Plataforma Cero
Publicación Mensual
Año 16 | Número 206 AGO 2020
actualidad.docx
Maria Josefina Ramos es traductora pública de Inglés y periodista.

Su trayectoria periodística abarca el período 1970-1985, como analista política y cronista parlamentaria desde el Congreso Nacional para varias radioemisoras del interior del país y también para el vespertino La Razón.

En 1975, fue distinguida con una beca como periodista parlamentaria por la Asociación de Corresponsales de las Naciones Unidas para cubrir la XXXI Asamblea General de la ONU.

Es creadora y directora de Plataforma Cero.


El patrimonio de los Kirchner es 6 veces mayor que la declarada en las
DDJJ de la familia ante la Oficina Anticorrupción
OPISantaCruz
28 julio, 2020


Si bien Cristina Fernández dijo ante el auditorio en Harvard que la fortuna de ella era el resultado de haber sido una "abogada exitosa", el verdadero problema de la familia constituida por Néstor Kirchner (fallecido), su esposa Cristina Fernández, Máximo y Florencia, los hijos, herederos directos de estos exitosos políticos llegados desde el sur, es no poder justificar "el blanco". La abogada Silvina Martínez le facilitó a OPI dos informes de los adminsitradores/interventores de los bienes embargados de la familia Kirchner, quienes lo elevaron al TOF 5 en virtud de un pedido expreso de los contadores que tienen los abogados defensores, que solicitaron relevamiento actualizado de los bienes de la familia de la Sociedad Los Sauces SA y Los Sauces – Casa Patagónica, a fin de conformar las DDJJ del año 2019. Paradógicamente, este pedido destapó el ocultamiento de los verdaderos valores de los bienes que los Kirchner declararon el año anterior. Un detalle: toda la información solicitada por la Intervención sobre los hoteles de los Kirchner en El Calafate, nunca le fue facilitada por el Intendente Belloni; esto también está declarado en los informes.
De acuerdo a la abogada especialista en seguimiento de las causas por corrupción, denunciante y en su momento amicus curae, figura de la cual fue desafectada con la llegada de éste gobierno Cristina Fernández, Máximo Kirchner y Florencia Kirchner tienen un patrimonio en blanco, registrado y contabilizado, de más de 42 millones de dólares. "Pero eso no es todo" – indicó Martínez a OPI – "Porque para llegar a la cifra final, habría que sumar otras 27 propiedades que eran de Néstor Kirchner y cuyos titulares son ahora el diputado nacional Máximo y su hermana, Florencia Kirchner". De acuerdo a los números revelados por los interventores y comparándolo con lo declarado por los Kirchner ante la Oficina Anticorrupción en el 2018, las propiedades en aquel trámite fueron subvaluada en aquel momento, al punto que hoy la realidad indica que la familia posee un patrimonio 6 veces mayor al declarado oportunamente. "La herencia de Néstor Kirchner fue declarada en la sucesión del ex presidente por un valor total de $60.440.000 equivalentes a US$ 7.144.208 al año 2014 – dijo Martínez y agregó "Este valor era ficticio. Las tasaron a valor fiscal muy por debajo del valor real de las propiedades que posee la familia. Y a pesar de ello nunca se pudo justificar su adquisición".
Los números
Los departamentos de Puerto Madero, de su propiedad, hoy están cotizados en U$S 7.538.745,00 . Sólo estos departamentos cotizarían el total de la herencia declarada de Néstor Kirchner . Juana Manso 555 Uf 440 PISO 8/9CABA: U$S 4.342.170,00 . Edificio Dique Puerto Madero UF 126 piso 4 L CABA: U$S 3.196.575,00 . El activo total de la empresa Los Sauces SA, al año 2020, empresa que es investigada por maniobras de lavado de dinero, asciende actualmente a U$S 9.779.658,00 . Máximo Kirchner declaró que el 50% de esta empresa vale $ 1.173.700,00 cuando en realidad, de acuerdo al patrimonio de la empresa, su participación valdría casi 5 millones de dólares.
Los hoteles
El Hotel La Aldea del Chaltén declarado por la familia Kirchner está cotizado a U$S 1.084.130,00. El Hotel Los Sauces Casa Patagónica fue tasado al 2020 U$S 17.121.210,00. Pero Máximo Kirchner en su última Declaración Jurada correspondiente al 2018 lo declaró en U$S 431.038,00. El Hotel Alto Calafate fue tasado en U$S 8.000.000,00. Se trata del único activo de la empresa Hotesur. Máximo Kirchner en su DDJJ del año 2018 declaró que esta empresa valía U$S 413.000,00. Solo los hoteles de los Kirchner en su conjunto tienen un valor de mercado a la fecha de U$S 26.205.340,00 y si le sumamos el activo de la principal empresa Los Sauces la fortuna asciende a U$S 35.984.998,00.
Los informes.
OPI accedió a los informes de los administradores de los bienes de los Kirchner como el elaborado por Jordán Kristoff, designado interventor administrador de "Los Sauces SA" (CUIT No 30- 70989989-5) y el interventor administrador del "Hotel Los Sauces-Casa Patagónica", ambas designaciones en la causa nro. 3732/16, caratulada "INCIDENTE no 13-IMPUTADO FERNANDEZ DE KIRCHNER, Cristina y otros s/ Incidente de medida cautelar". La demandada peticiona se le brinde una serie de datos que le fueron solicitados por la profesional Ctra. Maria Cecilia García, a efectos de dar cumplimiento a las obligaciones fiscales de Máximo y Florencia Kirchner.
Intendente Belloni, el ocultista
Interesante es leer lo que los administradores dejan aclarado en el informe oficial sobre la documentación fiscal-municipal del Hotel Los Sauces de El Calafate con una superficie de 15928,39 m2, inscripto en la matricula N| 3044 Departamento III, y cuya nomenclatura catastral es Parcela 5J- MANZANA 42C. El informe revela "pese a las reiteradas peticiones a la Municipalidad de El Calafate para que me informe la deuda por impuestos municipales y la valuación fiscal del inmueble, hasta la fecha no he recibido ninguna información" destaca el adminsitrador y aclara "En la entrevista que hice con funcionarios de la Municipalidad me informaron verbalmente que la deuda municipal era del orden de los $100.000,00 y prometieron enviarme valuación fiscal y especialmente como estaba valuado el inmueble, atento que sobre el mismo se emplazaba el Hotel Los Sauces Casa Patagónica". Sin embargo el Contador Jordán Kristoff dejó expresado en el informe que no pudo obtener de parte del Municipio de El Calafate la información requerida ni los planos de construcción, señalando que la respuesta obtenida por parte de la responsable del área de la municipalidad que maneja Javier Belloni, le respondió que dicha documentación fue secuestrada por la intervención de los bienes del condominio Kirchner. Aclara el administrador en el hotel no encontró ninguna documentación relacionada al inmueble ni tampoco indicios de la actividad comercial del complejo y deja expresado que la familia Kirchner tampoco aportó ningún tipo de documentación al respecto. El administrador, al no recibir colaboración por parte del intendente Belloni, hizo su propia investigación y se encontró que la última habilitación del complejo por parte del municipio correspondió a PANATEL SA , por "complejo hotelero por 1804.45 m2" el cual aún no está dado de baja y cuya titularidad le fue transferida por Rutas del Litoral SA, en el año 2009, agregando el informe que por los antecedentes obrantes en el Municipio, fue el primer operador. Remarca que le fue infructuoso las gestiones ante el Director de Comercio de la municipalidad de El Calafate, tratar de obtener información para regularizar la misma. Una de pruebas irrefutables de los valores declarados en las DDJJ familiar, son expresados por el interventor a modo de ejemplo al señalar que previo al embargo de las propiedades los Kirchner contrataron un seguro por riesgo de incendio y otros por un valor de u$s12.000.000,00 (doce millones de dólares) por los edificios y u$s3,000.000,00 (tres millones de dólares) por contenido, siendo el beneficiario del mismo Máximo Kirchner. Éstos seguros nunca fueron renovados. Deja constancia el Interventor, que al hacerse cargo de la administración de Los Sauces se encontró con las siguientes deudas de años anteriores: con Servicios Públicos Sociedad del Estado $605.745.16 y con Distrigas SA $441195. (Agencia OPI Santa Cruz)


