Plataforma Cero
Publicación Mensual
Año 15 | Número 181 JUL 2018
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Maria Josefina Ramos es traductora pública de Inglés y periodista.

Su trayectoria periodística abarca el período 1970-1985, como analista política y cronista parlamentaria desde el Congreso Nacional para varias radioemisoras del interior del país y también para el vespertino La Razón.

En 1975, fue distinguida con una beca como periodista parlamentaria por la Asociación de Corresponsales de las Naciones Unidas para cubrir la XXXI Asamblea General de la ONU.

Es creadora y directora de Plataforma Cero.


Actualidad Nacional


Jorge Fontevecchia: "En 2019 va a ganar un gobierno que no va a ser populista"
El CEO de Perfil Network analizó las posibilidades que un movimiento político como el kirchnerismo vuelva al poder.
Perfil
01-06-2018


La corrida cambiara y el próximo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional llenó de tensión la sociedad argentina. Eso, sumado a los aumentos en las tarifas de los servicios públicos (este viernes volvieron a subir las tarifas del transporte y las prepagas) hicieron que cayera la imagen del presidente Mauricio Macri y se llevaran a cabo distintas marchas contra su gestión, así como incentivó los pedidos de un paro general.


En este marco, volvió a ponerse en duda que el país sea un buen lugar para invertir de cara a los inversores extranjeros, que temen también que esta caída de la popularidad de Macri le dé fuerza un eventual regreso del kirchnerismo o algún otro sistema cercano al populismo. En el Segundo Seminario Internacional de Líderes de Argentina y Brasil, que tuvo lugar este viernes en el Palacio Duhau-Park Hyatt Buenos Aires, varios de los participantes y oradores se refirieron a estas cuestiones. En el Panel 4 sobre Competitividad, Jorge Fontevecchia, fundador de Editorial Perfil y CEO de Perfil Network, transmitió tranquilidad a los asistentes extranjeros. "Me gustaría dejarles un mensaje optimista. Es cierto que la popularidad del gobierno argentino pone en riesgo su reelección el año próximo y eso aterra a una enorme cantidad de inversores que dicen 'yo quiero invertir pero me voy a encontrar de vuelta con populismo en el futuro'. Me gustaría tranquilizarlos a todos diciendo la respuesta es no, los escenarios electorales que la Argentina tiene para el año próximo en cualquier caso dan ganador a un gobierno que no va a ser populista", expresó Fontevecchia.


Según explicó el fundador de Editorial Perfil hay dos posibles escenarios de cara al 2019: el que maneja el Gobierno y el que maneja la oposición. "El que maneja al Gobierno es el más optimista. Es que Macri alcance el 40% de los votos, por la ley argentina no hay segunda vuelta si el candidato más votado obtiene el 40 por ciento de los votos y por lo menos 10 por ciento de diferencia con el segundo. Cosa que en general se duda que vaya a suceder. Ese es el escenario que hoy parece muy improbable. El escenario más probable del Gobierno es que el Gobierno saque entre el 35 o el 37 por ciento de los votos, no alcance el 40, haya ballotage pero el segundo sea Cristina Kirchner. En un ballotage Cristina Kirchner tiene un rechazo superior al que tiene Lula en Brasil, por lo tanto Macri ganaría muy cómodamente", analizó el periodista.


No obstante, también puede suceder lo que cree la oposición, que es que no sea segundo un candidato kirchnerista, concretamente la actual senadora y ex presidenta, sino que salga segundo un candidato del peronismo no kirchnerista. "Y en ese caso en un ballotage podría ganar porque ya no estaría la imagen negativa de Cristina Kirchner, aunque ella podría llegar a conseguir el 20 por ciento total de los votos nacionales pero ese votante kirchnerista antes que por Macri votaría por un peronista moderado", indicó Fontevecchia. "En cualquier caso, gane Macri o un peronista moderado la Argentina va a continuar en su rumbo de normalidad, en su rumbo de integración al mundo. Y no hay ninguna diferencia desde el punto de vista de la perspectiva económica macro entre lo que podría ser el peronismo moderado y el de Macri", resumió el CEO de Perfil Network.


Y concluyó: "Yo creo que los presidentes son cuerpos que usa la historia para continuar su rumbo. Como dijo Hegel cuando vio pasar a Napoleón a caballo, 'vi pasar la historia a caballo'. Napoleón no era Napoleón, era el hombre que en ese momento encarnaba lo que se podía hacer. Macri es la persona que encarnó lo que se podía hacer en la Argentina, lo que era correcto. Cada presidente es usado por su sociedad para que lleve adelante lo que es posible en cada uno de los momentos".


El caso de Brasil


Fontevecchia destacó durante su exposición las grandes similitudes que comparten Argentina y Brasil en el terreno de la economía, pero después también profundizó en los puntos en común en el mundo de la política. "Quiero esperar y tengo esa mirada hegeliana que una región que en Brasil va a pasar lo mismo que en Argentina, que en líneas generales lo que yo observo es que Brasil-Argentina con dos años de diferencia tienen dictaduras militares, tienen llegada de la democracia, tienen hiperinflación, luego tienen convertibilidad, tienen privatización en las empresas, algún grado de economía neoliberal, un regreso de economías más socialistas con algún grado de populismo con asistencia universal, y la caída del agotamiento de ese modelo, que en líneas generales responde a lógicas que van más allá de los presidentes. Quiero esperar que Brasil también tengamos elegido a fin de año a un presidente de centro y no a un presidente populista y esto sería muy bueno para la Argentina porque crearía y retroalimentaría un círculo virtuoso", manifestó.


Los legisladores le deben una explicación a los contribuyentes
Roberto Cachanosky para EPT
19-06-2018


El costo de la política es muy elevado, pero nadie quiere hacerse cargo. Qué establece el Presupuesto 2018 En menos de una semana, dos diputados de Cambiemos me negaron al aire, en dos canales de televisión, que en promedio hubiese 24 empleados por cada diputado y que cada legislador tuviese un costo directo e indirecto de $ 2 millones mensuales. Esos diputados son Karina Banfi y Fernando Iglesias, ambos del oficialismo. A continuación muestro parte de la página 16 del presupuesto del Poder Legislativo para el año en curso


Cuadro 1


Como puede verse en el Código 17, la Cámara de Diputados tiene 6.220 empleados asignados. Si uno hace la simple división de tomar los 257 diputados y dividirlos por 6.220 empleados, da que cada legislador necesita, para poder trabajar, un promedio de 24 empleados por cada diputado. En lo que hace al costo, se ve que el presupuesto asignado para el presente año es de $ 6.582 millones, con lo cual el costo promedio mensual por legislador es de $ 2 millones.


