Plataforma Cero
Publicación Mensual
Año 16 | Número 204 JUN 2020

La oposición, en el laberinto de la "cuarentena o muerte"
lanacion.com.ar
Claudio Jacquelin
29-05-2020


Atrapada en el laberinto del discurso único dominante, la oposición no encuentra su lugar. La exitosa consigna antinómica "cuarentena o muerte", que consiguió instalar el Gobierno, atraviesa y tensiona a Juntos por el Cambio (JxC). Los cambiemitas se sienten atrapados entre el colaboracionismo anestesiante y el tirapiedrismo retórico. Tras la llegada del Covid-19 no han logrado encontrar una narrativa propia y diferenciadora que les dé identidad y les permita ser escuchados más allá de los límites del núcleo duro del fanatismo antikirchnerista o del ultramacrismo, donde sí resuenan las voces disidentes, pero con el eco de una habitación doméstica. La acrítica afirmación formulada ayer por el jefe de Gabinete porteño, Felipe Miguel, acerca de que la cuarentena podría durar hasta agosto terminó por llevar a pulsar las alarmas a muchos que ya tenían desde hacía tiempo su índice sobre el botón de emergencia. "Muchos de los nuestros están tomados culturalmente por la idea de que no hay lugar para cuestionar a un gobierno cuyo manejo de la pandemia tiene un apoyo del 80 por ciento", se lamenta uno de los principales referentes de JxC, que suele hacer oír su voz disonante con el discurso dominante. La frase expone, en parte, el temor a una nueva hegemonía que termine fracturando a la oposición, como en los primeros años del ciclo kirchnerista. Pero mucho más refleja el miedo a dejar de ser opción o alternativa de poder si se cumplen los pronósticos de la mayoría de los dirigentes de JxC. Ese diagnóstico presagia tiempos difíciles por venir, tanto en lo económico como en lo social, con un descontento social que afectaría por igual a Gobierno y oposición. El fantasma de 2001 nunca termina de evanescerse para quienes vivieron el desastre de hace dos décadas. "Estamos de acuerdo en el diagnóstico, pero diferimos en la táctica", explica uno de los principales dirigentes de Cambiemos. "En lo táctico hay dos posiciones. De un lado estamos los que consideramos que hay que articular ya un discurso que nos diferencie del Gobierno, pero que no nos ponga en el lugar de los beligerantes, como Patricia Bullrich o Fernando Iglesias. Del otro están los que dicen que no hay que hacer nada, que es una cuestión de tiempo y que el Gobierno va a pagar los costos. El mayor problema es que el abanderado de esta posición es Horacio Rodríguez Larreta, el referente de nuestro espacio con mayor aceptación", detalla el dirigente.

Con esa apreciación coincide parcialmente uno de los miembros de un espacio informal, integrado por macristas y radicales, que intenta que JxC encuentre un camino superador de los sectores cuya identidad está construida por el antikirchnerismo furibundo y cuyo líder indiscutido sigue siendo Mauricio Macri. A diferencia de quienes se sienten urgidos a construir la nueva narrativa y hacerla pública, en este último sector escuchan con atención el consejo de Emilio Monzó, que insiste en que primero deben generar volumen político. "Si no terminás siendo un perro ladrándole a la luna", explican. Entre los que escuchan esas voces se encuentran larretistas, vidalistas y radicales cercanos a Martín Lousteau, Los renovadores. En el centro de los dilemas se encuentra el titular de la UCR, Alfredo Cornejo. La suya es una de las voces críticas del gobierno de Alberto Fernández en varios planos, que excede la tibieza de las observaciones de sus correligionarios a cargo de gobiernos provinciales, pero sin llegar a los decibeles de la pirotecnia del macrismo más duro. Los matices suelen perder visibilidad en tiempos extremos. En la oposición asumen que la antinomia "cuarentena o muerte" resultó, al menos temporalmente, superadora de la grieta kirchernismo versus antikirchnerismo. Por eso, a pesar de las diferencias, los principales dirigentes están abocados a mantener la unidad y aplanar la curva de los disidencias, al menos puertas afuera. Cuando a Rodríguez Larreta le endilgan el mote de colaboracionista por no marcar más diferencias con Fernández, el jefe de gobierno porteño responde que la energía que le queda por la pandemia se la dedica a mantener unido a JxC y que eso es más importante en este momento que criticar al Gobierno o defender la gestión cambiemita. También él elige hacer más que decir. Aunque no todos compartan su acción. Por ahora, Larreta parece que solo logra conformar a los más cercanos. Los macristas puros le cuestionan su silencio ante las cada vez más duras críticas del oficialismo a los gobiernos de Macri y de María Eugenia Vidal. Del otro lado, los que intentan armar una opción superadora le objetan al alcalde porteño la falta de acciones políticas en pos de ese objetivo. Los cambiemitas alternativos temen (o casi descuentan) que el escenario de convivencia que impuso el coronavirus cambie drásticamente. Presagian un viraje en el humor social, que hoy premia a los dirigentes que privilegian el diálogo, como surge de las encuetas en las que ese es uno de los atributos más valorados de Fernández. En este espacio están convencidos de que a la pandemia y la cuarentena sobrevendrá inevitablemente una crisis de enormes proporciones, y que eso daría lugar al discurso de los que apuestan al conflicto antes que al consenso, los extremos tanto del oficialismo como de la oposición. Ante ese panorama, dicen que debe construirse volumen político en torno de figuras consensuales. La reciente aparición y visibilización de ciudadanos que desafían el sentido común imperante al salir a la calle a cuestionar la cuarentena acrecentó preocupaciones. "El problema es que los líderes pandémicos, que lograron legitimidad por cuestiones exógenas a su gestión, se caracterizan por buscar más el equilibrio que la acción. Así son Alberto y Horacio. Eso hace difícil que lleguen a constituir una barrera sólida para evitar que Cristina y Mauricio vuelvan a ocupar el centro de la escena y a polarizar todo de nuevo", reflexiona uno de los renovadores de JxC.