La reforma judicial
Con Macri, Larreta y Vidal hubo acuerdo en Juntos por el Cambio para rechazar la ampliación de la Corte
Se reunió por zoom la Mesa Nacional de la coalición y estuvieron los principales, los jefes de los bloques parlamentarios y los presidentes de los partidos
Clarín.com
Martin Bravo
28-07-2020


Después de intensas discusiones, referentes de Juntos por el Cambio acordaron un comunicado de rechazo a los eventuales cambios en la conformación de la Corte Suprema. En otra señal del endurecimiento de la postura de la coalición opositora sobre ese punto, los jefes de los bloques parlamentarios desistieron de participar del acto que encabezará Alberto Fernández para presentar el proyecto de reforma judicial y la comisión de expertos que elevará propuestas sobre el funcionamiento del Máximo Tribunal, el Consejo de la Magistratura, el Ministerio Público y los juicios por jurados. "Nos oponemos al aumento de miembros de la Corte Suprema, debe ser una institución estable en el tiempo", titularon el texto difundido por la tarde, luego de deliberaciones en la redacción una vez terminada la reunión virtual de la mesa de Juntos por el Cambio al mediodía, que volvió a juntar a Mauricio Macri, Horacio Rodríguez Larreta, María Eugenia Vidal, Patricia Bullrich, Cristian Ritondo y Humberto Schiavoni por el PRO, Alfredo Cornejo, Mario Negri, Luis Naidenoff y Martín Lousteau por el radicalismo, Maximiliano Ferraro, Juan López y Maricel Etchecoin por la Coalición Cívica y el peronista Miguel Pichetto. El sector más intransigente buscaba que el rechazo incluyera también el proyecto de reforma judicial y la moratoria ya en tratamiento en Diputados, pero no hubo acuerdo. En el comunicado a su vez adelantaron que no propondrán ni avalarán en el Senado candidatos para ampliar la Corte. "La estabilidad del máximo tribunal es un valor en sí mismo, queresguarda la independencia del Poder Judicial, la seguridad jurídica y en definitiva la calidad democrática y de las institucionesde nuestra República", quedó redactado en el inicio. En medio de los procesamientos de ex funcionarios del gobierno de Macri -en la reunión algunos plantearon que "deberían salir a defenderse públicamente"-, desde hace unos días había crecido el debate por la reforma judicial y la posible ampliación de la Corte en Juntos por el Cambio, con la posibilidad de que representantes del espacio integraran la comisión de expertos. El ofrecimiento más concreto fue de Alberto Fernández -por intermedio de Rodríguez Larreta- a Federico Pinedo, pero se diluyó cuando el ex senador del PRO pidió tiempo para responder. Conocidos los 11 miembros, cuestionaron la inclusión de Carlos Beraldi -abogado de Cristina Kirchner- y de León Arslanian, defensor de Ricardo Echegaray. El traspaso de la Justicia ordinaria a la Ciudad que incluiría la reforma también condicionó la discusión por el posicionamiento.
El jefe de Gobierno porteño -de acuerdo con el traspaso si es con los fondos- fue uno de los que frenó un rechazo más amplio y pidió esperar a conocer el proyecto. Por la moratoria las conversaciones se prolongaron hasta entrada la noche, con una parte inclinada a dar quórum y avalar en general. De ese modo el comunicado quedó principalmente enfocado en la composición del Máximo Tribunal. "No son una prioridad para la ciudadanía preocupada por angustias y carencias evidentes en materia económica, social y de seguridad", sostuvieron en otro tramo del texto, luego cuestionaron la comisión y profundizaron en ese punto: "El objetivo es claro: crear una instancia más en el sistema de Justicia penal federal, para seguir prolongando causas, para dictar nulidades, sobreseimientos o cualquier otra resolución judicial que garanticen impunidad". En el final ratificaron que buscarán bloquear las iniciativas del Gobierno en el Congreso: "Oponernos a la ampliación de la Corte Suprema también implica, obviamente, oponernos a la invitación a proponer candidatos y a facilitar los dos tercios de los votos en el Senado de la Nación para su eventual integración". Otra vez Elisa Carrió había marcado la cancha de antemano con su postura en contra en redes sociales, admitieron participantes de la reunión. Vidal dejó el encuentro virtual antes de que terminara: "Tenía otro compromiso". Negri, Ritondo y Ferraro a su vez decidieron no participar de la presentación -los había llamado Julio Vitobello, Secretario General de la Presidencia- que encabezará Alberto Fernández. Los diputados referenciados en Emilio Monzó y Rogelio Frigerio se pronunciaron aparte. "Necesitamos dar los debates profundos y prioritarios. Con la enorme crisis que estamos atravesando la reforma judicial no entra en esas prioridades", aseguró Sebastián García de Luca. Ese grupo se mostró predispuesto a acompañar la moratoria impositiva.


El narcotráfico, elemento esencial del castrochavismo.
prensarepublicana.com
Carlos Sánchez Berzaín
27-07-2020


