Plataforma Cero
Publicación Mensual
Año 15 | Número 184 OCT 2018
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Maria Josefina Ramos es traductora pública de Inglés y periodista.

Su trayectoria periodística abarca el período 1970-1985, como analista política y cronista parlamentaria desde el Congreso Nacional para varias radioemisoras del interior del país y también para el vespertino La Razón.

En 1975, fue distinguida con una beca como periodista parlamentaria por la Asociación de Corresponsales de las Naciones Unidas para cubrir la XXXI Asamblea General de la ONU.

Es creadora y directora de Plataforma Cero.

¿Puede Cristina Kirchner volver a la presidencia?
Escrito por Sergio Berensztein para Notiar.com.ar
24-09-2018

A un poco más de un año de las elecciones presidenciales de 2019, las especulaciones sobre quiénes serán los futuros candidatos y qué intención de voto alcanzará cada uno son prácticamente un ejercicio de ciencia ficción. Se supone que tanto el presidente Mauricio Macri como la ex, Cristina Kirchner, van a participar. Pero si uno de los dos, o ambos, llegaran a bajarse, cambiaría totalmente el escenario. Es decir, dada la complejidad del contexto político y económico actual es difícil vislumbrar cómo estará configurado el mapa electoral del año que viene. Pero más allá de la natural imprecisión de cualquier ejercicio de futurología política, una cuestión que genera particular interés en la opinión pública es la posible candidatura de Cristina.

Sin duda ella puede ser candidata, a menos que haya un espectacular vuelco en la causa de los cuadernos y el Senado ceda a las presiones de la sociedad para suspenderle los fueros. ¿Cuáles son las probabilidades de que Cristina vuelva a ser presidenta? Teniendo en cuenta que a esta altura estamos en un terreno meramente especulativo, conviene comenzar reflexionando en términos históricos. La historia nunca provee leyes inexorables pero sí da una idea de cuán probables pueden ser algunos acontecimientos. En ese sentido, la pregunta crucial es, ¿qué tan competitivos han sido los expresidentes en la Argentina desde el '83 hasta la fecha? ¿Cómo les fue cuando se volvieron a postular a un cargo electivo? En nuestro país, en general, los políticos no se retiran, siempre intentan hasta último momento formar parte del proceso político, incluyendo aquellos que alcanzan la cúspide del poder. A menudo regresan para recuperar algo del prestigio o la influencia perdida; o bien lo hacen por otros motivos más extremos (como la inmunidad parlamentaria, hoy tan en boga sobre todo en el Senado).

En el caso de Raúl Alfonsín, la crisis hiperinflacionaria en la que terminó su gobierno lo obligó a transitar un período de notable impopularidad, por lo menos, hasta su grave accidente de auto en 1999. Pero en 2001 decidió postularse como candidato a senador por la provincia de Buenos Aires, salió segundo con un porcentaje muy ajustado y al poco tiempo renunció luego de un confuso episodio de tráfico de influencias en el ascenso de un juez. Carlos Menem intentó volver a ser presidente en 2003. Compitió contra Néstor Kirchner, le ganó por una escasa diferencia en la primera vuelta pero luego se negó a presentarse en el balotaje. Su decisión estuvo motivada por el hecho de que todos los sondeos sugerían un triunfo abrumador del santacruceño. En 2005 fue electo senador por La Rioja, cargo que ocupa hasta el día de hoy, pero nunca volvió a tener un rol relevante a nivel nacional.

También están los casos de los presidentes provisionales que sucedieron a Fernando de la Rúa después de su renuncia. Ni Adolfo Rodríguez Saá ni Eduardo Duhalde fueron competitivos cuando buscaron llegar por los votos a la Casa Rosada. Otro ejemplo particularmente relevante es el del propio Néstor Kirchner cuando se presentó como candidato a diputado en 2009 por la provincia de Buenos Aires. Había terminado su presidencia dos años antes con una imagen favorable significativa, sin embargo, perdió contra Francisco de Narváez (aliado con Macri y Felipe Solá). Para culminar con esta curiosa saga, quien también ratifica la falta de competitividad de los expresidentes durante esta última etapa de transición a la democracia es la propia Cristina. El año pasado en las elecciones legislativas perdió contra Esteban Bullrich en la provincia de Buenos Aires para el cargo de senadora nacional; se trata del distrito que aún hoy más la apoya. A partir de estos antecedentes, se podría concluir que, al margen de acumular ilimitables recursos políticos, económicos y también simbólicos, los expresidentes no son exitosos cuando regresan a la arena político-electoral.

