Plataforma Cero
Publicación Mensual
Año 15 | Número 176 FEB 2018
ROSENDO FRAGA
"El Gobierno está empezando a gobernar por decreto"
El analista político Rosendo Fraga consideró que Mauricio Macri "hizo un cambio en el eje de su estrategia política" y que "se empieza a observar que el Gobierno se está tirando a gobernar por decreto y no mediante acuerdos del Senado".
Urgente24
19-01-2018

El analista político Rosendo Fraga consideró este viernes (19/01) que el Gobierno "está empezando a gobernar por decreto, e hizo un cambio en el eje de su estrategia política", que hasta ahora era "ir por las reformas en 2018".

Esta mañana, en diálogo con radio Mitre, Fraga sostuvo que "se empieza a observar que el Gobierno se está tirando a gobernar por decreto y no mediante acuerdos del Senado. Lo vimos con el DNU desburocratizador, con la suspensión de la paritaria docente, y lo estamos viendo con la designación de los embajadores".

En esa línea, el analista político indicó que según su impresión, "el Gobierno va a abandonar el tratamiento de la reforma laboral. Levantó las extraordinarias de febrero, una estrategia importante, y no hizo de las reformas el eje".

Señaló que "aunque esté pasando desapercibido, el Gobierno ha hecho un cambio en el eje en su estrategia política, que hasta ahora era ir por las reformas en el 2018, como consecuencia de los problemas que le ocasionaron la reforma previsional".

Por otro lado, Fraga hizo referencia a 'la batalla entre el Gobierno y el sindicalismo': "Lo que va a definir esta situación es lo termine sucediendo con Moyano. Mientras continúe la situación actual en donde se avanza y se retrocede, la puerta de una negociación queda abierta".

Sobre las paritarias con un tope del 15%, Fraga analizó que "una cosa es la ofensiva contra la dirigencia sindical y otra el tope a las paritarias donde la opinión pública va a estar del lado de los sindicatos".


Por errores propios
El viaje del Papa a Chile y Perú generó controversia sobre las razones por las que el Pontífice no visita la Argentina.
LaPrensa
17-01-2018

Un nuevo viaje del papa Francisco a América latina sin pisar su tierra natal ni anunciar cuándo piensa visitarla disparó la polémica. Fue una discusión que no beneficia la figura de un líder religioso con aspiraciones ecuménicas y que debería estar asociado con la reconciliación, la paz social y el desarme de los espíritus, pero que también fue afectado por la famosa grieta. De este faux pas dieron cuenta tácitamente sus partidarios al quejarse de las críticas provenientes de sectores identificados con el Gobierno a los que acusaron más o menos veladamente de querer bajar al Papa al barro de la política doméstica.

Pero más allá del eventual partidismo con el que puede ser abordada la cuestión, el motor principal del revuelo no fue otro que un inexplicable error de la milenaria y hasta ahora famosa por lo sutil diplomacia vaticana. Porque ¿quién sacó del terreno pastoral al Papa sino algunos de sus más ostentosos gestos como el rosario a Milagro Sala, símbolo de violencia y corrupción, las fotos con militantes de La Cámpora y sindicalistas gangsteriles, los gestos de ostensible disgusto junto al actual Presidente en contraste con las sonrisas a la anterior y los fraternales abrazos con piqueteros como el señor Grabois, que considera a Mauricio Macri un perverso violento?

Estas señales repetidas con una insistencia que descarta cualquier posibilidad de azar terminaron permeando la opinión pública y convirtiendo a Francisco en un actor más de la política nativa. Un jugador asociado a la interna peronista que pretende influir a la distancia como hizo medio siglo antes su inspirador y fundador del movimiento. De ese lugar es difícil salir, aunque sus simpatizantes intenten continuamente aclarar que los detractores del Gobierno, invitados habitualmente a la Santa Sede, hablan por cuenta propia.