En el estudio del socialismo del siglo XXI o castrochavismo el narcotráfico se presenta como elemento esencial para acceder al gobierno, para detentar el poder y para el sostenimiento de sus regímenes. El narcotráfico principalmente de cocaína, es parte fundamental del sistema de crimen organizado transnacional que disfrazado como proceso político antiimperialista y populista convirtió en narcoestados a Cuba, Venezuela, Nicaragua, Bolivia y en su momento a Ecuador. El concepto de narcoestado describe a un "país cuyas instituciones publicas se encuentran influenciadas de manera importante por el poder y las riquezas del narcotráfico, cuyos dirigentes desempeñan simultáneamente cargos como funcionarios gubernamentales y miembros de las redes del trafico de drogas amparados por sus potestades legales".
En los primeros años de la denominada revolución cubana, el régimen proclamó por medio del Che Guevara y Fidel Castro la "acción estratégica" de llenar de drogas los Estados Unidos para atacar la juventud. El narcotráfico es parte de los instrumentos de la lucha antiimperialista de la dictadura de Cuba recreado en el castrochavismo por su vocero Evo Morales cuando en las Naciones Unidas en abril de 2016 afirmó que "la lucha contra el narcotráfico es el instrumento del imperialismo para oprimir a los pueblos". Durante el periodo del castrismo soviético la participación de Fidel Castro y su régimen dictatorial en el narcotráfico es contundente. Además de sostener y promover a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), al Ejercito de Liberación Nacional (ELN) en el mismo país, está probada la asociación directa de los Castro con los narcotraficantes Pablo Escobar de Colombia y su socio Roberto Suarez de Bolivia, como lo documenta "la conexión cubana" en el libro El Rey de la Cocaína. El fusilamiento de Gral Arnaldo Ochoa, Cnl Antonio de la Guardia, My Amado Padrón y Cap Jorge Martínez el 13 de julio de 1989 es el acto dictatorial con el que Fidel Castro "intentó lavar su propia imagen y la de la revolución" frente a la concluyente prueba de que había convertido a Cuba en un narcoestado, en momentos en que "la perestroika soviética había aislado a Cuba.
El castrochavismo logró convertir el narcotráfico y el crimen en política legal en Colombia con su mediación en el proceso de paz, acción única en que la dictadura promotora, protectora y socia de las FARC hizo de árbitro y "pacificador". Hoy el castrochavismo protege en Cuba a los jefes del ELN mientras con el soporte que da desde Venezuela ha rearmado a las FARC y convertido al ELN en fuerza efectiva de terrorismo en Colombia.
Ecuador quedó marcado como narcoestado por Rafael Correa con su abierta protección a las FARC que llevó al bombardeo en Angostura, con el cierre de Manta como base antinarcóticos, el narcotráfico en valijas diplomáticas y mas. Se aleja la condición de narcoestado por el retorno a la lucha contra el narcotráfico con el Presidente Lenin Moreno y su gobierno. Bolivia con Evo Morales es un narcoestado que se mantiene intacto pese a la salida del dictador. El año 2003 existían 3.000 hectáreas de coca ilegal y hoy mas de 70.000 como resultado de acciones directas de gobierno para crecer y sostener el narcotráfico. Una estructura de control territorial con las federaciones de cocaleros cuyo jefe es Morales es partido político el Movimiento al Socialismo MAS que nadie se atreve a ilegalizar, pese a estar demostrado que es el instrumento del crimen organizado. El "puente de la cocaína" en el libro de Leonardo Coutinho es una prueba del trafico masivo de droga en aviones de la Fuerza Aérea Boliviana bajo el mando de Morales a la terminal presidencial de Venezuela bajo el mando de Maduro. Venezuela narcoestado, es el eje del narcotráfico que opera la cocaína de las FARC y del ELN y la de los cocaleros de Evo Morales. La cúpula del régimen venezolano está acusada y requerida por tribunales internacionales, con precio por su captura, por delitos de narcotráfico. "Orión V" es el nombre de la gran operación antinarcóticos que se realiza contra el narcotráfico en el Caribe por Estados Unidos, Colombia, España, Brasil, México, Panamá, Bélgica, Ecuador, Francia y alrrededor de 20 países. Cuba el narcoestado jefe, operando con y en Nicaragua ha demostrado que además de ocupar Venezuela y dirigir a Evo Morales, es país de salida de cargamentos de cocaína como lo prueban los cerca de 1.517 paquetes de cocaína decomisados en Mayo de 2019 en Panamá en un contenedor proveniente de Cuba. Donde está el castrochavismo está el narcotráfico, donde controlan un gobierno nace un narcoestado, donde despliegan su diplomacia protegen el narcotráfico. (http://www.carlossanchezberzain.com)


Inseguridad e impunidad van de la mano
A mayor impunidad, menor desarrollo humano y mayor desigualdad.
Clarin.com
De la editora al lector
Silvia Fesquet
27-07-2020


La cuarentena parecía haber obrado el milagro: de su mano, en las primeras semanas, las cifras del delito habían caído de manera notable. A fines de abril se detectaban ya más robos en las principales ciudades del país. A mediados de junio, la inseguridad volvía a golpear de manera feroz: en ocho días la Provincia registraba cuatro muertos en cinco hechos, entre ellos el crimen de la playera que esperaba el colectivo para ir a su trabajo en plena madrugada y que les rogó a los delincuentes por su vida. Al compás de las disputas entre Provincia y Nación, lejos de resolverse el tema siguió escalando. En la última semana, una serie de casos, brutales en todo sentido, lo exhibieron de la manera más descarnada. Un trabajo de Clarín, publicado ayer, le puso cifras a lo que es una realidad tan acuciante como la pandemia. En lo que va del año, en territorio bonaerense, hubo 74 homicidios: 40 víctimas de robos y 34 ladrones. Detrás de los números están las historias y las venas abiertas de una sociedad caníbal: los asaltos se dan muchas veces entre vecinos: un pobre le roba a otro,- quizás apenas menos pobre-, incluso lo que no tiene, con su secuela de vidas destrozadas. "Yo no nací para matar", dijo Jorge Ríos, el jubilado de Quilmes que mató a uno de los ladrones que intentaron asaltarlo en su casa tres veces en una noche. "Nosotros no condenamos al hombre mayor que lo hizo; reaccionó como cualquiera de nosotros lo hubiera hecho", justificó la tía de otro asaltante muerto a manos de otro jubilado, cuando entraba a robar a la casa del hombre en Mar del Plata. Espanto sobre espanto, el flagelo de la justicia por mano propia va ganando terreno en una sociedad que no se siente protegida por quienes deberían garantizar su seguridad. Y que también asiste, impotente, a una aplicación errática, despareja o directamente nula, de la ley: en plena cuarentena, con el crecimiento exponencial de contagios por coronavirus y controles estrictos y tediosos para quienes deben salir a trabajar, todo Quilmes vio pasar el cortejo fúnebre de la barra brava de ese club despidiendo al asaltante muerto a manos del jubilado Ríos. Otro de los ladrones, detenido por el mismo hecho, había sido beneficiado meses atrás con la polémica excarcelación masiva por la pandemia.
Delito sin castigar es la definición que la Real Academia Española da para impunidad. Lo que se puede emparentar con la injusticia de dos maneras: quien o quienes cometieron el delito no recibieron sanción, y/o las víctimas no accedieron a la reparación del daño. Nada es casual. "La impunidad representa un fenómeno que multiplica y retroalimenta las consecuencias de otros problemas sociales como la inseguridad, la violencia o la corrupción", explicó Juan Le Clerq Ortega, doctor en Ciencia Política por la Universidad Nacional Autónoma de México y uno de los expertos que desarrolló el Indice Global de Impunidad (IGI). Parte de las conclusiones del trabajo es que a mayor impunidad, menor desarrollo humano y mayor desigualdad. Que a medida que aumenta la impunidad disminuye el PBI per cápita, y que mientras más crece la desigualdad, más lo hace también la impunidad. Un caldo de cultivo inmejorable. También se estableció una correlación entre el Estado de Derecho y la corrupción: a mayores niveles de corrupción -comprobaron- mayor es el nivel de impunidad, y también es mayor el nivel de impunidad en la medida en que es menor el respeto al Estado de Derecho. Justamente el Indice de Estado de Derecho que elabora el World Justice Project conocido en marzo pasado ubicó a Argentina en el lugar 48 entre 128 países, en un ranking liderado por Dinamarca. Las variables tenidas en cuenta son límites al poder gubernamental, ausencia de corrupción, gobierno abierto, derechos fundamentales, orden y seguridad, cumplimiento regulatorio, Justicia civil y Justicia penal. En materia de Orden y seguridad, el país se ubicó en el puesto 108. En Justicia penal, en el 68. Más allá de los índices, hay señales. No parece ser la mejor que el abogado de Cristina Kirchner integre el Consejo Asesor que diseñará cambios en el sistema judicial. El mismo en el que la vicepresidenta tiene abiertas varias causas por corrupción y cuando sobrevuela la sospecha de que lo que se busca es, justamente, impunidad. Como se dice de la mujer del César, no sólo debe ser honrada. Además, debe parecerlo.