Previo al año '83 la historia no es muy diferente. Un rápido repaso de nuestra turbulenta historia política marca que solo tres expresidentes regresaron al poder después de haberlo abandonado. Hay que tener en cuenta que hasta 1994, con el Pacto de Olivos, no había posibilidad de reelección, por lo que volver a la presidencia era muy complicado. El caso más importante de retorno al poder fue el de Julio Argentino Roca. Terminó su primer mandato en 1876 y luego asumió el segundo en 1898 hasta 1904. Fue, en efecto, el único presidente que volvió al poder y terminó su mandato. Hipólito Yrigoyen fue reelecto en 1928 pero luego fue derrocado por el golpe de José Félix Uriburu en septiembre de 1930. Juan Domingo Perón también retornó al poder en el '73 pero murió a mediados del año siguiente. Cristina tiene muchos atributos como líder política, pero no alcanza la dimensión de quienes constituyen, en mi opinión, los tres presidentes más importantes de la historia política argentina (sumaría tal vez a Alfonsín). Roca fue el creador del PAN, Yrigoyen, el padre del radicalismo y Perón conformó la fuerza política que más tiempo gobernó en el país. La situación de Cristina es muy distinta: la mayoría de los dirigentes de su propio partido la rechaza y el principal objetivo de los potenciales candidatos del peronismo anti K es evitar que ella capitalice el desgaste que está sufriendo el Gobierno.

Por otro lado, Roca, Yrigoyen y Perón regresaron al poder perteneciendo al partido que estaba gobernando. Es decir, eran los candidatos "incumbentes", con las enormes ventajas que eso siempre implica. En el caso de Cristina, ¿podrá acaso en su actual debilidad, acosada por la Justicia, con su dinero embargado y alejada en la práctica de los principales dirigentes del PJ, volver al poder estando en contra de su partido y también naturalmente del gobierno nacional?

Cristina siempre se miró en el espejo de Lula da Silva. El fundador del Partido de los Trabajadores (PT) indudablemente sigue teniendo un piso de apoyo fenomenal y su sucesor, Fernando Haddad, aparece segundo en las encuestas detrás del ultraderechista Jair Bolsonaro con muchas chances de ganar en una eventual segunda vuelta. En efecto, una encuesta de Ibope divulgada esta semana pronosticó un 28% de intención de voto para Bolsonaro y un 19% para Haddad. De todos modos, como incluso sugiere The Economist, un giro al centro de Haddad aumentaría enormemente sus posibilidades de ganar en segunda vuelta. La analogía para Cristina es peligrosa: el PT puede ganar sin Lula de candidato solo si gira hacia el centro y se modera (¿será por eso que Haddad niega cualquier chance de indultar a Lula o interferir en las investigaciones judiciales?). Ella sigue teniendo mucho apoyo y es una figura política relevante, pero como le pasó a Lula, quien está inhabilitado para presentarse como candidato al estar condenado por delitos de lavado de dinero y corrupción, puede que eso no le alcance para ser otra vez presidenta.

Otro elemento a considerar sobre las elecciones del año próximo, es que a raíz del escándalo de los cuadernos y como también lo muestra el caso del Lava Jato, será difícil conseguir fondos de campaña dado que el sector privado está reacio a financiar a la política. Habrá que ver si el Parlamento vota otro esquema de financiamiento que le asegure a los candidatos el dinero para hacer campaña. Es muy importante que los candidatos tengan estos recursos porque los ciudadanos deben contar con una variedad de opciones que reflejen sus pensamientos, preferencias e ideologías. En la próxima campaña van a ser muy relevantes, como ocurre también en todo el mundo, los equipos que sepan hacer marketing digital y que puedan utilizar las redes sociales estratégicamente para llegar a todos los votantes. Será crucial que sepan segmentar audiencias y elegir a los influenciadores capaces de replicar por distintos canales los mensajes de los candidatos. Para eso hacen falta equipos con experiencia, y en este sentido, el equipo de Cambiemos corre con una enorme ventaja.

Desde el año 2005, Macri como candidato está invicto. Fue electo diputado en 2005, jefe de Gobierno en 2007 y 2011 y presidente de la Nación en 2015. El año pasado el equipo electoral de Cambiemos también mostró su capacidad y los recursos que tiene al ganar una elección en un contexto muy competitivo. En términos comparativos, la habilidad del Gobierno para hacer comunicación digital versus la del peronismo no K y también la de Cristina, es claramente superior. Aunque en un país tan volátil como la Argentina las probabilidades nunca son nulas, la probabilidad de que Cristina vuelva a ser presidenta, por las razones recién expuestas, son por lo menos, limitadas. Sólo el tiempo nos permitirá contestar este interrogante. Pero al menos en principio, los precedentes existentes no son en absoluto auspiciosos para ella.


El gobierno, en medio de sensaciones ambivalentes
Eugenio Paillet para Lanueva.com
23/9/2018

Había un cauto optimismo el viernes en despachos oficiales con los datos del mercado de esta semana. Se enumeraban allí la baja del dólar, los avances del acuerdo con el FMI que sellarían mañana en Nueva York Mauricio Macri y Cristine Lagarde, y otros aspectos como la exitosa recompra de LEBAC que tanto preocupaba a la dupla Dujovne-Caputo, el regreso de inversores o el aumento de los depósitos bancarios en dólares. Otro dato no menor fue la renovada muestra de confianza en que el gobierno encontrara la salida de parte de los Estados Unidos.

Sería solo una parte de los vaivenes que hoy atosigan al oficialismo. Lo definió el jueves en medio de aquella bocanada de aire fresco en los mercados una fuente del ministerio del Interior. "Estamos bien en la macro, pero mal en la micro".