Los temores se agudizan en este sector ante el avance sostenido del cristinismo sobre el Gobierno, la falta de frenos concluyentes de parte de Fernández y la consecuente búsqueda de revancha y reivindicación del kirchnerismo duro. La andanada de recientes denuncias kirchneristas contra Macri y muchos de sus principales allegados alienta todas las sospechas y temores. También motoriza los augurios de que eso llevará al líder de Pro a presentarse como candidato en las próximas elecciones en busca de fueros, como Cristina Kirchner en 2017. Plataforma decisiva para sostener su centralidad. Con ese horizonte, los sueños de renovación se vuelven agrietadas pesadillas en los cambiemitas que buscan otro futuro. Aunque para los comicios de medio término todavía habrá que atravesar un largo y estremecedor desierto, jalonado por el pico de la epidemia y la crisis sobreviniente, ningún político que se precie deja de pensar en las urnas. En la oposición es un imperativo categórico y una causa más de desasosiego. La alta probabilidad de que el Gobierno impulse la derogación o suspensión de las PASO los obliga a revisar estrategias. Para una coalición sin un liderazgo indiscutido y con muchas asimetrías, resolver candidaturas se torna un problema complejo. Otro motivo de desvelo y de eventuales conflictos. Por ahora, tampoco sobre el escenario electoral hay doctrina pacífica puertas adentro de la alianza opositora. Algunos, como el radical Cornejo, están convencidos de que las diferencias operativas no se traducirán en divisiones a la hora de las urnas. No existe la misma convicción en otros socios. Más por cuestiones prácticas que diferencias de principios empezaron a evaluar la conveniencia de que en los distritos no haya listas únicas y que las distintas fracciones se presenten bajo el rótulo de partidos locales.

El argumento que domina entre quienes alientan el secesionismo táctico es que en las elecciones de medio término no se define la suerte de las presidenciales futuras. Los antecedentes más recientes fortalecen ese razonamiento. Pero también la historia muestra que lo que en política se divide cuesta mucho volverlo a unir. El peronismo tardó ocho años. La propensión a los debates internos es inherente a casi todo espacio opositor. Más aún cuando se viene de una derrota cercana.La pandemia solo aceleró el proceso dentro de JxC. La antinomia "cuarentena o muerte" los tiene atrapados en su laberinto.


Dictadura y "buchoneo": la nueva denuncia que preparan los K contra el macrismo
periodicotribuna.com.ar
José María González
29-05-2020


Luego de la embestida contra el macrismo por supuesto espionaje, que se suma a otras denuncias como encubrimiento del atentado a la AMIA y el endeudamiento, en los próximos días se conocerá una nueva denuncia. En este caso involucra a un ex funcionario del Ministerio de Seguridad con un episodio oscuro ocurrido durante la última dictadura militar. La ofensiva vendrá por parte de uno de los abogados alineados con el kirchnerismo; C5N y otros medios K tomarán la causa para propagarla. Quien lo revela es el portal Expediente Político y refiere a un funcionario del Ministerio de Seguridad de la Nación en épocas del gobierno de Mauricio Macri de apellido Villegas. La historia tiene que ver con cuatro desaparecidos, operarios del grupo SOCMA. "El Villegas que fue funcionario macrista es en realidad hijo de un ex empleado jerárquico de SOCMA que habría marcado gente, en las plantas, durante la época de plomo", sostiene ese sitio web.

La historia de los Macri con la dictadura lo tuvo específicamente señalado a Franco con sus importantes contactos y crecimiento económico durante ese período. Su influencia se demostró inclusive en casos en los que reconoció que debió intervenir para salvar "amigos". Carlos Grosso y Gregorio Chodos dan fe que si no fuera por el empresario sus destinos hubieran sido engrosar la lista de desaparecidos. Según Expediente, la nueva embestida surge de un fuerte tironeo entre Cristina y Alberto. "La ex mandataria quiere verlo recorrer tribunales como ella en la anterior etapa. No le basta con cerrar sus causas sino que tiene sed de venganza. En cambio, Alberto preferiría no agitar aguas con sectores de la oposición, en un momento muy delicado", dice el mismo portal. Algunas causas tienen su lógica propia dentro de la gran pelea. La interventora de la AFI, Cristina Caamaño, responde directamente a la "Cristina suprema" y además debe ganar tiempo en resultados en una intervención que no puede durar para siempre.