Kirchneristas perdidos en su propio laberinto
lanacion.com.ar
Jorge Fernández Díaz
25-07-2020


Pese a que Borges era completamente alérgico a cualquier efusión chauvinista o patriotera, sugería con orgullo que la amistad era nuestro gran activo: la mejor pasión argentina. Dirigentes referenciales del kirchnerismo, celebrados de inmediato por su militancia, aprovecharon el Día del Amigo para viralizar un momento estelar de Juan Perón. Se trata de aquel video en blanco y negro donde el General, apoltronado en su exilio franquista, predica la idea de establecer con claridad quiénes son los buenos y quiénes los malos, y actuar en consecuencia. Perón aporta entonces su aforismo más original y emblemático: "Al amigo, todo; al enemigo, ni justicia". La violencia de la frase, que a cualquier extranjero produciría espanto hilarante y hasta repugnancia, aquí pasa casi inadvertida. De tanto exaltarla con indolencia e insensatez, se ha instalado en nuestro inconsciente colectivo y se ha convertido en mero sentido común. Así como los alumnos educados en Occidente bajo algunas consignas cristianas o judías (poner la otra mejilla, amar al prójimo como a uno mismo) han edificado luego valores, pensamientos e ideologías consecuentes, argentinos de diversas generaciones han sido adoctrinados en un credo alternativo bajo aquel lema peronista que propicia la división. La colonización ideológica institucionalizada desde el Estado y operada después en escuelas, universidades y organizaciones sociales y políticas ha convertido esa cruel lección de Perón en la piedra basal de nuestra cultura de la discordia. No es, obviamente, el único apotegma del General que hemos hecho carne. Una vez más: Perón ha sido el gran escritor de conciencias del siglo XX y jugamos todavía, y hoy más que nunca, con su vocabulario, sus sofismas y su sesgado reglamento. Los herederos del "primer trabajador" nos han creado un corralito mental, y siguen manipulando la historia lejana y reciente con ese mismo fin. Ejemplo al paso: el hecho de que Evita sea considerada, incluso entre sectores alejados del peronismo, como una feminista y una líder progre -cuando su rancio autoritarismo encaja mucho mejor en el régimen patriarcal y fascista de Francisco Franco- muestra hasta qué punto la reescritura histórica y la batalla cultural del justicialismo fueron exitosas.
Dos simples ucronías desnudan el relato de los años 70, que los kirchneristas insisten en reivindicar y reindustrializar como discurso y coartada. ¿Qué habría ocurrido si Perón hubiera vivido cuatro años más? Es razonable colegir, según los documentos y testimonios aportados por los historiadores modernos, que hubiera "exterminado" (usó ese término antes que nadie) a la izquierda revolucionaria y a sus satélites de superficie, como luego intentaron hacer su viuda y su secretario privado, que continuaron así su voluntad y su obra. La segunda ucronía se asienta en otro interrogante: ¿qué habría sucedido si los Montoneros, que pasaron a la clandestinidad bajo un gobierno constitucional, hubieran finalmente triunfado? Es seguro que no habrían implantado una democracia -porque nunca creyeron en ella-, sino más bien una "dictadura popular" (sic). Entonaban entonces un cántico callejero muy significativo: "Ni votos ni botas, fusiles y pelotas". Y a continuación, otro de antología: "Ni golpe ni elección, insurrección". Esa "dictadura popular" que la Tendencia venía a erigir planeaba realizar en cámara rápida lo que el régimen chavista concretó mucho más tarde en cámara lenta: la construcción de un cesarismo estatal y autoritario con partido único que censura, tortura, ejecuta y encarcela críticos y opositores. Hebe de Bonafini, que siempre imagina cómo hubieran actuado sus hijos de haber sobrevivido al horror, acaba de tender un certificado de inocencia para Nicolás Maduro y Diosdado Cabello: consideró que ninguna de sus acciones aberrantes es violatoria de los derechos humanos. Se trata de un viejo truco estalinista: los crímenes propios son inventos de la CIA; los ajenos son un escándalo humanitario. La Orga, como llamaban antes a Montoneros y denominan ahora cariñosamente a La Cámpora, está emparentada con el experimento de Caracas; es por eso que repudiarlo en foros internacionales les resulta poco menos que una traición familiar.
En esta sopa espesa y anacrónica -la argentinidad al palo- nada como bagre herido una sociedad pesimista. Que es presa de la asimilación orgánica de aquellos antiguos y reciclados prejuicios y axiomas; con ellos, el país ha caído en una decadencia que no tiene parangón ni piso. Un creciente segmento de la clase media argentina siente que el asunto no tiene arreglo, que repetiremos en una espiral descendente los errores crónicos, que navegaremos una vez más a contramano del mundo y que se viene de frente una tempestad de proporciones bíblicas. La respuesta, como en 1989 y en 2001, es siempre la misma: la amargura del éxodo. El diagnóstico no deja de ser certero, aunque tiene algunos matices y novedades. El implacable acoso peronista desbarató las reformas de Alfonsín y lo obligó a imprimir billetes y a caer en una hiperinflación incendiaria, y el invento justicialista del "cambio fijo" (la convertibilidad) voló por el aire gracias a la irresponsabilidad de sus creadores y a la ineptitud de la Alianza, que heredó ese mecanismo ya tóxico y no supo desactivarlo. Los dos tsunamis fueron pagados por radicales; nunca como hasta hoy le tocó una crisis abismal a una administración peronista. Cristina Kirchner parece tener este mismo diagnóstico: ha logrado en veinte días avisarle a la opinión pública, aun a costa de limar la autoridad presidencial, que no le satisface la gestión del Gobierno. Es que no parece dispuesta a ser blanco del descontento del pueblo ni a tener que hacerse cargo de la tremenda factura de un Cromañón económico y social. Como indica el politólogo Marcos Novaro, "el kirchnerismo ya delineó los trazos que pintan a Alberto como un fracaso, y uno ajeno". El pacto entre el regente y su jefa política constaba de tres puntos: negociación de la deuda (viene con atraso), reforma judicial (vamos por todo) y reactivación (te la debo). No sabemos si el último ítem se habría finalmente logrado, pero la pandemia, el discutible manejo de las cuarentenas perpetuas y la falta de planes y decisiones macroeconómicas confirman su imposibilidad. Este cisne negro sanitario colocaba al peronismo en una encrucijada: aprovechar la debilidad ciudadana para eliminar la vieja "normalidad" y romper y radicalizar el sistema (como con las cenizas del Hudson y la gran nevada de Santa Cruz) o buscar, a la manera de 2002, un acuerdo en la emergencia con la oposición, los empresarios, los sindicatos, las organizaciones de base y la Iglesia. ¿Pero cómo firmar un acuerdo mientras se intenta copar y doblegar a los tribunales y a la Corte, y se busca lograr a toda costa la impunidad de rebaño? El peronismo se ha caracterizado por ser dos o tres cosas a un mismo tiempo, pero no hace milagros. Y al final nadie logra vencer la ley de gravedad. Esta encerrona maniata aún más la acción de la Casa Rosada, y en combinación con ella, la crisis generalizada de inseguridad en el conurbano -para la que no tienen idea ni vacuna- añade negrura de polvorín a la pobreza recargada. Quienes se enjuagan la boca todos los días con el elixir del "Estado presente" construyeron un "Estado ausente" que habilita el Far West y el darwinismo más salvaje: excarcelaron a un ejército de 2700 presos peligrosos y luego de cien días de robos y asesinatos pidieron desesperadamente el concurso de tres mil gendarmes para detener el desastre que ellos mismos habían provocado. El Estado kirchnerista se quiere meter en todo, pero falla y deserta de lo que específicamente le corresponde. Los dos peronismos -el pragmático y el chavizado- se han perdido en un laberinto armado laboriosamente por ellos mismos. Perón también fue víctima de sus propios juegos de mesa y de su exceso carnívoro (al enemigo ni justicia), pero Borges advirtió que el peor laberinto "no es esa forma intrincada que puede atraparnos para siempre, sino una línea recta única y precisa". Que puede conducir hacia el subsuelo de los infiernos.


