Plataforma Cero
Publicación Mensual
Año 16 | Número 206 AGO 2020

Agroindustria
En 2019 el Gran Rosario se convirtió en el nodo portuario agroexportador más importante a nivel mundial
Desde los puertos rosarinos se enviaron al exterior 79 millones de toneladas de granos, harinas y aceite, superando los embarques Nueva Orleans (EE.UU) y Santos (Brasil).
Clarin.com Rural
27-07-2020


En 2019 el Gran Rosario fue el nodo portuario agroexportador más importante del mundo. Se exportaron 79 millones de toneladas de granos, harinas y aceites. según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario. Le sigue de cerca el distrito aduanero estadounidense de Nueva Orleans, Luisiana, en Estados Unidos con 64,45 millones de toneladas exportadas mientras que en tercer lugar por volumen exportado se ubica el puerto brasilero de Santos, con 42,65 millones de toneladas. El polo exportador del Gran Rosario fue el líder en embarques de productos del complejo soja (poroto, harinas y aceites) y del complejo de maíz (grano de maíz). En el complejo trigo (grano de trigo y harina) se encuentra en el segundo lugar superado ampliamente por los puertos localizados en la región aduanera de Columbia-Snake, en el estado de Oregon, Estados Unidos. En la exportación de cebada (grano forrajero, cervecero y malta) la región portuaria de los puertos del sur de Buenos Aires son líderes en la exportación de los mismos. En este sentido, según el informe de la Bolsa rosarina, en 70 kilómetros de costa sobre el Río Paraná que van desde la localidad de Timbúes (al norte) y hasta Arroyo Seco (ubicada al sur de la ciudad de Rosario) se encuentran localizadas unas 31 terminales portuarias que operan distintos tipos de cargas, donde unas 21 despachan granos, aceites y subproductos. De igual forma que en Brasil y EE.UU. la logística granelera y de subproductos de Argentina se organiza bajo dos zonas portuarias principales. La zona comprendida por al sur de la Provincia de Buenos Aires que abarca los puertos de Necochea-Quequén y Bahía Blanca; y la zona del Gran Rosario. Por el Gran Rosario salió en 2019 casi el 78% de las exportaciones de granos, harinas y aceites de Argentina. El segundo lugar lo ocupa el nodo Bahía Blanca, con el 11%. Cabe señalar que Argentina, en términos de volumen, está en tercer lugar en el ranking de exportadores de commodities agrícolas a nivel global con un total de 98,4 millones de toneladas exportadas en la campaña agrícola 18/19. El primer puesto es peleado por Brasil y Estados Unidos que exportaron en la 18/19 145,5 y 133,3 millones de toneladas, respectivamente.


NOTIVIDA, Año XX, Nº 1207, 27 de julio de 2020
COMPRAN ABORTIVOS "POR URGENCIA" DURANTE LA PANDEMIA


Como anticipamos, el Ministerio de Salud de la Nación que conduce Ginés González García abrió en junio una Contratación Directa "por urgencia" de 16.000 blísteres por doce (12) comprimidos, de misoprostol de 200 µg (Notivida Nº 1.200, 19/06/2020). Salud emitió hoy la orden de compra (80-1071-OC20) y dio a conocer la Resolución 1264/2020 con la que aprueba una contratación directa al Laboratorio Domínguez SA, por la suma final de $44.000.640 (Precio unitario: $2.750,04). Los abortivos deberán ser entregados en un plazo máximo de 20 días hábiles en el depósito logístico del Programa Remediar.
En los considerandos de la Resolución se lee:
"Que dicha adquisición se propicia en cumplimiento del "Protocolo para la atención integral de las personas con derecho a la interrupción legal del embarazo", aprobado mediante la Resolución N° 1/2019 de este MINISTERIO DE SALUD, que contempla al Misoprostol como tratamiento recomendado para posibilitar el acceso a la interrupción legal del embarazo cuando ésta se encuadre en las causales previstas por el sistema normativo vigente del país, en consonancia con las últimas recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS)". "Que la urgencia se motiva en la restricción de stock y de disponibilidad del insumo por la crisis en la cadena de suministros internacional generada por la pandemia de COVID-19 y la necesidad de prevenir el aumento de abortos inseguros y morbimortalidad materna".


TEMPLOS QUE NO ABREN, REGALISMO Y ENFRIAMIENTO DE LA CARIDAD
La Iglesia, encerrada en la pandemia
A diferencia del pasado, pocos sacerdotes se pusieron al frente de la población sufrida. Antonio Caponnetto, doctor en Filosofía y profesor de Historia, analiza las notas salientes de este tiempo anómalo y desesperante
laprensa.com.ar
por Agustin de Beitia
26-07-2020


