Plataforma Cero
Publicación Mensual
Año 15 | Número 189 MAR 2019
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Maria Josefina Ramos es traductora pública de Inglés y periodista.

Su trayectoria periodística abarca el período 1970-1985, como analista política y cronista parlamentaria desde el Congreso Nacional para varias radioemisoras del interior del país y también para el vespertino La Razón.

En 1975, fue distinguida con una beca como periodista parlamentaria por la Asociación de Corresponsales de las Naciones Unidas para cubrir la XXXI Asamblea General de la ONU.

Es creadora y directora de Plataforma Cero.


Un testigo clave cuando buscan la impunidad
Joaquin Morales Sola para La Nacion
24-02-2019


¿Es el contador Víctor Manzanares uno de esos místicos que dicen haber visto la aparición de la Virgen? ¿O es simplemente un hombre de fe que llegó por ese camino al absoluto arrepentimiento? ¿Es un "arrepentido moral" que significa una "bomba de tiempo", como lo describió el fiscal general Germán Moldes ? ¿O es, en cambio, un hablador compulsivo que mezcla lo que sabe, lo que infiere y lo que escuchó? La Justicia no ha terminado todavía de responderse esas preguntas, al menos en todas sus instancias. Manzanares es un testigo crucial, porque su trabajo como contador de confianza de la familia Kirchner le permite apuntar directamente contra esa dinastía política. Antiguo integrante de la orden católica Opus Dei (ya no lo es), Manzanares suele postrarse ante el juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli pidiendo perdón a sus padres, a los amigos de sus padres, a sus hijos, a los ciudadanos de Santa Cruz y, ya que está, a los de toda la Argentina. No reclama ningún beneficio para su futura condena. "Merezco estar preso", repite como si practicara la flagelación de los antiguos frailes.

Stornelli no lo considera un místico, ni mucho menos; solo un hombre que cree en Dios y a quien el arrepentimiento le costó un largo proceso personal. Manzanares tiene un valor especial porque habla de lo que hacían los dos Kirchner que llegaron al poder.

Hay testimonios más importantes de empresarios, porque estos cuentan un sistema de corrupción dentro del Estado, pero no hablan de los Kirchner. Nunca le entregaron personalmente un peso ni un dólar a los Kirchner. Hablan de los intermediarios que llegaban en nombre de los Kirchner para desplumarlos: Julio De Vido , Roberto Baratta , José López y Ricardo Jaime , entre otros. En más de 25 horas de confesiones ante el fiscal, Manzanares habló de haber manejado o visto una fortuna de unos 350 millones de dólares. Unos 150 millones en propiedades dentro y fuera del país, y 200 millones que los Kirchner guardaban en canutos, escondrijos o bóvedas secretas. 200 millones de dólares en efectivo. Dio nuevos nombres y nuevas pistas que servirían para profundizar la investigación. Habló de la familia Eskenazi, dueña del banco de Santa Cruz; es fácil de comprobar si esa aseveración es cierta o no porque los movimientos de un banco están supervisados por el Banco Central. Los Eskenazi lo desmintieron.

La Justicia pedirá una urgente auditoría.

Los fiscales nunca hablan de declaraciones que no han sido homologadas por el juez. Bonadio no homologó todavía el testimonio de Manzanares. El silencio no solo es una obligación de los fiscales, sino también un compromiso moral. Bonadio cree que las filtraciones de las declaraciones de Manzanares salieron de los abogados de este para presionar al juez. Sabe que uno de los abogados defensores le pidió a un periodista que le sacara una foto en las escaleras de los tribunales. El vedetismo forma parte de la profesión. La presión a Bonadio es la mejor receta para que Bonadio se vaya por la dirección contraria. Bonadio es más cauto que los fiscales. No homologará el testimonio de Manzanares hasta comprobar que, al menos, una parte es cierta. Tal vez supone que hay más misticismo que fe en ese hombre que nunca cesa de hablar. Manzanares demora hasta cinco minutos en contestar una pregunta que solo debe responder con un sí o con un no.

