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Publicación Mensual
Año 14 | Número 174 DIC 2017

JURA SENADORES

CFK, al Senado: Ya hay encuestas sobre interna PJ y elecciones 2019

Edgard Mainhard para Urgente 24

29-11-2017

 

 

Por 4ta. vez, Cristina Fernández de Kirchner vuelve al Senado, de donde la 1ra. vez ayudó a desplazarla Alberto Rodríguez Saá cuando era jefe del bloque PJ, y hoy día es aliado transitorio de Unidad Ciudadana. En total, jurarán los 24 senadores electos el 22/10 y que asumirán funciones el 10/12. Además de CFK jura Esteban Bullrich por Buenos Aires; José Mayans, Teresa González y Luis Naidenoff por Formosa; Mario Fiad, Silvia Giacoppo y Guillermo Snopek por Jujuy; Julio Martínez, Inés Brizuela y Doria y Carlos Menem por La Rioja.

 

También los misioneros Maurice Closs, Magdalena Solari y Humberto Schiavoni; los sanjuaninos José Rubén Uñac, Cristina López de Abarca y Roberto Basualdo; los puntanos Adolfo Rodríguez Saá, Eugenia Catalfamo y Claudio Poggi; y los santacruceños Eduardo Costa, María Belén Tapia y Ana María Ianni. En tanto, una interesante encuesta realizada por la Universidad de Belgrano arrojó algunos datos para tener en cuenta:

 

Luego del submarino ARA San Juan y de la 'cuestión mapuche' en su versión RAM, regresa la Grieta a la agenda de la actualidad argentina, el escenario preferido por algunos. 

 

El último tuit de CFK antes de jurar como senadora nacional fue éste:

 

Vas a pagar tu propio despido.

La indemnización por despido la pagarán los propios trabajadores. Para el empresario, será gratis  y muy fácil despedir

 

Del otro lado de la grieta:

 

Hoy es un día triste, de vergüenza para #Argentina
Habría q declarar duelo nacional

No podemos seguir permitiendo ladrones en puestos políticos
El sueldo q se lo paguen los q la votaron, bastante nos robó #CristinaSenadora

 

 

 

Violencia, democracia y la cuestión mapuche

Jaime Duran Barba para Perfil

12-11-2017

 

La mayoría de los argentinos quieren evitar que se repita el clima violento que se vivió en los años 70, pero las pasiones y manipulaciones alrededor de la muerte de Santiago Maldonado amenazan reinstalarlo.

 

 

El caso Maldonado produjo una explosión de pasiones y manipulaciones que ocultaron un problema grave: la demagogia y la novelería de algunos estimula la reinstalación de la violencia en nuestra sociedad.

Muchos de los que vivimos la experiencia de los 70 y la mayoría de los argentinos queremos evitar que se repita esa funesta experiencia. Quisiéramos que el país se desarrolle, unido, democrático.

 

Otros están formando un grupo armado milenarista, parecido al movimiento de Antonio Conselheiro en Canudos, en 1897. Realizan desde hace años atentados, incendian, amedrentan, queman la bandera argentina, pretenden desmembrar el país. Sus dirigentes pretenden implantar una sociedad semejante a la de los pueblos no contactados con la civilización que habitan en la Amazonia. Seguramente son buenas personas, se han socializado en tribus urbanas de flogers, aman la naturaleza, pero lo que hacen solo puede bañar en sangre al país.

 

El tema es demasiado importante. La semana pasada escribimos un artículo situando el problema en el momento actual, seguimos hoy reflexionando acerca de los mapuches y la violencia y continuaremos con otra nota minuciosa acerca del caso Maldonado. Trabajamos con datos objetivos, obtenidos de la prensa escrita y de los programas de Jorge Lanata y Nicolás Wiñazki dedicados al tema. Para quienes quieran profundizar en esta información, pueden consultarlos en Perfil.com.

 

El caso Aigo. En marzo de 2012 fue asesinado a balazos el sargento mapuche de la policía de Neuquén José Eduardo Aigo, cuando se acercó a una camioneta en la que estaban Juan Marco Fernández, hijo del intendente de San Martín de los Andes, militante del Frente para la Victoria, y los chilenos Alexis Cortés Torres y Jorge Salazar Oporto, prófugos de la Justicia, acusados de terrorismo. El Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) y el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) asumieron la "responsabilidad política" del asesinato en un comunicado: "Alegres y orgullosos, comunicamos hoy que nuestros hermanos Jorge Salazar y Alexis Cortés lograron salir victoriosos del gran cerco militar desplegado en su contra en las montañas de nuestro sur andino del Wallmapu (Estado mapuche)". Su búsqueda significó "una silenciosa y encubierta campaña represiva en Chile y Argentina. Fueron cerca de cincuenta días de resistencia guerrillera, en condiciones extremas de una inédita cacería humana, incluida recompensa (50 mil dólares) ofrecida por el gobierno de Neuquén, alentada por la sed de venganza de los sectores más fascistas de la sociedad y las Fuerzas Armadas argentinas, en alianza con sus pares oligarcas y fuerzas policiales chilenas de ocupación de territorio mapuche". En ese entonces gobernaba Cristina Kirchner.