Tan simple definición encerraría lo que ya todo el mundo sabe, y que por caso la oposición buscaría ahora mismo aprovechar: que el gobierno ha logrado capear por ahora el temporal de los grandes números de la economía, y pareciera encaminarse hacia una estabilidad macro en el primer semestre de 2019, pero sigue fallando en todo lo que tiene que ver con la economía de entrecasa. Esa que golpea el bolsillo de los trabajadores. Los números oficiales del INDEC de esta semana que revelan que el desempleo alcanzó su peor marca desde 2006 a la fecha, con casi 300 mil nuevos desocupados y más de dos millones de personas buscando trabajo o estancados en el empleo informal, fueron un baldazo de hielo en las cabezas de los ministros del área política. Del mismo modo que lastimaron las nuevas cifras de la pobreza, que se ubica como en el arranque de 2016 por encima del 31 por ciento. Reconocen en despachos del macrismo que el gobierno podría sentirse aliviado si esos faltantes fuesen todos sus problemas al día de hoy, consumidos dos tercios del mandato y a casi un año de las elecciones presidenciales en las que Macri se jugará la reelección o su vuelta a casa. Veamos. Por un lado, el propio ministro Frigerio habló sin eufemismos a la luz de la raquítica situación de una administración que ya se ha visto que sola no puede, y que va a necesitar de apoyos de otras fuerzas. Que para colmo son aquellas que, como se menciona, en mayor o menor grado buscan sacar partido de este mal momento del gobierno en la economía local. Cuando no directamente se afanan para que Macri no le encuentre la vuelta y se desbarranque, como es el caso del cristinismo duro y sus aliados de la izquierda, de los movimientos sociales y el sindicalismo que lidera Hugo Moyano, dueño del paro general del martes. "Vamos a negociar todo lo que sea necesario negociar", dijo el ministro en dirección a los reclamos y las podas que la oposición le reclamará a Cambiemos para aprobarle el estratégico Presupuesto de 2019. Que es una de las llaves, no está mal recordarlo, que necesita la Casa Rosada para abrir la puerta del nuevo acuerdo, por unos 70.000 millones de dólares se dice ahora, con el Fondo Monetario.

Cabría preguntarse, para abonar la flojedad de convicción del gobierno, o de sus urgencias en una escena que definitivamente no maneja ni controla, la razón por la cual se envió un proyecto de presupuesto al Congreso, que Dujovne defendió a capa y espada, si a la primera de cambio se acepta que se harán todas las correcciones que la oposición reclame. Un ejemplo cabal es lo que sucedió con el fondo sojero. El gobierno lo eliminó y desató la ira de gobernadores e intendentes. La decisión duró lo que un suspiro: ante el pataleo, Macri dio marcha atrás con un decreto que dispone una partida de 4.500 millones de pesos para compensar a los mandatarios y jefes comunales. Desde el costado político, hay una mirada oficial que navega entre la expectativa y la paradoja. Se reconoce por caso tal cual pinta el escenario electoral cuando recién arranca de lleno la campaña, que Macri y Cristina van camino de ser los protagonistas estelares de la batalla por la presidencia el año que viene. Es, vaya novedad, lo que ansía el oficialismo. En un cantito para la tribuna, Germán Garavano reclama celeridad a los jueces. Pero bajo cuerda lo último que quisieran es ver a la expresidente presa o inhibida de presentarse. Lo paradojal viene a la par: Macri atraviesa hoy su peor momento de gestión y las penurias ciudadanas tal parece que van a perdurar hasta bastante más allá del primer trimestre del año que viene. Conclusión: los dos adversarios sobre aquel ring imaginario de octubre de 2019, acarrean ahora mismo y cada uno por su lado sus propias penurias. Cómo salir de esa encerrona de Macri es, por ahora, una incógnita. Factores externos pero sobre todo internos deberían alinearse para que el sueño siga vigente. ¿Cristina? Puede salir disparada para el lado menos pensado.

En segundo lugar, el gobierno deberá lidiar con una feroz campaña para lograr un derrape anticipado que motorizan Cristina, Moyano, el vaticanista Grabois, los movimientos sociales y estudiantiles de izquierda e infaltables destituyentes como D´Elía, Bonafini, Zaffaroni y el cómico Brieva. Se suma a ese escenario que por primera vez aparecen pasos concretos desde el peronismo no K para convertirse en alternativa el año que viene, a caballo y por la recuperada ancha avenida del medio, de las desventuras de los dos que hoy aparecen cortados del resto.


La desorbitante corrupción K no debe quedar impune
Silvina Martínez para Infobae
23 -09-2018

Imaginemos por un momento que vivimos en un país donde un presidente arma una gran asociación ilícita para delinquir. Decide trasladar la metodología que utilizaba en la provincia en la cual era gobernador, pero ahora jugando en las grandes ligas. Y establece un mecanismo claro: aquel empresario que quería ganar una obra pública, explotar un corredor vial, recibir subsidios al transporte o relacionarse con el rubro energético debía entregar un porcentaje de aquellos fondos que el Estado le pagaba. Fondos que eran previamente inflados para generar el "resto" que los empresarios debían pagar a los funcionarios que el presidente designaba para esta tarea.