Con su actitud de bendecir a piqueteros, curas villeros y otros actores conflictivos del escenario local puso en marcha un proceso que ya no puede detener. Contribuyó a hacer más visible la división por lo que a esta altura su decisión de no poner pie en la Argentina podría ser producto de la prudencia. De todas maneras debería dar una explicación plausible de su reticencia a viajar al país en que nació.

De lo contrario prevalecerá la impresión de que se niega a validar con su presencia a un presidente del que lo separa un océano ideológico, actitud que de ser real se parece peligrosamente a la de la ex presidenta que quiso restar legitimidad a su sucesor faltando a la ceremonia de traspaso de mando.


Sembrar el miedo en una sociedad, no hacer Justicia
V.CORDERO para La Prensa
20-01-2017

La verdad es que iba a dedicar este espacio para hablar de las declaraciones que hizo ayer un ex juez de la Corte Suprema, pero me lo pensé mejor y me dije si valía la pena sumarme a las voces que por miles ya lo destrozaron en las redes sociales y en los círculos más representativos de la Justicia. Recuerdo a otro juez, uno español que se refugió en los brazos de CFK que le concedió casa y paga por no hacer nada, que llegó aquí precedido de una aureola de defensor de los derechos humanos cuando en verdad se escapaba de la justicia española, la de su país, donde por cierto está absolutamente descalificado por múltiples razones. Porque muchos de estos personajes, dicho con todo respeto, no son lo que parecen, son casi lo opuesto. Siempre detrás de una reconocida sapiencia técnica hay un oscuro laberinto de pasiones non santas, de negocios al menos curiosos y de alfombras sucias por debajo.

"Yo quisiera que este gobierno se fuera lo antes posible porque así hacen menos daño, ese es un deseo personal" dijo el ex magistrado, una muestra de las muchas cosas terribles que declaró a una radio casi desconocida pero esperando que se reprodujeran rápidamente. Es lamentable que un insignificante escriba como yo pueda tener en el centro de la mira de sus críticas a quien debiera ser un hombre probo, digno, democrático. Qué bajo se puede caer en aras de pagar favores. Uno imagina que algunos de estos personajes en aquella Roma del senado solo hubieran sido encargados de unos baños públicos. No se debe, señor ex juez, incitar a la violencia y mucho menos pronosticar tragedias como muertes en las calles o caos económico.

¿Usted dónde vive? Ah, me olvidaba que usted pertenece a ese 30 por ciento que usted dice se salvarán gracias al capitalismo salvaje y no al 70 por ciento que lo padecerá brutalmente. Siento mucho, modestamente, contradecirlo porque no creo que como usted dice que nos pase lo mismo que con la dictadura o con de la Rúa, siento contradecirlo pero creo que a pesar suyo la democracia está echando raíces sanas y fuertes, aunque muchos quieran orinar la tierra para ver si las secan. A veces, en lugar de colaborar a la destrucción, sería bueno que los "notables" colaboraran con la esperanza, lo que no significa ser alcahuete de un gobierno, como muchos lo fueron del anterior ¿usted se acuerda, no?, sino desde una crítica positiva y con afán de ayudar. Nadie puede pedirle a nadie que apoye a un Gobierno si no quiere, pero uno sí puede pedirles a hombres que provienen del derecho que sean honestos intelectualmente y no bajen al terreno de lo banal, de la bajeza para sacudir la estabilidad de un país que es el suyo. No voy a dar nombres porque todos sabes de quienes hablo y es porque no me quiero sumar a la campaña de difundir el miedo para conseguir defender a una pandilla de delincuentes que ahora se refugian bajo el paraguas dialéctico de "perseguidos políticos". Les recuerdo que los perseguidos políticos de verdad, no tienen procesamientos por asociación ilícita, evasión fiscal, malversación de fondos y fraude al Estado.