 

Jones Huala, líder de RAM, dijo sobre el crimen: "Uno hace elecciones en la vida, es muy triste que la mayoría de los mapuches sean policías. El (por Aigo) eligió defender los intereses de los capitalistas, es triste, evidentemente una persona pobre que no tiene comprensión, no tiene análisis y tampoco ganas de trabajar, porque para mí los policías son vagos, no son capaces de agarrar una pala y se meten de policías. Nosotros hemos vivido mucha pobreza y yo prefiero hacer cualquier cosa antes que meterme de uniformado". En definitiva, para él es bueno que un mapuche muera si es policía, y sus asesinos son militantes revolucionarios aunque sean blancos.

 

Los mapuches. Habitan en Argentina cerca de 200 mil mapuches argentinos, es absurdo decir que son chilenos. Antes de la conquista española, nuestro país estuvo habitado por pequeños grupos humanos. En el siglo XIX, el gobierno chileno reprimió a los indígenas del sur de ese país, a los que llamaba araucanos. Algunos de ellos cruzaron la cordillera, se establecieron en Argentina, sus descendientes hablan mapudungún y conservan tradiciones de sus ancestros. Desde el siglo XIX rechazan que los llamen "araucanos", por la relación de esta palabra con el término quechua "auca", que significa "salvaje", y prefieren llamarse "mapuches" (mapu, tierra y che, hombre).

 

Los mapuches son argentinos, trabajan, son parte de la población progresista del sur argentino. Cushamen es un departamento de la provincia del Chubut con 20 mil habitantes de esa cultura que nada tienen que ver con grupos terroristas. Está cerca de allí una invasión realizada hace cinco años a la que llaman Pu Lof, una de las principales bases de RAM (Resistencia Ancestral Mapuche). Estas semanas la prensa confundió a los mapuches de Cushamen con los guerreros de RAM. Como dijo un habitante de Esquel, muchos de los enmascarados violentos "son más gringos que yo".

 

RAM y sus ideas. El 13 de noviembre de 2014, RAM reivindicó el incendio del refugio Neumeyer, y los atentados en contra del Consulado de Chile y la Catedral de Bariloche, Error! Hyperlink reference not valid., reproducido en PERFIL hace algunas semanas.

 

Dice en el documento: "Nos adjudicamos de manera digna y responsable la última operación pública ejecutada por Weichafe (guerreros) de la RAM en el valle del Challwako". "También nos hacemos responsables de la quema de plantaciones de pinos de la multinacional Benetton en el noroeste de Chubut en diciembre pasado". "Resistiremos a Sangre y Fuego a las petroleras y mineras en el sur, y será nuestro objetivo consolidar una fuerza para echar mediante acciones concretas a las ya instaladas, validando todas las formas de lucha, y el derecho a rebelarnos como Pueblo Oprimido. Negociar No es Luchar. La burocracia, la legalidad, son engaños que mantienen a las comunidades con falsas esperanzas, prolongando en el tiempo la dependencia del Estado".

 

"No queremos integrarnos, queremos liberarnos, deben entender que el principio de Autodeterminación de los Pueblos habla de la posibilidad de rebelión, resistencia e incluso insurrección armada para objetivos como el separatismo, toma del poder u otras formas de revolución y Liberación Nacional". "Ni argentinos ni chilenos, somos Nación Mapuche, Todo el Territorio Libre y Recuperado para todo Nuestro Pueblo".

 

RAM y sus acciones. RAM actúa coordinado con el CAM, la mayor organización terrorista de Chile, y con otros grupos violentos "huincas" como el FPMR y el MIR chilenos, y grupos anarquistas, kirchneristas, de la izquierda anacrónica y otros que reivindican la guerrilla de los 70 en Argentina. En los atentados en contra de la gente, las iglesias católicas, los gendarmes y carabineros, participan personas que nada tiene que ver con los mapuches.

 

Los "guerreros" de RAM atacan, amenazan, extorsionan a personas y empresas, viven del robo y la violencia. Estas no son elucubraciones. En el adjunto se pueden consultar links con información concreta sobre decenas de actos terroristas efectuados por este grupo. Han ocurrido más atentados que no llegaron a los medios de comunicación, pero fueron denunciados a la Justicia: incendios de viviendas, simulacros de fusilamiento, abigeato, invasiones, ataques y tortura a mapuches que trabajan para distintas empresas.

 

Los líderes de RAM dicen que no se consideran argentinos ni chilenos, sino mapuches, que no tienen ninguna vinculación con la nación argentina, ni con su Justicia, ni con sus fuerzas del orden.

 

Quieren acabar con los huincas: extranjeros o mapuches que han adoptado costumbres occidentales. Pretenden erradicar el capitalismo, la religión de los europeos, sus leyes, sus costumbres. Cuando pueden, atacan los símbolos nacionales de nuestro país, en especial la Bandera, que han quemado en reiteradas ocasiones.