Consorcios populares y tierras para los agricultores, el "plan Marshall" que Juan Grabois le llevó a Alberto Fernández
lanacion.com.ar
Gabriel Sued
27-05-2020


Consorcios populares, reparto de tierras para agricultores y crear cuatro millones de puestos de trabajo son algunos de los ejes del plan que el dirigente social le entregó a Alberto Fernández para afrontar la salida de la pandemia por el coronavirus

Justo cuando empieza a recalentarse el debate sobre qué debería hacer el Gobierno el día después de la cuarentena por el coronavirus, Alberto Fernández recibió en su despacho de la residencia de Olivos un programa destinado a generar trabajo y mejorar la calidad de vida de los sectores más pobres de la sociedad. La propuesta, bautizada "Plan General San Martín", la presentó el dirigente social Juan Grabois, que lo caracterizó como "un plan Marshall criollo". Los objetivos centrales del programa, que el Presidente se comprometió a estudiar a fondo, son crear cuatro millones de puestos de trabajo, generar una redistribución poblacional, mejorar la infraestructura de los barrios populares y entregar tierras a los pequeños agricultores. Los detalles del plan, que requeriría de una inversión de $750.000 millones anuales, a lo largo de cuatro años, figuran en un documento que el líder del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) le entregó a Fernández, en un extenso encuentro que tuvieron en Olivos, el 12 de mayo. El plan propone que el Estado descentralice la ejecución de pequeñas obras y desarrollo productivos en movimientos sociales, iglesias, organizaciones de la sociedad civil y municipios, en línea con programas de formación de cooperativas, como los planes Argentina Trabaja, Hacemos Futuro o Manos a la Obra. Para financiarlo, se propone usar el ahorro que pueda generarse por la renegociación de la deuda externa, o reforzar el impuesto a las ganancias y echar mano a lo que se recaude con un eventual "aporte extraordinario a la riqueza". Un tercio de lo invertido se calcula en la propuesta, regresará al Estado por efecto de la reactivación económica en la franja más pobre de la sociedad.

En la primera parte del documento, de 23 páginas, se ubica la propuesta en el contexto de la "grave situación socioeconómica" derivada de la pandemia y se reivindica, como sostén del programa, dos artículos de la Constitución de 1949, sancionada durante el primer gobierno peronista, que garantizaban el derecho al "trabajo digno" y a favorecían la posibilidad de que "cada labriego o familia labriega" se convierta "en propietario de la tierra que cultiva". Ante una consulta de LA NACIÓN, Grabois confirmó los términos del plan y precisó que lo elaboraron "los movimientos populares y un grupo importante de profesionales, técnicos y científicos". Detalló que, además de hablarlo con el Presidente, lo conversó con otros actores políticos y sociales. "Lo he conversado con sectores de la oposición, del mundo gremial y en general hay coincidencias. También tenemos charlas con el sector privado e incluso inversores extranjeros", dijo, y agregó: "De esto salimos con tierra, techo y trabajo, o el futuro va a ser muy difícil". No quiso detallar si también había hablado del tema con su amigo, el papa Francisco. El programa consiste en la creación de un fondo fiduciario, bautizado "Fondo Mugica", para el desarrollo de 4000 "módulos productivos" en todo el país.

Se trata de pequeñas obras o desarrollos productivos, vinculados a la economía popular, la integración urbana, la agricultura familiar, la atención de adicciones, el fomento de medios comunitarios, el cuidado del medio ambiente, la promoción de la cultura y el deporte, y el acceso a la Justicia. Esas tareas serían desarrolladas por "consorcios de cogestión comunitaria", encabezados por movimientos sociales, iglesias, municipios, sindicatos y otras entidades, se detalla en el plan. Cada organización quedaría a cargo del desarrollo de uno o varios "módulos", con un presupuesto promedio de $50 millones.

El rol de la ANSeS

El trabajo sería desarrollado por titulares de un salario social complementario, con un sueldo de $10.000 y una contraprestación de 60 horas mensuales "certificadas"; es decir, 15 horas por semana. Se contempla, en ese sentido, la unificación de todos los planes sociales nacionales y la absorción del programa Salario Social Complementario, de la Tarjeta Alimentar y de Hacemos Futuro. La ANSeS se encargaría se inscribir a los trabajadores y liquidar los pagos mensuales, de manera directa y bancarizada, pero solo si el consorcio de cogestión comunitaria emite un certificado de trabajo. "Hay instancias de apelación y los trabajadores pueden cambiar de consorcios", respondió Grabois. "Hay que repoblar el territorio para no vivir hacinados, revitalizar territorial y productivamente los pequeños pueblos, urbanizar los barrios populares, generar trabajo cooperativo, darle una lógica colectiva e integral a la economía popular. Se requiere una planificación seria, de al menos a 4 años. Hay que pensar con una perspectiva grande y creativa, no la mera administración de lo existente", dijo el dirigente a LA NACIÓN.