Bonadio, que suele conocer las causas que lleva del derecho y del revés, encontró incoherencias e inconsistencias en el largo palabrerío de Manzanares. Los detalles son los escondrijos del demonio. ¿Es posible que haya visto una piscina llena de dólares, como él dice, o solo copió la historieta de Tío Rico McPato? Manzanares contó cómo llevaron cinco millones de dólares de Néstor Kirchner para comprar un hotel en Santa Cruz, pero no contó de dónde sacaron esa plata. Habló poco y nada de Máximo Kirchner, una figura esencial después de la muerte de su padre en la administración de los bienes que sirvieron para lavar el dinero mal habido. Pidió la condición de testigo protegido, que se la dieron, luego de contarles voluntariamente a sus compañeros de cárcel que se arrepentiría ante el juez. Nadie lo amenazó. Tiene, eso sí, una memoria de elefante: recordaba, sin leer ningún papel, no solo el nombre completo de las personas que inculpó, sino también el número de CUIT de cada una de ellas. Una pregunta que el juez debe despejar también es si no hay algo de resentimiento en Manzanares. Contó que los Kirchner le prometieron que le regalarían un departamento por su tarea de blanquear y esconder el dinero. No se lo regalaron. También le prometieron que le darían un registro de automotores. No se lo dieron. Y también le anunciaron que se haría cargo de la administración de uno de los hoteles en Santa Cruz. Nunca se hizo cargo. Veía mientras tanto, relató, cómo crecía el favor y la fortuna de Osvaldo "Bochi" Sanfelice, el administrador de todos los bienes inmobiliarios de la familia Kirchner. La homologación, que seguramente sucederá, necesita cierto grado de comprobación de que todo lo que dijo Manzanares es cierto, según explican muy cerca del juez.

El juez y los fiscales sospechan que los otros no están pacíficamente en la cárcel o en sus casas esperando las decisiones de los tribunales. Hay versiones, que no son del juez ni de los fiscales, que indican que integrantes de los servicios de inteligencia de Cristina y de Milani están actuando para sacarles la causa a Bonadio y a Stornelli. Pruebas no faltan. La reciente operación contra Stornelli fracasó. El falso abogado Marcelo D'Alessio lo apartó de cualquier denuncia, pero la información anterior indicaba que fue él quien se presentó ante el empresario agropecuario Pedro Etchebest reclamando un soborno en nombre de Stornelli, para que este lo sacara de un expediente en el que Etchebest nunca estuvo. ¿La operación contra Stornelli la hizo D'Alessio o Etchebest? ¿O los dos, junto a Baratta, el exmano derecha de De Vido, integran una logia de embaucadores condenados a terminar en la nadería de las fábulas?

Dentro de ese paisaje de corrupciones, complicidades y delaciones se inscribió el peronismo de cualquier pelaje para voltear el decreto de necesidad y urgencia de Macri para la extinción de dominio de los bienes adquiridos con dinero de la corrupción, del narcotráfico o de cualquier otro delito. Kirchneristas, massistas y peronistas alternativos se juntaron con el argumento de que no había necesidad ni urgencia que justificaran el decreto. Y que el Gobierno no se puede meter en un tema que está tratando el Congreso. Sería cierto si no fuera que el Congreso lleva tres años cajoneando ese proyecto.

La primera aprobación de Diputados sucedió pocos días después de que José López revoleara los bolsos con dólares en un convento de General Rodríguez. No podían decir que no. El Senado aprobó un proyecto modificado pocos días después de que LA NACION destapara el escándalo de los cuadernos de Oscar Centeno. Tampoco podían decir que no. Los cambios en el Senado obligan a una nueva e interminable revisión en Diputados. Mientras tanto, el flamante avión privado que depositó en Buenos Aires a Lázaro Báez (lo metieron preso en el aeropuerto) quedó inutilizado por el paso del tiempo y el descuido. El lujoso yate de Ricardo Jaime es usado por la Prefectura cuando esta podría venderlo para comprar una embarcación militar.