Cuatro meses con los templos cerrados, sin culto público y sin que los fieles tengan acceso a los sacramentos. Enfermos sin atención espiritual, ausencia de exequias y responsos. El encierro de la Iglesia católica ante la epidemia de coronavirus no tiene precedentes en la historia. Una excepcionalidad difícil de justificar, puesto que siempre estuvo permitido ir al supermercado, y que todavía se prolongará en algunas zonas de nuestro país, como en la capital. La pasividad de la jerarquía eclesiástica, incluso sus amonestaciones a los pocos sacerdotes que arriesgaron sus vidas para asistir a los fieles, y los tibios pedidos recientes de reapertura cuando ya han vuelto a la normalidad otras actividades no hacen más que aumentar la perplejidad. Para repasar estas anomalías, para contrastar con lo ocurrido durante otras pandemias y analizar lo que está sucediendo, La Prensa conversó con Antonio Caponnetto, doctor en Filosofía y profesor de Historia, además de investigador jubilado del Conicet y director de la revista Cabildo. Caponnetto, referente del nacionalismo católico y vehemente conferencista, es autor de numerosos libros, los últimos de los cuales son Democracia y providismo y Educación sexual integral. Lecciones políticamente incorrectas. Está por publicar Respuestas sobre la independencia, que es continuación de otro libro titulado Independencia y nacionalismo.
-No es la primera pandemia de la historia y no es la primera vez que se suprime el culto público y el acceso a los sacramentos. ¿Qué ocurrió en otras ocasiones? -Ante esas situaciones extremas la Iglesia siempre supo reaccionar con una mirada sobrenatural y con una conducta parresíaca, de santa audacia. Hasta tal punto que han sido esas epidemias las que han dado ocasión a un reverdecimiento de santos que hoy están en los altares, como San Roque, San Camilo, San José de Calasanz, San Carlos Borromeo o San Francisco Solano. La Iglesia respondió con actitudes heroicas y santas. Se puso al frente de una población sufrida y castigada y aceptó ella misma los sufrimientos. Cargó sobre sus hombros llagados la cruz y dio testimonio de la verdad.
-Qué casos concretos destacaría.
-Solo citaré dos. En Argentina tenemos el triste caso de la fiebre amarilla en 1871. De 180 mil habitantes murieron 13.600. La Iglesia entregó 67 sacerdotes, el 22% de los sacerdotes que existían en total en la Capital Federal. Fueron al martirio alegremente. Sacando el Santísimo a las calles, sacando los hostiarios en cada casa, corriendo todos los riesgos. Todavía no existía la supuesta "Iglesia en salida" de la que se habla ahora, ni el "olor a oveja". No. Era simplemente la Iglesia católica, con sus hijos sencillos y simples, pero saliendo por las calles con la eucaristía, con los sacramentos, con la confesión, con los hostiarios. Cada uno de los cuales se entregó en forma callada, pero gloriosa y triunfal. De esos 67 sacerdotes santos nadie habla. Fueron capaces de dar testimonio hasta la muerte durante la presidencia de Sarmiento, que huyó como Sobremonte. Y esos sacerdotes no tuvieron ningún pontífice que los acusara de ser adolescentes por desafiar la pandemia.
-Usted hablaba de otro caso histórico.
-El otro caso que he podido estudiar es el de la peste sevillana de 1649. En Sevilla murió el 46% de la población: 60 mil personas. Unos 400 cadáveres estaban tirados literalmente sobre las escalinatas de la Catedral. Y cuando llegó la fiesta de Corpus Christi el arzobispo de la zona, en persona, ayudó a retirar los 400 cadáveres para darles cristiana sepultura, y con el resto de los feligreses sacó el Santísimo en procesión. Hoy no hay un solo gesto equivalente. Nadie le conoce la cara al señor Poli. ¡Señor Poli: dé la cara! ¡Salga de la curia! ¿Son tan gruesas las paredes de la curia como para que no le llegue el grito fiel y devoto de los fieles comunes y de a pie? ¡Saque el Santísimo! ¡Reparta los hostiarios! ¿Y quién conoce al Nuncio apostólico? ¡Está escondido en la Nunciatura!
-Hay que reconocer a los buenos sacerdotes que hemos visto en esta pandemia. -No puedo dar nombres para no comprometerlos. Pero me consta que existen sacerdotes honrosísimos que han recorrido las casas de los fieles, los hospitales, que se han expuesto. Que han llevado rosarios, escapularios, hostiarios. Es increíble. No solamente no son puestos como paradigmas o arquetipos sino que son interpelados. Es la pequeña grey, de la que habla el Evangelio, la que ha hecho posible que no se enfriara la caridad. Porque uno de los síntomas más abrumadores de lo que estamos padeciendo es lo que dice el Evangelio: se enfriará la caridad por causa de la maldad. Hemos visto casos desgarradores de enfriamiento de la caridad: ancianos que han muerto solos, sin asistencia, lejos de sus parientes, sin la unción de los enfermos; enfermos que han sido abandonados a su suerte. Y esto está pasando delante de nosotros mismos, con la jerarquía eclesiástica muda, callada, escondida. Esto clama al cielo.
-No se han visto muchas de esas procesiones con el Santísimo ni interpretaciones sobrenaturales sobre el sentido de esta pandemia como castigo de Dios. -Debo decir que en ciertas localidades provincianas del interior del país, durante la festividad de Corpus, he tenido registros fotográficos y fílmicos sobre esto, tuvieron la santa audacia de sacar el Santísimo en procesión a la calle.

Contraviniendo las órdenes de los obispos respectivos y aun teniendo que recibir castigos de esos obispos. Quiero dejar este testimonio. Hubo sacerdotes que han tenido una mirada sobrenatural de la pandemia como posible expiación de pecados colectivos, merecida expiación, como usted dice. Han existido casos así. No podemos dar los nombres. Parece mentira.
-¿Diría usted que la diferencia central con aquellas épocas que rememoramos al principio es de mentalidad?
-Se podría decir que es una diferencia de mentalidad. Pero creo que sería más atinado decir que es una diferencia de fe. Aquellos hombres tenían una fe católica, sobrenatural, una fe anclada en la esperanza y en la caridad, y estos hombres que conforman la cúpula eclesiástica no tienen fe católica. No tienen una mirada sobrenatural. Son personajes que corresponden, apocalípticamente hablando, a la Iglesia de Pérgamo, a la Iglesia de Laodicea. Es decir, a esas iglesias donde se ha enfriado la caridad y donde sus miembros no son ni fríos ni calientes: son tibios y por eso mismo el Señor los vomitará de su boca. Ahora, los miembros de esta iglesia de Pérgamo y Laodicea deberían recordar aquello que se atribuye al cónsul Escipión: "Roma no paga traidores". No hablo de esta Roma sacrílega, idólatra, pachamámica. Sino de la Roma imperial y eterna, la Roma divina. Esa Roma no paga traidores. Llegará el castigo a la traición. Y no será un castigo humano. Es lo que dice el padre Castellani: no jueguen con Dios. Porque Dios no es un cantor de tangos. Y cuando el pecador le golpee las puertas del cielo no le va a decir: Y bueno, ya que estás acá pasá. No. El dijo: "Algún día has de llamar y no te abriré la puerta y me sentirás llorar". ¡Cardenal Poli, nuncio apostólico, Roma no paga traidores! ¡Salgan a la calle con el Santísimo a cuestas! ¡Salgan a la calle para llevar la salvación! Parece mentira que esto, esto, que es una verdad de catecismo básico, lo tenga que decir alguien como Elisa Carrió. Es desesperante.
-Alguien podría decir: si otras veces en la historia sucedió esto de quedar sin misas y sin sacramentos, ¿cuál es el problema? ¿No se puede santificar el domingo de otra forma?
-Por supuesto que sí. El problema actual no es la supresión de la misa. Porque la misa se sigue celebrando "ad intra". Pero ¡hace cuatro meses que la Iglesia no bautiza! Esto es grave y no se ha dicho nada. Se le han negado también al pueblo fiel los sacramentales. ¡No hay agua bendita! Cuando yo era chico, en el catecismo de primeras nociones se decía que el agua bendita tenía varios propósitos y varias facultades. Por ejemplo: disipar las turbaciones, disipar las dudas, los pecados veniales. ¡No hay agua bendita en los escasos templos que siguen abiertos! ¡Hay alcohol en gel! Es gravísimo.
-Es muy extraño lo que sucede. Hablaba usted de la falta de asistencia espiritual a los enfermos. Me consta que hay sacerdotes que han tenido que hacer peripecias para entrar a los hospitales. Y tampoco hay exequias.
-¡No hay funerales! ¡No hay despedida de los muertos! ¡No hay unción de los enfermos! ¡No hay responsos! Esto es algo que no tiene precedentes. A los familiares les entregan las bolsitas con las cenizas.
-¿Ve usted un interés particular de la administración civil para forzar una secularización que ya viene desde hace tiempo?
-Es evidente que el poder civil y el eclesiástico trabajan juntos. Porque si nosotros analizamos lo que propone Rodríguez Larreta para la reapertura de la actividad religiosa, los pasos son desesperantes. En la fase 4, que empieza el 10 de agosto, dice que los templos quedarán habilitados para actividades de rezo individual, junto con la gastronomía en espacios exteriores y las peluquerías. Y en la fase 9, que empezaría el 14 de septiembre, el genio que asesoró a Larreta dice que los fieles volverán a las celebraciones religiosas, con el 80% de la capacidad, junto con los shoppings. Es clarísimo. Lo que está diciendo el poder civil es que un templo es un lugar donde se reúne gente. El templo es un lugar consagrado, lugar bendito, lugar del ocio contemplativo, de los trascendentales del ser, como decía Pieper. Para estos sinvergüenzas, es equivalente a un shopping. Y la Iglesia lo acepta. No dice absolutamente nada. Entonces, el Estado y la Iglesia marchan juntos hacia un proceso de secularización inmanentista, raigalmente materialista. -Ahora, hay otra cuestión: ¿la Iglesia tiene que pedir permiso para abrir los templos?
-No, de ninguna manera. El Estado no puede regir la "lex orandi" de la Iglesia. Y esto es lo que aquí se está permitiendo. Ahora, que la Iglesia permita esto significa que está incurriendo en una conducta herética o heretizante. Se llama regalismo. Es la intromisión del poder civil en la vida de la Iglesia. Esto ya fue condenado. El papa Inocencio X condenó esta conducta en la constitución apostólica "Cum Occasione". Y el papa Alejandro VIII, en el año 1691, lo hizo en la bula "Inter-multiplicis". Ni Poli ni el Papa dicen nada a Larreta. No puede decidir si puede haber o no en un templo agua bendita. Esto está condenado. La actitud medrosa de la Iglesia hoy es humillante


