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Año 15 | Número 175 ENE 2018

De Pablo: "Tenemos un problema fiscal serio y nadie parece estar asustado" El economista criticó al Gobierno por el polémico proyecto de reforma previsional. "Es una modificación desproporcionalmente pequeña a la intensidad del problema", diálogo con radio Mitre, remarcó el "planteo erróneo" de parte del Ejecutivo en el diseño del proyecto y en su comunicación.

ElCronista

16-12-2017

 

 

"La reforma previsional estuvo mal parida desde el vamos. Acá nadie parece tener miedo porque tenemos un problema de déficit pavoroso", manifestó. "Los contribuyentes impositivos nunca estuvimos sentados en la mesa de discusión. Nadie puede imaginar a ningún gobernador, diputado a senador señalando que hay que hacer más ajuste: todos trataron de sacar rédito para sus provincias, municipalidades y quedó todo deshilachado, En cambio a los jubilados se le mete la mano el bolsillo." Y continuó: "El Gobierno además parece haber hecho un curso de anticomunicación. Se la diseña mal y se la comunica peor".

 

"Sobre 8.000.000 de jubilados, hay 5.000.000 de personas que alguna vez aportaron y otros 3.000.000 que nunca pusieron un peso y el anterior gobierno les regaló el carnet de jubilado" De Pablo criticó también al kirchnerismo por "regalar carnet de jubilados a personas que nunca aportaron".

 

"La seguridad social representa más del 40% del gasto público del Gobierno. Sobre la composición del universo de 8.000.000 de jubilados, hay 5.000.000 de personas que alguna vez aportaron y otros 3.000.000 que nunca pusieron un peso y el anterior gobierno se los regaló", fustigó.

 

Reforma fiscal en serio

 

"Si vos sumás el déficit fiscal de Nación, provincias y municipios, vos tenés un déficit fiscal de entre 7 y 10 puntos del PBI. Es como ir al médico con 42 grados de temperatura", detalló de Pablo que recalcó la necesidad de "poner sobre la mesa que tenemos un problema serio". 

 

"El Gobierno anterior nombró más de dos millones de empleados públicos. La calidad de los servicios públicos no mejoró. El ingreso promedio del empleado público es superior al de los del sector privado. ¿No se puede hacer nada con eso?", cuestionó. Y concluyó: "Lo que a nivel individual parece obvio, desde el punto de vista de las políticas públicas no parece que seamos capaces de hacerlo". Para de Pablo, el proyecto de reforma previsional es una modificación desproporcionalmente pequeña para los problemas fiscales del país.

 

Tras la caída de la sesión en Diputados el jueves pasado, a raíz de los incidentes en los alrededores del Congreso, y el anuncio de una nueva sesión para este lunes con la inclusión de un bono compensatorio por única vez para los jubilados, el economista Juan Carlos de Pablo dijo hoy que el proyecto de reforma previsional "es una modificación desproporcionalmente pequeña" para los problemas fiscales del país.

 

"Si vos le decís a 8.000.000 de personas que cambiás la fórmula de actualización de semestral a trimestral, que empezás en marzo de 2018, pero que vas a arrancar con un trimestre, es decir, te comés uno; entonces yo me pregunto: '¿Sos o te hacés?' Te estás comiendo tres meses", criticó. 

 

Y añadió: "Es una modificación desproporcionalmente pequeña a la intensidad del problema fiscal del país. Se arma todo un embrollo por casi nada". "La reforma previsional estuvo mal parida desde el vamos. Acá nadie parece tener miedo porque tenemos un problema de déficit pavoroso"

 

 

Entrevista en "Animales sueltos"

Inflación, reelección, la defensa a Patricia Bullrich y otras definiciones clave de la entrevista a Mauricio Macri

El Presidente habló de Economía, Gils Carbó y las prisiones preventivas de ex funcionarios K.

Clarin

23-12-2017

 

A horas de la Nochebuena, el presidente Mauricio Macri dio el viernes una entrevista exclusiva al programa Animales Sueltos que conduce Alejandro Fantino y, además de sus explicaciones de la reforma previsional, también habló de otros temas de la actualidad política: economía, Gils Carbó, prisiones preventivas de ex funcionarios kirchneristas, la labor de Patricia Bullrich, una crítica a Tucumán y su posible reelección, entre otras frases destacadas.

 

El rumbo económico

* "Siento que nos ha ido bien. La Argentina estaba yendo rumbo a una crisis parecida al 2001".

* "Habían apagado la luz para que no se viera nada de lo que estaba pasando".

* "A pesar de todas las cosas buenas que han sucedido en estos dos años, hay muchos argentinos que todavía no han visto el resultado de los cambios".

* "El 2017 fue mucho mejor que el 2016 y creo que el 2018 va a ser mucho mejor que el 2017. Lo que estamos haciendo juntos va bien. Estamos construyendo algo firme, sólido, que incluye a todos los argentinos y estamos construyendo un país con un gran futuro por delante".