El segundo argumento es que se trata de condenas por delitos penales, que están excluidos de los decretos de necesidad y urgencia. No hay en el DNU de Macri ninguna modificación del Código Penal, sino del Código Civil. El DNU prevé que un juez civil y un fiscal civil actúen para trasladar al Estado el dominio de los bienes de la corrupción. Si fuera un decreto que tratara sobre delitos penales, entonces tampoco podría ser retroactivo. Habría que devolverle los bolsos a López y los casi cincos millones de dólares a Florencia Kirchner. Habría que restituirle a Báez las muchas estancias y las decenas de miles de hectáreas que poseía en Santa Cruz. La reforma del Senado, que podría tratar Diputados, vuelca el proyecto más hacia el fuero penal que al civil; es decir, las disposiciones no serían retroactivas. Los peronistas tienen, además, mayor influencia en Comodoro Py, donde están los tribunales penales.

Un mensaje cuasi mafioso le llegó a los legisladores oficialistas de parte de algunos peronistas: "Ojo. Este DNU puede ser un bumerán para ustedes el día de mañana". La venganza no es un código de la política; es una amenaza del delito.


Un respiro para un presidente acosado en el frente interno
Sergio Berensztein para La Nacion
22-02-2019


A menudo, los presidentes encuentran fuera de su país el reconocimiento y la paciencia que escasean en casa. Cuando viajan, apaciguan su desgastante e ingrata agenda a pesar del trajín y de las corridas que caracterizan las visitas oficiales. Fue el caso de la incursión de Mauricio Macri por la India y Vietnam . La política exterior es una de la pocas áreas en que el Presidente puede sentirse satisfecho. Es cierto que nunca se logró la "lluvia de inversiones" (una de las tantas fantasías infantiles que caracterizaron la primera etapa de esta administración) y que en la práctica la "inserción inteligente" no dio hasta ahora resultados efectivos en materia económica, salvo el rápido auxilio logrado con el FMI . Pero el esfuerzo fue en la dirección correcta: se revirtieron el aislamiento y las alianzas con países autoritarios en las que había avanzado el kirchnerismo. El tradicional péndulo de la política vernácula devolvió a la Argentina al lugar que nunca debió haber abandonado: el de la defensa de los derechos humanos y el imperio de la ley. Pero la descoordinación y la ausencia de una cultura de diálogo y consenso dentro de nuestra clase política, que incluye a Macri y su equipo, impiden que reconozcamos comunes denominadores incluso en temas en los que no existen diferencias. Excepto los núcleos radicalizados del kirchnerismo y de la izquierda, los exponentes moderados y sensatos de la política argentina condenan la dictadura chavista y reconocen el liderazgo de Juan Guaidó . Sin embargo, Macri sufrió el desplante de Graciela Camaño , que rechazó su invitación a integrar la delegación oficial. No se puede disimular afectio societatis cuando no existe una dinámica regular de interacción e intercambio entre gobierno y oposición, en especial en contextos preelectorales.

Macri pretendía terminar su primer mandato como lo había comenzado: mostrándose en el exterior con referentes opositores que comparten su visión de insertar al país en la parte civilizada y sensata del planeta. El acuerdo con la oposición es crítico a la hora de seducir al mundo: las alianzas con otros países suelen ser estratégicas, pensadas y ejecutadas en el largo plazo, por lo que la previsibilidad es un valor fundamental. No pueden quedar dudas de que el visitante de turno cuenta con el respaldo y la credibilidad para que se lleve a cabo aquello sobre lo que se está acordando, independientemente de que pocos meses después haya otra persona a cargo del Ejecutivo. La grieta podría generar un costo adicional: el de una pérdida reputacional en el plano internacional. Esto explica por qué los funcionarios del Fondo se reúnen con múltiples expresiones de la fragmentada oposición.

La tentación hiperpresidencialista confundió a Macri también es este aspecto y creyó que podía gobernar mediante DNU, rodeado solamente de un puñado de colaboradores, ignorando casi siempre a sus opositores e incluso a sus socios de Cambiemos. Los fracasos de su gobierno se explican especialmente en esta peligrosa y probadamente inútil concepción del poder: los caprichos terminan frenados por el Congreso o la Justicia. O los sucesivos gobiernos directamente los revierten.