IEEBA - Instituto de Estudios Estratégicos de Buenos Aires
LA AMENAZA HÍBRIDA EN LA "QUINTA CAMPAÑA"
Grl Heriberto Justo Auel
Julio de 2020 "…incluso, aunque perdiera mi cabeza, yo no haría una cosa que no debiera". Miyamoto Tsunetomo – S XVIII


En los doce años de gobiernos KK se eliminaron los Códigos de Honor de las FFAA, el fuero militar y los Tribunales de Honor, continuó bajando el presupuesto de Defensa, se multiplicaron exponencialmente las causas de "lesa humanidad", se potenció la política de derechos humanos a través de la acción estatal y de un sinnúmero de organismos subsidiados por el gobierno. Bajo el lema de "excelencia" se redujeron los niveles de exigencias en los institutos de formación y perfeccionamiento de las FF.AA. La Política de Defensa fue reemplazada por la Política de Derechos Humanos, como "Política de Estado". A partir del 10 Dic 19 el cuarto gobierno KK, amparado por la más prolongada cuarentena del mundo, como "cerrado banco de niebla", lanzó la continuidad en la destrucción de las FF.AA. En la gestión Garré las leyes de inseguridad nacional se profundizaron con la retardada reglamentación de la ley de Defensa. El desborde criminal y la tensión social así lo exigían. Había voces que clamaban por la intervención militar. El macrismo anuló ese reforzamiento revolucionario, que en estos días ha regresado, descaradamente.
La "quinta campaña de la guerra revolucionaria" se lanzó hace unos días, el 09 Jun 20, con el DNU 522/20 para la intervención y estatización de las Empresas Vicentin. Lo explicitamos en nuestro ensayo "En boca del mentiroso…lo cierto se hace dudoso" . Con ese DNU Tartufo "quema las naves" y ya no tendrá retorno. Ya no necesitará mentir diariamente ¿o seguirá haciéndolo? Abogado y profesor de Derecho en la UBA, el presidente firmó un DNU que es un mamarracho jurídico y salió a defenderlo. Pocos días después ratificó su -sospechada- identidad, ante propios y extraños, pues él sabe que no es creíble: le confiesa al preso Lula que está casi solo -con el depreciado AMLO- y ¡que extraña a Chávez!. Tartufo ratifica -en esa conversación- que va a la conquista del castro-comunismo para Iberoamérica. Más de uno, desde adentro y afuera del gobierno se dirá… "lo que más bronca me da, es haber estao tan gil…"La "quinta campaña" se enanca en la retardada -por efecto del virus- contraofensiva revolucionaria ordenada desde Caracas por el Foro de San Pablo -FSP- el 24 Jul 19.
La contraofensiva revolucionaria continental y la "quinta campaña" en la Argentina.
Cuando citamos a las "amenazas o guerras híbridas" estamos conceptualizando a una forma ambigua de choque entre actores estatales o no estatales, capaces de combinar acciones militares convencionales o no convencionales con otras, basadas en la desestabilización del enemigo mediante acciones complementarias, sin restricciones, con todos los instrumentos disponibles -diplomáticos, militares, económicos, sociales y de información- explotando las debilidades del opuesto, en todos sus aspectos. Los chinos les llaman "guerras irrestrictas": no hay límites. Normalmente su objetivo apunta a la dirección política contraria y a influenciar en la opinión pública propia, internacional y del enemigo. Sin duda su objetivo prioritario es la e influir sobre la voluntad social. Las "guerras hibridas" son un natural derivado de las "guerras asimétricas". En el 2006 las empleó el Hezbolà frente a Israel, en el 2014 lo hizo el Dáesh, también Rusia en su intervención en Ucrania o China en la construcción de islas artificiales en el Mar de China Meridional, de modo que recientemente se popularizaron en el ámbito de la seguridad internacional. Como las FFAA no tienen un rol principal en ellas, se crea una "zona gris", que aumenta los niveles de confusión de nuestros dirigentes ideologizados o estratificados en el pasado. Lanzada en Iberoamérica la contraofensiva terrorista-revolucionaria por el XXV Encuentro del FSP el año pasado, la "amenaza hibrida" se ha encaminado en las modalidades de las "guerras de séptima generación", como las ha bautizado en el año 2017 César Augusto Niño González -Máster en Seguridad y Defensa- en las que establece que "el terrorismo sigue siendo la piedra angular del reordenamiento de la Seguridad Internacional y Nacional". Seis meses después del lanzamiento de la contraofensiva revolucionaria, en la que hubo fracasos y éxitos -Colombia, Ecuador, Perú, Chile- fuimos sorprendidos por la pandemia del coronavirus. En nuestro país se aceleraron las acciones que conducen al total copamiento del Poder Judicial y a la reforma constitucional, empleando al máximo -como "cortina de humo"- a la cuarentena/centena, reiteradamente prolongada. La maniobra sufrió los efectos de un acto fallido: la inesperada intervención/estatización de Vicentin, que frena su ritmo por la enérgica reacción social del ámbito rural y urbano -ante el exabrupto jurídico y político-.
Momentáneamente el centro de gravedad de la maniobra se desplazó a otros ámbitos, en particular a la continuidad del vaciamiento de las FFAA y en asegurar el espacio argentino como "zona liberada" para las mafias, en las etapas que vienen, de la mano del virus. El Decreto 571/20 nos regresa al vergonzoso DNU 727/06, tiempos en que Garré reglamenta la Ley de Defensa del año 88 -quince años después de su promulgación-, para asegurar el buen funcionamiento de las mafias en todo el ámbito nacional. La perversa legislación que rige a la Seguridad Nacional -1988/91- dejó a las FFAA sin misión alguna. De ser instituciones fundacionales de la Nación, pasarían a ser una burocracia de empleados públicos. Es muy probable que veamos, nuevamente, propuestas para reemplazar al retiro militar por la jubilación de la ANSES. Sin razón alguna ya han sido intervenidos el IAF y el IOSE, hoy IOSFA, actualmente quebrado y denunciados penalmente sus directores- interventores.
La "quinta campaña revolucionaria" tiene por delante un significativo agravamiento de la etapa sanitaria. Se avecina una etapa económica caótica que desembocaría en un profundo "estado de necesidad" generalizado. Necesariamente conduciría a una situación de sangrienta inseguridad, con inexorables y serias consecuencias en la subsiguiente etapa política. Esta objetiva y conflictiva situación ¿es consecuencia de la pandemia o está "fogoneada" desde el instituto patria? ¿Es este el camino -dentro de las guerras de séptima generación- que ha encontrado la revoluciòn para dar el salto de garrocha hacia el "capitalismo de estado"? ¿Es este el fundamento del reciente llamado a los Presidentes del Mercosur -por parte de Tartufo- para lograr la unidad regional sobre la base del "igualitarismo socialista" -bajo la eventual protección de China y Rusia-? Llegamos -en crisis-decadencia- al año 2020 y a una sorpresiva pandemia, global e inédita. El mundo está de rodillas en una terrible introspección, con ansiedad y sufriendo una fuerte crisis de liderazgos. El soldado argentino -formado en el molde sanmartiniano- sabe que ha comprometido su vida en el juramento a la Bandera, que es azul-celeste y blanca, con el sol del Inca. No es el trapo del desarraigado intendente de Córdoba, ni el de un partido totalitario fracasado.