Aclaro que en esos 24 empleados promedio por legislador no se incluyen los 1726 empleados de la Biblioteca ni los 679 de la imprenta. La diputada Banfi me decía que por reglamento de la Cámara, cada legislador puede tener 4 empleados permanentes y 3 de planta transitoria. Si cada legislador puede tener hasta 7 empleados (secretaria, asesores, el que le lleva el teléfono al diputado para que no se canse, el que le hace de community manager y demás servicios que pagamos los contribuyentes) la cuenta da que en diputados debería haber 1799 empleados. Sumemos los taquígrafos, personal de limpieza y mantenimiento y agreguemos otros 300 empleados. En total tendría que haber 2.099. Pregunta: ¿qué hacen los otros 4.121 empleados que resta? ¿Son empleados o son punteros políticos que están en sus distritos trabajando en política para el diputado? Si es así, estaríamos en presencia de una malversación de fondos del contribuyente porque la política tiene su financiamiento de acuerdo a la ley correspondiente.


Si uno toma la Cámara de Senadores, la situación todavía es más desastrosa. Con 5.779 empleados, la relación es de 80 empleados en promedio por cada senador a un costo promedio por senador de $ 8,4 millones mensuales.


La realidad es que cada legislador es una PYME.


Por cierto, sería bueno que las autoridades de la Cámara de Senadores aclaren si los señores senadores pagan el impuesto a las ganancias pero luego recuperan el monto del impuesto pasando gastos protocolares por el mismo monto, dado que dichos gastos no pagan el impuesto a las ganancias. No sea cosa que estén cobrando en negro al igual que cobraban los diputados con los pasajes que, por cierto, no quitaron el rubro sino que lo blanquearon, mientras a los sufridos contribuyentes nos piden que sigamos esforzándonos para mantener a empleados públicos, piqueteros y cuando planero anda circulando por la Argentina.


Un dato aparte merece el Poder Legislativo de la Provincia de Buenos Aires. Con un presupuesto de $ 6.828 millones para 2018. Si bien el presupuesto de la legislatura bonaerense es un secreto de estado, guardado bajo 7 llaves, sabemos que ese es el monto total y que $ 3.686 millones son para diputados y el resto será para senadores, es decir unos $ 3.142 millones. De acuerdo a estos datos, cada diputado provincial estaría teniendo un costo directo e indirecto de $ 3,7 millones mensuales y cada senador $ 5,7 millones mensuales.


Podría seguir con los consejos deliberantes de los municipios pero creo que estos datos bastan para mostrar porque los políticos se matan por figurar en las listas de sábanas. Al margen de si se está a favor o en contra de la ley para despenalizar el aborto, lo cierto es que nadie puede decir seriamente que 24 horas seguidas de exposiciones es un debate. Un debate es para cambiar ideas. Escuchar al otro y responder. La semana pasada fue un stand-up que hizo cada legislador para tener sus 10 minutos de fama frente a las cámaras de televisión porque la mayoría son ilustres desconocidos que llegaron a esos puestos dado que la gente votó al cabeza de lista. Lo que viene detrás nadie sabe qué es. Varios años atrás, formando parte de un grupo de estudio, me tocó estudiar cómo funcionaba la Caja de Conversión en Argentina. En 1929, ante la crisis dicha Caja fue cerrada y leí los debates de esos años. La mayoría de las exposiciones eran piezas de cátedra universitaria, en particular la de los socialistas, y no hace falta que aclare que no soy de esa corriente de pensamiento. Cuando uno compara la calidad de aquellos legisladores con los de ahora, entiende en parte la decadencia argentina.


En síntesis y volviendo a los datos. Considero que es hora que los legisladores dejen hacer su stand-up en el Congreso y empiecen a dar el ejemplo de austeridad, porque los contribuyentes ya no podemos seguir sosteniendo a flote este barco llamado Estado.


De la táctica del apaciguamiento a la de sangre, sudor y lágrimas
Siete días de política. El gobierno consiguió una tregua en la escalada del dólar. Lo que sigue es la arremetida opositora por el ajuste. El optimismo de Durán Barba reemplazado por el realismo fiscal y financiero
Sergio Crivelli para La Prensa
24-06-2018


La crisis cambiaria parece haber quedado atrás, pero sus consecuencias políticas, no. El ingreso de Luis Caputo en el Banco Central como interlocutor de los banqueros, la llegada de los dólares provenientes del FMI y el "upgrade" a mercado emergente del sistema financiero global se combinaron para darle un respiro al dólar en los 28 pesos. La moneda norteamericana pasó de no tener precio a tener uno que consolidará por sí sólo un ajuste brusco de las variables macro. Licuará los gastos del estado, depreciará el salario real, reducirá el nivel de actividad, mejorará el balance exterior y pondrá al mismo tiempo en pie de guerra a la oposición.


Es llamativo como los capitales externos que castigaron al gobierno con su desconfianza se la devolvieron a sola firma y devaluación mediante. Con el sacudón le sacaron a Macri de la cabeza la idea del "gradualismo". El presidente tendrá origen empresario, pero es acostumbró a razonar como político. Creyó que podía no hacer el ajuste para ganar las elecciones, mantener indefinidamente el dólar en 17 pesos para regocijo de los consumidores y viajeros nativos y que la fiesta la pagarían los atraídos por la bicicleta cambiaria local.


Finalmente reconoció su error y rectificó, pero el rescate que recibió desde el exterior no resuelve el problema por sí solo. El Fondo pondrá 7.500 millones de dólares para tranquilizar al dólar, pero en el último mes se fugaron 6.900 millones. Entre enero y mayo la sangría fue de 13.600 millones y el rojo de cuenta corriente el mes pasado fue de 2.300 millones. Conclusión: la calma cambiaria no es un espejismo, pero el oasis sigue muy lejos. Parece por lo tanto llegado el momento inevitable de sincronizar las políticas financiera y fiscal, tarea a cargo de Caputo y Nicolás Dujovne, las nuevas figuras del gabinete macrista. Los que debieron dar un paso hacia el fondo del escenario son el ala política y de imagen del presidente: Macros Peña (en silencio de radio desde hace varias semanas), Quintana, Lopetegui y el "comunicador/ideólogo" Jaime Durán Barba. En otras palabras se acabaron el timbreo, los globos amarillos, el optimismo compulsivo y la actitud contemporizadora que llevaron al presidente al triunfo después de dos años de gestión. Llegó la hora de la resistencia. Se pasa del apaciguamiento y los acuerdos con la oposición a la soledad que traerá el ajuste.