 

Entre Argentina y Chile han quemado más de treinta iglesias católicas. Los mapuches fueron originalmente politeístas, creían en cuatro dioses originarios, un hombre y una mujer viejos y un hombre y una mujer jóvenes, que conformaban el Nguenechen. En el siglo pasado, los misioneros católicos los fundieron en un Dios omnipotente, cuatrino, caricatura del Dios de la Biblia al que se encomienda RAM.

 

Jones Huala dijo en una entrevista con Jorge Lanata que su sociedad ideal es la de los grupos amazónicos que no han contactado con Occidente y viven en total primitivismo. Había que pensar que si llegan a gobernar la Patagonia destruirán el aparato productivo y también la electricidad, internet y todos los adelantos tecnológicos. Seguramente la idea no le gustará a la mayoría de los habitantes de las provincias del sur, mapuches o no.

 

Facundo Jones Huala. El líder de RAM, Facundo Jones Huala, está acusado de cometer delitos, tanto en Argentina como en Chile, país que ha pedido su extradición. Fue detenido en Chubut, acusado de ingresar al predio de Pisu Pisué con sus cómplices Delgado Ahumada y García Quintul, con la indumentaria habitual de los guerreros de RAM, máscaras, ropa oscura de tipo militar, portando armas de fuego para intimidar a una familia compuesta por seis adultos y cuatro menores. Cuando fue detenido declaró, entre otras cosas: "Vamos a resistir con lo que tengamos a mano y nunca más vamos a dejarnos golpear o estar esperando una resolución judicial que intente hacer justicia y no lo hace. Somos waichafes, combatientes con espíritu de guerreros, y vamos a seguir defendiendo estas tierras de las empresas mineras, de las petroleras, hidroeléctricas".

"

A partir de este momento declaramos, y es oficial, que dentro de nuestras comunidades, desde el alambre para adentro, solamente habrá justicia mapuche, porque ni el Estado argentino ni el Estado chileno tienen un solo derecho sobre nuestro territorio".

 

"Se van a tener que aguantar lo que intenten hacer, porque si cruzan el alambrado vamos a considerarlo una invasión a nuestro territorio. Hacia adentro mandamos los mapuches, esa es la única ley que vamos a obedecer, no la ley huinca".

 

Estas fueron las normas con las que obstruyeron el trabajo de la Justicia cuando se inició el caso Maldonado a propósito de un corte de ruta protagonizado por enmascarados con el uniforme negro de RAM en la puerta de su bastión. n

 

* Profesor de la GWU. Miembro del Club Político Argentino.

 

 

 

Brujos de la economía y charlatanes de la política

Roberto Cachanosky para EPT

29-11-2017

 

 

El rechazo de la dirigencia política a la propuesta políticamente "incorrecta" de López Murphy de bajar el gasto público porque iba a crear un caos social y político, terminó en una crisis político institucional en diciembre de 2001

 

Es muy común que gente sin formación profesional en economía opine con toda soltura y formule afirmaciones que son verdaderas burradas. Esto suele pasar mucho en la dirigencia política. En efecto, la política, que se ha transformado en un fenomenal negocio para muchos que la practican, exige quedar bien ante el votante y, por lo tanto, opinan sin conocer. Lo grave con los políticos que opinan de economía sin saber es que no solo opinan, sino que también toman medidas o votan leyes que hacen verdaderos destrozos.

 

Una vez más se ha puesto de moda el argumento que la restricción política impide adoptar ciertas medidas económicas. Las restricciones políticas y sociales harían inviable la solución a los problemas económicos generando un caos social y político, por lo tanto esto es lo máximo que se puede hacer.

 

Uno puede entender ciertas restricciones políticas y sociales, ahora relatar que no se pueden adoptar las medidas económicas necesarias  por las mencionadas restricciones no implica que todo vaya a marchar sobre ruedas. En todo caso, los practicantes de la brujería económica no están haciendo otra cosa que relatar porque vamos a tener problemas. Nos relatan por qué vamos a chocar y creen que relatándonos el choque, mágicamente los problemas se solucionarán.

 

En su libro El Economista y La Política, William Hutt analiza cuál es la función de los economistas que participan de la política. Resulta bastante claro que, muchas veces, los economistas terminan formulando propuestas económicas que se acomodan a los deseos de los políticos. Normalmente este comportamiento obedece a que los políticos suelen decir que tal o cual medida económica es políticamente inviable. Ante esta afirmación los economistas suelen acomodar la medida económica al gusto del político para hacerla políticamente viable, por más que lo políticamente viable sea una gigantesca payasada.

 

Dice Hutt en una parte de su libro El Economista y La Política que muchas veces los economistas asesoran a los políticos para que éstos terminen actuando como si no hubiesen sido asesorados por economistas. En otras palabras, si el economista acepta las llamadas restricciones políticas, lo más probable es que el político haga lo que le parece, como si nunca hubiese consultado a un economista.