* "Mi única obsesión es conseguir trabajo para los argentinos porque tiene que ver con mi principal compromiso que es reducir la pobreza. Si yo no reduzco la pobreza, habré fracasado".

* "El argentino medio lo que siente y lo que quiere es que volvamos a valorar la cultura del trabajo".

* "Ellos han tenido y tienen ese tipo de sueños (que el Gobierno se retire en helicóptero). Yo no los tengo. Yo tengo una responsabilidad y la estoy llevando a cabo. Nosotros vamos a terminar nuestro gobierno como corresponde y vamos a haber avanzado mucho en la línea de normalizar la Argentina".

* "El Banco Central hoy trabaja en forma independiente. Hay un debate permanente acerca de cuál es el equilibrio en esta lucha contra la inflación. A la vez, en la lucha contra el déficit fiscal, que es una bomba de tiempo que nos ha dejado el gobierno anterior. Y eso combina la tasa de interés de las famosas Lebacs, es un debate que está siempre abierto, siempre buscando lo mismo: no afectar a los más pobres con la inflación, que es el impuesto más perverso. Si vos bajás demasiado rápido la inflación, resentís la actividad económica, tenes que ir buscando los equilibrios" .

* "En el pacto fiscal hemos fijado un compromiso de baja sistemática de un punto por año de déficit fiscal y ellos (los gobernadores) lo mismo en sus provincias ".

* "Hemos ido reduciendo los subsidios (en el AMBA) porque queremos que haya equidad. Vamos reduciendo sistemáticamente ese subsidio y tratando de igualar las tarifas porque creemos que todos lo argentinos tenemos que tener las mismas oportunidades. Significa pagar lo mismo por los distintos servicios que recibimos. Había una política en el gobierno anterior, deliberada, de subsidiar el AMBA a costa del resto del país. Hay que terminar con un montón de privilegios".

* "Todos los ñoquis y los amigos de la política tienen que desaparecer. La política no puede usar el Estado para beneficiar a su familia, inventándole cargos. La Legislatura tucumana tiene 80 empleados por legislador y las mejores tienen cinco".

* "La Procuradora de licencia (Alejandra Gils Carbó) tomó 1100 personas en la Procuración. Salario promedio, más de $ 150 mil. Es una locura los salarios que se pagan en el Consejo de la Magistratura".

* "Hubo gobernadores que cumplieron su compromiso y lo que habían firmado; y otros que no. A los que no, les digo: a mí me educaron que lo que uno firma -es más, si vos diste tu palabra- es para cumplir. Siempre me molestan los que mienten, los que especulan, los que no cumplen su palabra".

La reelección

* "Cuando arranqué esta tarea sabía que tenía que estar comprometido, si los argentinos lo consideran, a seguir cuatro años más. Pero no es el momento para debatirlo

* "No es una vida. En un caso extremo, a los 64 años recuperaría mi vida normal".

* "Acá uno resigna prácticamente toda la libertad en función de que hay responsabilidades que a uno lo limitan. Lo entendí, me costó, el primer año me costó, pero hoy ya lo he entendido".

Prisiones preventivas

* "Es muy fuerte, después de tantos años de impunidad. Que se empiece a acabar la impunidad es algo bueno. Igualmente, creo que el tema de las prisiones preventivas es una herramienta delicada. Tiene que ser muy bien evaluada. Por suerte siempre hay primera y segunda instancia y después está la Corte".

* "Hay cero mano nuestra. Cero barra cero. El único mensaje que he transmitido desde que soy Presidente es que no quiero más impunidad en Argentina. Actúen con libertad y apliquen la ley. Es más, he recibido muchas críticas en 2016 porque se decía que había un pacto de impunidad con Cristina. Que yo la cubría a Cristina. Una locura".

* "Si alguno de mi equipo comete un delito yo mismo lo voy a denunciar. La ley debe ser la misma para todos. Mientras más poder, más responsabilidad tengas, más rigor tiene que haber en la aplicación de la ley. Velo todos los días por asegurarme que mi equipo esté comprometido de verdad".

Cacerolazos y protestas

* "Quiero una Argentina donde los argentinos se puedan expresar libremente. Si alguno sintió que tenía que expresarse, todo bien. Les pido a los que están en contra de todo lo que hacemos que se den una oportunidad. ¿Mirá si lo que estamos haciendo funciona? Yo trabajo para todos los argentinos. Y en 2019 si no te gustó, votás otra alternativa".

* "Los saqueos fueron orquestados. No está dada ninguna circunstancia para que eso suceda".

* "Es imposible que vivamos en una sociedad en la que 100% esté de acuerdo con lo que uno haga".

La represión policial

* "Está el juez Torres investigando. Ninguno de esos fue solito porque sí. Espero que también cuidemos a nuestros policías, no puede ser normal una sociedad en la cual intenten matar a los policías tirándoles piedrazos, porque tirar un piedrazo de ese tamaño es un intento de asesinato".