Todo esto exigirá un cambio de mística: ya no se le pondrá dinero en el bolsillo al votante, pero al mismo tiempo hay que convencerlo de que es lo mejor para él. Una tarea compleja y sin antecedentes exitosos. Los políticos venden futuro; hacerlo prometiendo sangre, sudor y lágrimas no es para cualquiera. Si Macri se va a ver obligado a practicar ese difícil arte, debería empezar por hacer consciente a su electorado del peligro al que se expone si el ajuste fracasa.


Las turbulencias que se avecinan provendrán de los factores de poder que están en su mayoría en contra de la Casa Rosada. Macri ya pudo probar el daño que puede hacerle la desconfianza del capital financiero. Falta que se pongan en movimiento los sindicalistas, los piqueteros, la Iglesia y la clase política. La mayoría de los medios de comunicación multiplicarán el ruido que estos hagan. ¿Qué dicen entretanto los votantes? La mayoría de las mediciones coinciden. La brusca devaluación provocó una caída en la valoración positiva del gobierno. La preocupación por la economía se puso por encima de cualquier otra consideración y las expectativas pesimistas escalaron.


Pero la falta de una alternativa política se mantuvo. La crisis cambiaria no alteró, según la consultora Synopsis, significativamente los deseos de triunfo del oficialismo en 2019 si se comparan las mediciones de marzo y la poscrisis cambiaria realizada en junio. Macri conservó más del 36% de intención de voto, mientras que una eventual candidatura kirchnerista pasó del 19% al casi 24% y una alternativa nueva (peronismo reciclado) cayó del 36 al 30%.


En síntesis, frente al deterioro de la economía el macrismo consolidó su núcleo duro. Con eso no le alcanza para ganar la reelección, a lo que hay que añadir que todavía no se sintieron los efectos negativos de la devaluación. Pero la ausencia de una oposición creíble es el principal factor interno que lo está ayudando a capear el temporal.


El pensamiento religioso de `Clarín` y la muerte de Monseñor Angelelli.
Ernesto Alonso para Prensa Republicana
18-06-2018


Las siguientes reflexiones tienen como único y exclusivo destinatario al periodista Sergio Rubín, especialista en temas religiosos del matutino Clarín, quien el pasado sábado 9 de junio firmó una columna titulada Beatifican al obispo Angelelli y a otros tres religiosos asesinados por la dictadura (p. 64, sección Sociedad).


Señor Rubín, el "obispo Angelelli y los otros tres religiosos asesinados por la dictadura" que Usted avanza como un hecho probado en el titular, es en realidad una versión; es la versión impuesta por el fraile Antonio Puigjané, guerrillero atacante del cuartel militar de La Tablada (enero, 1989), que activó la re-apertura de la causa en el 2010. En buen romance, la del asesinato es una versión amañada que marginó definitivamente el hecho del accidente de Monseñor Angelelli.


Señor Rubín, juzgar que la muerte de Monseñor Angelelli fue un homicidio "y condenar al ex general Luciano Benjamín Menéndez y al ex comodoro Luis Fernando Estrella, por considerarlos autores mediatos" del asesinato no es sino una curiosísima rareza jurídica que deja impunes a los autores inmediatos. ¿No será que dicha impunidad radica, sencillamente, en el hecho de que jamás existieron dichos autores?


Señor Rubín, describiendo la muerte de Angelelli de acuerdo con el discurso del homicidio abunda en detalles que estarán en la causa, aunque no consta que Usted haya tenido acceso directo a las fojas judiciales. Con todo, hábil escribiente como es, detalla que "un auto lo cerró, el coche volcó, el prelado quedó inconsciente y recibió un mazazo en la cabeza". El único testigo presencial del hecho en 1976 declaró que ningún auto merodeaba la zona y que nadie se acercó al lugar donde el automóvil y el cuerpo de Angelelli quedaron varados.


Señor Rubín, el "terrorismo de Estado" y la "cruel represión de la última dictadura" son expresiones blindadas que provienen del ´vocabulario hegemónico´ impuesto por la izquierda gananciosa de la guerra lingüística y cultural desde diciembre de 1983 hasta hoy. Por mi parte, y apoyado en abundante documentación aportada por militantes de la izquierda revolucionaria de los 70, declaro que terrorismo de Estado es el que practicó Cuba, entrenando en sus campos a innumerables guerrilleros sudamericanos, y también el que promovió la Unión Soviética proveyendo armas para la revolución socialista.


Señor Rubín, cita Usted al "entonces presidente de la Conferencia Episcopal, cardenal Jorge Bergoglio" quien "en la homilía al cumplirse los 30 años de la muerte señaló que Angelelli recibía pedradas por predicar el Evangelio y derramó su sangre por ello", citando la conocida sentencia de Tertuliano de que ´la sangre de los mártires es la semilla de la Iglesia´. Quisiera recordarle que Monseñor Angelelli y muchos sacerdotes, religiosos y religiosas de aquellos años finales de los 60 pertenecieron o adhirieron al Tercermundismo (Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo), fundado en Córdoba (según Ceferino Reato).


Señor Rubín, el Tercermundismo eclesial de los 70 secundaba la lucha armada, en especial de Montoneros, contra la ´violencia de arriba´, indicando con tal expresión la violencia institucional de la oligarquía, el imperialismo, etc. Justifican los tercermundistas la ´violencia de abajo´ con la pretendida confluencia entre Cristianismo y Revolución, una suerte de mesianismo liberador de las masas oprimidas, alimento poderoso con el cual muchos curas y religiosos mandaron a la muerte a innumerables jóvenes; e igualmente murieron muchos de esos curas y religiosos. Ni por asomo se advierte en su nota una referencia, aunque sea lejana, a tal contexto histórico ampliamente documentado sobre todo por la historiografía de izquierda.