La Cámara de Comercio Italiana alertó por la avanzada del kirchnerismo contra Edesur
Escrito por Clarín
Notiar.com.ar
24-07-2020

La distribuidora de energía pertenece al grupo Enel, cuyo principal accionista es el Estado Italiano. Advirtieron que las acciones para su estatización deterioran la "seguridad jurídica en la Argentina".


La Cámara de Comercio Italiana en la República Argentina difundió este jueves un duro comunicado para alertar por la avanzada del kirchnerismo sobre la distribuidora de energía Edesur, que incluye pedidos para estatizar la empresa. "Expresamos nuestra fuerte preocupación con respecto a la información que en los últimos días está circulando, según la cual se podría revocar la concesión y estatizar a la empresa Edesur, perteneciente al grupo italiano Enel, cuyo principal accionista es el Estado Italiano", plantearon. Luego, remarcaron que la entidad "está firmemente convencida de que se debe respetar la seguridad jurídica, se deben cumplir los compromisos contractuales y las concesiones otorgadas por el Estado, y es imprescindible buscar soluciones que apunten a la sostenibilidad económica, actual y futura". Agregaron que garantizar esas condiciones es esencial para "atraer inversiones extranjeras, una pieza fundamental para la reactivación y el crecimiento sostenido del país, más aún en el marco de la crisis mundial causada por el Covid-19". "Desde su fundación en 1884, la Cámara de Comercio Italiana en la República Argentina, trabaja por el crecimiento y la promoción de las relaciones socioeconómicas entre Italia y Argentina y su Comunidad Empresarial, desde siempre, ha sido uno de los vectores de desarrollo y bienestar a lo largo de todo el país", indicaron. Así, desde la Cámara de Comercio Italiana repudiaron las gestiones que materializaron algunos intendentes kirchneristas del sur del Conurbano bonaerense, como Fernando Gray, de Esteban Echeverría, quien solicitó quitarle la concesión a Edesur y analizar otras posibilidades, como la estatización, para que se cumpla con el suministro.
"El compromiso de Edesur con la prestación de un servicio de calidad en las comunidades donde opera, que incluyen las áreas más críticas y vulnerables del conurbano, ha sido ampliamente demostrado con 720 millones de dólares de inversión en los últimos 4 años, destinada a optimizar la red de tendido eléctrico, incluyendo obras de re-potenciamiento de 10 subestaciones, 359 centro de trasformación, 1.032 telemandos y 1.100 km de red en la Provincia de Buenos Aires. Como resultado de las obras, desde 2016 a la fecha, se han reducido en un 40% los cortes de energía", defendieron desde la Cámara de Comercio Italiana. Sin embargo, en su comunicado plantearon que "a pesar de todo lo hecho, queda por resolver - como fue señalado por la Empresa en reiteradas ocasiones - el problema estructural de las 81 bocas de expendio en las que es necesario que las autoridades municipales normalicen los barrios carenciados, que además adeudan su consumo desde el año 2011 por un monto que asciende a los 3.000 millones de pesos, considerando también que el actual congelamiento tarifario reducirá las posibilidades de la Empresa de encarar nuevas inversiones".


De qué se habla hoy
El presidente debe buscar apoyo o perder el poder
laprensa.com.ar
V.CORDERO
19.07.2020