* "(Patricia López Vergara) es una jueza que siempre ha hecho cosas que son inentendibles. Yo ya la viví en la Ciudad. Lo malo es que desprestigia a la Justicia. Lo que surge es la noticia de esa excentricidad absurda de esa jueza y las cosas que hacen bien los jueces no surgen. Ese tipo de mensaje destruye la autoridad de la Justicia".

* " (Patricia Bullrich) se rompe el alma, hay que tener coraje para enfrentar el narcotráfico como lo enfrenta ella. Aparte es honesta. El narcotráfico mueve mucha plata, te podes hacer rica en un segundo y medio".

El ARA San Juan

* "Entiendo el dolor, entiendo la ausencia. Escuché al capitán de navío que había sido comandante del ARA San Juan y me hizo llorar ese sábado a la mañana. Son cosas así, que pasan y son inexplicables, por más que haya una comisión investigando buscando para ver si hubo algún error o una negligencia. Recuerden lo mejor de cada uno de ellos, son héroes de la patria".

 

 

La verdadera razón del clima golpista

Aunque hay muchos que no lo creen, se está fogoneando un clima para desestabilizar al Gobierno.

Silvia Mercado para Infobae

19-12-2017

 

"Ponían en la puerta del Congreso gente ensangrentada, les ponían sangre incluso, yo sé lo que es un golpe civil", dijo anoche Elisa Carrióante un recinto con una minoría muy intensa que insistía con levantar la sesión, con evitar que el Congreso funcione. Hablaba de los dramáticos episodios que terminaron primero con el gobierno de Fernando de la Rúa, y luego con el de Adolfo Rodríguez Saá, o sea, hablaba de un peronismo capaz de todo con tal de volver al poder, no importa el costo de vidas.

 

Entre los que escuchaban (más bien, entre los que la vapuleaban), había diputados que estuvieron en la calle en esas dramáticas jornadas que los formatearon políticamente, pero también diputados que estuvieron conspirando contra el gobierno de entonces para hacerlo caer. Y lo lograron. Dos veces. No es fácil para muchos aceptar que hay un intento de golpe. Es algo que a la enormísima mayoría de los argentinos jamás se le ocurriría. Estamos los que aceptamos las reglas de la democracia y están los que buscan cambiarlas cuando llegan al poder o, cuando están fuera, volver a como dé lugar.

 

Repetimos que el Gobierno fue ingenuo al creer que alcanzaba con ganar las elecciones para proponer a los gobernadores  un paquete de reformas con las que espera ordenar la economía y generar condiciones sustentables de crecimiento e inversión. Aceptamos como si fuera normal que haya elementos golpistas callejeros coordinados desde sectores políticos precisos con representación parlamentaria.

No nos escandaliza que haya políticos convencidos de que hay que impedir el funcionamiento de la democracia.

 

El problema que tiene el Gobierno es que quiere gobernar un país que fue conducido por el peronismo durante 25 de los 34 años de democraciareciente, un peronismo que interrumpió anticipadamente los dos gobiernos radicales que llegaron al poder, un peronismo que hegemonizó la política argentina desde 1943.

 

Durante estos 70 años, Argentina perdió relevancia internacional y se fue haciendo cada vez menos competitiva. Y durante los últimos 34, se hunde en forma sostenida en la pobreza estructural, que el aumento de los planes sociales no logra detener. La constancia que tuvo buena parte del peronismo de que hay una mayoría decidida a explorar otro camino político a las soluciones que exige el dramático estancamiento nacional, es lo que puso en marcha un nuevo intento de golpe.

 

Hoy Mauricio Macri estaría en condiciones de ser reelegido en el 2019. Esta, y no otra, es la verdadera razón del clima golpista que se fogonea desde algunos sectores peronistas, algunos aliados del Gobierno hasta hace pocas semanas.

 

 

La violencia que no podemos permitir

Es preciso un examen a fondo sobre hasta dónde el Estado puede actuar con las manos atadas frente a quienes se alzan contra el orden constitucional

LANACION

22-12-2017

 

Las escenas de barbarie protagonizadas por militantes de agrupamientos de la izquierda trotskista y del kirchnerismo más extremo durante el tratamiento legislativo de la reforma previsional, en las inmediaciones del Congreso, han superado con creces lo imaginable y admisible en un ámbito democrático. Llegaron al colmo de la violencia y la hipocresía, pero aun así no lograron despertar de su acomodaticio silencio a muchos de los que debieron haber condenado inmediatamente lo ocurrido, comenzando por los propios legisladores en el recinto. No fueron ellos capaces de poner paños fríos y su participación sólo sirvió para caldear aún más los ánimos. Tampoco contribuyeron a esclarecer qué mano negra se esconde tras hechos tan obviamente armados que lejos estaban de reflejar solamente una solidaria empatía con los jubilados.

 

Así, desde el silencio, las sociedades se entregan en mansedumbre a calvarios ulteriores, como las que marchan con la uniformidad del paso único desde hace más de medio siglo en la Cuba castrista, o cuando por el hartazgo frente a crímenes impunes, en un demoledor desorden se confían en desesperación a dictaduras "salvadoras". Las verdades deben decirse a tiempo.