El presidente luego decide dejar el mando a su esposa, pero seguir con los mismos negocios espurios que funcionaban como un reloj a la perfección. Hasta que se muere el creador del "club de la coima" y los herederos (su esposa presidenta y sus hijos) deciden reclamar la herencia y continuar con el mecanismo que les permitía solventar costosas campañas electorales, comprar voluntades del Poder Judicial y engrosar su patrimonio.

En este país imaginario los funcionarios públicos involucrados se enriquecieron desmedidamente y los empresarios gozaron del sistema sin quejarse. Así funcionó durante años, hasta que un día la Justicia decidió avanzar, motivada por la pérdida de poder de los jefes de la asociación ilícita. En este país imaginario, las pruebas chorrean de los expedientes y la sociedad en su conjunto repudia los hechos de corrupción que se descubrieron sin importar su ideología política. Los jueces que antes callaron son investigados por el Consejo de la Magistratura. Los políticos a cargo del Poder Ejecutivo procuran no interferir en la investigación más importante de la historia ni repetir las mismas prácticas que ahora son juzgadas. La investigación culmina al poco tiempo con una condena y una inhabilitación para ejercer cargos públicos de los involucrados.

En la Argentina, el país de "nunca jamás", la historia parece no tener el mismo final. La Justicia "nunca jamás" juzga cuando los funcionarios están en el poder. El Consejo de la Magistratura negocia y los políticos utilizan a los ex funcionarios delincuentes como trampolín para ganar las elecciones. Las cajas de la recaudación mutan a otras metodologías y los empresarios corruptos siguen ganando obras públicas. En el país del nunca jamás, la jefa de la banda proclama ser una perseguida política a la par que las pruebas la involucran y sus propios secuaces la señalan. Se escuda en su cargo de "senadora" para evitar las consecuencias de sus delitos y los opositores oficialistas la protegen en silencio para conservar el trampolín.

En la Argentina las causas de corrupción demoran años, hasta que la ciudadanía se olvida de su gravedad y cae en la tentación de un gobierno corrupto que se esconde bajo la máscara de progresista.

De todos nosotros depende que la Argentina "nunca jamás" cambie o que el país imaginario sea nuestra realidad.
La autora es abogada, denunciante en causas de corrupción. Asesora de Margarita Stolbizer.



La Cámara demorará dos meses en evaluar el fallo de Bonadio
Opisantacruz.com.ar
19 septiembre, 2018

08:30 La Cámara Federal es el tribunal que debe revisar los procesamientos de Cristina Kirchner y las otras 41 personas que integran la asociación ilícita que describió el juez federal Claudio Bonadio, entre funcionarios que confesaron haber cobrado coimas y empresarios que admitieron haberlas pagado. Por sorteo fue designada la Sala I de ese tribunal que está integrada por el juez Leopoldo Bruglia y a la que se incorporará como camarista Pablo Bertuzzi. Por: Hernán Cappiello

Ambos ocupaban un lugar en un tribunal oral federal, pero primero Bruglia y ahora Bertuzzi fueron trasladados directamente a la Cámara Federal, donde había vacantes por la jubilación de jueces, pero también por el alejamiento de Eduardo Farah y Jorge Ballestero. El primero presionado tras liberar a Cristóbal López cambió de tribunal, y el segundo renunció.

Bruglia llegó en marzo pasado al tribunal e integró la Sala I donde recayó el caso de los cuadernos de Oscar Centeno por sorteo. Ese tribunal lo integra el nuevo camarista Mariano Llorens, que llegó por concurso del Consejo de la Magistratura. Pero dado que uno de los acusados en esta causa es su primo Rafael Enrique Llorens, en encargo de Asuntos Legales del Ministerio de Planificación, el magistrado se excusó.

El primer incidente que le tocó intervenir a la Sala I fue el de la confirmación de Bonadio al frente del expediente tras el pedido de nulidad que hizo Oscar Parrilli. Allí Bruglia, con el auxilio de Martín Irurzun, convocado al efecto, ratificaron al juez. Ahora la Sala I deberá analizar los procesamientos dictados por Bonadio. Para integrarla estarán Bruglia y el juez Bertuzzi. El Consejo de la Magistratura aprobó su traslado directo de un tribunal oral a la Cámara Federal, con los votos del oficialismo. Pero Bertuzzi es juez de dos juicios importantes que aún no terminan: el juicio oral contra Julio De Vido, que está en la etapa final de los alegatos y debe además firmar los fundamentos de la condena que le impuso al exvicepresidente Amado Boudou por el caso Ciccone, que están en elaboración y se conocerán en octubre. Por lo que deberá esperar o pedir permiso a la Casación para hacer las dos cosas (juez de tribunal oral y camarista) si no quiere perjudicar los procesos en marcha. Por lo que un fallo que revise el de Bonadio tardará al menos dos meses. Una primera mirada al fallo de Bonadio en la Cámara Federal preanuncia algunas observaciones: por ejemplo en el caso de Javier Fernández, a quien a pesar de estar eximido de prisión le dictaron la prisión preventiva o la falta de resolución de la situación procesal de Juan Manuel Abal Medina y Hugo Martín Larraburu, indagados por el juez. (La Nación)