Señor Rubín, no puede hablar Usted de "los primeros cuatro mártires (…) de la Iglesia católica" porque no sabe lo que es el martirio aunque sea el ´especialista en temas religiosos de Clarín´. Monseñor Angelelli no derramó ninguna sangre martirial por ´odio a la Fe Católica´, que es la condición esencial del martirio católico. Nadie lo asesinó a Angelelli; pero si, por caso, hubiese sido un homicidio, se trató de una ´muerte política´ y de la peor; esto es, lo habrán asesinado por ser aliado y "capellán" de Montoneros. No digo que sea legítimo matar a un Obispo, entiéndame. Por lo demás no es difícil, señor Rubín, googlear la famosa y largamente reproducida foto en la que se ve a Monseñor Angelelli celebrando una Misa con la bandera de Montoneros detrás.


Señor Rubín, documéntese mejor, es la primera sugerencia que le propongo; la segunda es más laboriosa y sería que fuese capaz de abrirse a la verdad; la tercera es imperiosa y le ruego que cese de mentir; no me ponga en la penosísima y deshonrosa situación de tener que estar de acuerdo con Guillermo Moreno y CFK, cuando decían "Clarín miente". ¿Lo recuerda, no?


A Dios rogando y con Francisco dando
Pablo Sirvén para La Nacion
24-06-2018


Paradojas de la vida, durante la reunión de la Pastoral Social, que termina hoy en Mar del Plata, María Eugenia Vidal y Carolina Stanley, las funcionarias de mejor llegada al Papa, al que vieron hace poco y nada trascendió de lo que hablaron, recibieron en sus caras todo el mal humor de la Iglesia por la coyuntura económica y sus consecuencias preocupantes sobre la sociedad. Sus dignatarios apelaron a un énfasis desconocido para describir la situación social que en parte también se explica en el contexto de un oficialismo que abrió las compuertas al debate del aborto, algo a lo que no se había animado ningún gobierno anterior.


No estaban solos porque en la semana que pasó, dos incursiones públicas del Papa parecieron también aludir indirectamente a la Argentina: en la primera se refirió al aborto; en la segunda, a la ley de medios. Como es costumbre vaticana las alusiones no fueron puntuales, con nombre y apellido, sino que devinieron en genéricos que pueden prestarse a distintas interpretaciones. En el caso del aborto, el Sumo Pontífice derivó el tema hacia las interrupciones eugenésicas que ponen fin a embarazos en los que el bebé presenta algún tipo de malformación o discapacidad, método que habrían usado los nazis y que hoy vuelve, según Francisco, "pero con guantes blancos".


Como el proyecto local de la despenalización del aborto, aprobado por Diputados, dejó de lado expresamente esa posibilidad, que sí incluía el texto original, un defensor local habitual del jefe universal de la Iglesia Católica, como es el dirigente social Juan Grabois, pero que no suele arrogarse funciones de vocero, tuiteó con su habitual prosa airada: "Lamentable tergiversación de los medios de comunicación y algunos incautos sobre los dichos de Francisco. La comparación con nazis y espartanos era en clara referencia a las prácticas eugenésicas para evitar niños con capacidades diferentes". En efecto, el Papa, ante el Foro de Familias, se había referido al aborto selectivo cuando se lo pretende utilizar para descartar fetos con problemas y lo asimiló a una práctica de los nazis. Una lectura simplificada podría deducir que quien haga un aborto es nazi. Francisco dijo también que "el aborto está de moda", apenas días después del pronunciamiento del Congreso argentino en la materia, aunque no lo aludió de manera puntual.


Para Juan José Sebreli, autor del libro Dios en el laberinto, en el que hace una historia crítica de las religiones, la relación con el nefasto régimen germano es totalmente errada. "El aborto eugenésico -apunta el escritor- no es un invento de los nazis, sino de la socialdemocracia en Suecia, y es anterior a Hitler. El doctor Josef Mengele no producía abortos, sino directamente infanticidios, al experimentar con niños vivos".


Días más tarde Francisco volvió a la carga, pero con otro tema que, aunque no lo especificó, podría aludir a otro caso local, al señalar que "existe una ley de los medios, se cancela esa ley; se entrega todo el aparato comunicativo a una empresa". El tiro por elevación parecía estar dirigido al Grupo Clarín. Sebreli apunta que "cuando el Papa está malhumorado se ve al verdadero [Jorge] Bergoglio". Coincidía con la opinión de Ricardo Roa, en su editorial en el diario Clarín, que anteayer calificó en su primera plana como una "maniobra" que la vicepresidenta Gabriela Michetti haya remitido el proyecto del aborto a cuatro comisiones del Senado, algo a lo que se oponen quienes desean que el paso por la Cámara alta de ese tema sea rápido y termine en la sanción que lo convierta en ley.


Elisa Carrió sospechó fuertemente que en la madrugada previa a la votación en Diputados hubo presiones oficialistas para volcarla hacia la despenalización. Por eso se retiró furiosa de la cámara para inmediatamente interpelar por teléfono al Presidente sobre si había tenido algo que ver con el sospechoso cambio de último momento de los votos de los legisladores pampeanos que definieron el resultado. Macri, que públicamente expresó estar en contra de la legalización del aborto, dijo que en todo momento se mantuvo neutral, sin presionar a ninguna de las dos partes en pugna. Sin embargo, el viernes hizo un gesto hacia quienes lograron la aprobación al recibir en Olivos a la diputada oficialista Silvia Lospennato, que cerró ese debate con un elocuente discurso. El Vaticano tomó debida nota de ese encuentro.


Cuando el gobierno de Cambiemos todavía transitaba sus primeras semanas de vida, Francisco dijo con absoluta convicción a uno de sus habituales visitantes: "Macri va a largar el aborto, por consejo de Durán Barba y Marcos Peña". El interlocutor, fogueado dirigente político desde los setenta, le aseguró que el tema no figuraba en el repertorio oficial. Pero en febrero último todo cambió.


El rumor más difundido de esa sorpresiva iniciativa es que, en efecto, fue idea de Jaime Durán Barba. Convergentes versiones oficiales de primerísima línea, en cambio, aseguran que esa decisión la tomó directamente el primer mandatario cuando Carmen Polledo le adelantó que la oposición planeaba fundirse en una mayoría compacta para presentar el proyecto de despenalización en coincidencia con el Día de la Mujer, el 8 de marzo, en la Cámara de Diputados. Macri entendió que si él no se anticipaba, se iba a convertir solo en otra uniforme ofensiva política contra su gobierno en vez de atravesar transversalmente a la dirigencia y a la sociedad, como viene sucediendo desde hace varias semanas, y que se iba a perder la riqueza y la paridad que se han registrado (y todavía falta el debate en el Senado, cuyos prolegómenos ya empezaron a levantar temperatura).