 

Violencia e hipocresía. Más de 80 policías de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires fueron heridos, con mayor o menor gravedad según los casos, por forajidos cuya representación política e intelectual adujo que enfrentaban "un fuerte operativo represivo" y "un estado de sitio no declarado contra la movilización popular". ¿Qué querían, un Estado inerme ante la evidente intención de tomar por asalto e incendiar el Congreso de la Nación con la clara complicidad de una quinta columna en el interior del Palacio que había sido igualmente violenta la semana anterior? Frente a esto, la actuación de las fuerzas de seguridad, acatando subordinadamente las órdenes recibidas, debe ser destacada y agradecida por una ciudadanía que, en su enorme mayoría, sigue encontrando que son muchas otras las alternativas para la protesta pacífica.

 

No hay un solo país del mundo, y ni que decir de la madriguera totalitaria en la que caben desde Venezuela hasta Corea del Norte, que se hubiera abstenido de oponer una resistencia mínima a sediciones inequívocas del tipo de la protagonizada en la vieja Plaza del Congreso.

 

Como incluso para algunos integrantes del propio oficialismo pareció un exceso la defensa interpuesta el jueves anterior sobre la base de experimentadas fuerzas de la Gendarmería Nacional, se optó esta vez por delegar en la novata Policía de la Ciudad la custodia del recinto legislativo. Más no pudieron hacer los agentes policiales de la ciudad. Pagaron un duro precio que cerca estuvo de cobrarse alguna vida sin que se alzaran voces de agradecimiento por su resistente heroísmo. Habrá que hacer, con todo, un examen a fondo de hasta dónde el Estado puede actuar con las manos atadas frente a quienes se alzan contra el orden constitucional argumentando, falazmente parapetados en una extorsión moral, que reprimir dentro de la ley es tan inadmisible como reprimir en exceso. Una manifestación popular no puede jamás vetar por la fuerza ninguna resolución a la que arriben legalmente las instituciones de la República.

 

El sentido de la impunidad se ha extendido de tal modo que, empleados del Banco Provincia, disgustados con una reforma legal que ha puesto término al absurdo privilegio de jubilarse a los 57 años de edad, golpearon al diputado Martín Lousteau.

 

Habrá que tomar nota, además, de una decisión judicial inaudita, la de la jueza en lo Contencioso de la Capital Patricia López Vergara, ya desde antes muy cuestionada, que prohibió a las fuerzas desplegadas en protección del Congreso y de sus miembros el uso de armas de fuego e incluso de gases lacrimógenos. ¿Cómo podía ella anticiparse a la evolución de los hechos y obligar a la fuerza a correr graves riesgos si los males se hubieran agravado aún más? El propio fiscal ante la Cámara Federal, Germán Moldes, destacó que, por su inconducta lo que corresponde es que sea "eyectada de su cargo".

 

Todavía es difícil apreciar qué ha sido estos días de mayor escándalo: si la violencia contra las personas, las instituciones, las leyes y los bienes del patrimonio del Estado y de los privados de la zona, es decir, de todos, o la hipocresía del "relato" de las viejas y nuevas barras bravas de la política y de sus mentores partidarios. Se ha perdido mucho más, lo sabemos, debido a la repercusión internacional de las imágenes sobre el impresionante descontrol callejero que por los 60 millones de pesos dilapidados en el reciente embellecimiento del paseo. Aproximadamente esa suma costará reparar los daños organizadamente causados por quienes perdieron en las urnas y buscan ahora revancha en calles y plazas.

 

El patrocinante del ex candidato a diputado de uno de los partidos de una coalición de extrema izquierda, aún prófugo, el trotskista Sebastián Romero, declaró que el mortero con el cual se lo vio a su cliente disparar reiteradamente contra la policía era un artefacto de fuego artificial de venta libre. ¿Se puede ser tan perverso y alevosamente descarado?

 

Retengamos por un momento las imágenes sobrecogedoras de la turba de delincuentes despedazando bienes públicos que acopiaban a su paso a fin de hostigar a los agentes del orden con elementos suficientemente contundentes, tanto daba si para herir o matar, y preguntémonos qué sería de la sociedad argentina si algún día tuvieran la posibilidad de alcanzar sus objetivos políticos. Sería un ejercicio tan aleccionador como indagar retrospectivamente qué habría sido de la Argentina si algunos sesentones que hoy inspiran a tantos sediciosos activistas hubieran conquistado el poder cuando actuaban en los movimientos subversivos de los años setenta o en organizaciones colaterales. Todavía estamos pagando el altísimo precio de una década bañada en sangre; cualquier atisbo de que aquello pudiera repetirse produce estremecimiento.

 

La historia, que se hace con memoria no exenta de olvidos, agita, en medio de acontecimientos conmovedores como estos, sombras fantasmales que no se detienen en calibrar los parecidos con el pasado, sino en sacar a la luz similitudes de fondo. Por un lado, aparta lo que propugna la pacificación de los espíritus, la tolerancia, el diálogo, el arrepentimiento y el perdón sinceros, el consenso, el debate civilizado; por el otro, lo que tiene por norte el desorden y alienta la violencia despiadada sobre el modelo de las barras bravas del fútbol, de inequívoca ligazón con lo más bastardo de la política suburbana.