 

Debo reconocer que es fácil para nosotros, los economistas, criticar a los políticos por ineptos, pero la realidad es que dentro de nuestro gremio ha habido cada economista en la función pública que mejor perderlo que encontrarlo. A esos economistas los llamo brujos de la economía. Ya sea por blandos, por baja capacidad profesional o solo por permanecer cerca del poder, muchos colegas han sido responsables de la decadencia económica argentina. Y luego están los charlatanes de la política que pontifican sobre economía y no tienen ni idea cómo funciona esa ciencia.

 

Más de una vez, algún economista ha aceptado la restricción de lo "políticamente inviable" y terminó creyendo que podían sustituir una medida de reforma estructural con algún artificio financiero, monetario o cambiario. En la década del 80 caímos en la hiperinflación porque creyeron que los artificios financieros del Banco Central, manejando el endeudamiento, la tasa de interés y el tipo de cambio era un sustituto de la baja del gasto público para equilibrar las cuentas del estado.

 

Durante el gobierno de De la Rúa se creyó que el endeudamiento como el blindaje y el megacanje eran sustitutos de las reformas estructurales, en particular sustituto de la baja del gasto público. Lo echaron a Ricardo López Murphy por proponer una baja del gasto de U$S 3.000 millones porque era políticamente inviable y a los pocos meses, más precisamente en julio de 2001, terminaron bajando las jubilaciones y los sueldos de los empleados públicos bajo el nombre de política de déficit fiscal cero. Pero la diferencia entre lo que proponía Ricardo López Murphy y lo que se hizo en julio de 2001 es que López Murphy proponía una reforma del estructural del estado que permitiera bajar el gasto para equilibrar en forma ordenada las cuentas del sector público, en tanto que el déficit cero no implicaba una reforma estructural del sector público sino un corte horizontal para equilibrar las cuentas, es decir sin establecer prioridades en el gasto para dejar de gastar en lo que no era función esencial del estado y así disminuir las erogaciones.

 

Recordemos que el rechazo de la dirigencia política a la propuesta políticamente "incorrecta" de López Murphy de bajar el gasto público porque iba a crear un caos social y político, terminó en una crisis político institucional en diciembre de 2001, el corralito, el corralón, la confiscación de los depósitos, la pesificación asimétrica, una gigantesca devaluación y el estallido de la pobreza y la desocupación con una caída del PBI del 15% en 2002. En definitiva, estos que practican la brujería económica y la charlatanería política, terminan haciéndole un daño inmenso a la población.

 

Pensemos que el gasto público se puede financiar de la siguiente manera:

Con impuestos

Con emisión monetaria

Con deuda pública interna y externa

Consumiendo el stock de capital

Confiscando activos

 

El kirchnerismo ya usó 4) y 5) al destruir el sistema energético, las rutas, el stock ganadero, etc., y el 5) cuando se apropió, con complicidad de casi toda la dirigencia política, de nuestros ahorros en las AFJP.

 

Impuestos ya estamos en el límite al punto tal que el presidente Macri reconoció que el contribuyente está agobiado. Emisión monetaria se está utilizando, dado que el BCRA viene expandiendo el circulante a una tasa del 35% anual con adelantos transitorios al tesoro que aumentaron el 112% en los últimos 12 meses, luego de haber colocado deuda interna vía LEBACs que ya supera el billón de pesos y aumentó el stock de esas letras un 64% en los últimos 12 meses. Deuda externa también se está utilizando y el total de deuda colocada por el tesoro en lo que va del gobierno de Cambiemos aumentó en U$S 53.000 millones.

 

En definitiva, se están utilizando todos los instrumentos posibles para financiar el gasto público en esta política gradual y aun así el déficit fiscal consolidado, sin considerar el gasto cuasifiscal, no baja. Se mantiene en 7,5% del PBI como lo dejó el kirchnerismo, con lo cual se generan dudas sobre la efectividad del gradualismo. En rigor el déficit tenderá a aumentar por el mayor monto de intereses a pagar por el incremento del stock de la deuda pública que se toma para financiar el gradualismo.

 

Nadie está proponiendo echar a 1 millón de empleados públicos de un día para otro o eliminar en 24 horas todos los planes "sociales". Esa es una caricatura que hacen los charlatanes políticos para quedar bien con los que los ponen en las listas de candidatos o bien porque quieren seguir currando con el negocio de la política.

 

Aprendamos de nuestro pasado cuando se creyó que tomar deuda era sustituto de reformas estructurales y pensemos que es mejor aplicar una política de shock anunciando un plan económico completo con reforma del estado, tributaria, laboral, etc. y luego ir aplicándolo gradualmente a lo largo del tiempo, pero con la suficiente velocidad como para no terminar estrellados porque el financiamiento del gradualismo se corta antes.

 

Con el capital político que ha logrado Macri en las últimas elecciones, todavía estamos a tiempo de evitar otra desilusión si no se le hace caso a los brujos de la economía y a los charlatanes de la política que tanto daño le han hecho a la Argentina.

