Plataforma Cero
Publicación Mensual
Año 15 | Número 191 MAY 2019
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Maria Josefina Ramos es traductora pública de Inglés y periodista.

Su trayectoria periodística abarca el período 1970-1985, como analista política y cronista parlamentaria desde el Congreso Nacional para varias radioemisoras del interior del país y también para el vespertino La Razón.

En 1975, fue distinguida con una beca como periodista parlamentaria por la Asociación de Corresponsales de las Naciones Unidas para cubrir la XXXI Asamblea General de la ONU.

Es creadora y directora de Plataforma Cero.


El pánico a la crisis aplaca los ánimos
Ignacio Zuleta para Clarin
28-04-2019


Calma en la tormenta. Las desventuras financieras sirvieron, al menos, para bajar los decibeles de la exasperación de la campaña. Pichetto dio una mano importante y renace el ala de los acuerdistas por una base ampliada. La fe mueve montañas, y el pánico aplaca las inquinas. La meteorología enrarecida de la última semana mezcló una corrida política por encuestas que ahora se lloran como prematuras - por imaginar un ballotage ocho meses antes - con el freno al roll over –reinversión– de los papeles argentinos que vencen, pero no son renovados, como es de uso y estilo en ésta, y otras bicicletas.

Este clima generó una paz inusual para la exasperación de la campaña, que replica el enfrentamiento cabeza a cabeza de 2015, entre Cambiemos -cabeza del voto no peronista- y el frente peronista. La tranquilidad se extenderá en esta semana corta, trinchada por una huelga que la oposición quiere más que tranquila, para no alimentar más al oficialismo, que gana votos cada vez que ellos se muestran al frente del desorden público, y por el feriado del 1° de mayo. Prueba de esa mansedumbre que contrasta con la ansiedad de toda campaña, la paciencia que se tuvieron los diputados el miércoles en una sesión maratónica que, según Emilio Monzó, presidente de ese cuerpo, fue la más tranquila desde que asumió esa función en 2015. El ala política que representa Monzó -el acuerdismo para ampliar la base de Cambiemos hacia el futuro- festejó además la insólita defensa de gobierno que hizo el jueves el opositor Miguel Pichetto, en el seminario de los abogados en la Universidad de Columbia. Ante un foro que esperaba ansioso alguna claridad sobre la confusión que transmiten los opinadores de allá y de acá acerca del futuro, dijo que Cristina no ganará las elecciones, que Macri será el candidato del oficialismo, y que, si el peronismo federal que él representa gana las elecciones, respetará todos los compromisos financieros con el FMI y los acreedores.

Renace el sueño de la base ampliada . Con esas señales se convirtió de nuevo en el mejor amigo del Gobierno, para quien hace una changa que la mesa chica de Olivos rechazó desde las elecciones de 2017: ampliar la base electoral. La crisis parece darle oxígeno a ese sector, alimentado por esa percepción de diván que transmite el propio Macri cuando dice que los mercados dudan sobre si los argentinos quieren volver al pasado. Es una manera elegante de reconocer que su reelección peligra y que hay que hacer lo que hay que hacer, o sea salvar la gobernabilidad a toda costa.

Aun si costase romper la endogamia que ganó a la mesa chica después del triunfo electoral de 2017. Parecía adelantar un ascenso y terminó siendo un tobogán, algo parecido a lo que le ocurrió a Cristina en 2011; ganó por el 54% un nuevo mandato, pero al mes ya tenía un cepo, a los cuatro meses estatizaba las acciones de Repsol en YPF, en 2013 perdía las legislativas y en 2015, el poder. Esa es la capitulación que creyó eludir no entregándole los atributos presidenciales a Macri, como si fueran cuestiones personales. En filosofía política eso se llama concepto patrimonial del Estado, el Estado c'est moi. Un cargo público no es un servicio, sino propiedad individual que se usa y se abusa. Una idea premoderna sobre la que se puede construir bien poco.

Pichetto, el amigo imprescindible. Pichetto lo repitió ante otros interlocutores que cultivó en su viaje a la Costa Este de los Estados Unidos, hacia donde se trasladó el teatro de operaciones de la campaña. Explicó lo mismo ante fondos de inversión y ante alumnos de la Universidad de Yale. En Columbia lo rodearon cancerberos del oficialismo, como José Torello y Fabián Rodríguez Simón, además de profesionales como Guillermo Lipera y Máximo Fonrouge. Los primeros son asesores presidenciales; los segundos son una especie de para-funcionarios o pasantes sin dignidades rentadas, pero que se mueven por los pasillos como si tuvieran cargos vitalicios. Esto permitió que apenas se conociesen sus palabras, recibiera una andanada de llamados del Gobierno, agradeciéndole una changa cuyo valor recién entendieron allí. Pichetto se vareó por Nueva York junto a sus asesores Jorge Franco y Guillermo Michel, e incurrió en sanciones inesperadas para todos, como la descalificación de Sergio Massa y Juan Manuel Urtubey, por haber dicho que "los muertos no pagan". Esa frase es la que usó Néstor Kirchner para prologar el default heredado en 2003 y que el matrimonio extendió por 12 años más. "Estos muchachos no entienden nada", deslizó ante una repregunta.