Bonadio acusó a Cristina de ser la jefa de una banda que recaudaba
sobornos Opisantacruz.com.ar
18-09-2018

11:00 El juez Claudio Bonadio procesó a Cristina Kirchner con prisión preventiva como jefa de una organización criminal integrada por exfuncionarios y empresarios que movieron 100 millones de dólares en coimas . Por: Hernán Cappiello

Bonadio dijo que esta banda, en la que incluyó a 42 acusados procesados (14 de ellos presos), "hizo funcionar una maquinaria que le sacaba con esos procedimientos amañados dinero al Estado nacional en detrimento de la educación, la salud, los jubilados, la seguridad, que dejaba al pueblo más humilde sin cloacas, sin agua corriente, sin servicios, sin transporte seguro". La resolución deja sujeta a una confirmación de la Cámara Federal el pedido de desafuero de Cristina Kirchner al Senado. El juez fue crítico de los empresarios que pagaron los sobornos: dijo que el mecanismo se construyó para "distribuir coimas a funcionarios corruptos y por avaricia o codicia ese selecto grupo de empresarios se llenaron los bolsillos mediante su participación en licitaciones o concesiones, sosteniendo a posteriori un discurso acomodaticio y cobarde, pretendiendo haber cedido a las presiones oficiales, en bien de cuidar a sus empresas y sus puestos de trabajo". El objetivo de la banda, según el juez, era enriquecerse y usar esos fondos para cometer delitos.

Bonadio describió el sistema del siguiente modo: para ganar una obra pública, una concesión vial o ferroviaria, o ser beneficiado con subsidios, los empresarios debían entregar una parte de sus ganancias a los funcionarios designados por Néstor y Cristina Kirchner para recibir esos retornos. Los fondos pagados por el Estado eran "inflados" en perjuicio de los argentinos y con el objetivo de enriquecerse ilícitamente los funcionarios y empresarios corruptos. Los sobornos eran usados para la política: ya fuera para sufragar campañas, organizaciones políticas como La Cámpora y otra parte de esos fondos se desviaron al Poder Judicial, o a "funcionarios que supieron trajinar algún organismo vinculado a tareas de inteligencia política". El resto terminó en los bolsillos de Néstor y Cristina Kirchner, concluyó el juez. Bonadio fundó sus conclusiones en los cuadernos de Oscar Centeno , donde anotó los pagos, en la corroboración de su contenido por otras pruebas, en los testimonios de los empresarios que admitieron que pagaron sobornos y en los de los funcionarios que admitieron haberlos cobrado. Son especialmente fuertes las declaraciones de José López , que dijo que los nueve millones de dólares que le secuestraron se los encomendó guardar Fabián Gutiérrez, secretario de Cristina Kirchner, y dijo que él pensaba que era dinero de ella proveniente de este mecanismo. Ernesto Clarens, financista de los Kirchner, fue mas allá y dijo que la recaudación era de 300.000 dólares semanales. Y los empresarios que admitieron pagos y terminaron procesados reconocieron haber pagado retornos por mas de 55.460.000 dólares entre 2013 y 2015. Entre las confesiones de los empresarios resalta la revelación de Juan Chediak, quien dijo que lo presionaban para que pagara al punto de amenazarlo de muerte. Pagaba entre 100.000 y 250.000 pesos por semana en el departamento de De Vido en Libertador y Coronel Díaz, piso diez, y dejaba el dinero junto a un bonsái en el baño del despacho del ministro. Hasta que una vez no pagó y Clarens le advirtió: "Pagá nene, no sos el primero al que hacemos cagar". Clarens negó esta conversación y dijo que Chediak pagaba con gusto. El juez no resolvió la situación procesal de todos los indagados. De hecho, falta decidir qué va a hacer con Juan Manuel Abal Medina o Juan Larraburu, su colaborador.

Con respecto al empresario Jorge "Corcho" Rodríguez, lo sacó de la causa de los cuadernos. Se declaró incompetente y mandó todo al juzgado de Marcelo Martínez de Giorgi, que investiga el soterramiento del Ferrocarril Sarmiento. En su resolución, Bonadio dijo que se montaron puntos fijos de recaudación y que solo en el departamento de Kirchner en la calle Uruguay hubo entregas por US$69 millones. Los cargos difieren: a todos el juez los consideró integrantes de una asociación ilícita, pero a algunos empresarios los acusó solo de dádivas -dar dinero al funcionario-, que tiene una pena máxima de dos años, y a otros los acusó de cohecho, donde ante la entrega de un soborno se espera una contraprestación. Bonadio advirtió que esta es una primera resolución. De hecho, en ninguna parte de las más de 500 páginas se refirió a dónde está el dinero que recolectó la organización criminal que describe. (La Nación)


Abren juicio político al fiscal que investiga a Scioli
Es por su accionar en el cuádruple crimen de La Plata.
Habría vínculos con el ex juez César Melazo.
LPO (La Plata)18/09/2018

La Comisión Bicameral para el Enjuiciamiento de Magistrados y Funcionarios aprobó un pedido de juicio político contra el fiscal de La Plata, Álvaro Garganta, quien tiene a su cargo la causa contra el ex gobernador Daniel Scioli y algunos de sus ex funcionarios. El pedido es por el desempeño de Garganta en la causa del cuádruple crimen de La Plata, en el cual fueron asesinadas cuatro mujeres. Por ese episodio solo hubo un imputado y preso, Osvaldo Martínez, conocido como "el karateca". Sin embargo, fuentes de Cambiemos aseguran que Garganta aparece vinculado además en la investigación sobre el ex juez César Melazo, detenido en los últimos días por integrar una banda con ladrones y policías. Según trascendió, Garganta aparece mencionado en varias escuchas a los integrantes de la banda.