En este escenario, este viaje puede ser considerado un éxito. Luego de la cumbre del G-20, avanza en la diversificación de socios que requiere una inserción prudente en un escenario internacional incierto y cambiante. La India es la séptima economía mundial y crece a un ritmo envidiable: más del 7% del PBI. Se estima que en apenas 11 años alcanzará los 1500 millones de habitantes y superará a China como el país más poblado del planeta. Este contexto demográfico sustenta y justifica la apuesta de expandir la relación en el campo de la provisión de materias primas alimentarias. La India demanda alimentos y hoy la Argentina le exporta primordialmente aceite de soja. Uno de los logros alcanzados durante la visita de Macri fue ampliar esa canasta con otros productos agroindustriales: limones, ovoproductos, harina de pescado, semillas de chía, naranjas, mandarinas, pomelos, uvas, arándanos, nueces y hasta yerba mate.

Una de las claves de estas nuevas operaciones de comercio internacional es que involucran a un gran número de pymes e impactan positivamente en varias economías regionales, además de la zona núcleo. Los beneficios sobre el empleo y la calidad de vida se multiplican de manera más directa y equitativa, al tiempo que profundizan la cultura exportadora basada en la competitividad. Idealmente, sería fantástico exportar otros bienes y servicios con mayor valor agregado, pero, dadas las circunstancias y las urgencias, se trata de muy buenas noticias. Desde el punto de vista institucional, se avanzó en negociaciones para profundizar el Acuerdo de Preferencias Fijas vigente entre el Mercosur y la India, con el objetivo de ampliar la cantidad de productos argentinos con mejores condiciones de acceso a dicho mercado. El bloque sudamericano se encuentra ante un punto de inflexión. Más allá de los cuatro acuerdos ya firmados con Israel, Egipto, el Líbano y Palestina, la presidencia de Bolsonaro apunta a darle mayor flexibilidad y dinámica, en consonancia con lo ocurrido durante el viaje de Macri a la India. Desde el punto de vista geopolítico, que América del Sur pueda ingresar al creciente mercado de la India fortalece los intereses tanto de Brasil como de la Argentina y permite salir de esos esquemas triangulares que con creciente frecuencia se consolidan a raíz de la intensificación de la competencia de poder entre los Estados Unidos y China, por un lado, y los Estados Unidos y Rusia, por el otro.

Macri fue acompañado por una importante delegación de dirigentes del sector privado. Es lo correcto: ninguna estrategia de inserción internacional y aumento de la competitividad puede desestimar este apoyo clave. A nivel mundial, los mejores resultados surgen de las sinergias entre Estado y empresariado, a contramano de lo que ocurre en nuestro país, donde los conflictos frecuentes entre los sectores público y privado llevaron al empobrecimiento y debilitamiento de ambos.

Este gobierno tuvo una relación conflictiva, confusa y oscilante con buena parte del empresariado. Incluso antes de que estallara la crisis económica, que obligó a resignar varios objetivos loables (como la caída de la presión tributaria, incluyendo la retenciones a las exportaciones), al menos un sector del oficialismo pretendía reeducar al empresariado en función de ciertas reglas y principios ignorados por muchos de sus integrantes, incluyendo el propio Presidente, cuando se desempeñaban en el sector privado. Por suerte en la India predominó un espíritu más cooperativo gracias a los buenos oficios de los funcionarios de la Cancillería y del Ministerio de la Producción. Así, tuvieron lugar más de 700 reuniones entre hombres de negocios argentinos e indios, de las que participaron 85 firmas nacionales, 120 empresarios y más de 500 compañías del por ahora segundo gigante asiático.

Una última dimensión a destacar es la política. La excelente relación entre Macri y Narendra Modi confirma una sintonía de valores, como la defensa de la democracia, el respeto de los derechos humanos, el firme compromiso en la lucha contra el terrorismo y la cooperación como vector principal de acción internacional de los Estados. Un ejemplo concreto: Macri buscó que su par indio retirara su apoyo financiero al régimen tiránico de Nicolás Maduro en Venezuela. En tiempos en los que la democracia está devaluada y los (neo)autoritarismos crecen de Washington a Moscú y de Pekín a Ankara, encontrar entre las principales potencias del mundo un socio que respalde la democracia abre para el país un espacio para la acción internacional qué permite que el pragmatismo y los principios puedan reconciliarse de manera armónica. (lanacion.com.ar)