Dura advertencia de ex ministros de Economía: ¿Argentina va hacia un nuevo 'Rodrigazo'?
Cronista.com
22-07-2020


La elevada emisión monetaria, el déficit fiscal y desequilibrios macro pueden llevar a una situación crítica en la pospandemia. Críticas de Cavallo, López Murphy, Machinea y Roque Fernández hoy en una videoconferencia de la Fundación Libertad. La fuerte emisión monetaria que el Gobierno debió realizar para vehiculizar el millonario paquete de asistencia a los sectores más vulnerables de la sociedad y empresas por el impacto económico de la cuarentena impuesta por el coronavirus, ya encendió todas las alarmas para el día después. Economistas de todo pelaje ideológico alertan sobre la necesidad de estilizar gran parte de esos recursos volcados a la economía, para evitar una aceleración inflacionaria en la pospandemia. Y ahora son cuatro ex ministros de Economía los que advirtieron sobre los riesgos que se corre si no se dan pasos concretos para evitar un desborde inflacionario, pero coinciden en que la Argentina se encuentra en una situación similar a la que atravesaba el país hace nada menos que 45 años. Entonces, una combinación de espiralización de precios y salarios, junto a una desacertada política monetaria y fiscal llevó a lo que la historia económica, y empresarios que ya peinan canas bautizaron como "Rodrigazo". Domingo Cavallo, Roque Fernández, José Luis Machinea y Ricardo López Murphy participaron esta mañana de una videoconferencia organizada por la Fundación Libertad, y analizaron la gestión económica durante la pandemia y sobre todo los principales desafíos del día después. "El problema inflacionario va a ser grave y pronto, no creo que el Gobierno vaya a poder tirar hasta las elecciones del año que viene sin enfrentar un riesgo de descontrol inflacionario significativo", señaló Cavallo, quien dijo no poder predecir si habrá o no esa situación de hiperinflación de acá, pero aclaró que le "preocupa la falta de cohesión y coherencia".En ese sentido, consideró que "lo más probable es que tengamos un fenómeno de tipo Rodrigazo, es decir un aumento de muchos precios atrasados y también una obligación del gobierno de ajustar el tipo de cambio porque el tema se le va de las manos". Por su parte, Ricardo López Murphy, hizo hincapié en el desbalance de las cuentas públicas, con déficit primario en torno a 7,5% del PBI, una carga de intereses de 2% y 4,5% del BCRA. "Tenemos un déficit respecto al producto equivalente al que tuvimos en el Rodrigazo", destacó. Y precisó: "O se produce una corrección muy fuerte de esos desequilibrios, que lleva a opciones políticas muy dramáticas en un año electoral, o la dinámica de esos desequilibrios adquieren vida propia". El exministro de Economía y Defensa, recordó que en el segundo semestre de 1975 Argentina tuvo "inflación de tres dígitos y el primero no era la unidad". Dijo que "el riesgo de caer en una situación de esa naturaleza está frente a nosotros, a menos que se tomen medidas fiscales muy contundentes que va en el sentido contrario a lo que se habla hoy".
Para Roque Fernández, aseguró que "2021 es un año electoral, donde la Argentina tiene muchas complicaciones, inflación, gasto público insostenible y es muy difícil que se pueda pensar en un plan coherente, porque en general es políticamente incorrecto". Frente a ello, se mostró "pesimista desde el punto de vista de que se apliquen las políticas correctas pero un poquito optimista, en el sentido de que el fin de la pandemia va a permitir que se reconecten capital y trabajo". Así, "el sector privado va a subsistir, se va a mover, se va a recuperar a pesar de que las políticas van a ser malas". José Luis Machinea, en tanto, asemejó la situación actual con la "economía de guerra", algo que ya había hecho el presidente Raúl Alfonsín en 1987, cuando Machinea era presidente del Banco Central. "Yo no veo una hiperinflación por ahora pero esto es como en una guerra, hay un gasto excesivo, un déficit excesivo pero normalmente durante la guerra no hay una hiperinflación, o una aceleración muy grande de la inflación". Y explicó: "Lo que ocurre es que cuando termina el conflicto, la situación tiene a complicarse". De este modo, Machinea también considera que la Argentina se encuentra en una situación tan compleja como a mediados de los 70. "No se puede estabilizar por ahora y en un futuro cercano porque vamos a tener una situación fiscal y monetaria complicada. Si uno intenta hacerlo sin corregir algunas cosas antes, hacer los deberes desde el punto de vista monetario y fiscal, la situación es parecida a la del plan de 1973/4". Entonces hubo una política de ingresos pero no hubo nada de política fiscal y monetaria consecuente y "eso terminó después en el Rodrigazo", enfatizó.