 

Nada justifica la violencia. Nada justifica que los violentos que incurren en graves delitos como los que aquí señalamos no reciban su merecido castigo. Es perverso regar de impunidad toda la escena a tal punto de que los detenidos sean, una vez más, liberados al día siguiente, aduciendo ahora los fiscales que se encuentran en etapa de revisión de las imágenes para identificar con mayor claridad a un culpable que a pocos metros pudo haberse cambiado de ropa en un tan orquestado como vil plan. ¿Dónde queda el valor ejemplificador de un castigo que la Justicia debe imponer? ¿Es que las leyes no sirven a este fin? Urge, pues, reformularlas como algunas voces en la Justicia demandan con valentía.

 

Lo que patentizaron los hechos ocurridos el lunes alrededor del Congreso quedó encarnado en la saña con la que se atacó al colega Julio Bazán, destinatario de nuestra solidaridad. En lo que esos hechos tuvieron de remembranza de un tiempo devastador para la Argentina, pocos hablaron con más sabiduría que el propio Bazán: "Mis heridas se van a curar, pero la sociedad necesita cura. Tenemos que unirnos todos contra la violencia".

 

 

Macri criticó la liberación de los detenidos por los incidentes frente al Congreso

El presidente pidió así a los trabajadores de prensa que "ayuden a que la Justicia ejerza su rol" luego de señalar que, "si uno tira esa piedra", en referencia a una pieza de gran tamaño, es que "está dispuesto a matar".

LAPRENSA

22-12-2017

 

El presidente Mauricio Macri criticó la liberación de la totalidad de los detenidos por los incidentes del lunes último frente al Congreso, al considerar que "si uno tira una piedra de ese tamaño, está dispuesto a matar", y reclamó más severidad contra aquellos que cometen delitos al sostener que "no puede ser que alguien que hace un atentado sea liberado a las 24 horas".

 

Lo dijo en el brindis con motivo de las fiestas de fin de año ante periodistas acreditados en la Casa de Gobierno.  El presidente pidió así a los trabajadores de prensa que "ayuden a que la Justicia ejerza su rol" luego de señalar que, "si uno tira esa piedra", en referencia a una pieza de gran tamaño, es que "está dispuesto a matar".  En su diálogo con los periodistas en el comedor de la Casa Rosada, Macri reafirmó el compromiso del Gobierno con "la paz, la convivencia respetuosa y la libertad". 

 

"Lo que estamos haciendo es lo que vale; nos manifestarnos a favor de la paz, de la convivencia respetuosa, de la libertad, y que cada uno exprese sus ideas pero sin caer en ningún hecho de violencia, creo que ése es el camino", subrayó el mandatario.  En tanto, cuando uno de los periodistas le señaló que en la conferencia de prensa que brindó el último martes en Casa de Gobierno -un día después de los incidentes, los destrozos y la represión que tuvieron lugar en las inmediaciones del Congreso, cuando se debatía el proyecto de reforma previsional-. no se lo había consultado por los periodistas agredidos, el mandatario respondió: "Yo también me olvidé de solidarizarme".

 

Más tarde, cuando le preguntaron su opinión por el dictamen del fiscal ante la Cámara Federal, Germán Moldes, quien al expedirse en otra causa vinculada con incidentes, criticó lo que señaló como un "festival de liberaciones", el presidente Macri expresó su coincidencia con esa mirada

 

"Sí, absolutamente, tenemos que tener la mejor legislación y los mejores jueces que cuiden a la enorme mayoría de argentinos que apostamos a la convivencia pacífica", postuló el mandatario. En este sentido, subrayó que "es algo que nos tiene que comprometer a todos" porque -indicó- "no hay una solución mágica".  "O sea, la gente se va a expresar y uno no sabe cuál va a ser el violento y cuál es que no, lo cual lo hace aún más difícil", expresó el mandatario en su diálogo con los periodistas.

 

 

"El escenario lleva a consensuar"

Ricardo Arriazu

Ricardo H Arriazu y asociados

LaNacion

10-12-2017

 

Ricardo Arriazu, titular del estudio Ricardo H. Arriazu y Asociados, eligió un título para su charla: "Ante una nueva oportunidad". Y luego, no ahorró adjetivos al agregar el subtítulo: "La oportunidad es transformar un país potencialmente rico pero decadente, deficiente y corrupto", dijo, en diálogo con José Del Rio, secretario general de Redacción de LA NACION.

 

El economista sostuvo que "el mundo aprendió a crecer y nosotros dejamos de crecer". Explicó que el contexto actual del país es bueno: "Pocas veces se ha dado la coincidencia de un resultado electoral que implica que hay que consensuar. La confianza ha mejorado enormemente y para los mercados internacionales, la Argentina es la niña mimada".