 

 

 

Jubilaciones: dura crítica de la Iglesia

El jefe de la Pastoral Social cuestionó la "inequidad" de los cambios

La Nacion

26-11-2017

 

 

En su primera aparición pública desde que fue designado por el Episcopado, el presidente de la Comisión Nacional de Pastoral Social, monseñor Jorge Lugones, criticó ayer con dureza la reforma jubilatoria que impulsa el Gobierno y que el jueves próximo se debatirá en el Senado.

 

"Me parece que es una inequidad, es decir una desigualdad que tenemos que tener muy en cuenta, porque los jubilados son trabajadores. Están jubilados, en este momento en una tarea pasiva, pero son o han sido trabajadores", dijo Lugones, que es obispo de Lomas de Zamora en diálogo con radio María.

 

"¿Cómo no vamos a custodiar a los que han enriquecido a nuestra patria y fortalecido nuestra sociedad con el trabajo, que es de lo más digno que tiene el hombre, y que han generado una cultura del trabajo en la Argentina?", se preguntó.

 

Lugones añadió que le parece "una gran injusticia" que los aumentos en las jubilaciones estén vinculados a las subas inflacionarias. "Si pedimos créditos afuera para que no suba la inflación, entonces no aumentarán los sueldos de los jubilados", argumentó.

 

El cuestionamiento no quedó allí. "Los jubilados son siempre los más perjudicados, porque son los que necesitan más medicación por su deterioro físico por la edad. No podemos nivelar para abajo. Esto lo digo como criterio personal, me parece que no podemos compartir este criterio de ninguna manera", ahondó Lugones.

 

Presionado por el PJ, el Gobierno tuvo que modificar la fórmula con la que pretendía aumentar las jubilaciones. A la actualización por inflación prevista originalmente debió sumarle la variación salarial en una proporción de 70/30 por ciento respectivamente.

 

Por otro lado, Lugones se refirió también a la reforma laboral y a la ley de glaciares. Respecto de los cambios en el régimen del trabajo, recordó palabras del papa Francisco y recomendó diálogo entre "la gente del trabajo, del empresariado y el Estado".

 

Sobre la ley de glaciares, dijo: "Vemos que hay una ansiedad y un apuro muy grandes, pero tenemos que tomar las cosas con calma y darnos un tiempo. Desde el Episcopado queremos estudiar con los técnicos y escuchar las posiciones del Gobierno y otras voces para ir evaluando qué es lo justo".

 

 

 

Charla en Mar del Plata

La declinación del kirchnerismo y el 84% de Macri

Clarin.com

 

 

Marcos Novaro y Rosendo Fraga analizaron la actualidad política en el encuentro de gerentes del Grupo Clarín y coincidieron en dar por terminada definitivamente la etapa K y en la fortaleza del Gobierno para 2019.

 

"Hay en la escena política una nueva coalición que funciona como siempre funcionó el peronismo. Cohabitan bajo el techo de una misma casa que es Cambiemos, pero el dueño de casa es el Pro. Ahora pueden venir disputas sobre que alguno de los vecinos quiere agrandar su cuarto o pasarse al living, pero romper la casa sería también romper los propios recursos de sus socios". Marcos Novaro, filósofo y sociólogo, analizó así la actualidad de la coalición gobernante, durante una charla que compartió con el analista político e historiador Rosendo Fraga, durante el encuentro anual de gerentes del Grupo Clarín en Mar del Plata.

 

Novaro y Fraga desarrollaron sus visiones sobre la actualidad política nacional respondiendo las preguntas de Julio Blanck y Eduardo van der Kooy, moderadores de la charla, en la sala de conferencias del Hotel Costa Galana.

 

¿Qué pasa con el peronismo en el nuevo escenario nacional?

 

Para Novaro, el peronismo "está en crisis principalmente porque no tiene liderazgo, y el PJ sabe que si el resultado de las recientes elecciones legislativas se repite en 2019 va a perder mucho más de lo que perdió ahora. En este escenario, cambiarán de color político muchas intendencias y gobernaciones, y por lo tanto cambiará el país".

 

Según Novaro, ahora la coalición gobernante lleva una clara ventaja política "porque Macri advirtió a tiempo el giro en la sociedad, la demanda de cambios, y el peronismo no".

 

Rosendo Fraga cree que éste es un tiempo de transición para el PJ, porque "éste construye sus liderazgos a partir del poder y no en la oposición". Recordó los casos de Carlos Menem y Néstor Kirchner "que consolidaron sus proyectos y su liderazgo recién cuando fueron presidentes y no antes", pero aclaró: "Yo no daría por muerto al PJ ni mucho menos, porque la historia demuestra que tiene una gran capacidad de adaptación".

 

Otro es el contexto del kirchnerismo, según los analistas. Para Novaro, "muy pronto el kirchnerismo va a ser algo marginal, una expresión que no va a tener ningún tipo de relevancia en las elecciones de 2019. Fraga también fue tajante: "El kirchnerismo entró en declinación y ya no va a recomponerse", aventuró.

 

¿Y cómo es el escenario que viene?