Así no, así no hay ciudadano que pueda entender las actitudes del señor Presidente, la dualidad constante en el mensaje no hace más que confundir y sobre todo preocupar. Los expertos en política aseguran que Alberto Fernández está cercado por la fuerza de Cristina Fernández y no es capaz de romper ese cerco que lo coloca en una posición difícil. En los últimos días el jefe de Estado intentó pararse en el centro, en la posición más neutral que lo hace parecerse mucho más al candidato que prometió el diálogo ante todo. Pero cada uno de sus esfuerzos resultaron vanos, inútiles ante la embestida de la propia vicepresidente y de sus aliados más combativos que seguían, a no dudarlo, un libreto rigurosamente dictado, casi con seguridad, desde el Patria. No sería normal que después de meses de silencio, algunos de los voceros de la grieta que salieron a retrucar lo propuesto por el Presidente, lo hicieran con un acto reflejo casi instantáneo como si estuvieran al acecho. Resulta demasiado obvio que fueron impulsados en el momento adecuado y que no actuaban con independencia alguna. Lo terrible del caso es que estos movimientos obligaron a Alberto a dar marcha atrás sobre lo dicho unas horas antes y lo que es peor, por ejemplo, a llamar a un periodista deportivo uruguayo que milita en las huestes del kirchnerismo, después que este hiciera un durísimo editorial en un canal de noticias contra la respuesta del Gobierno al documento de la ONU firmado por la señora Michelle Bachelet, para darle explicaciones. No hizo lo mismo Alberto con otros periodistas que fueron y son duros con su gestión. Un jefe de estado no tiene que darle explicaciones de sus actos a nadie, salvo al pueblo, y menos a un vocero que sale a pegarle con libreto premeditado. No se puede caer tan bajo, no se debe ser tan "obediente" porque entonces ya da la sensación que este presidente le tiene miedo a su jefa política. Otro ejemplo es el caso del Protocolo con Irán, que Alberto Fernández criticó con severidad allá por 2015 e incluso escribió desde su conocimiento del derecho penal, artículos en diarios importantes donde explicaba por qué ese acuerdo era lisa y llanamente una maniobra de encubrimiento sobre los autores del atentado a la AMIA. Hasta tildó a la entonces presidenta de ser responsable de tal maniobra. Ahora, dice que lo pensó mejor y que en realidad se trataba de una ayuda para que los responsables iraníes del horrible atentado se presentaran ante la justicia. Mire señor presidente, admito que usted quiera morigerar su relación que fue áspera con Cristina Fernández, pero cambiar de manera radical su punto de vista técnico como experto en Derecho hace al menos dudar de sus conocimientos o de su falta de voluntad para sostener una actitud, le duela a quien le duela. Es triste ver que un personaje como Hebe de Bonafini lo insulte y lo agravie recriminándole que se sienta a la mesa con empresarios, que "secuestraron y torturaron", un delirio cercano a la demencia senil, y usted encima le responda con una carta tibia, dando alguna explicación de su actitud.
No, señor presidente, no tiene que contestar esos ataques, esto es lo que buscan, su reacción, debilitar su credibilidad, poner en duda su propia coherencia en la gestión de gobierno. No puede usted vivir dando explicaciones a miembros de su propia coalición de gobierno que como sicarios malintencionados buscan golpearle donde más le duele. Pero usted también da muestras de ir para atrás en su intento de buscar un equilibrio, de pronto acepta que el kirchnerismo quiera colocarle al juez Daniel Rafecas como procurador General de la Nación, lo que todos los argentinos saben, sería la llave final para conseguir licuar definitivamente los juicios por la corrupción kirchnerista. Algo fácil de adivinar si se presta atención a sus actuaciones en este tema. Entre otras cosas desestimó la denuncia del fiscal Nisman por el Protocolo con Irán y la responsabilidad del Ejecutivo de entonces, sin siquiera estudiarla. El viernes usted volvió a dar muestras de querer abrir un nuevo frente de diálogo multipartidario, e incluso le recriminó a los Moyano por su apriete a Mercado Libre, diciéndoles que "No es hora de conflictos, ya tenemos demasiado para sumar unos nuevos". Ahora viene el tiempo de la post pandemia y vamos a encontrar un país devastado económicamente y socialmente agotado, usted dijo que se va a necesitar el esfuerzo conjunto de todos los sectores políticos, económicos y sociales para buscar soluciones efectivas. Pero eso no será posible si usted no consigue primero frenar los ataques internos que sufre de su propia tropa. Si cada reunión que convoque va a recibir críticas violentas del kirchnerismo duro, su tarea no solo será dificultosa, será imposible.
Algunas voces de los K moderados como Juan Cabandié, advirtieron que este es el tiempo "de abrazar a Alberto"; otros peronistas como Sergio Massa adhirieron a su postura inicial respecto a repudiar las violaciones a los derechos humanos en Venezuela. Pero no alcanza, ya sabemos que le vicepresidenta no habla, ni de la pandemia, ni de la deuda externa, ella prefiere arreglar el tema de la Justicia porque en verdad es lo único que la preocupa y si no, veamos cuáles son los proyectos de ley que quiere impulsar a toda costa, incluyo prorrogando las sesiones virtuales del Senado pero a "temario abierto" y no solo para asuntos que tuvieran que ver con el estado de pandemia como fue al principio. En definitiva señor presidente, los tiempos se acortan y usted está obligado a definirse, o consigue el apoyo político que pueden darle peronistas no K, sectores de la oposición y gobernadores que aun necesiten de su ayuda o pega un giro en el timón, entrega su voluntad política a su vicepresidenta y deja todo más claro, así sabremos quién manda y para qué.


El oportuno olfato de Elisa Carrió
Mientras oficialistas y opositores ensayan escenas de diálogo antigrieta, la exdiputada alza la voz para tomar distancia.
Noticias.perfil.com
Silvio Santamarina
Columnista de Noticias y Radio Perfil
16-07-2020


Se pueden decir muchas cosas sobre la eficacia y la consistencia de las estrategias de Elisa Carrió, pero lo que no se le puede negar es su extraordinario olfato para detectar, en tiempo real, los vaivenes del tablero político nacional, lo que le permite moverse cómoda por sus bordes, esquivando obstáculos, sin caer al vacío. Este es uno de esos "momentos Lilita". Mientras buena parte de la oposición institucional se distrae con las convocatorias espasmódicas del Gobierno al diálogo, Carrió se planta en la desconfianza esencial hacia todo lo que huela a kirchnerismo. Precalentando sus dedos tuiteros con la mira puesta en la etapa de duro sinceramiento económico y sanitario que se abre con la nueva fase antipandemia, la fundadora de la Coalición Cívica felicita públicamente a sus discípulos, elogiando su decisión de no sumarse al llamado presidencial para conversar en los términos ambiguos que el oficialismo entiende por unidad nacional.
Carrió también sugiere a su tropa en las redes sociales la necesidad de no abandonar el viejo caballito de batalla de la corrupción K, justo ahora que los "presos políticos" no solo disfrutan de buena suerte en Tribunales, sino que reivindican sus derechos a volver a los grandes negocios e incluso -como el caso de Julio De Vido- hasta se permiten marcarle la cancha al mismísmo Alberto Fernández. La reticencia de Lilita al acercamiento incondicional al Gobierno es lógica, en plena confusión interna de la coalición gobernante: no queda claro qué garantías podría ofrecer el Presidente para un acuerdo intersectorial cuando no se muestra capaz de disciplinar el relato de su propio bando.
Por ejemplo, la mesa de encuentro de ONGs en la Casa Rosada, armada por el dirigente Fernando "Chino" Navarro bajo el lema "Argentina Armónica", había logrado entusiasmar a medio centenar de organizaciones variopintas, pero al cabo de un proceso de depuración de la lista inicial, parece que apenas quedó en pie la invitación a menos de la mitad de los convocados. Este clima de incertidumbre creciente marea a muchos: el caos no es para cualquiera. Fiel a su olfato maquiavélico, la exdiputada "retirada" se enfoca en aquellos que nunca se distraen de lo que les conviene: Cristina Kirchner y Mauricio Macri. Por eso Carrió no abandona la lógica de la grieta, aunque suene políticamente incorrecta.
Pero más allá de la experiencia y la formación intelectual de Lilita, que otros colegas también tienen, su capacidad olfativa responde más bien a la percepción hogareña del clima social, radar que se nutre de las coordenadas de la fe y de los contactos de ella con la red eclesiástica. En ese ámbito, también se percibe la necesidad de alzar la voz para llenar el vacío que la dirigencia política está dejando, al no responder con empatía a los miedos derivados de la tormenta perfecta que se cierne sobre los argentinos reales, no los de los relatos partidistas. Con esta inquietud, las cabezas de los principales credos religiosos acaba de emitir un documento conjunto a favor de "los derechos del pueblo argentino a relacionarse con Dios", sumando así un reclamo más contra una modalidad de cuarentena que los gobiernos ya no se sienten seguros de poder sostener, aunque no se les ocurra nada más eficaz. Mientras la política se muestra asqueada por el tufillo a Lawfare de las "cloacas y los sótanos" de la Inteligencia, los tribunales y la prensa, la clase media huele cada vez más a 2001, por eso se revalorizan olfatos como el de Carrió. A personajes estrambóticos como ella (o como Sergio Berni, entre otros), les toca interpretar a los millones de argentinos que, de tanto acostumbrarse al aroma a estiércol, temen que los convenzan de saborearlo.