Ricardo López Murphy: "Una cuarentena de diez semanas destruye todo lo que hay en la economía"
notiar.com.ar
Escrito por El Liberal
26-05-2020


"Creo que esto va muy mal, con cada semana de la economía cerrada, se pierde entre 0,8% y 1% del PBI, creo que hemos estado casi diez semanas encerrados así que eso le ha hecho un daño a esta economía de una magnitud como nunca había sufrido". El economista Ricardo López Murphy, se refirió a la situación que vive la actividad económica desde el inicio de la cuarentena, agudizada en sus sucesivas extensiones por la pandemia del coronavirus, a la par que destacó que el Estado no podrá continuar por mucho tiempo más, sosteniendo a todos los sectores que demandan de su ayuda para no sucumbir. Partidario de una salida a la uruguaya, país que no impuso un aislamiento obligatorio como sucedió aquí y tampoco detuvo a fondo su actividad, económica, recomendó mirar lo que hizo ese país. "Nunca habíamos tenido desde los `30 una crisis equivalente, entonces me parece que es muy grave, muy destructora y espero que se concluya como se concluyó en Uruguay y volvamos a trabajar y a producir", subrayó el analista. A su vez, consultado respecto de si la actividad económica podrá retomar una senda de "normalidad" en el contexto de todos los problemas previos que arrastraba, sostuvo que "nos va a llevar varios años volver a la situación de normalidad anterior".

En tanto, sobre si el teletrabajo ganará más espacio en las empresas a partir de la cuarentena y si las compañías terminarán adoptándolo, indicó que 'el empleo vía teletrabajo creo que va a aumentar, mi sensación es que eso va a crecer mucho con respecto a la situación previa a la cuarentena". El economista también se refirió al rol del Estado en la etapa post pandemia y a las limitaciones que tendrá para continuar con políticas que apunten a una mayor intervención en la vida económica de las empresas y de la gente e indicó que "el Estado va a salir de esto muy endeudado, en una situación muy crítica y lo que va a tener que hacer con una altísima inflación y una situación muy crítica, es dar espacio, crear oportunidades para que el sector privado recupere la economía". No obstante, puntualizó que, si el Gobierno en cambio decide intervenir más la economía y en la vida de las empresas, "si intenta hacerlo, con un Estado quebrado, lo único que va a generar es miseria y dolor". A su vez consultado si estima que puede haber una mayor presión fiscal sobre el sector privado, señalo que "en el tema de la carga impositiva, la Argentina está más allá de lo que ninguna economía paga, el contribuyente que paga, paga unos impuestos increíbles". En cuanto a la posibilidad de seguir sosteniendo durante un lapso prolongado vía emisión las distintas actividades desde el Estado, señaló que "este asunto de hacerse cargo de todo con emisión es un tema de corto plazo. Por eso digo que el caso de Uruguay es el que hay que mirar, que salió de la cuarentena, entró igual que nosotros y salió de la cuarentena, el gobierno uruguayo lo ha hecho mejor que el nuestro, ha actuado con más inteligencia, algo pasa que Uruguay lo pudo hacer y nosotros no".

¿Habrá recuperación?

En tanto, respecto de la perspectiva sobre la economía al margen de lo que suceda con la renegociación de la deuda, señaló que "si saliéramos ahora, cuando termine esta cuarentena, ahí tengo alguna expectativa que puede haber algún proceso de recuperación después de esta dramática caída". No obstante, puntualizó que "eso se hace mucho más difícil a medida que se alarga la cuarentena. La cuarentena el daño que hace es exponencial" a la actividad de la economía.

En este sentido, destacó que "una cosa fueron las primeras 2 ó 3 primeras semanas que se pueden haber tomado para preparar el tema sanitario, pero 10 semanas destruye todo lo que hay". Indicó en la misma línea que la extensión indefinida de la cuarentena, "no funciona ni aquí ni en ningún lugar del mundo, por eso otros países como Italia, España, están retomando el trabajo, me parece que cuanto antes lo hagamos mejor". "Si estábamos complicados antes, después lo vamos a estar mucho más" "La crisis que estamos viviendo es la más grave de la humanidad en los últimos 200 años, no porque la mortalidad sea alta es una mortalidad baja pero el mundo ha entrado en pánico y lo relevante es que ese pánico ha producido un colapso de la producción mundial y reiniciar ese funcionamiento va a ser sumamente complejo", indicó López Murphy respecto del efecto de la pandemia. Agregó que "vamos a vivir un mundo mucho más pobre que el que vivimos. La crisis aun cuando se recupere parte de la caída en el 2021 y 2022, nos va a costar una fortuna a las generaciones que estamos viviendo y no la vamos a descontar". Añadió que "en ese mundo es muy importante que reaccionemos con lucidez. Si estábamos muy complicados antes de la pandemia, después lo vamos a estar mucho más. La recuperación de la única manera que la veo es con un crecimiento vigoroso de exportaciones'


Ricardo Lorenzetti: La limitación de las libertades tiene que terminar y enfocarse donde se transmite el coronavirus
notiar.com.ar
Escrito por La Voz
26-05-2020