 

Novaro cree que el escenario hacia 2019 es favorable al Gobierno. "Esta fue una larga transición para ir dejando atrás al kirchnerismo y ahora empieza una etapa más firme del macrismo", analizó.

 

Fraga coincidió ilustrando con datos duros: "En seis de las últimas siete elecciones a los candidatos les fue en la presidencial como les fue en la previa así que, si esto no varía, Macri tiene un 84% de posibilidades de ser reelecto en 2019".

 

Sin embargo, consideró que siempre hay que tener en cuenta las cuestiones imponderables como "las derivaciones aún no conocidas del caso Odebrecht o la situación de la inseguridad pública".

 

Para Fraga, además, "Macri tiene un sistema de ensayo y error que a él le funciona, pero esto quizá pueda seguir ocurriendo así si no se complica la economía".

 

Van der Kooy preguntó si Cambiemos tiene dirigentes con proyección a futuro, como para construir una opción de poder duradera. "Si está organizado como el peronismo, en el mejor de los sentidos", completó Blanck.

 

Novaro contestó que ve nuevos dirigentes con posibilidad de recambio en la UCR, "algo que a los radicales hace mucho que no les pasaba".

 

Para Fraga, "Vidal, Larreta y Peña son figuras del Pro con proyección nacional", aunque marcó que el partido "está organizado como si fuera una corporación empresaria, porque Macri no quiere internas".

 

 

 

A Pro no le preocupa 2019, sino 2023

Claudio Jacquelin para La Nacion

18-11-2017

 

 

Los triunfos políticos suelen tener efectos lisérgicos. La percepción de la realidad se modifica notablemente. Los síntomas son empezar a ver el mundo desde arriba y percibir que las distancias son más cortas, los tiempos menos apremiantes y los peligros más lejanos. La mañana de la victoria es más diáfana que ninguna y el aire es limpio hasta la hiperoxigenación, la borrachera de los abstemios. El efecto se multiplica lejos de la cima. Desde la base se magnífica la victoria, se minimizan los desafíos y se potencia la ilusión de la invencibilidad. No hay partido en que no haya pasado. Ahora, lo viven las segundas líneas de Cambiemos.

 

Difícil que una charla con ellos no pase por la sucesión de Macri. En 2023. Porque 2019 ya está. Se discute en qué hemisferio se ubicará cada uno. De un lado, peñistas; del otro, larretavidalistas. El tema es quién tendrá el favor de Macri e instalará con el mayor disimulo algún motivo de malestar del N° 1 con el aspirante a heredero de la mitad adversaria. Siempre habrá un periodista que se haga eco. Nada nuevo. Ahora sí Pro se recibió de partido político

 

 

El análisis político y económico de los doctores Vicente Massot y Agustín Monteverde

¿Un primer paso?

07-11-2017

 

 

Nadie da lo que no tiene y nadie tiene lo que no puede ejercer. La sentencia, que data de siglos y fue utilizada por los pensadores contrarrevolucionarios que, en su momento, recusaron la teoría de la soberanía popular, bien puede servirnos para ilustrar qué tanto es legítimo exigirle al gobierno actual. Ello con el propósito de distinguir los reclamos que resultan pertinentes, de aquellos que carecen de pies y de cabeza. Cambiemos ganó con holgura las elecciones recientes, de resultas de lo cual salió fortalecida. Pero esa victoria de campanillas no ha transformado al dueño temporario de la Casa Rosada en un presidente todopoderoso, del estilo de Carlos Menem o Néstor Kirchner. A los dos peronistas poco les faltó para reivindicar con éxito la suma del poder público. Macri ni por asomo está en condiciones de comparárseles en ese aspecto.

 

Para analizar con alguna ecuanimidad el paquete de medidas que ha anunciado la administración en curso hay que entender lo expresado más arriba. El gradualismo no es tanto una receta que los hombres del Pro hayan abrazado con frenesí, convencidos de que es ideal para cualquier tiempo y lugar, como un libreto impuesto por la necesidad y la relación de fuerzas de la política argentina. Es posible que otra hubiera sido la historia si el resultado de los comicios de octubre del año 2015, y el de los que acaban de substanciarse, le hubiese permitido al gobierno contar con sendas mayorías en las dos cámaras del Congreso Nacional. Lo que en la década del noventa; y luego, desde el 2003 y por espacio de doce años, tuvieron a su favor el riojano y el santacruceño, Macri todavía no lo ha conseguido. La conclusión es obvia: a la hora de imaginar cambios y poner en marcha políticas públicas revolucionarias, debe andar con pies de plomo y ser cauto. Paso a paso diría, con ese vozarrón ronco que lo caracteriza, Mostaza Merlo.

 

Las medidas drásticas o, si se prefiere, la aceleración a fondo en términos de la puesta en caja del déficit fiscal y la lucha contra la inflación no se casan bien con el macrismo. Las posturas de carácter maximalista lo horrorizan. Por eso el ajuste voceado, cuyas principales notas las conocimos la pasada semana, se inscribe dentro del gradualismo. Haber supuesto lo contrario era no conocer los fundamentos básicos de Cambiemos y la visión de la sociedad argentina y de la política comunes a Mauricio Macri, Marcos Peña, María Eugenia Vidal y Jaime Durán Barba.