Entre la amistad y el odio, la Argentina sin rumbo
Notiar.com.ar
Escrito por Malú Kikuchi
12-07-2020


La confusión es total. Es malo estar confundido y es peor si la confusión la genera el Presidente de la Nación. ¿Quién es Alberto Fernández? Más allá de ser abogado, político y ahora presidente, ¿quién es? ¿Es el que llama a la unidad, el que vino a terminar con la grieta? ¿Es que tiene como Roberto Carlos un millón de amigos, o el que se enoja y reacciona con violencia?
Después de más de 7 meses de gobierno, la pregunta es acuciante. El día de la Independencia, en su discurso trató de "querido amigo" a ¡Gildo Insfrán!, a otros muchos más, entre ellos a Horacio Rodríguez Larreta. Un buen gesto. Pero cerró el discurso hablando de acabar con los "odiadores seriales". ¿Con cuáles? ¿Con los opositores y con los propios, también?
Eso no lo aclaró. Aclara poco, dice una cosa y hace otra. Eso lo aprendió de su maestro Néstor K. Pero esta semana empezó mal. Con la muerte de Fabián Gutiérrez, ex secretario de CFK, declarante arrepentido de los bolsos que iban a Santa Cruz (se supone con dinero), Alberto F. se sacó. Un poco prudente mensaje de Juntos por el Cambio asociando la figura de Gutiérrez con CFK, disparó una serie de disparates por parte del gobierno. Diego Leuco hablando al aire con Santiago Cafiero dijo que el móvil de la muerte era el robo y el jefe de gabinete se enfureció. Tuiteó un video al que adornó con emoticones de trompadas. Y el Presidente lo retuiteó. Lo hizo desde su sitio oficial. No hay que dejar que Alberto F cuando no puede dormir, tuitee. Tienen la misma mala costumbre Trump y Bolsonaro. Luego, para bajar los decibeles Alberto dijo que era una broma. El Presidente de una Nación no puede hacer bromas que impliquen violencia. Que ni siquiera rocen la idea de violencia. Trompadas afuera.
Para no ser menos, Cafiero en otro tuit trató de "idiota" al Dr. Alejandro Fargosi. Evidentemente en el Frente de Todos no tienen conciencia del cargo. ¿Será por eso que no tienen cargos de conciencia? ¿Quiénes son los "odiadores" seriales, ¿los que insultan y mandan trompadas virtuales? También del lado de la oposición hay odiadores, son innegables, pero hoy no tienen la responsabilidad del gobierno, ni son funcionarios viviendo del erario público. De todos modos, eso tampoco los justifica. Y si el gobierno y/o la oposición quieren adueñarse del banderazo del 9/7, se equivocan. Fue una manifestación espontánea en más de 70 lugares del país, en particular CABA, Rosario, Avellaneda y Reconquista (Santa FE, Vicentin), Córdoba, Tucumán y Mendoza. La gente fue llegando a los lugares emblemáticos después de ver a otra gente a través de los canales de TV.
Expresaron sus quejas y sus esperanzas, tan variadas como personas había. Algunas se repetían. Se nombró la Constitución muchas veces, y calienta el corazón saber que los argentinos no han olvidado su contrato social. Hablaron de hambre, de libertad, del hartazgo de la cuarentena, de la justicia y la impunidad, de los valores, la corrupción, la falta de futuro. Y quizás la pancarta casera más prometedora, llena de esperanza, fue: "la gente ya no se calla". Un país que tiene gente capaz de no callarse ante tanta injusticia, tanta impunidad, tanto cercenamiento de libertades individuales, tanto atropello a la Constitución todavía es posible. Habría que pedirle al gobierno, al Presidente y a su Vice, que escuchen a la calle. La gente que salió el 20/6 y el 9/7, dos fechas patrias, lo hizo a sabiendas, porque quiso, consciente de sus derechos. Deben escuchar las quejas y los reclamos, antes de que ambos se conviertan en exigencias. Porque la paciencia tiene un límite. El 9/7 la gota que desbordó el vaso fue la domiciliaria de Báez. Ya no entran más gotas en el vaso. Expliquen qué plan de gobierno tienen, hasta ahora el plan político se reduce a la cuarentena y el económico a la emisión y a jugar con los acreedores. Digan la verdad, aténgase a ella y actúen en consecuencia. Recuerden que el pueblo argentino puede parecer un rebaño de ovejas que se lleva mansamente al matadero, pero no lo es.