El Papa teme que pase aquí lo que pasó en Chile
No consiguió las multitudes que esperaba para pasar su mensaje aquí. La grieta de allí y nuestra grieta.
Ricardo Roa para Clarin
20-01-2017

La foto raleada de gente de la misa en Lobito, a 25 minutos de Iquique, es la imagen de la visita. El Papa aspiraba a que fuera una multitud. No lo consiguió. Se dirá que es una zona desértica. El la eligió: allí viven inmigrantes pobres y se hunden las fuertes raíces de la evangelización católica. Encima, próxima a Bolivia y a la Argentina.

Francisco apostó a mostrar en Chile cientos de miles detrás de él para, de paso, mandar un mensaje eclesial y político hacia aquí. Se equivocó. Al destrato de no visitar su país, visitando vecinos, sumó otro: el de enviarnos un saludo de computadora y en inglés sin siquiera un párrafo dedicado a nosotros. Cosas que se notan mucho. Como en esas películas en que el actor hace dos papeles, el siempre peronista Bergoglio busca como Papa ser la brújula que le falta al peronismo.

Y no solamente esa: también la de una izquierda regional confundida y confusa. De una izquierda viuda del chavismo, que es una viudez del marxismo y un refugio para parte del izquierdismo cultural y elitista. La luz para los pobres y los no instruidos que cree que su voz es la voz del pueblo, siempre y cuando la pongan ellos, los conductores elegidos por ellos mismos.

El Papa humilló a Piñera, recién elegido presidente, que lo buscó y no lo encontró. Piñera es un espejo de Macri. Otro capitalista neoliberal. Bergoglio tiene un prejuicio con los empresarios. Y más con los empresarios políticos. Todos tenemos prejuicios aunque el prejuicio sea una de las formas de la ignorancia. El Papa es el representante de Cristo en la tierra, según los creyentes. Pero es un hombre y como todos prejuzga.

No recibió al embajador argentino en Santiago, José Octavio Bordón pero recibió al dirigente piquetero Grabois y al dirigente peronista Valdés, ex embajador de Cristina y lobbysta de Aeropuertos 2000. Francisco contó que Valdés al llegar al Vaticano le pidió audiencia para Eduardo Eurnekian. Le dijo que no. Si en Chile los chilenos no le dieron el calor buscado, los argentinos que peregrinaron allá tampoco. Se esperaba un millón. Viajaron menos que en enero del 2017

Bergoglio oficia de Perón. Recibe a macristas como Michetti, Stanley, Bullrich o Triaca. En noviembre atendió hora y media a Rodríguez Larreta. Y a todos les dice lo mismo: no tengo nada contra Macri. Cuando recibe a kirchneristas, a todos les dice lo mismo pero al revés: Macri es un rico que gobierna para los ricos. En los gestos públicos valida la versión kirchnerista. Se comprobó con Piñera y con Grabois.

El Papa siempre es el Papa, se trate de quien se trate. Oficio dificilísimo pero no indiscutible. Francisco no es indiscutido. Si creyó que a los mapuches los podía manejar, los atentados mostraron que fue otro error. Y al final quedó pegado a la defensa de los curas pedófilos. Es una grieta chilena con la Iglesia que Bergoglio en vez de cerrar, profundizó.

Otra vez Francisco anduvo cerca y decidió no venir. Mantiene una disputa de poder con Macri y tiene un conflicto ideológico con Macri. Y un temor: que aquí le pase lo mismo que le pasó con la grieta chilena.
Maria Josefina Ramos es traductora pública de Inglés y periodista.

Su trayectoria periodística abarca el período 1970-1985, como analista política y cronista parlamentaria desde el Congreso Nacional para varias radioemisoras del interior del país y también para el vespertino La Razón.

En 1975, fue distinguida con una beca como periodista parlamentaria por la Asociación de Corresponsales de las Naciones Unidas para cubrir la XXXI Asamblea General de la ONU.

Es creadora y directora de Plataforma Cero.