Aunque el laicismo intuitivo del Presidente vuelve más gélido el vínculo con el Papa, la lucha contra el narcotráfico y las adicciones, y la urbanización de las villas bien podrían ser puntos de coincidencia para un diálogo fructífero. El tema pendiente del aborto, sin embargo, metió una nueva cuña entre ambos.


Actualidad Internacional


Trump y Kim: una cumbre "realmente fantástica" con promesa de desarme nuclear
El presidente estadounidense dijo que hubo "muchos progresos" tras su histórico encuentro con el líder norcoreano, Kim Jong Un. "El mundo verá un gran cambio", dijo Kim.
Perfil.com
12-06-2018


El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció este martes en una cumbre histórica con el dirigente norcoreano Kim Jong Un en Singapur que la desnuclearización de la península coreana comenzará "muy pronto". El mandatario declaró haber establecido "un vínculo especial" con el líder norcoreano, con el que firmó un documento conjunto. Kim consideró, por su parte, que "pasaron página del pasado".


La reunión fue "realmente fantástica" y trajo "muchos progresos" en palabras del presidente estadounidense: fue "mejor de lo que nadie había esperado", dijo Trump, que habló de "muchos progresos" en las conversaciones con Kim, al tiempo que invitó al norcoreano a visitar la Casa Blanca. "Vamos a reunirnos con frecuencia", declaró Trump tras la firma de un documento conjunto cuyos detalles se desconocen. A la pregunta de los periodistas de si invitará a Kim Jong-un a Washington, Trump respondió: "Por supuesto". Horas antes, a su llegada al lugar de la cumbre, los dos hombres, de recorrido y estilos radicalmente distintos y con más de 30 años de diferencia, se estrecharon la mano durante varios segundos y se dijeron unas palabras, con el semblante serio, ante una fila de banderas de sus países respectivos, en un hotel de lujo de la isla de Sentosa, en Singapur.


Tras esa escena observada por millones de personas en todo el mundo, ambos líderes mantuvieron un encuentro a solas con sus intérpretes durante unos 50 minutos. Parecieron haber quedado atrás varios años de enfrentamientos verbales, en los que ninguno de los dos escatimó descalificaciones hacia el otro. "Tendremos una relación fantástica, no tengo ninguna duda", dijo Trump, sonriendo junto a Kim, antes de esa reunión. Por su parte el líder norcoreano reconoció que "no había sido fácil" llegar hasta aquí. "Los viejos prejuicios y prácticas fueron obstáculos en nuestro camino hacia adelante pero los superamos todos y hoy estamos aquí", aseguró. "Ha ido muy, muy bien", comentó Trump sobre el primer contacto con un Kim que, al principio, se mostró muy nervioso. "Es un gran honor estar juntos, y sé que al final, juntos tendremos éxitos y resolveremos el gran problema, el gran dilema que hasta ahora no se ha podido resolver. Sé que colaborando nos ocuparemos de ello. Es un gran honor". (Fuente www.perfil.com).


El presidente estadounidense y el líder norcoreano firmaron durante su reunión un acuerdo en Singapur al término de una cumbre bilateral de cuatro horas en el que suscriben los progresos en sus conversaciones sobre el programa nuclear de Corea del Norte pero sin dar más detalles al respecto. La declaración conjunta señala que Washington se comprometió a proporcionar "garantías de seguridad" a Pyongyang y que Kim "reafirmó su compromiso firme e inquebrantable para completar la desnuclearización de la Península de Corea". Según una copia del texto tomada por un fotógrafo en el acto de la firma, que todavía no fue hecho público en su totalidad, Trump y Kim también discutieron cómo construir "un régimen de paz duradero y estable" en la península. El documento estipula también que ambos países unirán esfuerzos para "construir un régimen de paz duradero y estable" en la península y contempla cuatro amplios acuerdos y señala que las dos partes se "comprometen a establecer nuevas relaciones EEUU-RPDC de acuerdo con el deseo de ambos pueblos de paz y prosperidad".


Al ser preguntado sobre si el país comunista abandonará sus armas nucleares, Trump dijo: "Estamos iniciando ese proceso muy rápido". "Estamos firmando un documento muy importante, un acuerdo bastante amplio", indicó el mandatario, y agregó: "Estamos orgullosos de lo que ha pasado hoy". "Vamos a firmar este acuerdo histórico. El mundo verá un gran cambio", dijo por su parte Kim. "Hemos decidido dejar el pasado atrás". Trump elogió a Kim, de quien dijo que es "un hombre muy talentoso" que "quiere mucho a su país". Ambos suscribieron el documento juntos en el hotel Capella de Singapur, donde poco antes se había preparado una mesa con dos sillas para la ceremonia. Detrás había de cada lado seis banderas estadounidenses y seis norcoreanas. Tras la ceremonia, Kim Jong-un abandonó con su comitiva el Hotel Capella para regresar a Pyongyang. El presidente estadounidense, en tanto, permanecerá en la ciudad para dar una conferencia de prensa sobre el pacto firmado. "TRUMP CANTARÁ VICTORIA" (Fuente www.perfil.com).


El arsenal nuclear norcoreano, que provocó una serie de sanciones de la ONU a lo largo de los últimos años, fue la cuestión central de las conversaciones Trump-Kim. Corea del Norte, que multiplicó desde 2006 los ensayos nucleares y balísticos, se declaró a favor de la desnuclearización aunque nunca entró en detalles sobre la forma de llevarla a cabo. Trump, que suele jactarse de su sentido de la negociación y de su instinto, aseguró que sabría "desde el primer minuto" de su encuentro con el líder norcoreano si este está dispuesto a avanzar. Analistas e historiadores creen que existe una posibilidad pero recuerdan que el régimen de Pyongyang tiene un historial de promesas incumplidas. En 1994 y en 2005 se cerraron acuerdos que nunca se aplicaron. "Trump cantará probablemente victoria sea cual sea el resultado de la cumbre, pero la desnuclearización de la península coreana es un proceso que llevará años", considera Kelsey Davenport, de la Arms Control Association. La "verdadera prueba" será "la adopción o no por Corea del Norte de medidas concretas para reducir la amenaza que representan sus armas nucleares".