Una multitud a favor de la república
infobae.com
Eduardo Gerome
10-07-2020


Nuevamente la ciudadanía se hizo presente en las calles para manifestarse con un banderazo masivo. Cada uno en la medida de sus posibilidades, sea a pie, en caravana de autos o bien golpeando cacerolas en los balcones o en las puertas de sus casas, pero en orden y guardando los protocolos sanitarios. Ya lo había hecho el 25 de mayo y el 20 de junio, coincidiendo -como hoy- con fastos cívicos que hacen al nacimiento de nuestra patria.
Tanto en esas oportunidades, como ahora, hay una enorme cantidad de argentinos que están viendo cómo el Gobierno atropella nuestras libertades, restringiendo la ambulatoria con el argumento de cuidar nuestra salud cuando, en realidad, advertimos que carecen de un plan orgánico para luchar contra el virus. No se realizan suficientes testeos, que permitirían identificar y aislar a gente que se hubiera contagiado y ello está suplido con una cuarentena que ya se transformó en ciento veinte días de encierro, como si fuera la única forma de combatir la pandemia. Basta saber que es un método único en el mundo ya que ningún país adoptó una medida de semejante duración.
Esta inactividad en la que nos sumieran ha llevado a que nos hallemos en medio de la mayor debacle económica que hemos padecido en los últimos años, lo que llevó a la bancarrota a muchas empresas y comercios, que han debido cerrar sus puertas, dejando un tendal de gente sin trabajo, más pobre y sin esperanzas.
La situación ha provocado desánimo, angustia, desesperación y bronca en la población, a punto de que mucha gente ha presentado cuadros depresivos. Sin embargo, el Gobierno parece no verlo y sigue alargando indefinidamente este encarcelamiento domiciliario, como única respuesta sanitaria. Más aún, daría la impresión de que, al haber perdido el control de la economía y no tener un plan que la reactive, se centra en querer infundir temor en la gente para no ser cuestionado en su propósito. Pero la Argentina tampoco se destaca en el mundo por su capacidad de respuesta al avance del virus ya que estamos en el décimo lugar de América Latina, en cuanto a la cantidad de recuperados. Y no se puede dejar de recordar que, nada más ni nada menos que el Ministro de Salud declaraba a principios de año que el flagelo no iba a llegar a la Argentina y, tiempo después, cuando ya ello se mostraba absolutamente erróneo, minimizaba públicamente sus alcances. Un corolario fue el deficiente control que se hizo al principio en los aeropuertos, donde sólo se les hacía firmar una declaración a los viajeros, lo que posibilitó que ingresaran decenas de contagiados que no presentaban síntomas en ese momento pero que luego fueron transmisores del virus. Por otra parte, las autoridades daban el ejemplo contrario a lo que le exigían a la población al no guardar los protocolos en sus apariciones públicas, lo que motivaba el recuerdo del famoso dicho haz lo que digo pero no lo que hago que, pedagógicamente, es la peor forma de enseñar.
Pero, si bien esta restricción fue el detonante para el descontento de la gente que hoy se manifestó, lo cierto es que coexistieron otras causas tan o más importantes, como el avasallamiento a las instituciones por la falta de respeto a la división de poderes o por el nombramiento de gente para cubrir altos cargos de la administración, cuyo único mérito es acreditar militancia en el frente oficialista. Del mismo modo, asistimos al desprecio e intolerancia con que se trata a quienes expresan ideas contrarias a las que profesa el Gobierno, como lo hiciera el Presidente, al encarar sobradoramente a periodistas o el jefe de gabinete, al insultar a un prestigioso profesional, endilgándole haber exhibido una foto de sus hijos cuando justamente había sido él quien la publicara con anterioridad. Más aún, el propio primer magistrado, que había tomado partido en la politización del caso de Santiago Maldonado, calificó de la peor manera la actitud de quienes hicieron lo mismo con el crimen del secretario privado de la ex Presidente. Y, en este caso, asombra la cantidad enorme de propiedades que tenía este hombre a su nombre, cuando no había desempeñado actividad alguna que le permitiera enriquecerse de una manera tan inverosímil, lo que refuerza la idea de que fue parte de una gran telaraña de corrupción en las más altas esferas del poder. Por otra parte, la falta de proyectos no permite avizorar que exista un plan para salir de la crisis económica. A esto se le suma un temor creciente en la población ante la suelta indiscriminada de presos, con intervención oficial y un aumento constante de la inseguridad, a la que el Gobierno parece no querer combatir. En todo ello y en el futuro incierto que nos aguarda, encontramos algunas de las causas que llevaron a muchísima gente a ganar las calles, a lo largo y a lo ancho del país, para mostrar a las autoridades que los argentinos quieren seguir viviendo en una república y no están dispuestos a asistir pasivamente al avance sobre las libertades y las instituciones que están consagradas en nuestra Constitución.


Las claves políticas del banderazo opositor
lanacion.com.ar
Laura Di Marco
10-07-2020


En el Día de la Independencia sucedió algo muy importante, que pasó inadvertido y es significativo porque tiene que ver con la independencia de la gente en un país sin justicia. Esto que ocurrió es algo que nunca previeron los que cranearon la impunidad de Lázaro Báez y de todos los presos K; es decir, los que volvieron por todo. Tampoco lo habían previsto en el caso de Vicentin. Ante la falta de justicia (a Báez se le venció el plazo legal de la prisión preventiva durante el cual no lo condenaron), es la sociedad la que decide poner un límite, tal como pasó la noche del miércoles en el country Ayres, en Pilar, donde Lázaro Báez tenía pensado cumplir su prisión domiciliaria cuando le otorgaran la excarcelación. Se manifestaron en Pilar del mismo modo en que, hace unos días, lo hicieron por Vicentin en Santa Fe, Buenos Aires, Córdoba y muchos centros urbanos. Estos ejemplos son señal de que un sector de la sociedad se le para de manos a los que volvieron por todo. Salió la abogada de Báez, Elizabeth Gasaro, a victimizar a su defendido y es interesante escuchar sus argumentos porque ahí están todos los condimentos de la manipulación y la mentira, tan propias de la narrativa kirchnerista. Gasaro culpó a los vecinos del country que salieron a protestar para tratar de impedir el ingreso de semejante vecino y a los periodistas porque con sus "privilegios" filtraron la información de que Báez podría tener un plan "B" para su arresto. Si hay un privilegio -o mejor dicho, un derecho- es el de la ciudadanía a saber todo lo que el periodismo crítico le fue contando y la Justicia ratificó: es la historia de cómo un empleado del banco de Santa Cruz llegó a tener una fortuna valuada en más de 2750 millones de pesos y, de la nada, llegó a ser propietario del 10% del territorio de Santa Cruz.
El kirchnerismo está a un paso de decir que los "chetos" de Pilar discriminaron a un pobre militante popular impidiéndole el ingreso a su única propiedad. Es por eso que el periodismo crítico está en la mira: porque cada día le saca la careta a un grupo político muy poderoso que le hizo creer a muchas personas -e incluso a muchos intelectuales- que habían venido a enfrentar a los ricos -al poder económico- para defender a los pobres y hacer una Argentina más justa. Pero la realidad, que es implacable, va mostrando que los únicos que se hicieron ricos fueron ellos. Esta es la razón por la que buscan estigmatizar a los periodistas críticos y sacarlos de la cancha: con burlas, escraches y agresiones festejadas por el propio Alberto Fernández. Un presidente que retuitea un video que muestra piñas contra un periodista puede habilitar a cualquier loco o fanático a pasar a la acción.
La relación conflictiva entre el periodismo y el kirchnerismo o peronismo tiene raíces históricas, pero el poder nunca es perfecto. Por algún lado, la verdad asoma. El brutal crimen de Fabián Gutiérrez es la punta de un iceberg debajo del cual hay un submundo tenebroso: una ruta paralela a la del dinero K -una colectora digamos- de la que poco se habla, que incluye extorsiones y secuestros, previos a este crimen, en la búsqueda de un tesoro supuestamente oculto en un pueblo empobrecido. Se trata de una provincia con un estado quebrado en el que algunos pocos tuvieron la "fortuna" de estar cerca de un tesoro robado, pero la mayoría quedó afuera. En doce años, Néstor y Cristina Kirchner tuvieron unos once secretarios privados: todos salieron de sus cargos enriquecidos de una forma inexplicable y todos fueron denunciados en algún momento ante la Justicia y sobreseídos, incluso Gutiérrez. En 2016, en Río Gallegos, Roberto Sosa, un colaborador de los Kirchner que trabajaba con el fallecido secretario Daniel Muñoz y que se encargaba de esperar los bolsos del Tango 01, sufrió un secuestro extorsivo. Dos militantes del Frente para la Victoria le desfiguraron la cara buscando la plata de los bolsos. Poco tiempo después, los padres de otro secretario privado, Daniel Álvarez, sufrieron otro robo, con el mismo móvil. Entraron a la casa familiar y la saquearon. En cualquier país normal, con una Justicia independiente, estos hechos se hubieran investigado y, tal vez, el crimen de Gutiérrez podría haberse evitado. Pero el problema de la Argentina es que la mayoría de los jueces -sobre todo los de Comodoro Py- también están sospechados de corrupción. Por eso, cualquier verdad a la que lleguen, aunque sea real, estará siempre sospechada de ser funcional al poder político de turno. Como dice José Abadi: un país sin Justicia, es un país sin verdad. Lo que nos da la sensación de protección y nos contiene como sociedad es la existencia de un conjunto de reglas, parejo para todos, que se cumpla más allá de quién nos gobierne.
En un país sin Justicia, lo que se instala es el miedo. Por eso, nos sentimos desamparados.