El juez de la Corte Suprema de Justicia Ricardo Lorenzetti consideró este martes que "la regla general hoy es que la limitación de la circulación y de las libertades tiene que terminar y enfocarse donde se transmite" el coronavirus. "Es lo que se está haciendo ahora. Buenos Aires es una realidad, pero en el interior hay otra realidad totalmente distinta", opinó el ex titular del máximo tribunal de Justicia. En declaraciones a CNN Radio, Lorenzetti consideró que las restricciones deben centrarse ahora en "los lugares donde se expande" el Covid-19 como, por ejemplo, aquellos donde hay "personas de edad avanzada todas unidas como son los geriátricos o los lugares de extrema pobreza o donde es muy difícil el control del aislamiento". "Hay que salir de una regla general de control de libertades a una específica en la que se controle sólo los lugares de expansión del virus", insistió. Lorenzetti reiteró que las cuarentenas que se establecieron en todo el mundo para tratar de contener el avance de la pandemia deben garantizar el Estado de derecho porque, alertó, "acá hay un riesgo de autoritarismo a nivel mundial porque si las medidas de emergencias se prolongan en el tiempo".

Sin embargo, consideró que en la Argentina "se ha actuado dentro del Estado de derecho" y destacó la coordinación entre los gobiernos nacional y provinciales, y el Poder Judicial. "Las jurisprudencias de todas las cortes del mundo dicen que las medidas son válidas porque son excepcionales porque hay una emergencia, pero tienen que estar limitadas en el tiempo", reiteró. Y seguido, opinó: "Si nosotros pensamos en qué consiste la cuarentena, que es el aislamiento social, es una medida que se utilizaba en el medioevo. Es decir, en el siglo XXI con un gran desarrollo tecnológico y científico, lo único que utilizamos como mecanismo válido es una medida que se usaba en la edad media. Esto muestra que hay una actitud defensiva porque desconocemos lo que está ocurriendo y tenemos que pasar a una actitud menos defensiva y más proactiva, de prevención, de lo que va a ocurrir".


El país controlado, con miedo y en default
Escrito por Malú Kikuchi
notiar.com.ar
24-05-2020


George Orwell con certera premonición decía que "El que controla el presente controla el pasado, el que controla el pasado controlará el futuro"("1984" escrito en 1949). La Argentina es hoy un país total y completamente controlado por el Presidente y poca gente más.


Alberto Fernández ha descubierto que la popularidad es una cama donde todos los políticos quieren acostarse y pocos lo consiguen. Gracias a la pandemia, él la ha conseguido. Por ahora. También ha descubierto la libertad y el poder que le dan no tener otros poderes que lo controlen. El DNU le alcanza. Lo increíble es que la gente acepte sin protestar ser controlada, esto ya no es ser gobernada, por decretos de necesidad y urgencia. El control es un arma poderosa y puede llegar a no tener límites. En particular si se basa en el miedo. Y la gente tiene miedo, mucho miedo. No se está minimizando la pandemia ni el covid-19, es desconocido, aún no tiene remedio ni vacuna, es de rápido contagio y poca letalidad. Es sabio tenerle respeto, pero el miedo que infunden tanto Alberto F como Kicillof es demencial. Alberto dice preferir 10% más de pobres que 100.000 muertos, cuando ningún país ha alcanzado esa cifra de muertos. Y el gobernador, criticando a CABA habla de "matanza generalizada". Siempre, en particular en tiempos difíciles, los gobernantes deben tranquilizar a la población y no aterrorizarla para controlarla mejor. ¿Qué es eso de "permitir" salir determinados días, a determinados horarios y por una hora, de acuerdo a la terminación del documento de identidad? ¿Qué es eso de cerrar la economía en un país que no tiene moneda y acumula deudas? ¿Qué es eso de no poder abrir negocios, pero tener que pagar el alquiler, los impuestos, los empleados…con ayuda estatal? Esa ayuda que no siempre llega, no saben ni siquiera regalar dinero, sino que además la diputada K Fernanda Vallejos blanqueó la situación: si el Estado ayuda, las empresas deben darle acciones al Estado. ¿Consejo chino? La pregunta ya fue hecha y sigue sin contestación: ¿Alberto F piensa como Cristina o no se atreve a enfrentarla? Porque es visible que la pandemia hasta ahora es el único plan de gobierno del albertismo. Es visible que Cristina tiene un plan, borrar todos sus problemas judiciales.

CFK es muy exitosa con su proyecto de impunidad, cada día avanza hacia la meta; en tanto Alberto F está por enfrentar el cansancio del encierro de la ciudadanía que en algún momento cercano le hará saber, vía redes sociales, cacerolazos o como sea, que ya basta de cuarentena, que con el covid habrá que convivir como se hace con tantos virus y bacterias.