El jefe de la diplomacia estadounidense asegura, sin embargo, que la situación es totalmente distinta esta vez y que el encuentro dará sus frutos. "La puesta en escena de esta cumbre, desde los apretones de manos y las banderas hasta el decorado, se parece completamente a la de un encuentro entre dos Estados soberanos con relaciones diplomáticas normales", tuiteó el analista Ankit Panda. "El efecto de legitimación para el régimen de Corea del Norte es innegable". (Fuente www.perfil.com).


El poder de las encuestas en un país que busca la paz tras la guerra con las FARC Los electores temen que Colombia se parezca a Venezuela y rechazan a la guerrilla. El peso de Uribe y Santos. Por qué cae la imagen de los presidentes en América Latina.
Jaime Duran Barba para Perfil
20-06-2018


Hasta el año 2005, cuando los políticos argentinos revisaban una encuesta su interés se reducía al resultado de la "carrera de caballos": todos querían saber si su porcentaje en la simulación electoral había subido o bajado. Este es el uso mas primitivo de los estudios y proporciona una información irrelevante. Veamos lo que decían las encuestas colombianas hace exactamente un año y cómo evolucionaron en los últimos meses.


Empecemos por destacar la inutilidad de su poder de predicción. En el mes de mayo de 2017 Germán Vargas Lleras, con el 22%, era el seguro ganador de los comicios. Vargas ha recorrido una carrera ejemplar para quien aspire a la presidencia de un país: concejal, congresista, presidente del Congreso, ministro, vicepresidente y jefe de partido. Nieto de Carlos Lleras Restrepo, presidente de Colombia en 1966, se educó en el ambiente propio de los miembros de la elite política de su país. El segundo lugar, con 14%, lo ocupaba Gustavo Petro, alcalde de Bogotá hasta 2015, que viene de la militancia en la izquierda. En 1977 ingresó en el M-19 y escogió como nombre de guerra el de "Aureliano", en homenaje al coronel Aureliano Buendía, personaje de Cien años de soledad.


En 1984, siendo concejal de Zipaquirá, hizo pública su militancia durante una manifestación en la plaza principal del municipio y pasó a la clandestinidad. Un año después fue capturado, permaneció en prisión dos años, acusado de portación ilegal de armas. Cuando lo liberaron volvió a la militancia. Participó junto a Carlos Pizarro León Gómez en las negociaciones con el gobierno de Virgilio Bago que llevaron al desarme del grupo y su integración al proceso democrático. En 2006, Petro fue elegido senador y desde la Cámara fue un violento opositor al gobierno de Alvaro Uribe, a quien acusó de tener nexos con los paramilitares. En 2011 ganó las elecciones para alcalde de Bogotá, cargo del que fue destituido por la llamada "crisis de las basuras" en 2012. Fue restituido a su cargo gracias a un fallo del tribunal superior aplicado por Santos en 2015. Su gestión como alcalde de la Capital mereció menciones internacionales por su eficiencia y también agrias críticas.


Durante la actual campaña presidencial sus adversarios lo han acusado de ser partidario del castrochavismo, cosa que ha negado diciendo que jamás permitirá que su país se parezca a Venezuela. El tercer lugar en esa encuesta lo ocupó Sergio Fajardo Valderrama, matemático, académico, profesor universitario nacido en 1956. Fajardo es una figura apasionante. Matemático graduado en la Universidad de los Andes, cursó un doctorado en Matemáticas en la Universidad de Wisconsin. Fue alcalde de Medellín elegido con la votación más alta de la historia, su sucesor fue Alonso Salazar, miembro de su gabinete, terminó su gobierno con un índice de popularidad del 80%. Después fue gobernador del departamento de Antioquia. En las elecciones presidenciales de 2010 fue candidato a la vicepresidencia de otro matemático, Antanas Mockus. Fajardo ha sido catalogado como "una opción descontaminada y descontaminante" de la política colombiana. Durante mucho tiempo ha orientado sus esfuerzos al trabajo académico. En estas elecciones llegó tercero en la primera vuelta, a pocos votos de Petro, y si maneja su posición de manera adecuada tiene altas posibilidades de ser presidente en las siguientes elecciones.


En la encuesta realizada hace un año ni siquiera apareció Iván Duque, vencedor de la primera vuelta electoral. Duque es un abogado de 41 años, que cursó también estudios mayores de Filosofía y Humanidades, la maestría en Derecho Internacional Económico de la American University y la Gerencia de Políticas Públicas de la Georgetown University, realizó estudios en negociación estratégica, políticas de fomento al sector privado y gerencia de capital de riesgo de corta duración en la Escuela de Negocios y Gobierno de la Universidad de Harvard y participó también en seminarios de campañas electorales en la GSPM de la George Washington University. Es hijo de un gobernador de Antioquia, que fue también ministro, que lo formó desde niño para la política. Duque es autor de varios libros interesantes sobre emprendimiento, industrias creativas y otros temas relacionados con la discusión académica-política de los países desarrollados, como La economía naranja, Pecados monetarios, Efecto naranja, IndignAcción. Fue gerente de cultura en el BID en WDC, formó parte del equipo económico de Alvaro Uribe durante ocho años y actualmente es senador. Puso una demanda en La Haya en contra de las reiteradas violaciones de los derechos humanos del gobierno de Nicolás Maduro. Duque es un uribista distinto. Tiene fluidez para hablar, un comportamiento afable y un pasado político tan corto como pulcro. Combina su preparación académica y su experiencia sofisticada con la sencillez y la juventud. Ha sabido avanzar de la mano de una personalidad tan fuerte como Uribe, insistiendo en que es independiente y en que cuando sea presidente será quien tome las decisiones. Lo respalda un equipo de gran calidad que conoció el poder durante los ocho años de los gobiernos de Uribe, entre quienes está Gloriza Ramírez, colega de la George Washington University.


