nosotros somos pecadores, también muchas veces damos escándalo, muchas, pero Dios está con nosotros, y Dios salva primero a nosotros y después a ellos, pero siempre salva el Señor, la fuerza es Dios con nosotros", dijo el Santo Padre.


«La compasión, podemos decir, es la debilidad de Dios, pero también su fuerza», recuerda Francisco
REL
17-09-2019


El Papa Francisco celebró la Eucaristía este martes y en su homilía habló de la compasión, que definió como "la lente del corazón" frente a un lenguaje humano en el que muchas veces prima la indiferencia. De este modo, centró su explicación en la importancia de abrir el corazón a la compasión y no cerrarse a la indiferencia. "La compasión, de hecho, nos lleva por el camino de la verdadera justicia", salvándonos así de estar encerrados en nosotros mismos. "Nuestro Dios –agregó Francisco- es un Dios de compasión y la compasión, podemos decir, es la debilidad de Dios, pero también su fuerza".
La compasión no es "pena"
La compasión "no es un sentimiento de pena", que se experimenta, por ejemplo, cuando se ve morir a un perro por la calle: "pobrecito, sentimos un poco de pena", observó Francisco. Sino que es "involucrarse en el problema de los demás, es jugarse la vida allí". En efecto, el Señor se juega la vida y va allí. Tal y como recoge Vatican News, el Papa Francisco tomó otro ejemplo del Evangelio de la multiplicación de los panes cuando Jesús les dice a los discípulos que le den de comer a la multitud que lo siguió mientras ellos querían despedirla. "Los discípulos eran prudentes", dijo el Papa. Y prosiguió: "Creo que en ese momento Jesús se enfadó en su corazón", teniendo en cuenta su respuesta: "¡Denles ustedes de comer!". Su invitación es a hacerse cargo de la gente, sin pensar que después de una jornada así habrían podido ir a las aldeas a comprar el pan."¿Miro hacia otro lado?" "El Señor – dice el Evangelio – tuvo compasión porque veía a aquellas personas como ovejas sin pastor", recordó el Papa. Por un lado, el gesto de Jesús, la compasión y, por otro, la actitud egoísta de los discípulos que "buscan una solución pero sin compromiso", que "no se ensucian las manos, como diciendo que esta gente se las arregle": "¿Normalmente miro hacia otro lado? ¿O dejo que el Espíritu Santo me lleve por el camino de la compasión?". El Papa afirmó además que lo conmueve una palabra del Evangelio de hoy, cuando Jesús le dice a esta madre: "No llores". Y subrayó que se trata de "una caricia de compasión". Jesús toca el ataúd y le dice al niño que se levante. Entonces el joven se sienta y comienza a hablar. Y el Papa destacó precisamente el final, en el que se lee: "Y se lo devolvió a su madre". Lo devolvió: un acto de justicia. Esta palabra se usa en la justicia: devolver. "La compasión nos lleva por el camino de la verdadera justicia. Siempre debemos devolver a los que tienen un cierto derecho, y esto nos salva siempre del egoísmo, de la indiferencia, del encerrarnos en nosotros mismos. Continuemos la Eucaristía de hoy con esta palabra: 'El Señor tuvo gran compasión'. Que Él también tenga compasión por cada uno de nosotros: la necesitamos.

Maria Josefina Ramos es traductora pública de Inglés y periodista.

Su trayectoria periodística abarca el período 1970-1985, como analista política y cronista parlamentaria desde el Congreso Nacional para varias radioemisoras del interior del país y también para el vespertino La Razón.

En 1975, fue distinguida con una beca como periodista parlamentaria por la Asociación de Corresponsales de las Naciones Unidas para cubrir la XXXI Asamblea General de la ONU.

Es creadora y directora de Plataforma Cero.