Superamos el número 13 en la historia argentina
Orlando J. Ferreres para La Nacion
20 de febrero de 2019


El número 13 es el número de la "buena o mala suerte" pues, por ejemplo, en la última cena, en la creación de la eucaristía, es decir en el momento de repartir el pan y el vino, en aquella casa del primer piso, eran 12 Apóstoles y Jesucristo. La historia del "número13" era muy anterior a dicha fecha y era además un "número sagrado" para las distintas religiones y civilizaciones.

En nuestro caso, cada 13 años hemos tenido un golpe militar o una hiperinflación, o un cambio de gobierno. Ahora se estaría cambiando el modelo de repetir cada 13 años (que pueden ser 10, 11, o 12 años) el problema institucional del país.

Este es el problema que hemos tenido desde 1930 en adelante, cuando todo fue de corto plazo, sin arreglar el problema del país, que es principalmente de largo plazo:

El número 13 en nuestra historia
1930 (Inicio) Golpe militar y crisis del 30.
1943 (13 años) Golpe militar para evitar elecciones democráticas.
1955 (12 años) Golpe militar y caída Presidente peronista.
1966 (11 años) Golpe militar y caída Presidente radical
1976 (10 años) Golpe militar y caída Presidente peronista
1989 (13 años) Hiperinflación y caída gobierno radical
2002 (13 años) Mega devaluación y caída Presidente radical
2015 (13 años) Cambio por elecciones ¿No nos toca?
Fuente: Nicolás Rodriguez-Brizuela Lazard

El año inicial de estos problemas lo ponemos, según la fuente de Nicolás Rodríguez-Brizuela Lazard, en el golpe de Estado de 1930, que coincidió con la crisis mundial. Esto afectó a Estados Unidos en primer lugar y luego al resto de los países, como Inglaterra e incluyendo en gran medida a nuestro país.

Un país debilitado por la crisis internacional, de la cual no se habla mayormente, aunque los que dirigieron el "golpe militar" tenían una constitución muy germana, que nunca fue aprobada, pero cuya copia esta guardada en un archivo oficial.

El que organizó el golpe se llamaba General José Félix Uriburu y le decían también "el alemán". Recordemos que este hecho fue antes de la historia de Adolfo Hitler, por el amor de J. F. Uriburu a todo lo que fuera de origen germano. Se dijo que H. Yrigoyen no sabía gobernar, pero con una crisis internacional como aquella era muy difícil tomar decisiones que resultaran las adecuadas. Para empezar, el desempleo en Estados Unidos, país de origen de la crisis de 1929, fue de 25 % de la población económicamente activa y se desparramó por el mundo entero y a nosotros nos afectó en buen grado también.

Después, en la Argentina vino la crisis de 1943, a los 13 años, con un golpe militar cuyo objetivo era para evitar, según los informantes, que la Argentina llegara a un acuerdo con los Aliados, como hizo Brasil, al que le fue muy bien con Estados Unidos posteriormente.

En 1955 también por un golpe militar, a los 12 años, para imponer un gobierno de las Fuerzas Armadas y llamar después a elecciones.

La última de las grandes crisis fue en 2002, con 13 años después de la hiperinflación de 1989. En 2002 hubo una presidencia forzada por las circunstancias, aunque no de las fuerzas armadas, que generó una de las crisis más grandes de los últimos tiempos, que aún se vive hoy.

Pasaron 13 años y en 2015 hubiera correspondido otra crisis, pero ya ha sido superada esa duración de 13 años y vamos por los 17 años y diríamos que no estaría por ocurrir una crisis de ese tamaño. Quizá Mauricio Macri logre el milagro de la Iglesia, que hizo de la última cena y del sacrificio permanente y perpetuo de la eucaristía, el milagro más grande por más de 2000 años. Macri puede repetir el milagro de la Iglesia en la política institucional de nuestro país. (lanacion.com.ar)


Parece que a muchos no les importa elegir candidatos corruptos
V.Cordero para La Prensa
12-02-2019


Pongamos un ejemplo, en su edificio se hace una reunión de consorcio para elegir al nuevo administrador y hay tres postulantes.