Y cuando eso suceda ¿qué pasará? La Argentina estará en default (no existe el default suave, se debe y no se paga, punto), enfrentará cientos de miles de pymes quebradas, incontables desocupados, asentamientos crecientes, y la eterna deuda con aquellos que una vez más creyeron que el país era digno. No pagar deudas contraídas es indigno, la Argentina entró en su 9º default. Ante ese futuro casi inexorable, ¿qué hará Alberto F? Todos los lugares que manejan dinero en el gobierno están en manos de Cristina y la Cámpora, el Presidente habla con los infectólogos y le reza al covid-19. Si Alberto F no piensa como CFK y no quiere "ir por todo", ¿con qué lo tienen amenazado? Cuando Cristina tenía todo el poder, era presidente. Alberto F la criticaba con ferocidad desde cuanto micrófono le ponían a su alcance. Nunca le pasó nada ni a él ni a su familia. ¿Qué teme ahora? Es difícil de desentrañar y más difícil aún de comprender. Alberto F es el Presidente, no importa de quien fueron los votos, el que debe ejercer el poder ejecutivo es él y sólo él. ¿Por qué no lo hace? Además del control comunista- chino al que se somete a los habitantes de esta tierra, además del miedo que ya tienen en las entrañas, sumados al default y la pobreza en aumento, hay que descubrir el secreto de Alberto versus Cristina. Cris y la Cámpora, ¿con qué lo tienen amenazado? ¿O es un títere? ¿O es un tapado y el que quiere un país cubanizado es él? De todos modos, se puede recordar a Michel Foucault cuando escribía, "donde hay poder, hay rebelión" ("Vigilar y castigar. Nacimiento de la prisión" 1975).


La oposición se mantiene unida, sin líder a la vista
La ex gobernadora Vidal irá, en 2021, al tope de la lista de diputados. El jefe de gobierno, por más: aspira a la Presidencia en 2023
clarin.com
Ricardo Kirschbaum


El primer desafío que tiene la oposición es permanecer unida. Si ese es el objetivo previo a cualquier otro, como lo explican algunos de sus principales dirigentes, es porque la argamasa que sostiene a Juntos por el Cambio no ha fraguado lo suficiente. La empresa reclama de un liderazgo político reconocido que hoy la oposición carece. Esa situación ─cierta laxitud entre sus fuerzas principales y la falta de un referente nítido─ tienta al oficialismo a tratar de dividirla. Obtiene, hasta ahora, un resultado contrario: el reflejo ante el peligro mantiene el alerta, los junta más. Macri ha rehuido hasta ahora el convite de salir a la cancha a pelear. Pero sus escuderos más fieles están activos y se han convertido en sus consejeros más duros, como Patricia Bullrich, Pichetto, Iglesias, Torello y Dietrich. Ya no están ni Durán Barba ni Marcos Peña, de fría relación con su jefe. Rodríguez Larreta y Vidal prefieren que Macri no muerda el anzuelo y responda las críticas que descerraja el oficialismo. Ellos trabajan para convertirse en alternativa. La ex gobernadora irá, en 2021, al tope de la lista de diputados. El jefe de gobierno, por más: aspira a la Presidencia en 2023. Ninguno de los dos incluye centralmente a Macri en sus planes. Tampoco Frigerio y Monzó, que acaba de decir que Macri ya no es su jefe. Ambos trabajan con el jefe de Gobierno en la construcción de un espacio de centro con Juntos por el Cambio como eje. En este marco, el recrudecimiento de las críticas del gobierno a la gestión de Macri tiene varias lecturas. Para la oposición, es la reedición de una táctica confrontativa para desviar la atención de la compleja situación interna y externa de la coalición que gobierna. El oficialismo, en cambio, está convencido de que la agitación a los cacerolazos que hicieron rabiar a la Rosada es una respuesta macrista al crecimiento de Fernández en franjas del electorado que no lo votaron. Ambas interpretaciones tienen algo de verdad.

El Presidente es consciente de la profundidad de la crisis económica y de la necesidad de evitar el default. Lo ha repetido con tanto énfasis que si se cae finalmente en cesación de pagos le será difícil explicar que no fue un fracaso suyo y de su ministro Guzmán. La estrategia frente a la pandemia le ha permitido al Presidente una acumulación política impensable. Su consigna de que la salud está primero que la economía le funcionó por un tiempo, hasta que el parate llevó al país a un coma profundo. La confrontación como táctica ha sido usada a granel por Cristina Kirchner durante su gestión, siguiendo las enseñanzas de Ernesto Laclau y Chantal Mouffe. No fue exitosa al final: la oposición creció en esa antinomia y ganó las elecciones. Aún así, hay quienes quieren desenterrar el hacha de guerra para volver a la pelea encarnizada: son los que tratan de afectar realmente un proyecto moderado, que Fernández dice encarar. Los extremos se realimentan. Del otro lado, están los que le explican a Macri que los cacerolazos han revalorizado su gestión. Está en él creer semejante bulo.


La tragedia económica que dejará el protocolo de cuarentena de Alberto
periodicotribuna.com.ar
Enrique Guillermo Avogadro
09/05/2020

Detrás de las paredes recelosas, el sur guarda un puñal y una guitarra". Jorge Luis Borges