Ahora será la secretaría Permanente del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados quien defina si hace lugar al inicio del juicio político. Según trascendió, la víctima -Herminia López Arvid- madre de Osvaldo Martínez había presentado varias denuncias contra Garganta en la secretaría Permanente que preside Ulises "Coco" Giménez. La votación en la bicameral fue por unanimidad aunque hubo dos ausencias. El diputado Federico Otermin (PJ-Unidad y Renovación) no estuvo presente en la sesión y el senador Fernando Carballo se excusó de votar.

Comentarios
Maltratado
18/09/2018
22:06
Al hdrmp de scioli hay que desollarlo

Pese a enfriar la economía, la lucha contra las mafias puede sumar votos
Hugo Alconada Mon para La Nacion
09-09-2018

La disyuntiva, plantean muchos en la Argentina y en otros países, es la siguiente: qué preferimos, recuperación económica o lucha contra la corrupción? Dicho de otro modo, quienes piensan así argumentan que si combatimos la corrupción habrá que ajustarse el cinturón, porque se enfriará la economía real y se perderán muchos miles de puestos de trabajo. La argumentación llega más lejos. Si el gobierno del presidente Mauricio Macri impulsa hasta el final la lucha contra la corrupción, dicen, esa ofensiva podría liquidar cualquier atisbo de recuperación económica en lo que queda de su mandato y con eso facilitar el retorno de su antecesora, Cristina Kirchner, a la Casa Rosada. En qué se apoyan para plantear esto incluso varios asesores de Macri? En los antecedents más recientes de América Latina, El Lava Jato, la gran investigación brasileña contra la corrupción, redujo el PBI de ese país entre 1 y 2, 5 puntos porcentuales cada año desde que estalló en 2014. En Perú , el escándalo costó ya un punto de su PBI. Y en Panamá, el país que más creció de toda la region durante los últimos años, provocó una merma de 0,5 punto porcentual. Qué podría ocurrir, entonces, en la Argentina, si la recesión actual se combinase con el capítulo argentino del Lava Jato y, encima, con la investigación sobre los cuadernos de la corrupción, que cada día parece sumar un nuevo empresario "arrepentido" o alguna otra novedad procesal portentosa? Ir a fondo contra la corrupción, insisten en el planteo incluso algunos laderos del Presidente, podría provocar que la máxima responsible de un de los gobierno más corruptos de las últimas décadas retorne, con Gloria, a la cúspide del poder.

Pero, es en verdad así?

Una primera e irreflexiva respuesta sería afirmativa. Es problable que una ofensiva a fondo contra la corrupción sistémica que azota a este país enfríe aún más la economía argentina. En particular, porque podría conllevar la caída de grandes empresas, la supensión de algunos proyectos de obra pública y todo tipo de sanciones judiciales y administrativas millonarias. Una mirada más profunda, sin embargo, ofrece una respuesta con todo tipo de matices. Para empezar, porque la lucha contra la corrupción podría sumarle votantes, no restárselos, a Macri, aunque eso implicaría tomar decisiones incómodas, incluso personales. Robert Klitgaard, uno de los más grandes estudiosos del flagelo de la corrupción en el mundo, planteó hace años que una premisa básica para erradicar las malas practicas es "freír unos cuantos peces grandes", pero con una aclaración inmediata:"Dado que demasiado a menudo las campañas anticorrupción se convierten en campañas contra la oposición, los primeros peces grandes deberían ser del partido en el poder". Esa jugada, claro, sería por demás riesgosa, como así también sería riesgoso para la economía suspender a empresas corruptas del registro nacional de constructores o rescindir de pleno derecho todo contrato obtenido mediane sobornos -como lo impone el artículo 10 del regimen de contrataciones con la administración nacional-, o fijar multas millonarias por cartelización en la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia. Es riesgoso? Sí. Pero si Klitgaard se combinara cn la Argentina con el ecuatoriano Jaime Durán Barba, acaso su receta sería la siguiente:"Si la economía ya está mal y puede que empeore, Podemos al menos mostrarles a nuestros potenciales votantes que vamos a fondo contra la corrupción, aún si eso supone que vayan a prisión empresarios amigos o incluso familiares?" Si un gobierno tomara esas decisiones, reforzaría también la seguridad jurídica y el Estado de Derecho. Al fin y al cabo, procedería tal y como lo impone la legislación vigente. Y de paso enviaría esa señal a los "mercados", tanto locales como internacionales. Mercados en los que ante una necesidad -o un contrato rescindido- siempre hay otra empresa dispuesta a ocupar el vacío.