SIN CRISTINA ES DIFICIL PERO CON CRISTINA NO SE PUEDE
OPI Santa Cruz
20-07-2020


(Por Rubén Lasagno) – El título pretende readaptar aquella metáfora albertista que le dio imprescriptibilidad al cristinismo "Con Cristina no alcanza, pero sin Cristina no se puede", a la realidad política actual y la síntesis de este neo significado que intento darle a la frase es: sin la ex presidente es muy difícil gobernar tan mal y con ella no se puede gobernar con institucionalidad, coherencia y racionalidad. Esto lo sabía de antemano Alberto Fernández, sin duda quien más conoció sus dislates, autoritarismos y corrupción, pero aún así, siguiendo la zanahoria que ató en un palo su ex jefa en el 2019, cuando lo llamó para hacer lo que ella no podía, la siguió a costa de su propia dignidad y hoy cae prácticamente abatido por el aguijón del escorpión que mató al sapo, cuando éste lo cruzaba sobre su lomo, justo en medio del río. El llamado "fuego amigo" es el que baten sobre sus trincheras los que tenían el compromiso de resguardarlo, cuidarlo y hacerlo crecer. Pero, teniendo detrás el incubus, no existe ninguna posibilidad cierta de gobernar con algún tinte de normalidad, más aún, si por algún hecho fortuito como la maldita pandemia, la ventrílocua observa que el muñeco empieza a articular palabras por si mismo. En ese punto desconectará todo signo de vida propia sin dudarlo y para hacerlo, tiene a la mano a su ejército nefasto, quienes reconstruyen como ninguno la vocación autogolpista del kirchnerismo más acérrimo, el mismo que puso en práctica durante 30 años en Santa Cruz y lo exportó a nivel nacional como marca registrada de la mano de la viuda. Por si alguien no lo recuerda, en nuestra provincia ningún gobernador K terminó su mandato, excepto Daniel Peralta, a quien finalmente no pudieron limar del todo porque lo necesitaban para su propósito de sostener el poder en la provincia ante la falta de candidatos propios; pero lo intentaron en el 2009 y en el 2012. El kirchnerismo tiene la potestad de poner y de sacar a sus propias marionetas, cuándo y cómo quiera. Y Alberto no es la excepción. El problema que enfrenta el kirchnerismo/cristinismo es que en Santa Cruz podía digitar los cambios a su antojo con poca o nula repercusión mediática y sin necesidad de negociar nada con la oposición inexistente en los distintos niveles institucionales y políticos. A nivel nacional la cosa es más complicada. El kirchnerismo hace como el tero, grita en un lugar, pero hay que estar atento en el lugar donde en realidad pone el verdadero interés. Ejemplos sobran. El más actual es la pretensión de cambiar la Corte Suprema para hacerla funcional al cierre de las causas de la jefa de la banda (entre otros), pero podemos nombrar cientos de medidas distractivas en plena pandemia ya sea para modificar causas, poner en libertad a los delincuentes políticos, robar recursos con las emergencias y utilizar la pandemia y la cuarentena para aplicar todo tipo de restricciones sociales, evadir controles o atacar a la prensa, dentro de la cuarentena eterna, que para el gobierno es su zona de confort.
Alberto Fernández por algún momento, seguro creyó que fue elegido por sus dotes políticas y nunca supuso que Cristina jamás le daría el protagonismo suficiente como para eclipsar "su obra": la de volver al poder y soñar con restaurar el neo cristinismo sin sombras molestas que le impidan salvar a su familia de las causas judiciales y si es posible, continuar la dinastía con el vago y quien sabe… hasta Florencia por ahí aparece para el 2023.
Un obsecuente honesto es Sergio Massa, por ejemplo. Es el mudo colaborador que no deja de agradar a la dama, lo cual no significa que le tenga confianza; todo lo contrario. Con más importancia en el triunfo del cristinismo en el 2019 que la de Alberto, Sergio cumple diariamente con las tareas para el hogar que le impone Cristina a través de Máximo y en silencio el tigrense sueña con un futuro político pródigo en éxito y votos. Habrá que ver cuántos de sus votantes le quedan cuando pase el temblor. Pero no hay duda que sin Cristina es difícil equivocarse tanto y salta a al vista que con Cristina no se puede gobernar, crear institucionalidad, respeto a la justicia, a la libertad de expresión y mucho menos un futuro económico con un plan de salida rápida hacia el mundo real y no ficticio, endogámico, productor del relato enroscado y cultor del populismo ladriprogresista cultivado a la sombra de los intereses personales que crecen proporcionalmente en la misma magnitud que se pierden los recursos públicos. El fuego amigo, busca despejar el camino para que el cristinismo más puro llegue intacto a una presidencia espontánea. Para ello necesitan "enfermar" al presidente. Ya lo dije antes y lo repito. El kirchnerismo/cristinismo no puede actuar con desmesura en contra del títere elegido, porque una renuncia o una salida abrupta del poder antes de los dos años, forzaría a un nuevo llamado a elecciones y la derrota estaría garantizada. Pero el presidente, por muchas razones de peso, especialmente la presión enfermiza de su vicepresidente y el aparato K, puede sufrir un pico de estrés que hasta cumplirse los dos años de mínima en su mandato, lo deje fuera de la foto y lo obligue a recuperarse junto a Dilan en Puerto Madero, mientras el interinato será cumplido por CFK. Después del tiempo mínimo, donde ya no necesita el renunciamiento y constitucionalmente quede autorizada a permanecer al frente del Ejecutivo, la viuda podría fortalecer su poder de forma definitiva y hacerle vivir a los argentinos la peor época política de la historia (sí, aún peor que ésta y la década perdida), porque su nefasta concepción de la política, la corrupción y la venganza que anida en ella, volverán con lo más deleznable de la política nacional que gracias a Mauricio Macri a Sergio Massa y a Alberto Fernández, hoy volvemos a padecer. Por eso, sin Cristina es difícil lograr tan baja calidad institucional en la Argentina y con ella, no podemos pensar en un futuro como país. (Agencia OPI Santa Cruz)


Las ideas de Lacalle Pou
infobae.com
Mariano Caucino
19-07-2020


Una serie de entrevistas del presidente de Uruguay Luis Lacalle Pou en los medios argentinos despertaron una ola de entusiasmo en buena parte de la sociedad. Una suerte de Lacallemanía llevó a que, un poco en broma y otro tanto en serio, algunos llegaron a pedir "patria-querida-dame-un-presidente-como-Luis-Lacalle". Sin embargo, por muchos talentos que tenga Lacalle Pou, en rigor los argentinos no necesitamos clonar al actual presidente uruguayo. Pero,¿qué fue lo que entusiasmó a los argentinos escuchando al presidente uruguayo? Principalmente, la fuerza de sus ideas y valores. Pero, ¿estas convicciones pueden aplicarse en nuestro país? Esbozar una respuesta requiere bucear en una comparación sobre la sociedad argentina y la uruguaya. ¿Somos tan distintos o las semejanzas superan a las diferencias? De la misma forma que los ciudadanos de la República Democrática Alemana (Alemania comunista) no eran peores que los de su vecina la República Federal Alemana (Alemania occidental), del mismo modo que los coreanos del Sur no son mejores que los del Norte, los argentinos no somos ni mejores ni peores que los uruguayos. Los países progresan o decaen en función de los sistemas políticos, jurídicos y económicos que aplican. Las mismas personas pueden triunfar o fracasar, de acuerdo a las medidas que adopten y al sistema en el que se desenvuelven. Los cubanos son prósperos en Miami y pobres en La Habana. Los chinos vivían casi en un sistema feudal con Mao y se enriquecieron desde que Deng Xiaoping lanzó sus reformas de mercado. Por ello lo más valioso que se desprende de las declaraciones de Luis Lacalle Pou son las ideas que promueve. La Argentina fue un gran país cuando adoptó un modelo constitucional republicano, un sistema económico de libertad económica y un esquema de inserción internacional inteligente para su época. Fue entonces cuando ese sistema convirtió a la Argentina en el imán de atracción para cientos de miles de inmigrantes que huían de la pobreza en Europa optaran por instalarse en nuestro país y constituyeran la sociedad exitosa de la que somos herederos. A su vez, el partido radical y el peronismo completaron las indispensables incorporaciones de la clase media y la clase obrera a la vida política. Hasta los años 60 o 70 la Argentina era un país infinitamente mejor que el de nuestros días. Había problemas, desde ya, pero había movilidad social ascendente y una clase media envidiable para los parámetros regionales. La sensación de decadencia sin freno que hoy asiste a los argentinos -cuya manifestación más contundente se refleja en la enorme cantidad de jóvenes que emigran a otros países- nos obliga a plantear las bases para un debate cultural. Las ideas de pleno respeto por la libertad individual y apoyo a la iniciativa de los particulares plasmadas por el mandatario oriental parecen contrastar con la insistencia vernácula de un gobierno que parece pretender controlar cada rincón de nuestra existencia. Mientras vemos que desde el poder se ataca a los que producen, se expolia a los que trabajan y se premia a los que no lo hacen, nada positivo puede ocurrir. La insistencia en perseguir el ahorro de los argentinos mientras destruimos nuestro signo monetario solo consigue prolongar nuestro letargo. Al mismo tiempo, en tanto, un peligroso discurso oficial propaga un relativismo cultural consistente en igualar para abajo, atacando la meritocracia, promoviendo la mediocridad, pavimentando el camino a la pobreza. Mientras el movimiento nacional siga reemplazando a la dignidad del trabajador por la exaltación del lumpenaje como sujeto de la historia, solo se conseguirá eternizar este presente que nos llena de pudor.
Una editorial de un diario montevideano señaló que la ronda mediática de Luis Lacalle Pou por los medios argentinos fueron recibidas "como un bálsamo frente al errático populismo" del gobierno argentino y un libertario con gran presencia en las redes sociales graficó que "un Muro de Berlín de agua dulce" se había erigido en el Río de la Plata. Las ideas de la libertad apuntadas por el mandatario uruguayo acaso puedan despertar la necesidad de repensar los valores que guían a nuestros gobernantes. También resulta útil recordar que el apego a la legalidad tan característico de los uruguayos no resulta de un hecho de la naturaleza. Por el contrario, surge de la gran inversión que en materia de educación básica ese país ha realizado. Los argentinos tenemos la responsabilidad de convertir nuevamente al país inviable de hoy en una gran Nación. Para lograrlo debemos comprender cuáles ideas son las que conducen al progreso y cuáles a la postración. La historia es una sucesión de hechos que pudieron ser evitados. No estamos condenados al éxito ni al fracaso. Depende de nosotros y de las ideas que adoptemos. (El autor es profesor de historia contemporánea y ex embajador en Israel y Costa Rica.)