Cristina Fernández es una persona realmente perversa; y eso está en su ADN. Pero es auténtica: es malvada, y lo parece; no hay disimulo alguno. ¿Alguien puede creer que la Vicepresidente podría haber olvidado las gravísimas acusaciones de Alberto Fernández en su contra desde que se fue del gobierno en 2008? En la medida en que fueron lanzadas por quien fuera Jefe de Gabinete de su marido muerto, tenían además una brutal potencia incriminadora; estoy seguro que, más allá de las idílicas fotos, conserva un odio infinito contra su Presidente delegado. No lo considera, a él ni a su círculo íntimo, propia tropa, y avanza a paso redoblado sobre la estructura del Estado, en especial aquellos organismos –ANSES, Aerolíneas Argentinas, YPF, etc.- que reportan fondos y base de sustentación política. Mientras tanto, procura aislar a la Argentina de toda relación con aquellos países cuyos actuales gobiernos no comulgan con su proyecto de recrear el "socialismo del siglo XXI", aunque se trate de todos los vecinos, de Estados Unidos y de la Unión Europea, para dejarnos sólo asociados a Venezuela, Nicaragua, Cuba, Rusia, Irán y China. En ese sentido van movidas tales como la incorporación de Alberto Fernández (único Presidente en ejercicio) al Grupo de Puebla, en el que militan su íntimo consejero (Marco Enríquez-Ominami), Luiz Inácio Lula da Silva, Rafael Correa, Evo Morales, José Luis Rodríguez Zapatero, la pretensión de revivir a la fallida UNASUR y la ahora desmentida separación del MERCOSUR en sus negociaciones. El kirchnerismo se destaca entre los actuales partidos políticos –ya estamos formando UNIDOS para tener una alternativa liberal- por ser el único que tiene un plan concreto y claro, por muy siniestro que éste sea. En él, se mezclan el disfraz de la ideología, la fuerte vocación por el renovado saqueo y, por supuesto, la anhelada impunidad de Cristina, su familia y de sus cómplices, al menos los que Cristina Fernández aprecia. Si el Presidente, que carece de estructura propia y territorio y ha debido lotear todas y cada uno de los ministerios, tuviera la intención de parir un "albertismo" y separar su destino de aquélla, debería hacerlo ahora mismo, cuando aún goza de las mieles que le deparan las encuestas por la forma en que condujo la crisis del Covid-19. Porque cuando, finalmente, se vea obligado a levantar el confinamiento del cual se ha enamorado –lógico, le permite gobernar sin H° Aguantadero y sin Justicia- la real situación socio-económica derrumbará sin piedad esa frágil popularidad, y se incrementará su dependencia de las decisiones de esa verdadera guarida de delincuentes que es el Instituto Patria, si es que éste no decide prescindir de él. Creo que llegó el momento de analizar qué es la pandemia, cómo se la ha combatido, por qué el mundo entró en pánico y cuáles fueron las consecuencias de la cuarentena y la paralización total de la economía.

No sabemos, porque no se han podido testear, cuántos infectados reales hay en el planeta y, menos aún, en la Argentina. Pero sí sabemos cuántos muertos se han adjudicado hasta hoy al virus: la información dice que fallecieron 260.000 personas en todo el globo (o sea, el 0,003% de la población mundial), y que una mayoría de ellas tenía mucha edad o padecía de graves patologías preexistentes. Para comparar, en 1918 la "gripe española" mató a 50 millones, es decir, el 3% -1.000 veces más- de los habitantes del planeta. Es necesario dejar claro dos puntos: 1) toda muerte es penosa y lamentable, y 2) seguramente, la férrea cuarentena ha logrado que esa cantidad de decesos sea tan acotada. El pánico que la OMS y la prensa canalla instilaron en las personas, los hogares y las comunidades, ha logrado que todos hayamos internalizado la necesidad de cuidarnos. Que, además, el confinamiento haya permitido a los populismos fascistas de derecha y de izquierda avanzar sobre las libertades y los derechos de los ciudadanos, supongo que debe haber sido mera coincidencia. Pero el mundo –China incluida, y por eso creo que la difusión de la enfermedad se debió a un accidente, tipo Chernobyl- pagará un elevadísimo costo por la verdadera bomba atómica que detonó sobre la economía global. En la Argentina, que carece de ahorro y de confianza para obtener crédito, ese costo será sideral: la recesión se extenderá por mucho tiempo, innumerables empresas quebrarán, el desempleo golpeará, el consumo caerá a niveles inéditos, la inflación no tendrá techo, y el hambre se extenderá.

Luego de la fallida masacre que hubiera debido causar la coincidencia masiva de jubilados y pobres el 6 de abril y de la escasa demanda de camas y respiradores generada hasta ahora, ¿el riesgo de más fallecimientos justificó de verdad tamaño golpe a la economía del país? ¿Cuántas personas han muerto en el ínterin morirán por falta de diagnóstico precoz, por demora en intervenciones quirúrgicas, por no realizar estudios preventivos o tratamientos habituales, por violencia doméstica? ¿Cuántos, en especial los más chicos, sufrirán problemas psicológicos por el aislamiento? Y luego, ¿cuántos morirán por hambre, cuántas empresas dejarán de existir? Mal que les pese a los gobernantes de todo nivel, que parecen no saber cómo hacerlo, es necesario terminar con el confinamiento obligatorio pensando en los "daños colaterales" que la guerra contra el Covid-19 ha producido y tener en cuenta que ya la sociedad ha adquirido los hábitos necesarios para protegerse, para poner en marcha hoy mismo toda la estructura productiva del país, incluyendo sus cielos, con las precauciones sanitarias del caso.