Estas son las primeras elecciones después del acuerdo de paz con las FARC. En la campaña el debate ha sido apasionado pero pacífico, sin intentos de sabotaje como fue usual en otras ocasiones. El debate sobre la mano dura con la guerrilla, la integración de los antiguos combatientes, la posibilidad de que los desmovilizados generen nuevos brotes violentos sin ideologías o mandos políticos, son temas importantes, pero no están en el centro de las discusiones. Los electores están interesados en cómo mejorar su vida cotidiana, la salud, el empleo, la educación. El debate sobre la violencia política dio paso a la discusión sobre la seguridad en la vida cotidiana. Hay sí un rechazo violento a las FARC: un 89% de la gente dice que jamás votaría por un candidato relacionado con ellos. La mayoría es pesimista con la situación del país y su futuro. Existe también escepticismo acerca de cómo se consolidará la paz. Hay temor de que Colombia se parezca a Venezuela, y los colombianos saben la dimensión de la catástrofe social, política, económica y humanitaria que viven sus vecinos. Todas las instituciones viven una profunda crisis de credibilidad. Los partidos políticos, también los tradicionales, tienen un rechazo masivo. Pasa lo mismo con los sindicatos, el Congreso y la Justicia.


Los colombianos tienen la elite política más sofisticada del continente y los ciudadanos han podido escoger entre opciones valiosas muy diversas. En realidad, el conjunto de los candidatos que participaron de esta elección podrían ser motivo de envidia para muchos países del mundo. Al terminar la primera vuelta, Duque quedó con una amplia ventaja sobre Petro, que se ha venido achicando. Se repite el drama de muchas elecciones en las que existe un líder político potente o un presidente que puede opacar al candidato. Pasó con Josefina Vázquez Mota y Calderón; Enrique Peña Nieto y Meade en México, con Correa y Moreno en Ecuador, con Cristina y Scioli en Argentina. Alvaro Uribe es una figura con gran fuerza, capaz de atraer muchos votos y también de suscitar una gran alianza en su contra. Es necesario que la fresca imagen de Duque adquiera protagonismo para evitar el crecimiento del voto anti Uribe. De cómo se maneje el tema dependerá el resultado de la segunda vuelta. La política y la imagen. Desde 2005 colaboramos para que se difunda el interés por el estudio de la imagen de los líderes y las instituciones, concepto complejo que algunos redujeron a los movimientos de una variable. Cuando hacemos el diagnóstico político de un país, nos demoramos varias semanas aplicando investigaciones cuantitativas y cualitativas para analizar el tema y sacar conclusiones. En la versión más liviana, algunos creen que un candidato o presidente se desmorona porque pierde puntos en su imagen positiva o negativa, lo que no tiene sentido. Para estudiar el tema se hacen muchas preguntas para conocer la profundidad de los sentimientos positivos o negativos de la población frente a cada personaje y se analizan otros temas que permiten comprender lo que ocurre. Iván Duque no es un joven brillante que de pronto se pone a caminar por el país, y por eso está en la situación en que se encuentra.


Más allá de todos sus méritos, no podría llegar a ese sitio sin el apoyo de un ex presidente con la popularidad de Alvaro Uribe que tiene 58% de aceptación y 36% de rechazo. Tampoco se podría explicar el derrumbe de Vargas sin tomar en cuenta que es el vicepresidente de Juan Manuel Santos que tiene una aceptación del 35% y un rechazo del 61%. Los que afirman que en 2003 el desconocido gobernador de una pequeña provincia apareció por Buenos Aires y derrotó a Menem no toman en cuenta que el gran elector de ese momento fue Eduardo Duhalde, que hizo posible el ascenso de Kirchner. A menos que se complique la economía, la caída de imagen de Macri no genera inquietud. En las elecciones colombianas la caída de Vargas no se la puede atribuir solamente a Santos. Existe una crisis seria en la democracia representativa de Occidente. En todos los países los presidentes tienen un problema serio. En Colombia, Brasil, México, Paraguay, Ecuador, Perú, la imagen de los presidentes está por el piso. En el cuadro ponemos en el casillero de Paraguay los datos de Horacio Cartes, porque Mario Abdo, al igual que Piñera en Chile, está iniciando su mandato. Habrá que ver cuáles son sus números al cabo de un tiempo. Los candidatos cercanos al presidente como Vargas en Colombia, Meade en México, Marito en Paraguay, y cualquiera que se acerque a Temer en Brasil, están en graves problemas. Hay técnicas para enfrentar el asunto, pero se necesita mucha mente fría y preparación. Por otra parte, los números no reflejan todo el tema de la imagen.


Hace un año Germán Vargas Lleras tenía 51 positivas y 33 negativas, Iván Duque 9 positivas y 25 negativas, podría decirse que la suerte estaba echada, pero no era así. Duque era desconocido. Si tenía alguien con mucha fuerza que le ayudara a instalarse podía competir. Ese fue Uribe. Vargas tenía, en cambio, un apoyo que podía afectarlo por su mala imagen. Era Santos, y eso fue lo que ocurrió. Los análisis no pueden ser tan sencillos como decir que Mauricio Macri se hunde porque pierde 10 puntos. Hay que comparar el dato con la serie a lo largo del tiempo. En este momento, con esa pérdida, tiene mejores cifras que Cristina en sus mejores momentos. No hay duda de que la situación internacional provoca problemas, pero no hay angustia en quienes manejan la información con preparación técnica adecuada. A menos que la economía siga complicándose demasiado, las cifras de imagen del gobierno no tienen por qué suscitar ninguna inquietud.


*Profesor de la GWU. Miembro del Club Político Argentino.


Lo de España es grave, pero el verdadero drama está en Italia
Los dos países cambiaron de Ejecutivo, pero en España no habrá grandes cambios y en Italia se impuso una fuerza neofascista, con perfiles xenófobos y populistas
Marcelo Cantelmi para Clarin
1-06-2018


Mariano Rajoy fue desplazado de la presidencia de España y el episodio debería terminar ahí, como un hecho de enorme gravedad pero factible por las propias tensiones internas que acorralaron a su gobierno. No es así o no lo ha sido tanto. El enredo en el vecindario europeo le agrega cuotas de levadura a una crisis doméstica que se suma inevitablemente como un ejemplo más de esta saga de inestabilidad que atasca tanto al continente como a su moneda. "Europa está en el borde del precipicio, los dedos de los pies ya están en el vacío", acaba de describir sin sarcasmos el ex titular de exteriores alemán Joschka Fischer. El temblor lo hizo más evidente la vecina Italia en las mismas horas de la sentencia contra Rajoy, cuando pasó a la historia con su primer gobierno euroescéptico y xenófobo. Esa dimensión de tensión acaba de añadir otro factor conmocionante por la ofensiva proteccionista de Washington para arancelar las importaciones de acero y aluminio. La medida, aunque también involucra a Canadá y México, es un golpe directo a la Unión Europea que tiene a EE.UU. como el segundo destino de las ventas del primero y principal de esos insumos.