Qué seríamos sin silobolsas
La mitad de las 150 millones de toneladas de granos cosechados en la última campaña no tendría donde guardarse si no fuera por esta herramienta.
Clarin Rural
Héctor A. Huergo
04-07-2020


Unidos quizá más por el espanto que por el amor, todas las entidades de la cadena agroindustrial reclamaron al gobierno medidas concretas contra la inseguridad rural. La respuesta vino enseguida, desde los distintos poderes, lo que fue bien recibido por el sector. La inseguridad se extiende por toda la geografía rural, pero lo que enervó hasta límites peligrosos fue la imagen ominosa de las silobolsas despanzurradas, que se viralizaron en las redes. La intención explícita de quienes fogonearon los atentados es marcar que los propietarios de los bolsones son viles especuladores que encanutan la soja para dejar al gobierno sin divisas y obligarlo a devaluar. No vale la pena contrarrestar estos argumentos infantiles. Es más productivo meterse en el significado del silobolsa en el sistema de almacenaje, logística y comercialización de granos en la Argentina. Y en el mundo. Voy a hacer un poco de historia, continuando la saga de mi nota del newsletter del martes pasado, que ahora está en la web de Clarín Rural. Recuerdo que cuando empecé en el agroperiodismo, hace ya casi medio siglo en estas mismas páginas, el tema obligado cuando llegaba la cosecha de trigo era la falta de capacidad de almacenaje. En los 70 producíamos 30 millones de toneladas. La capacidad de almacenaje era insuficiente para guardar esa cosecha. Era usual hacer montones en los campos. Todos los años se anunciaba la construcción de megaplantas de silos por parte de la Junta Nacional de Granos, que monopolizaba los puertos. Pero nunca había financiamiento. "Por suerte", el volumen de la cosecha crecía a un ritmo muy pobre. Faltaba tecnología, no usábamos fertilizantes, nuestra genética era defensiva. El trigo rendía un tercio del promedio europeo. El maíz, la mitad que el del corn belt. Y no había soja, recién hacía sus pininos.
Así y todo, seguíamos amontonando granos a la intemperie. El mayor avance fueron los "silos austalianos", que importó la JNG a fines de los 80. Eran muy rudimentarios: unos grandes rectángulos conformados con mamparos de madera que hacían las veces de paredes, y al centro se volcaban los granos y se tapaban con lonas (no siempre). Algo era algo. Pero se usaron poco y nada. Con la desregulación de los puertos y la disolución de la JNG, en 1991, la cuestión comenzó a mejorar. Se desencadenó la construcción de puertos privados y plantas de molienda de soja, cuya producción comenzaba a crecer a los saltos. Y llegaron la siembra directa, la soja RR, los híbridos simples de maíz, los trigos franceses. Crecían también el girasol, el arroz y la cebada. La epopeya de la Segunda Revolución de las Pampas. En el 2000 estábamos en 60 millones de toneladas, y todavía se veían montañas de granos en silos tipo australianos en algunas estaciones de tren. Y allí llegó el invento del silobolsa. Este año cosechamos 150 millones de toneladas y los únicos granos que están a la intemperie son los de esos 60 bolsones rotos por manos todavía anónimas. Según fuentes de la industria de silobolsas, se han vendido unas 450.000 unidades, suficientes para almacenar 90 millones de toneladas. Es un dato teórico, porque cada bolsón tiene una capacidad máxima de 500 toneladas. Más realista sería tomar un 20% menos. Es decir, 72 millones de toneladas. En otras palabras, la mitad de la cosecha no tendría donde guardarse si no fuera por esta maravillosa herramienta. Que no solo resuelve el problema del almacenaje, sino de la logística. E implica enormes ahorros en infraestructura. Para el contratista de cosecha, significan más horas de trabajo por día, porque no tiene que parar por falta de camiones. Para los puertos, la posibilidad de recibir camiones sin cuellos de botella. Se fabrican en un puñado de plantas super competitivas y tecnológicas en el interior: Tierra del Fuego, La Pampa, San Luis. Y se exportan a más de 50 países, entre ellos Australia, que tras el fracaso de tres cosechas al hilo se apresta a levantar una buena campaña de trigo. Sin silos australianos. Con silobolsas argentinos. (clarin.com)
Maria Josefina Ramos es traductora pública de Inglés y periodista.

Su trayectoria periodística abarca el período 1970-1985, como analista política y cronista parlamentaria desde el Congreso Nacional para varias radioemisoras del interior del país y también para el vespertino La Razón.

En 1975, fue distinguida con una beca como periodista parlamentaria por la Asociación de Corresponsales de las Naciones Unidas para cubrir la XXXI Asamblea General de la ONU.

Es creadora y directora de Plataforma Cero.