El pacto espurio entre Cristina y Alberto
lanacion.com.ar
Alfredo Leuco
16-07-2020

El pacto espurio que firmaron Cristina y Alberto es el origen de todos los tiroteos verbales de estos días. Es una situación de gravedad institucional porque ese acuerdo, es de imposible cumplimiento dentro de las reglas del sistema democrático. Cristina le ofreció lo que Alberto siempre aspiró y nunca había imaginado poder cumplir: el sillón de Rivadavia. ¿Y qué le pidió Cristina a cambio? Lo único que le interesa en la vida en estos momentos: la impunidad para ella y sus hijos y, si se puede, de paso, para los integrantes del Cartel de los Pingüinos. La jefa política del Gobierno quiere volver a tener un prontuario virgen, donde no haya vestigios de haber cometido delitos de mega corrupción y que Máximo y Florencia también queden limpios de toda sospecha. Y si puede, Cristina pretende que la feliciten como dijo Jorge Lanata o que le hagan un monumento como los que le hicieron a Néstor Kirchner. ¿Cómo se puede concretar eso respetando la división de poderes y la Constitución Nacional? Son muchas las causas y varias están muy avanzadas. Cristina tiene que estar en el banquillo de los acusados pese a que según ella, ya la absolvió la historia, como dijo emulando a Fidel Castro. Hay cantidad y variedad de pruebas documentales y decenas de testimonios de ex funcionarios y empresarios coimeros arrepentidos. Cristina aceleró esta movida antidemocrática porque comprende que es ahora o nunca. Debe aprovechar la oportunidad, antes que se disipe la preocupación social por el saldo de muertos por la pandemia y de heridos graves por la hecatombe económica.
¿Qué puede hacer Alberto para cumplir con su parte del trato? ¿Indultar a todos y todas? Él no quiere quedar grabado a fuego con ese estigma en la historia y ella no quiere porque el indulto perdona la pena pero no oculta el delito. ¿Una amnistía? Debe ser generalizada y desataría un escándalo social. Solo le queda ampliar los miembros de la Corte Suprema con abogados militantes para lograr una mayoría automática que liquide todas las causas. O llenar de magistrados de Justicia Legítima los tribunales de Comodoro Py para que volteen todos los expedientes. Todo eso pone en tensión al sistema republicano y es muy difícil hacerlo de la noche a la mañana. Y tal vez más adelante, sea directamente imposible, con el panorama de conflictividad social por la pobreza y la desocupación galopante que se viene.
Alberto no sabe cómo honrar ese acuerdo fundacional y deshonroso. Va y vuelve en todos los temas y, por ahora, no quiso o no pudo construir poder propio dentro del oficialismo. Cristina radicaliza sus acciones y ahora lo hace públicamente, junto a sus soldados más fanáticos. Presiona a Alberto para que vaya en ese sentido y rompa con los empresarios, con Estados Unidos y con los medios de comunicación. Y es ahí, en ese río tan revuelto con turbulencias institucionales, donde Cristina quiere encontrar su ganancia.
Porque como bien planteó Carlos Pagni en su columna, Cristina no solamente designó al presidente mediante un tuit, también se eligió a ella misma como primera en la línea sucesoria. Y esta es una amenaza constante. El diputado Álvaro de Lamadrid recordó que Néstor y Cristina apelaron por lo menos tres veces a golpes palaciegos o autogolpes. Los padecieron dos gobernadores de la provincia de Santa Cruz, la cuna del feudo. Sergio Acevedo y Carlos Sancho fueron puestos por los Kirchner al frente del estado provincial y cuando no les sirvieron más a sus intereses, los destituyeron. Ese es el concepto de la lealtad que tuvo el matrimonio presidencial: use y tire. Ya saben cómo se le dice a los productos que se usan y luego se tiran. No quiero ser grosero. En las redes sociales los más audaces especulan con que una enfermedad del presidente resolvería esta batalla. ¿O que, agobiado, Alberto, quebrado por su destino de títere, renunciaría. En forma patriótica, por supuesto. Y cuando hablo de títere no erosiono la investidura porque cito al propio presidente. Cinco minutos antes de aceptar el ofrecimiento de Cristina dijo: "O Cristina es candidata o se va a su casa. yo no tengo ganas de que el poder esté en Uruguay y Juncal y en la Casa Rosada haya un títere al que Cristina le prestó los votos". Esta situación le generó a Alberto Fernández una ostensible fragilidad demasiado pronto. Todos los que defendemos y valoramos la democracia republicana, tenemos que estar atentos y denunciar cualquier intento de alterar el orden constitucional. También Pagni citó a un funcionario que dijo que se viven tiempos de una "Ezeiza con distanciamiento social". Este es el peor riesgo de todos. Ya es repudiable que una vez más, el peronismo lleve su interna y su pelea de poder a toda la sociedad. Que involucre a los ciudadanos que no votamos a los Fernández, en esta disputa que les hacer ventear mucha energía que no utilizan para gobernar y solucionar los graves problemas concretos que existen. No sería la primera vez que los justicialistas nos obligaran a tomar partido en sus rencillas. En alguna ocasión, como en los 70, estas diferencias intentaron zanjarse a los tiros y con asesinatos, donde la masacre de Ezeiza fue un hito horroroso que desembocó en la dictadura militar y el Terrorismo de Estado. Los gobernadores mudos hasta ahora y los intendentes verticalistas, tienen mucha responsabilidad en evitar que esto se desborde. Estamos como sociedad frente a un desafío descomunal. ¿Cómo contener a Cristina que tiene muchos votos y poder movilizador y evitar que ella se lleve todo por delante? Su exigencia de impunidad es de cumplimiento imposible. No se puede ocultar una inmoralidad y cleptocracia tan grande que hizo mega millonarios en pocos años a los secretarios privados del matrimonio presidencial. Eso solo da una pista de la magnitud del latrocinio cometido. Que el árbol de los fuegos artificiales de los insultos que se cruzan actores secundarios como Grabois, De Vido, Bonafini o Cortiñas,no nos tape el bosque de la crisis en la que han metido a los valores cívicos. La profanación de algunos significados llegó al máximo de su degradación. A los organismos de los derechos humanos, primero, le pusieron la camiseta partidaria y los transformaron en militantes de una facción. Después a algunos, no a todos, los ensuciaron con el dinero de la corrupción como el caso de Bonafini y los manejos de la Fundación Sueños Compartidos o la Universidad de las Madres y finalmente, los sumaron a sus propias peleas internas. Que Hebe de Bonafini ataque al presidente y que Nora Cortiñas lo defienda es solo un botón de muestra. El humor profundo de Fernando Sendra, los radiografió con claridad. Dicen las caricaturas: "Último momento. Grabois y De Vido se acusan mutuamente de hacer negociados sucios. De inmediato la gente le cree a ambos. Con semejante credibilidad, podríamos ser candidatos, suponen los dos. Irán juntos en la misma boleta". Anécdotas tragicómicas que no deben desviar nuestra mirada atenta a la coalición gobernante, que acelera su rumbo de colisión.


