Nuestro Creador
Publicación Mensual
Año 11 | Número 140 SET 2018

Andrea Bocelli: «En el hombre no hay méritos, todo son dones y debemos dar las gracias por ellos»
REL
18-08-2018


El próximo sábado 25 de agosto, Andrea Bocelli, de 59 años, cantará ante el Papa en el Croke Park Stadium de Dublín durante el Encuentro Mundial de las Familias. "Cantar ante el Santo Padre es algo que agrada, aunque sólo sea por ese tipo de fragilidad humana que hace que uno se sienta feliz cuando se acerca a personalidades tan carismáticas como la suya. Y además, es también una responsabilidad, precisamente porque en estos contextos se lanzan mensajes, existe la posibilidad de dar mensajes; estos mensajes deben ser los correctos", manifestó el tenor italiano a Vatican News: "Espero que todo salga bien, que las familias se lleven a casa un buen recuerdo de este momento musical".


Bocelli se muestra muy ilusionado por su participación en el evento: "Todo lo que se hace por el bien puede ayudar y de hecho ayuda". Su objetivo es "dar alegría, dar un momento de ligereza en el que el espíritu vuela y se puede reflexionar, se puede meditar en el sentido de la vida, en las cosas que realmente cuentan... el canto, en su pequeño, hace su parte, por supuesto. San Agustín decía que 'quien canta reza dos veces'. Realmente me gusta creer esto porque si esto es verdad, entonces he orado mucho en mi vida".


Andrea Bocelli es un hombre de fe, y así lo explicó en una grabación previa a su actuación, el pasado 13 de mayo, en la Basílica de la Santísima Trinidad de Fátima, donde tuvo lugar un recital de acción de gracias por el centenario de las apariciones. En respuesta a otra pregunta de Alessandro Gisotti para Vatican News, Bocelli afirma toda una filosofía del agradecimiento: "La voz, como todos los talentos de este mundo, es un don de Dios... En el hombre no hay méritos, porque todo lo que puede lograr en la vida, lo hace a través de los dones, de los talentos que ha recibido; así que hay poco de lo que enorgullecerse, en este sentido. Debemos darles las gracias, y eso es suficiente".


En cuanto a su fe, la entiende como "un viaje que se hace en un intento de comprender, de comprender el sentido de la vida". Es "un camino racional", porque el mundo no puede ser un producto del azar: "Pensé que el mundo sólo podía ser fruto de una voluntad inteligente, mucho más que la nuestra, y desde ese momento también esperé que fuera una voluntad de amor, ¡una voluntad que nos amó verdaderamente! Porque también hay dos modos de tener fe: aquel del cristiano que pone en Dios toda su esperanza y confianza posible, y aquella de Yago, en el Otelo de Shakespeare, que decía: 'Creo en un Dios cruel que me ha creado semejante a él'. Se puede también creer así. Es siempre más lógico esto que no creer".


Los cinco minutos con el Espíritu Santo
Todo lo conoce, no hay planes secretos para él
RELI
Victor Manuel Fernández
27-07-2018


La oración es un diálogo; pero para poder orar es indispensable que yo descubra que estoy con alguien que me conoce, que me escucha, que capta todo lo que siento y todo lo que digo, y lo entiende perfectamente. Por eso tengo que recordar que el Espíritu Santo no es una energía que me sana o que me hace bien. Es mucho más que eso, porque es Alguien, capaz de conocer y de amar perfectamente. Él me llama por mi nombre, me reconoce, porque él es Dios, y tiene una inteligencia infinita, una capacidad de captar todo a la perfección, sin que nada pueda escapar a su atención. Por eso no hay cosa que yo pueda ocultarle, ni sentimientos, ni planes que sean secretos para él, como dice el Salmo:


"Señor, tú me penetras y me conoces... Cuando la palabra todavía no llegó a mi lengua tú ya la conoces entera... Y si le pido a las tinieblas que me cubran, y a la noche que me rodee, para ti ninguna sombra es oscura y la noche es tan clara como el día" (Salmo 139,1.4.11-12). No podemos pedirle al Espíritu Santo que no nos conozca, que no penetre nuestros pensamientos, no podemos apartarlo para que él ignore algo, no podemos esconderle ni siquiera aquello que nos escondemos permanentemente a nosotros mismos. Por eso, cuando vamos a contarle algo, él sabe a la perfección de qué estamos hablando, no debemos tener temor de que no nos entienda, ni tenemos que esforzarnos para encontrar las palabras justas cuando queremos explicarle algo. Basta que lo digamos, porque él lo conoce mejor que nosotros.


El paso del tiempo nos da un enriquecimiento mayor
RELI
Victor Manuel Fernández
28-07-2018


Una de las maneras más frecuentes de expulsar al Espíritu Santo es cuando fomentamos la nostalgia por el tiempo que va pasando, por la vida que se nos va de las manos, por la juventud que no se detiene, o ya pasó, y no vuelve más. Nos vamos desgastando y hay cosas que ya no podremos vivir. Nos duele sentir que hemos desperdiciado muchas oportunidades para ser felices, y tememos que siga pasando el tiempo y lloremos lo que no hemos sabido vivir.


Olvidamos que hay una forma de vivir que hace que el paso del tiempo no sea ir destruyéndose o perdiendo vitalidad. Hay una forma de vivir que hace que el paso del tiempo sea un enriquecimiento cada vez mayor, un camino hacia una vida cada vez más plena, un itinerario hacia una juventud cada vez más llena de vitalidad interior. Para un árbol, para un vino, para una perla preciosa, el paso del tiempo no es un dramático desgaste o debilitamiento; al contrario, es una maduración que los va mejorando, los va enriqueciendo, los va fortaleciendo. Lo mismo sucede con el espíritu humano.


Decía San Pablo: "cuando nuestro hombre exterior se va desmoronando, nuestro hombre interior se va renovando de día en día" (2 Corintios 4,16)

Maria Josefina Ramos es traductora pública de Inglés y periodista.

Su trayectoria periodística abarca el período 1970-1985, como analista política y cronista parlamentaria desde el Congreso Nacional para varias radioemisoras del interior del país y también para el vespertino La Razón.

En 1975, fue distinguida con una beca como periodista parlamentaria por la Asociación de Corresponsales de las Naciones Unidas para cubrir la XXXI Asamblea General de la ONU.

Es creadora y directora de Plataforma Cero.