 

Señaló que el discurso de Mauricio Macri después de las elecciones legislativas de este año estuvo centrado "en la república". Destacó que se habló de "separación de poderes, transparencia del sistema electoral y de la intención de bajar la pobreza a través del empleo privado y formal".

 

También hizo hincapié en la política monetaria y dijo que la tasa de interés "no es el mecanismo" para combatir la inflación. Sobre los precios, indicó que hay "una influencia excesiva del tipo de cambio".

 

Finalmente, Arriazu advirtió que le parece un error el esquema de metas de inflación adoptado por el Banco Central. Y sentenció: "Funciona bien en un contexto de inflación baja. No es lo ideal para la Argentina. En una economía abierta, donde el dólar es la unidad de cuenta, si subo la tasa de interés lo único que logro es que ingresen más capitales".

 

 

Protagonistas de la disputa por el estatus de Jerusalén

La decisión de Trump de reconocer a Jerusalén como capital de Israel y mudar la embajada norteamericana desde Tel Aviv generó una crisis internacional en la que ninguno de los principales actores de la escena global quedó ajeno

LaNacion

10-12-2017

 

Donald Trump

Presidente norteamericano

 

El republicano rompió el consenso internacional sobre Jerusalén al reconocer la ciudad como capital de Israel y ordenar el traslado de la embajada de EE.UU. desde Tel Aviv; la iniciativa desató la furia en el mundo musulmán y fue cuestionada incluso por los países aliados a la Casa Blanca

 

Mahmoud Abbas

Presidente palestino

 

El líder palestino moderado rechazó categóricamente la resolución de Washington y recibió el respaldo del resto del mundo, tanto de los Estados Árabes como de países de mayoría musulmana; buscará revertir la decisión de Trump con una apelación a la ONU y a otros organismos

 

Recep Tayyip Erdogan

Presidente turco

 

Erdogan, que suele presentarse como un intermediario clave en la región, repudió el cambio de estatus de Jerusalén, calificó a Israel como "Estado de ocupación" y convocó a los dirigentes de la Organización de Cooperación Islámica a una cumbre para coordinar una respuesta

 

Benjamin Netanyahu

Primer ministro israelí

 

El premier aplaudió como nadie la iniciativa de Trump, a la que calificó de "histórica" y "valiente", y dijo que cualquier acuerdo de paz con los palestinos debe incluir a Jerusalén como la capital de Israel; vaticinó además que tras la sorpresiva movida de Washington otros países lo copiarían

 

Ismail Haniyeh

Líder de Hamas

 

El hombre fuerte del movimiento islamista Hamas, que controla la Franja de Gaza, dijo que el reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel era "una declaración de guerra" de los "enemigos sionistas"; llamó a una nueva intifada (levantamiento de los palestinos contra Israel)

 

Hassan Rohani

Presidente iraní

 

Reaccionó con vehemencia a la declaración de EE.UU. sobre el estatus de Jerusalén. Primero advirtió que Teherán "no tolerará una violación de los lugares santos musulmanes" y ayer afirmó que los musulmanes "deben permanecer unidos frente a ese gran complot" que desató Trump

 

 

Las pujas abiertas 

Habrá elecciones en ocho países y puede cambiar el escenario. La grieta regional y sus candidatos.

Sergio Berensztein para Perfil

31-12-2017

 

América Latina ha entrado en uno de los mayores superciclos  electorales de las últimas décadas: en apenas poco más de un año (11/17 a 12/18), habrán de ir a las urnas ocho países de la región. Ese número se incrementa hasta 14 (sobre 18 totales) si se extiende el plazo hasta 2019.

 

Surgirá de este modo un nuevo equilibrio de poder en una región de profundos contrastes, con la peor distribución del ingreso del planeta, enormes problemas de seguridad ciudadana, pero una riqueza potencial notable en recursos naturales y una población joven que tiene ahora mejor acceso a educación y salud básica.

 

La maratón se inició el mes pasado en Honduras de manera poco auspiciosa. Ganó el oficialismo por un margen muy estrecho y se han comprobado diversas irregularidades; la oposición continúa bregando por la anulación de los comicios. Hubo serios cuestionamientos por parte de la OEA, que reconoció su incapacidad para resolver el rompecabezas y pidió que los candidatos llegaran a un acuerdo. 

Brasil y México, que juntos representan más de la mitad de la población de la región, eligen nuevo presidente en simultáneo, algo que ocurre una vez cada doce años. En función del resultado, la crisis política en nuestro principal socio comercial podría profundizarse. Y lo mismo podría ocurrir en México, que encima debe lidiar con la incertidumbre que implica el fenómeno Trump (en noviembre habrá también renovación del Congreso en EE.UU.).

 

En marzo asumirá su cargo Sebastián Piñera, reelecto presidente chileno, y en mayo Colombia elegirá su primer jefe de Estado desde el acuerdo de paz con las FARC. En el ínterin, Cuba tendrá nuevas autoridades por la anunciada dimisión de Raúl Castro, pero obviamente no se esperan grandes cambios en uno de los regímenes totalitarios más estables del planeta.