 

La apuesta es de un calado desconocido entre nosotros. Nunca antes, tomando como fecha emblemática el 17 de octubre de l945, ha existido en la Argentina un gobierno dispuesto a poner en práctica un programa gradualista para salir de la crisis que heredó pero, más aún, para repensar el modelo económico que ha sumido al país en una decadencia que lleva más de siete décadas. A la luz del espacio que se le ha abierto, de la mayor fuerza que tiene -si se lo compara con dos años atrás- y de la desunión del peronismo, le ha sido posible hacer anuncios y trazar planes que habrían sido literalmente impensables hace cuatro o cinco meses atrás. Ahora debe implementarlos y eso es mucho más difícil.

 

Como era de esperar, la decisión de introducir modificaciones importantes en punto al sistema de movilidad previsional, a la matriz tributaria, al marco tarifario y a las relaciones laborales, generó corcoveos, rechazos y amenazas. De la misma manera que es inevitable vulnerar intereses cuando existe la voluntad de cambiar usos y de corregir abusos, también es inevitable que haya reacciones de distintos tipo de parte de los damnificados. Eso es lo que ha ocurrido y en las semanas por venir asistiremos a unas negociaciones en donde las partes interesadas deberán sentarse a una mesa común con el propósito de ceder algo para recibir algo. Lo novedoso es que en esta oportunidad los distintos sectores empresarios que han hecho escuchar sus quejas, la mayoría de los sindicalistas que no quieren allanarse a las condiciones que desea imponerles el gobierno, y algunos de los gobernadores que han puesto el grito en el cielo, no han amagado -siquiera- con pintarse la cara. Se palpa en el ambiente un clima serio y sincero de negociación.

 

Sin ánimo de presentar un ranking de importancia de las reformas planeadas, está claro que la de mayor envergadura y aquella en la que el Poder Ejecutivo no parece dispuesto a retroceder ni un tranco de pollo es en la previsional. La nueva fórmula para actualizar los haberes jubilatorios es una típica medida de coyuntura, que no va al fondo del sistema. Pero le permitirá ganar tiempo y dar una señal de que los problemas de fondo que arrastra el país desde tiempo inmemorial, no serán barridos debajo de la alfombra.

 

La dirección de muchas de las medidas es correcta -claramente, no lo es en el caso del impuesto a la Renta Financiera- más allá de las discusiones de naturaleza técnica que podrán plantear los expertos. Pero el rumbo, aun si parece acertado, es de baja intensidad. La cirugía mayor resulta la gran ausente. En consonancia con el gradualismo que es clave de bóveda de todo el andamiaje, el plan anunciado representa una respuesta tímida a la crisis que el gobierno debe afrontar.

 

Algunas de las políticas públicas puestas en marcha no han sido debidamente debatidas. Al gobierno lo ha ganado cierto apuro por realizar los anuncios, apenas finalizado el acto electoral. La coordinación necesaria de la política monetaria, salarial, cambiaria y fiscal, para cumplir con las metas de inflación, sigue siendo borrosa. Y es cierto también que la decisión de que parte de la población -las personas físicas más que las empresas- se ajuste el cinturón, no roza al sector público. El programa -si puede llamárselo así- le servirá a Macri para presentarse ante el mundo como la contracara del kirchnerismo.

 

Algo debe mostrar en razón de la necesidad imperiosa de conseguir en los mercados de deuda U$ 50000 MM anuales. De momento, el remedio planteado alcanza para dejarlos tranquilos. Nadie sabe si el gradualismo es mejor que el shock o no. Entre otras razones porque en la Argentina no hubo un solo plan económico exitoso en el curso de los últimos setenta años. Algo está fuera de toda duda: no se puede curar el cáncer con base en una receta de aspirinas. Si a lo que asistimos es al puntapié inicial de una estrategia de largo aliento, bienvenido sea. Si, en cambio, alguien piensa que esto es un ajuste como el que verdaderamente requiere el estado calamitoso del país, estamos en problemas.

 

 

 

El cinismo ya es casi el deporte más popular

V.CORDERO para La Prensa

19-11-2017

 

 

Si uno busca en el diccionario de la Real Academia Española encontrará que la palabra "cinismo" tiene el siguiente significado: Actitud de la persona que miente con descaro y defiende o practica de forma descarada, impúdica y deshonesta algo que merece general desaprobación. Clarito no. Bueno, ahora piense en esta definición y vaya haciendo una lista. Le voy a dar un ejemplo, la  ex presidente Cristina Fernández mostró solidaridad por el despido de C5N de Víctor Hugo Morales, un acérrimo defensor de su gobierno: "Se consolida el apagón informativo en Argentina. Mi solidaridad con @VHMok y con sus televidentes, que desde hoy tendrán una voz menos para escuchar", escribió en su cuenta de twitter CFK. Y el cinismo aplica cuando la señora no dice que quien echó a su portavoz incondicional fue justamente Cristóbal López, uno de sus socios y empresarios más conspicuos e íntimo amigo de su esposo.