La movida de Donald Trump fue el último clavo en el ataúd de un atlantismo que ya venía en derrumbe por la ruptura unilateral norteamericana de los acuerdos nucleares con Irán, y por el alineamiento sin precedentes con Israel sobre la capitalidad de Jerusalén. Estos factores unidos constituyen un punto límite para el liderazgo europeo y para la sobrevivencia del ideal comunitario. La cuestión es de formulación sencilla y trámite complicado: Europa se reinventa o quedará en el camino, con su moneda enferma y convertida en un apéndice decadente de Alemania. Esa reinvención pasa por un salto hacia adelante que produzca una unidad política y por cierto fiscal. Paradojas de la historia, quizá la mayor contribución de Trump en esta etapa ha consistido en hacer evidentes las deudas urgentes que la UE tiene consigo misma.


El caso español aun con sus perfiles dramáticos de mudanzas internas, no se compara en gravedad con el italiano. Rajoy perdió el poder pero el esquema no mutará profundamente. Pedro Sánchez, el líder del Partido Socialista Obrero Español, más allá de la retórica de ocasión, no es un dirigente de izquierdas, sino de centro. Recibe además un país en lo económico más previsible de lo que era hace unos años pero con la carga de una enorme deuda social resultado de cómo se zanjó la crisis del 2009. El mayor desafío de Sánchez es la coalición contra natura que lo elevó al poder. Desfilan ahí enemigos profundos del nuevo presidente como el separatismo catalán contra quienes el socialismo, por momentos, se mostró más duro que el propio Rajoy. También los vascos que son cualquier cosa menos sus aliados, y Podemos, esa organización populista y que hace de revolucionaria y antisistema, pero que puja por ocupar el lugar de estirpe socialdemócrata que otrora exhibió el PSOE.


Lo que ha unido a esa cuadrilla de diferentes es el espanto de que si la realidad no los encuentra amontonados el poder pasaría a manos del liberal Ciudadanos, el partido con mayor avance en las encuestas con su bastión inicial en Cataluña, justamente. Sánchez, con apenas 84 bancas, gobernará en minoría. Lo hará con suerte los próximos dos años si logra mantener equilibrios básicos. Se descuenta que le dará continuidad a las políticas de Rajoy y esperará que no se complique el frente catalán que haría estallar su coalición coyuntural. Con todo, si esa experiencia se torna un teorema de solución imposible, él mismo le abrirá camino a Ciudadanos. Los intereses desbordan a los personajes. En cualquier caso lo que pinta ese panorama no es un giro brutal en ningún sentido y los últimos que deberían esperarlo son las víctimas del durísimo modelo aplicado por Rajoy que recortó beneficios y dejó un desempleo en torno a 17%. Dicho de otro modo, lo de España es un reacomodamiento con más política que economía. La Bolsa de Madrid con su alza de ayer lo ratifica.

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Roma, en cambio, se encamina a una estructura retrógrada, con el neofascista Mario Salvini en la cartera de Interior del gobierno populista de Giuseppe Conte que juró ayer. El líder de la Liga Norte ya ha anticipado que convertirá en rutina la expulsión de los inmigrantes del norte de Africa. Esa fue su promesa de campaña, expulsar a medio millón de los desesperados que se asentaron en Italia huyendo de pesadillas a las que también contribuyó Occidente. Con esa fórmula logró el mayor caudal de votos en marzo asociado con Silvio Berlusconi. Este nuevo ejecutivo tiene otra ala antisistema en el inclasificable movimiento Cinco Estrellas del cómico Beppe Grillo que, como Podemos, hace de izquierdas y de revoluciones y comparte un desprecio silencioso contra Bruselas y la unidad europea. Casi 75 años después de la caída de Mussolini, el retorno de la gran Italia a estos meandros ideológicos es impactante. Y sucede en el país que es la tercera potencia del euro pero con una economía que deja cada vez más población en la banquina del consumo. Para el neofascismo europeo se trata de un avance extraordinario y la constatación de que la llegada de líderes como el francés Emmanuel Macron no necesariamente implicaban el cierre de estos desvíos como pronosticaron en su momento algunos intelectuales de exagerado optimismo.


Estas construcciones crecen en Europa enancadas en el rencor social, un fenómeno con múltiples fuentes. La migración de los desesperados de África ha sido un argumento de batalla de estos liderazgos abrazados a la indignación que agregaba la presión a la austeridad inyectada de modo inclemente por Berlín. La irritación en las clases medias contra la forma en que se hacen las cosas y la crisis de la política y las ideologías que cerraron los diques naturales de la protesta, acabaron por alimentar la forja de un mesianismo que revive lo peor del nacionalismo como exhibió el divorcio del Brexit y la crisis catalana. A ese mal estofado ha venido contribuyendo Washington con la ruptura trasatlántica y su desdén a la construcción europea. La UE no comprende de qué va una Casa Blanca que avanza con un garrote sobre las mayores corporaciones del Viejo Mundo para que cancelen sus multimillonarios contratos con Irán; a las que les reprocha los acuerdos energéticos con Rusia pudiendo comprar el gas norteamericano al otro lado del mundo; o que les venden autos de mejor calidad y precio que los estadounidenses. Todo huele extraño, incluso los pasos del propio Trump y el sentido de estas decisiones que rompen todos los códigos de comercio y hasta políticas y conductas en vigor desde mitad del siglo pasado. Sólo un detalle: EE.UU. es el importador de acero más grande del mundo. Es prisionero de ese insumo. La industria norteamericana produce apenas 10% de lo que genera China, sus exportaciones de esa aleación se han desplomado desde 2016 y no puede abastecer la demanda interna.


En otros palabras, ingresará ahora acero y aluminio para sus fábricas a un precio contaminado por los nuevos aranceles. Los productos finales registrarán internamente ese sobre costo artificial con el adicional de las réplicas que están por llover. Tom Donohue, titular de la Cámara Estadounidense de Comercio, atento a ese desorden, advirtió a sus socios que estas políticas amenazan el progreso de la economía y pueden producir la pérdida de 2 millones de empleos "la mayoría en los estados que respaldan a Trump". La mayor paradoja es que aun así los europeos fueron pioneros y siguen en el camino de coleccionar sus propios Trump, como ahora en Roma, como antes en Polonia, Hungría o Austria, como si la lúcida advertencia de Fisher no los alcanzara.