Carrió: "Yo interpreto la voz del Presidente, que nadie se confunda"
La diputada de Cambiemos habló en la Confederación Argentina de la Mediana
Empresa (CAME) sobre las medidas económicas y defendió la gestión de
Mauricio Macri.
Perfil.com
03-09-2018

En la Confederación de la Mediana Empresa (CAME) la diputada nacional Elisa Carrió tomó la palabra para referirse a la situación del país, a las medidas anunciadas por el Presidente Mauricio Macri, y aprovechó la ocasión para defender la gestión de Cambiemos, como ya hizo días atrás. "El tema es cambiar el modelo. Este país tuvo dueños durante noventa años. Este país nunca fue liberal desde 1930. Nunca pudo cumplir un ciclo constitucional republicano y federal", relató Carrió y agregó "Recorrí el país más de 25 veces. La argentina tiene ciclos pero nunca avanza. Hubo un Gobierno que se robó las retenciones. Ahora se dan cuenta que hay 100 mil millones de dólares que faltan". En relación a las presuntas causas de corrupción reveladas en "los cuadernos de las coimas", sostuvo: "Si juntamos todo el dinero de los ladrones, se imaginan todo lo que tenemos. Ese modelo se está cayendo".

En sus palabras también se dirigió a "los golpistas" que quieren aprovechar la crisis social. "Guarda que la argentina corporativa no quiere los cuadernos", apuntó. En su discurso, la legisladora volvió a reiterar su apoyo a la gestión de Cambiemos, sobre lo que dijo: "Yo interpreto la voz del Presidente de la república, ahora cambia el modelo. Este modelo puede traer prosperidad a la Nación", aseguró. Y agregó: "La Argentina avanza y retrocede, y llega a suma cero. Yo les aseguro que tuvimos que poner el cuerpo. Este es el modelo de prosperidad. Yo no hubiese imaginado que Paolo Rocca se iba a presentar como arrepentido. Terminó la argentina con dueños", expresó. "Yo no quiero ningún cargo, yo soy Lilita y listo" "Yo no quiero ningún cargo, yo soy Lilita y listo. Nadie me dio dinero y eso me da una autoridad moral enorme", resaltó la líder de la Coalición Cívica ARI. "No se asusten porque yo nunca estoy furiosa. Soy una gran actriz nacional, como Tita Merello.

Yo soy una jugadora que no tiene ganas de morir", sentenció. Sobre la situación económica, manifestó: "No hay dólares porque no hay balanza comercial. Pero no tenemos problemas de deuda. Yo estuve en el 2001. No tenemos posibilidad de default". Asimismo, Carrió reiteró su apoyo a Mauricio Macri, e instó a confiar en él. "No es un presidente débil, es un presidente que es ingeniero, está acostumbrado a guardar sus sentimientos. No puede expresar el dolor que siente. Yo conozco a toda la dirigencia política: confíen en este Presidente". "Sus hijos no quieren dinero, él entendió viniendo de Franco Macri que quiere ser otra cosa, y quiere que la Argentina sea distinta. En eso coincidimos", afirmó. (Fuente www.perfil.com).


Buscando el 2001: el regreso del "club del helicóptero"
Enrique Gillermo Avogadro para Periodicotribuna.com.ar
02-09-2018

"En la gente valerosa, la promesa de lucha despierta el coraje". Adolfo Bioy Casares.

Algo ha cambiado en la Argentina. La Justicia, de la mano de Claudio Bonadio y de los fiscales Carlos Stornelli y Carlos Rívolo, está avanzando sobre los grandes responsables de la corrupción; nunca hubo en nuestro país tantos grandes empresarios y funcionarios de primer nivel presos, compitiendo para contar lo antes posible sus miserias. Sin la protección que les brindan en el H° Aguantadero sus eventuales consortes de causas, tanto Cristina Elisabet Fernández cuanto Carlos Menem ya estarían detrás de las rejas, y se verían acompañados por sus hijos, testaferros y cómplices. Claro que quienes todavía los cobijan no lo hacen por altruismo sino en defensa propia, porque faltan aún otros nombres importantes en la lista de quienes deberán dar explicaciones acerca del modo en que adquirieron sus bienes.