Cuando el encargado de leer la experiencia y un poco la historia de cada uno dice: El señor "fulano" está sospechado de haberse quedado con el dinero de otro edificio que administró antes; de haber pactado coimas con todos los proveedores, tiene unos cinco juicios orales pendientes por delitos diferentes y en estos días su contador personal reconoció que el dinero que recaudaba se lo llevaba a su casa.

Después de oír esta descripción ¿usted lo elegiría como administrador de su casa? Seguro que no. Pero mire que paradoja, no aceptaría que alguien con ese historial delictivo maneje sus expensas y sin embargo no le importaría que alguien así maneje el país.

No me vengan con operaciones políticas, persecuciones judiciales ni excusas de esas porque el propio contador de la familia K, el hombre que manejó los negocios familiares durante años acaba de reconocer ante la justicia que "la ex Presidenta estuvo al tanto de todos los negocios que son objeto de investigación incluso después de la muerte de su esposo".

Es más dejó bien claro el mecanismo del delito cuando se refirió a cómo Daniel Muñoz (secretario de Néstor K) llevaba al Sur bolsos con dinero y se guardaban en Río Gallegos, en especial en la casa de aspecto modesto de María Ostoic, madre del ex presidente fallecido.

Después de este cúmulo de testimonios y de juicios orales que comienzan en solo unos días, la viuda de Kirchner sigue siendo jugando a ser candidata y lo que es peor, hay un treinta por ciento de argentinos que la votaría para que vuelva a ser presidente. El ejemplo de Lula Da Silva no se replicó.

Dos preguntas me surgen más allá de lo ideológico y/o desde lo partidario ¿Cuál es la medida de la moral de los argentinos. ¿Cuál es la vara medir a sus líderes políticos? Alguien cubierto de sospechas, solo de sospechas y no de pruebas como en este caso con testimonios directos de los protagonistas del latrocinio, no podría siquiera, por propio vergüenza, intentar presentarse a ningún cargo público en ningún país serio del mundo.

Cómo es posible que no haya voces desde lo ético que se levanten pidiendo que esta mujer no sea candidata porque no solo es un mal ejemplo, sino una muestra clara que en Argentina robarle al Estado no es ninguna mancha ni produce la menor herida moral.

La señora sigue buscando dilatar los comienzos de sus juicios algo que por ahora y con mucho sentido común la Justicia le niega, pero ella quiere tiempo, lo necesita, para poder lanzar su candidatura a presidente y con suerte seguir evadiendo la cárcel.

No es razonable suponer que un país democrático tenga como opción para conducirlo a alguien procesado en múltiples causas y todas apuntan al robo al Estado, la evasión fiscal y el lavado de dinero, sin contar la protección a los iraníes que atentaron contra la AMIA.

A mí me da rabia, bronca, indignación y vergüenza cuando tengo que explicar hacia el exterior como es posible que esto suceda sin que el pueblo reaccione, sin que las otras fuerzas políticas se opongan.

Es más, esta mujer tiene como una protección especial, tal vez fruto de haber tenido más cómplices de los que suponemos en su accionar supuestamente delictivo.

Claramente perdimos toda relación con la moral y la dignidad; antes los líderes políticos eran referentes de honestidad y ejemplo en la defensa de los valores básicos de una sociedad.

Hoy son sospechosos delincuentes que se niegan siquiera a dar una sola explicación a quienes le confiaron (y aun le confían) su voto. Sería mucho más razonable que mantengan viva la doctrina si quieren, pero con otros nombres, alejados de los protagonizaron esos años de sospechas que hoy son penosa realidad.

A ver si nos damos cuenta y elegimos con otros parámetros. Antepongamos la honestidad a la inflación; la decencia al FMI y sobre todo cuidemos el honor de la Nación demasiado salpicado de tanta corrupción.(laprensa.com.ar)


Macri se prepara para recurrir a los decretos que hagan falta
Fernando Laborda para La Nacion
15-02-2019


La suspensión de las sesiones extraordinarias del Congreso ante la falta de consenso entre los distintos actores políticos anticipa la parálisis parlamentaria que podría signar a 2019.