15 MIL TEMPLOS
Iglesias evangélicas advierten a Alberto F: "privilegia la vida ante el Covid-19, pero impulsa el aborto"
urgente24.com
13-05-2020


La Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (Aciera) expresó su apoyo a las decisiones tomadas por el Gobierno nacional frente a la pandemia del coronavirus, pero manifestó su "consternación" por el impulso de un proyecto de ley que implique legalizar el aborto. Fue a través de una carta donde advirtieron al Presidente y se mostraron en contra de la decisión del Ejecutivo de impulsar la legalización de la práctica abortiva. Los detalles: Aunque el proyecto de Ley para legalizar el aborto en Argentina ni siquiera entró al Congreso, ya empezaron a pronunciarse algunas organizaciones religiosas por los últimos dichos del Presidente de la nación sobre este tema, ya que admitió que está "todo listo" para impulsar la ley en el país. Este miércoles 15/05, por ejemplo, a través de una carta abierta dirigida al presidente Alberto Fernández y titulada "Toda vida vale", la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (Aciera) llamó al jefe de Estado a evitar "dividir a los argentinos" con esa iniciativa. El documento de la entidad, que nuclea a más de 15.000 iglesias evangélicas del país, fue enviado al Presidente luego de que el lunes último Alberto Fernández afirmara, en una entrevista con C5N, que el proyecto para legalizar el aborto ya está listo y que será enviado al Congreso, una vez que retome su actividad.

En ese sentido, la entidad destaca que el mandatario "ha conducido este proceso de privilegiar la vida frente a la pandemia de Covid-19" y que su resultado "ha sido un número reducido de víctimas, aunque siempre lamentable".

Con ese argumento, las iglesias evangélicas destacaron entonces que "la defensa de la vida ha sido y es el punto de encuentro de todos los argentinos", por lo cual invita al mandatario a, "en la difícil etapa que vendrá, mantener esta opción preferencial por la vida de todos los argentinos: los argentinos nacidos, y los argentinos por nacer"."No podemos dejar de expresar nuestra consternación al verlo impulsar un proyecto de ley que implique la legalización del aborto", señala la entidad en la carta abierta dirigida a Alberto Fernández, en la que plantea que "optar por la vida es hacerlo en todas las circunstancias y, muy en especial, en defensa de los más débiles, como lo son los niños por nacer".


Patricia Bullrich: "El PRO tiene la posibilidad de vivir o morir"
"Si abandonamos dejamos al país en manos de una mafia", dijo en un zoom con Waldo Wolff.
LPO
03-05-2020


Patricia Bullrich aseguró que "el PRO tiene la posibilidad de vivir o morir" y por eso pidió por la unidad de Juntos por el Cambio para hacer una buena elección en 2021. "Si abandonamos dejamos al pais en manos de un solo partido, o de una mafia, como quieran decirle", dijo la presidenta del partido de Mauricio Macri. "Es fundamental la unidad de Juntos por el Cambio. Tenemos que unirnos y lograr una elección muy importante en 2021, porque es el escalón a 2023. Para eso hay que alimentar esta fuerza social tan importante que se ha construido, que quiere una alternancia, que quiere la libertad y la República", aseguró la ex ministra de Seguridad. Bullrich fue este domingo la protagonista de un ciclo de charlas que el diputado macrista Waldo Wolff tendrá con distintos dirigentes y habló ante casi mil personas que la siguieron por la plataforma de videollamadas Zoom.

"Hacen sentir a la oposición como algo inservible", dijo Patricia en alusión al kirchnerismo. "Ese es el objetivo que tienen. Cuando vamos a dialogar, queremos preservar elementos fundamentales para que no pueda un presidente decidir mediante un mero decreto. Se necesitan normas de otro rango para este tipo de decisiones. Es el discurso hegemónico que intentan imponer", agregó. "Hoy estamos logrando varios objetivos. Juntos por el Cambio está unido, discute, por supuesto. Somos una fuerza que tiene la decisión de volver al gobierno", anticipó. "El Gobierno comenzó a tener o repetir las mismas prácticas. La lógica de la impunidad, pidiendo la libertad de Jaime. Es la que más duele", dijo en referencia a la liberación de presos que copó la agenda de la semana pasada. "Creemos en la meritocracia", indicó Wolff, el anfitrión virtual, que al final de la conversación inició un aplauso para la invitada estrella. De la videollamada también participaron otros dirigentes como Fernando Niembro, que en el living de su casa conserva los Martín Fierro que ganó como periodista deportivo, la ex senadora macrista Marta Varela y Mario Quintana, el ex CEO de Farmacity que tuvo que presenciar algunas críticas de Patricia a la gestión social del gobierno de Macri, un área que estaba bajo su órbita.
Maria Josefina Ramos es traductora pública de Inglés y periodista.

Su trayectoria periodística abarca el período 1970-1985, como analista política y cronista parlamentaria desde el Congreso Nacional para varias radioemisoras del interior del país y también para el vespertino La Razón.

En 1975, fue distinguida con una beca como periodista parlamentaria por la Asociación de Corresponsales de las Naciones Unidas para cubrir la XXXI Asamblea General de la ONU.

Es creadora y directora de Plataforma Cero.