El atentado a la AMIA y la necesidad de luchar contra el terrorismo
infobae.com
Mariano Caucino
18-07-20


El 18 de julio de 1994, a las 9.53 de la mañana, una bomba detonada contra la sede del edificio de la AMIA, en pleno centro de la ciudad de Buenos Aires, terminó con la vida de 86 personas inocentes. Aquel día tuvo lugar un crimen espeluznante contra la humanidad, contra la Argentina y contra la colectividad judía. Este ataque, junto con el de la Embajada de Israel hace 28 años, está inscripto en nuestra historia como el más sangriento y destructivo acto de terrorismo que nuestro país haya sufrido. Judíos y cristianos, religiosos y seculares, viejos y jóvenes, ricos y pobres, todos se encontraban entre las víctimas de este horrible acto. El terrorismo no hace diferencias. 86 vidas quedaron interrumpidas para siempre. 86 familias quedaron destrozadas sin consuelo. El ataque demostró también que ningún país está a salvo del terrorismo. Ni siquiera uno como la Argentina, tan profundamente comprometido con la pacífica resolución de conflictos y que tiene una larga historia de recibir refugiados e inmigrantes huyendo de conflictos, tanto cercanos como lejanos. La lucha contra el terrorismo exige acciones concretas por parte de los Estados. Por ello es altamente positivo que el gobierno del presidente Alberto Fernández haya confirmado medidas adoptadas durante la administración del presidente Mauricio Macri tales como la inclusión de organizaciones como Hezbollah en la lista de organizaciones terroristas, a través de la creación del Registro Nacional de Personas y Organizaciones Sospechosas de Terrorismo, una decisión decretada en julio de 2019 y que mereció el aplauso de las autoridades norteamericanas e israelíes.
Por el contrario, advertimos como preocupante la decisión de haber vuelto a imponer una doctrina de defensa y seguridad que excluye al accionar terrorista como amenaza a la integridad nacional, una medida adoptada por el reciente decreto 571/2020 y que en los hechos implica una regresión a la doctrina del decreto 727/06 impulsado por la entonces ministra de Defensa Nilda Garré que limita las amenazas a la seguridad nacional a las resultantes de acciones de estados nacionales a través de "agresiones militares externas", dejando de lado las amenazas derivadas de organizaciones terroristas. Asimismo, la necesidad de incrementar los lazos de cooperación en materia de prevención contra el terrorismo en Sudamérica sigue siendo una asignatura pendiente. En ese sentido -entrevistado por la periodista Silvia Mercado en Infobae- el politólogo y experto israelí Ely Karmon del Instituto Internacional de Lucha contra el Terrorismo (ICT) del Centro Interdisciplinario de Herzliya advirtió el domingo 12 que "se necesita una cooperación estrecha entre Argentina, Brasil y Paraguay" en la Triple Frontera, una zona que definió como "caliente en materia criminal". Del mismo modo, no deja de ser una fuente de inquietud en nuestra región la estrecha relación del gobierno venezolano con las autoridades de Irán,un país que se encuentra dominado desde la Revolución de 1979 por un régimen islamista extremista que promueve la eliminación del Estado de Israel y que impulsa un preocupante programa nuclear. Karmon aseguró que "Venezuela es un riesgo para la región" y hasta habló de la posibilidad de que su territorio sea utilizado para organizar nuevos ataques contra objetivos norteamericanos o israelíes. En el mismo sentido se ha expresado el almirante Craig Faller, comandante del Comando Sur, advirtiendo sobre las actividades narcoterroristas del régimen de Caracas -y sus mandantes cubanos- y sobre las implicancias del vínculo entre Caracas y Teherán. El 2 de julio pasado Faller sostuvo que el régimen de Nicolás Maduro representa una amenaza regional, una opinión diferente a la expresada por las autoridades argentinas. En este sentido, resulta digna de condena el cambio de actitud del Presidente de la Nación que lo ha llevado en las últimas horas a justificar el Memorando de Entendimiento con Irán firmado por la ex presidente y hoy vicepresidente Cristina de Kirchner en 2013. El atentado contra la AMIA, hace ya 26 años, sigue siendo una herida abierta en la historia reciente de nuestro país. Ese hecho atroz nos obliga a renovar un reclamo permanente de justicia junto a una condena firme a toda forma de discriminación y violencia. Ese imperativo nos mueve a recordar siempre que la lucha de la libertad y de la dignidad humana es una tarea permanente, en un mundo plagado de peligros y en la que ninguna victoria es definitiva. Al mismo tiempo, el atentado contra la AMIA nos recuerda que ningún país está a salvo de la locura del terrorismo y que los gobiernos deben no claudicar jamás en la lucha contra las organizaciones terroristas y los estados nacionales que los prohíjan. (El autor es especialista en relaciones internacionales. Sirvió como embajador argentino ante el Estado de Israel y Costa Rica.)


Fernández dice cosas que cuesta trabajo entender
clarín.com
Ricardo Roa
12-07-2020

Entra en su octavo mes sin resolver la relación con Cristina. Monta un escenario para la unidad y lo arruina con los odiadores.


El gobierno de Fernández entra a su octavo mes. La cuarentena está por terminar su cuarto mes o por empezar el quinto, según se mire. No es fecha de festejos, pero fecha para algún balance al fin. Fuera de los estragos que provoca la pandemia, el primero se llama default y sigue pendiente. El segundo se llama plan económico y también sigue pendiente.
Fernández dice cosas que cuesta entender o entender por qué las dice o a quién quiere convencer. El mismo presidente que no tiene plan económico y camina por el borde del default acaba de proponerse para cambiar el capitalismo. Antes había dicho que él y el mexicano López Obrador eran los únicos progresistas que en la región resistían para salvar el mundo. Después del acuerdo de López Obrador con Trump se quedó solo: difícilmente quiera seguir diciendo lo mismo. López Obrador puede hablar parecido a un progresista, pero es un pragmático que mira el PBI y el empleo y cuánto de eso depende de Estados Unidos. No es casual que esta semana haya visitado y llenado de elogios a Trump al firmar una ampliación del tratado de libre comercio con Estados Unidos. Fue un regalo a Trump en plena campaña electoral. Detrás de esa estrategia, López Obrador decidió asumir el costo de la humillación por el muro y por dejar de defender a los mexicanos ilegales que viven en Estados Unidos y bloquearle el paso a los inmigrantes centroamericanos.
Cuando Fernández habla de política exterior, habla para el cristinismo con el que convive y forcejea todo el tiempo. Hay dos agendas en su gobierno. La propia es hoy la deuda y la pandemia. La otra es de Cristina o la que Cristina le impone y comparte con el Gobierno: liberarla de los juicios por corrupción a ella y a sus hijos, dejar afuera a ex funcionarios presos y atacar a periodistas críticos. La agenda de Fernández hace agua cuando Cristina hace valer la suya o cuando los cristinistas hacen valer la de Cristina. Un caso típico: Berni, que con el escudo de Cristina enfrenta a Fernández. Un ejemplo al revés pasó en 2003. El entonces gobernador Felipe Solá designó en el puesto de Berni a Juan José Álvarez sin consultar al presidente Kirchner, que lo tomó como un desafío. Álvarez tuvo que irse a los dos meses.
Con la pandemia, Fernández acumuló un capital político considerable que con la cuarentena eterna lo está perdiendo o ha perdido en gran medida. Está claro que Fernández y Cristina quieren polarizar con Macri. También, que buscan dividir a la oposición. Fernández sumó a Alfonsín como embajador y llama amigo a Larreta. Monta un escenario para la unidad y lo arruina con los odiadores. De pronto aparecen Gutiérrez y Lázaro Báez y los manejos de Cristina, y a veces los del propio Fernández ayudan a unir a la oposición, que pudo terminar el mandato y lo terminó con una cosecha de votos que alimentan la posibilidad de volver al poder. No son los restos de un naufragio como el radicalismo de Alfonsín del 89 o el del delarruismo del 2001. ¿Qué otro problema tiene Fernández? El mismo que tuvo Macri: el acoso de la crisis económica y la bronca de la gente.