El presidente Mauricio Macri fue notificado por algunos de sus interlocutores en el Poder Legislativo que la labor parlamentaria en este año electoral podría ser prácticamente nula. Es más, un activo vocero de la oposición en el Congreso de buen diálogo con el oficialismo les transmitió a allegados al primer mandatario que Macri debería darse por satisfecho si en el próximo período ordinario de sesiones, que comenzará en marzo, se sancionaban la ley de presupuesto para 2020 y la norma sobre financiamiento de las campañas políticas, un tema que preocupa a casi todos los dirigentes en vísperas de las elecciones.

Ante a este panorama, funcionarios del gobierno nacional admiten que el Presidente tendría resuelto recurrir toda vez que sea necesario a los decretos de necesidad y urgencia (DNU) como antídoto frente a la oposición a sus propuestas o la simple modorra de parlamentarios que estarán más ocupados en sus campañas proselitistas o en buscarse un nuevo destino para cuando dejen de ser senadores o diputados en diciembre próximo.

Macri ya ha probado esa receta, siempre controvertida. Y muchas veces, con suerte. A principios del año pasado, emitió el Decreto 27/2018, que apuntó a la desburocratización y la simplificación de trámites administrativos en una enorme cantidad de áreas del Estado nacional. Es cierto que ese decreto ómnibus desató un fuerte rechazo de la oposición, pero también derivó en un acuerdo para que el Congreso consensuara la sanción de tres leyes que sustituyeron al decreto presidencial.

En enero último, el Presidente firmó otro DNU no menos polémico, que impuso la extinción de dominio, para acelerar la recuperación de bienes sustraídos en casos de corrupción y de narcotráfico , entre otros delitos. Fue una clara reacción ante una cuestión muy demandada por la opinión pública, que los legisladores venían demorando por demasiado tiempo. "Su aprobación era urgente y los proyectos que están en el Congreso se hallan estancados hace años. Los argentinos ya esperamos demasiado y la Justicia necesita este mecanismo ya mismo", advirtió en ese momento Macri.

Una vez más, el más reciente decreto presidencial cosechó críticas entre dirigentes de la oposición y también entre especialistas en derecho constitucional. Para algunos de ellos, la extinción de dominio no es otra cosa que un decomiso y un decomiso constituye una sanción de tipo penal. El inciso 3 del artículo 99 de la Constitución nacional veda la posibilidad de que el Poder Ejecutivo emita decretos de necesidad y urgencia en materia penal. También impide los DNU sobre cuestiones tributarias, electorales y del régimen de los partidos políticos.

Claro que el decreto sobre extinción de dominio fue también una jugada política del Gobierno, tendiente a devolver la pelota al campo rival en un tema trascendente para la ciudadanía como la lucha contra la corrupción . Lo dio a entender el propio ministro del Interior, Rogelio Frigerio , cuando admitió que el Gobierno vería con agrado que el Congreso debata el tema y sancione una ley. Como todo DNU, el de extinción de dominio deberá ser considerado por la Comisión Bicameral de Decretos de Necesidad y Urgencia y luego por las dos cámaras legislativas. Pero para que el decreto pierda vigencia deberá ser rechazado tanto por Diputados como por el Senado. Se trata de una condición que, tiempo atrás, logró imponer Néstor Kirchner mediante una controvertida ley, de la que hoy puede beneficiarse el macrismo.

De ahí que no se descarte la posibilidad de que los DNU se conviertan en un recurso aún más habitual para el gobierno de Macri en este año electoral que podría estar signado por la inercia legislativa. Y una de las obsesiones del Presidente pasaría por acelerar la desburocratización administrativa, fundamentalmente en materia de comercio exterior. Obviamente, mediante un DNU. (lanacion.com.ar)


El cronograma electoral refuerza la polarización Macri-Cristina
Siete días de política. La decisión de unificar las votaciones nacional y provincial en Buenos Aires consolidó la estrategia de confrontar mano a mano con el kirchnerismo. El peronismo "alternativo" se desdibuja.
Sergio Crivelli para La Prensa
3-02-2019


Una mirada al mapa electoral de 2019 vale más que los centenares de declaraciones, "fake news", operaciones y trascendidos dudosos sobre candidaturas extravagantes y otras martingalas que colmaron los medios en los últimos meses.