 

Costa Rica y Paraguay también irán a las urnas para elegir nuevo presidente. En el Partido Colorado hubo una revuelta contra el actual mandatario, Horacio Cartés: ganó la primaria el candidato que lo desafiaba, Mario Abdo. Es casi inevitable que la crisis humanitaria en Venezuela se profundice en el contexto de la hiperinflación, el desabastecimiento, los saqueos, el default y los crecientes desvaríos de Maduro, el resquebrajado jefe de la narcodictadura chavista.

 

Habrá seis elecciones presidenciales en 2019: Bolivia, Argentina, Uruguay, El Salvador, Panamá y Guatemala. Es decir, la cuestión de la puja por el poder influirá en prácticamente toda la región y sobredeterminará todos los aspectos en cuanto a las decisiones estratégicas en el diseño e implementación de la política pública.

 

Esto es particularmente relevante pues cuando se analiza el estado actual de la opinión pública, se advierte el predominio de una creciente frustración. La clase política se ve salpicada por escándalos de corrupción cada vez más resonantes. Las demandas de la sociedad aumentan pari passu la caída en la popularidad de los líderes. Según datos del Proyecto de Opinión Pública de América Latina (Lapop), el apoyo a la democracia disminuyó en la región del 67% que ostentaba en 2014 al 56% que exhibe en este 2017. Esto está en sintonía con un bajo nivel de confianza en las elecciones y en las instituciones de la democracia representativa, particularmente los partidos políticos

 

Grieta regional. A esto se debe sumar que nuestras sociedades están cada vez más polarizadas: predominan fuertes divisiones y dificultades para lograr acuerdos perdurables sobre objetivos estratégicos para el desarrollo económico y político. Por el contrario, ciertos pactos generan fuertes sospechas, como acaba de ocurrir en Perú, uno de los pocos países que no tenía elecciones. Así, PPK protagonizó una polémica decisión al otorgarle un indulto humanitario a Alberto Fujimori luego de haber sobrevivido por escaso margen a un intento de remoción por parte de un Parlamento con mayoría fujimorista. Algunos auguran un final de mandato sumamente complejo.  

 

La grieta, en efecto, está lejos de ser un fenómeno argentino. El último estudio del World Values Survey (2010-2014) muestra que en los países de América Latina la polarización de los votantes es de 52,5%, contra 44,8% de las 13 economías más avanzadas. Un círculo vicioso que se realimenta de manera continua: la experiencia empírica sugiere que la pobreza, el hambre, la inseguridad y las divisiones políticas tienden a producir más polarización. 

 

Esto alimenta un caldo de cultivo ideal para que avancen políticos outsiders o anti-establishment, y para que se expanda aún más el populismo (casi un invento latinoamericano), independientemente que sea de derecha o de izquierda. En Brasil, por ejemplo, comenzó a subir en las encuestas Jair Bolsonaro, un ex oficial del Ejército de extrema derecha. Sigue liderando los sondeos Lula, que amenaza con revertir las reformas pro mercado de Temer, pero nadie sabe si podrá finalmente ser candidato. En México reina una notable incertidumbre: el populista Andrés Manuel López Obrador (Morena) sigue siendo la opción más probable, aunque tanto el PRI (José Antonio Meade) como la alianza entre el PAN-PRD (Ricardo Anaya) tienen ahora candidatos competitivos. Predominan un número récord de candidatos independientes, evidencia de la crisis de representación del viejo y fragmentado sistema partidario. 

 

Desde el punto de vista económico, el ciclo electoral se llevará a cabo en contexto de un crecimiento poco alentador. El FMI estima que estaremos en torno del 1,7 y 1,9% en 2017 y 2018, respectivamente. En función del resultado de esta maratón electoral, la región podrá avanzar hacia políticas de desarrollo económico sustentables, o regresar a las aventuras cortoplacistas de corte populista. El colapso venezolano debería desalentar esta última alternativa, pero las tensiones latentes son muy fuertes y el avance del neoproteccionismo global (impulsado por EE.UU. y la propia UE) no contribuye a que predomine una visión favorable al libre comercio.

 

¿Podrá América Latina evitar una recaída populista y coordinar estrategias efectivas para encarar una inserción inteligente en este mundo tan complejo? En el Cono Sur podría estar gestándose el germen de un vínculo novedoso para potenciar el mercado asiático. 

 

En efecto, la sintonía entre Piñera y Macri, sumado al pragmatismo uruguayo y a una cuota interesante de bienes primarios que puede aportar Paraguay, puede promover una cooperación hasta ahora inexplorada y de interesante proyección.