 

Tampoco lo dijo el comentarista deportivo cuando recibió la noticia de su cese laboral. Hay más casos de cinismo por estos tiempos, pero no es cuestión de facilitarle el trabajo estimado lector, busque entre las noticias y vaya escribiendo los nombres. También es bueno hacer un rápido autoanálisis sobre el tema. Los argentinos tenemos una buena cuota de cínicos y pasamos buena parte de nuestro tiempo practicando aquello de "digo una cosa pero hago lo contrario". 

 

Sin ir más lejos tenemos sindicalistas que nunca trabajaron de lo que representan, izquierdistas millonarios, críticos en público de lo que adoran en privado, hacemos fe del refrán "hecha la ley hecha la trampa". O acaso no es de cínicos decir "sí, robar robaron pero al menos la gente vivía bien". Si el cinismo es defender a ultranza acciones y comportamientos que son absolutamente condenables y despreciables, ya sea, porque afectan la sensibilidad de alguien o bien porque se entrometen de modo inoportuno con algún tema sensible, aceptemos que vivimos rodeados de este síntoma.

 

Cuando miramos para otro lado ante los casos de corrupción, cuando con un micrófono en la mano alguien insulta con terrible vehemencia sin razón y a viva voz a autoridades o personalidades que no lo merecen y la mayoría no reacciona, cuando decimos que pagamos mucho de luz y encendemos los tres equipos de aire acondicionado, cuando decimos que tenemos el país más lindo del mundo mientras sacamos pasajes para Miami, Brasil o Punta Cana, eso es cinismo. No se enojen, casi todos encajamos en estas descripciones, lo importante es darse cuenta, sobre todo para no ser tan cínicos.

 

 

 

Si ajustan a los jubilados, que echen a los ñoquis

V.CORDERO para La Prensa

15-11-2017

 

 

Y sí, los jubilados están preocupados por las malas noticias que aparecen cada día sobre el futuro de sus ingresos. Ellos tiemblan cuando el propio presidente Mauricio Macri dice "La Anses no da para más"; cuando el ministro de Trabajo, Jorge Triaca dice que no habrá para ellos bono de fin de año y cuando los analistas de las reformas propuestas por el Gobierno concluyen que los ajustes de sus haberes perderán entre un diez y un catorce por ciento en 2018. Los jubilados son veteranos que apenas pueden conjugar el futuro, pero que transitan el hoy con la desesperación de seguir aferrados a esto de vivir, más o menos decentemente.

 

El señor presidente ajusta a la tercera edad y a lo mejor no tiene alternativas, pero por ejemplo, sigue manteniendo como personal del Estado a miles y miles de militantes que acomodó a su antojo el gobierno de la viuda de Kirchner. Para peor hay denuncias, y seguro que don Mauricio las conoce, que muchos de esos ñoquis atienden mal a la gente en las reparticiones públicas y dicen a la gente frases como: "antes este trámite tardaba menos"; "no ahora con Macri cambiaron las cosas y no se sabe cuándo le van a pagar". A estos les pagamos el sueldo y a los que laburaron toda su vida se lo congelamos. Hagan algo porque ajuste parejo no es riguroso y estaría bien que todos pongan algo de su parte, pero si los viejos aceptan otra vez bajar la cabeza y masticarse la rabia, que al menos sean recompensados con saber que esos inútiles tendrán que buscarse un trabajo como todo el resto de los argentinos.

 

Hace poco en una dependencia del Estado fui personalmente a hacer un trámite y me atendió un joven con una camiseta con la imagen de Hugo Chávez, le pregunté si sentía admiración por ese personaje y el empleado me contesto (sic) "No, me importa una mierda, pero acá les jode que me ponga esta camiseta, por eso me la pongo". Volví a preguntarle "¿Vos sos militante?" y volvió a responderme "Sí, de la Cámpora, pero ahora no estamos laburando en nada". Me fui pensando que algo anda mal, pero no pude sacar ni una sola conclusión más. Macri por lo que se ve está dispuesto a pagar cualquier precio político, incluso dormir con el enemigo. Es su decisión, pero de afuera parece que un grado de injusticia que, paradójicamente, le hace daño a su gestión por los dos lados. Los ñoquis putean a su gobierno que les paga y los jubilados ven como les congelan el bienestar.

 

 

Maria Josefina Ramos es traductora pública de Inglés y periodista.

Su trayectoria periodística abarca el período 1970-1985, como analista política y cronista parlamentaria desde el Congreso Nacional para varias radioemisoras del interior del país y también para el vespertino La Razón.

En 1975, fue distinguida con una beca como periodista parlamentaria por la Asociación de Corresponsales de las Naciones Unidas para cubrir la XXXI Asamblea General de la ONU.

Es creadora y directora de Plataforma Cero.