Con ese mapa delante queda a la vista la mesa de arena en la que proyectan sus movimientos el actual presidente y su antecesora. Están alineando la tropa para una batalla decisiva. En los distritos que controlan irán a las urnas en elecciones unificadas en octubre para aprovechar el aparato electoral propio. En los controlados por otras fuerzas políticas (peronistas no K, socialistas y partidos provinciales) los comicios a gobernador se realizarán anticipadamente para que los oficialismos locales no resulten víctimas de la polarización y puedan apostar en las presidenciales a quien más les convenga.

Unificaron la elección los distritos kirchneristas de Santa Cruz, Formosa y Catamarca. Tres padrones cuantitativamente irrelevantes.

El macrismo, en cambio, decidió volcar sus dos aparatos de mayor peso, los de CABA y provincia de Buenos Aires, a la campaña en octubre para fortalecer las chances de su candidato presidencial.

Las versiones sobre el desdoblamiento bonaerense se esfumaron así junto con las esperanzas del massismo y otros sectores del PJ de poder tener algún papel importante en la pelea por la presidencia.

Hasta ahora separaron las votaciones diez distritos y las unificaron seis. Hay otros seis que no decidieron todavía y dos en los que no habrá elección a gobernador este año: Santiago del Estero y Corrientes. Entre las seis indefinidas, dos son gobernadas por radicales y podrían terminar unificando en octubre: Jujuy y Mendoza.

En las provincias que desdoblaron para no quedar atrapada en la puja Cambiemos-kirchnerismo hay peronistas no K (Córdoba), partidos provinciales (Neuquén) y socialistas (Santa Fe).

La unificación de comicios en Buenos Aires dio lugar a diversas interpretaciones, pero una sola válida: Mauricio Macri encuadró en el más ortodoxo estilo peronista a María Eugenia Vidal que había coqueteado con la idea del desdoblamiento. Otros que se habían hecho esa ilusión (y que habían estimulado a la gobernadora) fueron los massistas, ahora en riesgo serio de desaparición.

Si Vidal hubiera separado su destino electoral del de Macri, el mensaje hubiese sido desastroso para el gobierno. Se habría consolidado la idea de que en el macrismo reinaba el clima de sálvese quien pueda; de que en las propias filas de Cambiemos se preparaban para una inminente derrota.

Pero el presidente alineó a la gobernadora y a Horacio Rodríguez Larreta para que jueguen a todo o nada en octubre. Curiosamente los macristas llevaron a la práctica el tan peronista "todos unidos venceremos", mientras los peronistas se dispersan.

Esa es la diferencia entre tener una conducción unificada y no tenerla. Entre disponer de la lapicera para firmar los cheques del estado y de no disponer de ella.

Vidal tiene unos diez puntos de imagen positiva más que Macri, por lo que se especula que ella lo podría ayudar en la presidencial, pero él podría perjudicarla en la elección de gobernador. Muy probablemente, sin embargo, la polarización volverá superfluo ese razonamiento. En octubre se votará a favor o en contra de Macri; a favor o en contra de Cristina. Si Vidal alguna vez creyó que podría gobernar la provincia con Cristina Kirchner en la Casa Rosada, la persuadieron a tiempo de esa temeridad.

Pesa, además, a favor de la gobernadora el hecho de que el kirchnerismo tiene candidatos poco competitivos para la gobernación, por ejemplo, Axel Kicillof. Cristina Kirchner cometió uno de sus errores políticos más graves al elegir como candidato a gobernador en 2015 al inefable Aníbal Fernández. Tendrá una oportunidad para enmendarse.

De todas maneras las alquimias con candidatos y campañas tendrán poca incidencia en octubre. Como ocurre habitualmente la elección será definida por la marcha de la economía. Pero en este caso habrá un factor extra: la opción de volver a un pasado inquietante o apostar una vez más por el desalentado futuro que promete el macrismo.