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Publicación Mensual
Año 11 | Número 150 JUL 2019

California pretende quitar el secreto de confesión a los curas, la Iglesia decidida a dar la batalla
REL
Fernando de Navascués
16-06-2019


El Senado de California, con la presunta intención de proteger a los menores, ha redactado el Proyecto de Ley 360 con el que pretende eliminar el secreto de confesión a los sacerdotes en todo el Estado. Monseñor José H. Gomez, Arzobispo de Los Ángeles, ha enviado una carta clara y decidida a los fieles de su diócesis animándoles a oponerse a este proyecto de ley a todas luces injusto e intrusivo. La carta, que es un alegato a defender este sacramento además de una sencilla y clara catequesis, está siendo leída en las misas de este fin de semana en todas las parroquias de la Arquidiócesis de Los Ángeles.

Monseñor Gomez explica el alcance de esta ley "que eliminaría el derecho completo a la confesión tanto para los sacerdotes como para todos los que trabajan con sacerdotes en parroquias y organizaciones de la Iglesia a todo lo largo y ancho del estado". Reconoce que proteger a los menores siempre es bueno, pero el camino usado resulta extraño: "No hay evidencia de que esta legislación vaya a lograr eso. En lugar de ello, es algo que constituye una amenaza contra una práctica que es esencial para nuestra fe e identidad religiosas".

Origen del sacramento

En cambio, explica cuál es el origen de este sacramento, que "fue el primer don que Jesús le dio al mundo después de resucitar de entre los muertos", señala. "En la primera noche de Pascua, Él sopló sobre sus apóstoles -sobre sus primeros sacerdotes-, infundiéndoles su Espíritu Santo y les concedió el asombroso poder de perdonar los pecados en su nombre". Este sacramento crea una relación muy especial única con Dios, pues está destinado a "confesar nuestros pecados y buscar su perdón y la gracia de seguir adelante en nuestro recorrido de cristianos".

Nos confesamos con Dios, no con un hombre
"En la práctica, este sacramento se lleva a cabo en el contexto de una conversación humilde y honesta que tenemos con un sacerdote", explica el prelado. "Confesamos nuestros pecados, no a un hombre sino a Dios", y por este motivo "el sacerdote tiene el deber sagrado de guardar el sigilo sacramental y de no revelar nunca lo que escucha en la confesión sacramental, por ninguna razón". El secreto de confesión supone que "esta hermosa relación está basada en la garantía divina de que lo que le decimos a Jesús en este sacramento permanecerá como algo privado y confidencial".

Intrusismo del gobierno
En la práctica si la ley se llegara a aplicar la situación real es que se estaría coartando la libertad de los católicos y atentando con la práctica de su fe. Por eso, el arzobispo de Los Angeles aclara que "no podemos permitir que el gobierno entre en nuestros confesionariospara dictar los términos de nuestra relación personal con Jesús. Desafortunadamente, eso es lo que esta legislación haría". El arzobispo propone que los católicos se movilicen y hablen con sus representantes políticos pues "necesitamos su ayuda para proteger este sacramento de la Iglesia y para hacer que la confesión siga siendo algo sagrado".


Putin visita al Papa Francisco el 4 de julio: ¿qué temas interesan a cada parte implicada?
REL
11-06-2019


No hay muchas puertas abiertas para Vladimir Putin en Occidente. Ni siquiera lo invitaron a los festejos por el Desembarco de Normandía. Está enfrentado con los Estados Unidos de Trump y con la Unión Europea, que le castiga con sanciones por su opupación de Crimea y por mantener un conflicto larvado, con tiroteos y amenazas, en Donetsk y Lugansk en Ucrania. El Papa Francisco intenta ayudar a las víctimas de Ucrania con colectas y donativos, para un conflicto que empezó en 2014, que produjo 10.000 muertos y más de 20.000 heridos, con 1,6 millones de desplazados internos. Putin no es bien recibido en Occidente, pero el Vaticano tiene las puertas abiertas siempre y a todos, nunca juega a los vetos. Es una potencia diplomática de gran nivel y una ventana occidental para el dignatario ruso. Solo por eso, ya tiene sentido que Putin realice la que será su tercera visita al Papa argentino en seis años.

Es altamente probable que se hable sobre la situación de Ucrania, además de la de Siria y la del Oriente Medio, incluida Jerusalén, y que quizás se aborde el tema Venezuela, comentan analistas citados por la agencia AsiaNews.

Ortodoxos: colaboración... y peleas internas

La situación de la Iglesia Católica con respecto a la Iglesia Ortodoxa y a Rusia requiere ahora de cuidados equilibrios. En 2016, en La Habana, el Papa Francisco y el Patriarca Kirill se abrazaron y hablaron de colaboración, por ejemplo, para ayudar a los cristianos perseguidos de Oriente y para defender los valores cristianos en Occidente. Rusia se ha volcado en ayudar militarmente a Siria contra los distintos rebeldes, muchos de ellos islamistas y yihadistas. Francisco ha visitado ahora varios países ortodoxos, alguno bastante hostil al catolicismo (como Bulgaria) y otros mucho más abiertos, como Rumanía. ¿Podría ser que se diese una invitación a que el Papa acuda a Moscú, algo que no logró ninguno se sus predecesores?No depende tanto de Putin como del Patriarca Kirill. Pero en la ortodoxia las aguas bajan revueltas. En Ucrania, numerosas parroquias y diócesis se declaran ahora parte de una Iglesia autocéfala, reconocida por el Patriarca Bartolomé de Constantinopla. Constantinopla y Moscú han cortado relaciones. Putin sin duda pedirá al Papa que no haga como Bartolomé, le pedirá que no reconozca la nueva Iglesia ucraniana. Por el contrario, los católicos de rito bizantino de Ucrania (que en septiembre tienen su Sínodo, y son la mayor iglesia católica oriental) se sienten mucho más cercanos a sus vecinos de la nueva iglesia bajo Epifanio de Kiev que al control que venía ejerciendo (y quiere ejercer) Kirill desde Moscú.

Putin y Kirill tienen cosas que pedir al Papa y a la diplomacia vaticana, pero sin duda el Papa también puede pedir que Rusia dé pasos. La reunión puede deparar sorpresas.
Maria Josefina Ramos es traductora pública de Inglés y periodista.

Su trayectoria periodística abarca el período 1970-1985, como analista política y cronista parlamentaria desde el Congreso Nacional para varias radioemisoras del interior del país y también para el vespertino La Razón.

En 1975, fue distinguida con una beca como periodista parlamentaria por la Asociación de Corresponsales de las Naciones Unidas para cubrir la XXXI Asamblea General de la ONU.

Es creadora y directora de Plataforma Cero.