 

 

Por qué Marcelo Odebrecht es el hombre del año en América Latina

La saga de la trama de corrupción liderada por este ingeniero brasileño, nieto del fundador del enorme conglomerado empresarial, continúa destapando negociados sucios con gobiernos de la región

Carlos Alberto Montaner para Infobae

31-12-2017

 

Marcelo Odebrecht es el hombre del año en América Latina. Este ingeniero brasileño nacido en 1968, nieto del fundador de un enorme conglomerado empresarial, es el príncipe de los coimeros del planeta. Para evitar la sentencia de 19 años de cárcel, algo que ha logrado hace sólo unos días, ha delatado a sus cómplices en su condición de "colaborador eficaz de la justicia", desestabilizando a muchos de nuestros países, mostrando (muy a su pesar) las miserias y cinismo de numerosos políticos y funcionarios.

 

La Organización Odebrecht era una enorme empresa de ingeniería civil, con casi 200,000 trabajadores y una facturación de más de 40 mil millones de dólares, de los cuales ya ha perdido una tercera parte. Operaba en una veintena de países, algunos de ellos con un PIB menor que los ingresos de la compañía, pero el grueso de su operación y de sus sobornos los llevaba a cabo en Brasil.

 

Repartió en total unos mil millones de dólares. En términos absolutos el país más corrupto fuera de Brasil fue Venezuela (98 m), algo totalmente predecible, porque su gobierno es una especie de inodoro inmundo, pero las naciones latinoamericanas que más coimas per cápita recibieron fueron Panamá (59 m) y República Dominicana (92 m).

 

El modus operandi era sencillo. Los hombres de Odebrecht detectaban a un candidato con posibilidades y comenzaban a negociar. Podían hacerlo primero presidente y luego rico. Brasil tenía grandes publicitarios y magníficos gabinetes de campaña. Ese estupendo expertise se ponía al servicio de la persona elegida junto a cantidades importantes para sufragar el costo de la operación.

 

Todo lo que el candidato debía hacer, una vez elegido en las urnas, era aprobar los abultados presupuestos y confiarle a Odebrecht la ejecución de las obras públicas programadas. El enorme monto era sufragado por los impuestos pagados por los pueblos o mediante préstamos a los que habría que hacerle frente algún día.

 

Los brasileños de Odebrecht, por su parte, hacían bien las carreteras, los túneles o lo que fuere, y se ocupaban de pagar seriamente lo pactado en Suiza, en Andorra o en algún otro paraíso fiscal, organizando minuciosamente la logística de la corrupción. Cumplían su palabra. Lo de ellos no era engañar a los políticos ni desvalijar a los ladrones, sino facilitarles la famosa consigna secreta de "robar, pero hacer", mientras aumentaban la facturación año tras año.

 

Se podía confiar en sus palabras de mafiosos dotados de corbatas de seda y trajes de cinco mil dólares. Carecían de color ideológico. Sin el menor escrúpulo pactaban con el venezolano Nicolás Maduro o con el ecuatoriano Jorge Glas, el VP de Rafael Correa –apóstoles del Socialismo del Siglo XXI-, enemigos naturales de la economía privada de mercado, de la cual la empresa Odebrecht era la quintaesencia.

 

El problema, naturalmente, no es Odebrecht, sino la mentalidad que impera en América Latina. A otra escala más modesta, es así, mediante coimas, pequeñas o grandes, como han funcionado la mayor parte de nuestros gobiernos desde tiempos inmemoriales, con un agravante terrible: a nuestras sociedades no les preocupa. La corrupción comparece al final de la lista de los males que deben erradicarse en la mayor parte de las encuestas. En México llegan a afirmar, seriamente, que "la corrupción es sólo otra forma de distribuir los ingresos". ¿Por qué sucede esta ausencia de principios en nuestro mundillo?

 

Tal vez, porque la mayor parte de los iberoamericanos –incluyo a los brasileños- no perciben claramente que el dinero público es aportado por todos nosotros y la corrupción es como si nos metieran la mano en bolsillo y nos robaran la cartera. Lo que ocurre en el Estado no nos compete. Acaso, porque el cinismo es total y damos por descontado que al gobierno se va a robar y no nos preocupa, siempre que sean "los nuestros" los que se enriquecen con los recursos ajenos. Somos víctimas de una clara anomia moral. Sin duda, porque el clientelismo, esa pequeña coima otorgada por el gobierno, es una forma de corrupción en la que millones de iberoamericanos se adiestran en ese tipo de conducta nociva.

 

Por eso no es de extrañar que, pese a Lava Jato, como se llamó en Brasil a la operación judicial contra la corrupción, vuelvan a elegir a Lula da Silva, quien hoy encabeza las encuestas pese a sus sucios negocios. Hace años lo dijeron los peronistas en la vecina Argentina en un grafiti que el tiempo no ha borrado y revela el drama de fondo : "Puto o ladrón queremos a Perón".

 

 

Maria Josefina Ramos es traductora pública de Inglés y periodista.

Su trayectoria periodística abarca el período 1970-1985, como analista política y cronista parlamentaria desde el Congreso Nacional para varias radioemisoras del interior del país y también para el vespertino La Razón.

En 1975, fue distinguida con una beca como periodista parlamentaria por la Asociación de Corresponsales de las Naciones Unidas para cubrir la XXXI Asamblea General de la ONU.

Es creadora y directora de Plataforma Cero.