Pero se acercan las elecciones nacionales, y ese hecho seguramente producirá cambios en esa postura. Hoy el peronismo no tiene quien lo represente, pues todos están pendientes de Cristina, y todos los polítólogos nos dicen que es imposible que se "construya" un candidato en el escaso lapso que media hasta junio del año próximo, cuando deberán oficializarse las listas que competirán en las PASO. Por lo demás, quienes encabezan al sector no kirchnerista de la oposición saben que, de regresar la ex Presidenta al poder, serían las primeras víctimas de su venganza. Entonces, ¿hasta cuándo sus colegas la protegerán con estos inconstitucionales fueros y dejarán de asumir el costo político que implica ese manto de impunidad? De todas maneras, esa posibilidad de retorno la veo como altísimamente improbable, porque se trata de una figura que concita un rechazo social del 70%, o sea, no sobreviviría a un ballotage. Pero también saben que, si no ponen el hombro y acompañan al Gobierno en la pulseada, Cristina logrará revivir los sucesos de 2001, que tanta sangre costaron y que casi se llevaron puestas a todas las instituciones de la República. Porque cree que la única salida que existe para su complicadísima situación procesal y patrimonial consiste en desatar algún hecho que obligue a Mauricio Macri a dejar el poder. Piensa que ese panorama, hoy inexorable, sólo podría modificarse si se produjera un cambio de inquilino en la Casa Rosada, y allí es donde los miembros del "club del helicóptero" empiezan a tallar. El propio Gobierno contribuyó, con su torpeza comunicacional y con su soberbia, a facilitar las acciones de quienes están desesperadamente interesados en destituir al Presidente para salvar su pellejo, porque sueñan con que, si cayera, las veletas encarnadas en muchos de los jueces de Comodoro Py rápidamente modificarían su orientación y los expedientes en los que se investigan estos hechos volverían a dormir y juntar polvo, como ha sucedido tantas veces.

Sin temor a equivocarnos, todos podemos predecir que la necesidad de derrocar al Gobierno como único recurso para salvar a los ladrones y proteger al monumental negocio del narcotráfico hará que la conflictividad social, apalancada por dineros de gobernadores, intendentes, empresarios, sindicalistas y banqueros interesados en zafar de la cárcel, y de los carteles de la droga, ascenderá a picos gravísimos entre septiembre y diciembre. Para desatarla, bastará con lograr un muerto, que será cargado en la cuenta de la "represión policial", algo "de manual", diría la ex Presidente. Nada nuevo, pero siempre útil a la hora de generar inquietud en la ciudadanía y dar pasto a las fieras de la política más bastarda.

También es cierto que el campo se les ha hecho orégano, porque la inflación sin frenos está arrastrando a la pobreza a crecientes proporciones de ciudadanos, con lo cual hay caldo de cultivo para esas acciones destituyentes; pero la violencia no forma parte de los métodos habituales de protesta, y por ello resulta necesario provocarla mediante los mismos procedimientos que se pusieron en marcha en diciembre de 2001. Ahora nadie parece recordar los denodados esfuerzos que realizó el peronismo, y cuánta sangre derramó, acompañado sin duda por sectores radicales descontentos con Fernando de la Rúa, para entronizar finalmente a Eduardo Duhalde –el mismo caradura que acaba de resucitar pidiendo que se adelanten las elecciones- y su equipo económico. Todos los que simulan haber olvidado que, en un día, nuestra moneda fue devaluada 400% y que los depósitos en dólares fueron pesificados "asimétricamente", amén de haber declarado el default más aplaudido y festejado de la historia, hoy se muestran horrorizados y tiemblan ante un golpe de mercado tan irracional que justifica buscarle razones ocultas.

Por supuesto, Cristina no reconoce –ni puede hacerlo- la causa eficiente de los problemas actuales, que un mail que circuló ese mismo día adjudicó a un saqueo familiar que, en el conjunto de "cajas" robadas, cifró en US$ 300 mil millones; en ese correo, se hicieron comparaciones muy útiles para comprender la magnitud de ese monto: equivale al doble de nuestra deuda externa y a diez veces el déficit fiscal; y con él se podrían construir 2.300 nosocomios como el nuevo Hospital de Clínicas. ¿Se entiende de cuánto estamos hablando?

La cacería del tesoro, incentivada sin duda por el 10% de recompensa ahora ofrecido, producirá un recupero de una parte de ese gigantesco dinero robado, aunque se encuentre en el extranjero. Cuando comience a aparecer, y se descubran las diferentes rutas que siguió en sus viajes turísticos seguramente rodarán nuevas cabezas por las escalinatas del emblemático edificio de Retiro, y la fortuna de la doña tal vez merme. Hay que mirar el otro lado de la compleja realidad que oculta casi todo el periodismo local: nunca antes la Argentina tuvo el enorme respaldo internacional que concita hoy; casi por unanimidad y sin fisuras, están acompañando los denodados esfuerzos del Gobierno la Comunidad Europea, los Estados Unidos, China, Japón, Rusia y todos nuestros vecinos, con las obvias excepciones de Venezuela y Bolivia.

El mismo FMI no hubiera puesto tanta carne al asador (ayer, oficialmente, informó que apoyaría irrestrictamente a nuestro país), si no se hubieran manifestado en igual sentido sus principales miembros. La mala suerte que signó este año (la siniestra confluencia de sequía, suba de las tasas de interés en Norteamérica, crisis turca, inestabilidad política en Brasil, aumento del precio del petróleo, flojos precios de nuestras exportaciones y paralización de la obra pública por falta de crédito bancario a las empresas constructoras) sin duda cambiará el año próximo, con una gran cosecha, con record en exportación de carne, con la recuperación de la producción de gas y el regreso de los envíos a Chile.

Y también, hay que reconocerlo, por el natural y renovado interés de los inversores ante los atractivos precios actuales de todos los activos locales.