Aun ganando, Macri está en problemas
El valor del gesto de Pichetto responde a un diagnóstico que nadie admite on-the-record, que dice que para Macri no es tan malo perder, como ganar en el estado de debilidad y aislamiento con el cual termina su gobierno. En 2015 la burguesía de las provincias que deciden las elecciones votó en el entendimiento de que, si ganaba Scioli, venía el caos, y que, si ganaba Macri, venía la alegría. En 2019, la percepción de superficie de ese electorado es que el caos puede venir gane quien gane. Cristina ya advirtió en dos discursos en el Senado que "esta deuda no se puede pagar", que los inversores y mirones de otros rangos menores, pero auxiliares para la comprensión de los hechos, traducen con la palabra "default". Gane o pierda, el hostigamiento al programa de este mandato de Macri será terminal sobre un presidente que, si gana, no tendrá reelección y que se ha encerrado en lo que Carrió llama la "endogamia" del Pro. Si gana Cristina, cabe pensar en qué ocurrirá con un peronismo cuya principal candidata vaticina un default, pero que además heredará el superávit fiscal de casi todas las provincias, y el déficit primario cero de la Nación. Ese cóctel es un paraíso para el populismo. A partir de aquí se entiende el valor altísimo del aporte de Pichetto al ensanchamiento de la base del oficialismo, hacia una banquina que le abre el peronismo federal, que quiere proveer lo que el mercado y la sociedad falaz y descreída le pide al Gobierno: lo que no le puede dar. Para aislarse de las especulaciones venenosas, Pichetto se mostró alejado de la delegación argentina que concurría a ese seminario, y resignó una invitación con ellos que le hizo el organizador Lipera. Incluso rechazó una invitación del Departamento de Estado para evitar la foto equivocada.

Sí recibió a delegados del gobierno paralelo de Juan Guaidó en Venezuela, Alejandro Grisanti y Julio Borges. Un brindis anticristinista, para marcar diferencias con la expresidente que estaba en Cuba, destino predilecto para los viajes de Ernesto Maduro. La ocupación de argentinos entre Nueva York, Boston y Washington sigue en estas horas. Inversores y fondos hacían carreras por la 57 St, que es la calle emblemática donde están ellos, para llegar a las charlas que da Pichetto a decena de operadores de negocios, que descreen ya de lo que dice la prensa internacional, que saben está escrita en Buenos Aires, con prejuicios tan ligeros como las encuestas prematuras en las que se basan. La brigada aumentó este fin de semana con la llegada de los diputados Luciano Laspina (presidente de Presupuesto y Hacienda), Marco Lavagna, Santiago Bausili y Federico Pinedo. Aprovecharán para agotar la paciencia de los curiosos, que son centenares en estas horas, para participar del Foro Estratégico entre Argentina y Estados Unidos que organiza el Center for Strategic and International Studies (CSIS), un think tank que tiene como co-chair al empresario Marcos Bulgheroni. También participarán del lanzamiento del Caucus Argentino en el Capitolio, algo así como los grupos de amistad parlamentaria. Con el paro y el feriado, es una semana idea para aprovechar en el frente externo. "Lo que se perdió en el tiempo no lo busques en el espacio"

Cuando la crispación alcanza ciertos límites, se dispara la imaginación de los protagonistas. ¿Siguen convencidos Macri y su mesa política de no abrir el Gobierno como ha propuesto el ala Frigerio-Monzó? ¿Acaso es tarde para imaginar un acuerdo con el peronismo racional, pero sin techo, como es el de Urtubey o Pichetto, que licue la fuerza que hoy tiene Cristina? Horacio Rodríguez Larreta, otro operador en el TONY (Teatro de Operaciones Nueva York) recitó el rap oficial en el desayuno del lunes en el Council of America de Susan Segal: la confrontación es sólo con Cristina, los demás son de palo, y vamos a ganar porque el 60% que no la vota a Cristina, la odia y la va a hacer perder. Le preguntan qué constancias hay de eso, y responde que las encuestas de hoy no valen y que ésa es su convicción, y que si le preguntan está obligado a decir la verdad. Quienes escuchan anotan, y se preguntan si el Gobierno está haciendo un diagnóstico acertado de la situación, condición para poderle encontrar una salida a esta crisis, que es de confianza.

Ojo que el debate sobre el diagnóstico pone a prueba la firmeza del Gabinete, en donde el jueves hubo amagues de poner la renuncia sobre la mesa. Quizás sea tarde, porque el manual dice que no hay que mover ninguna pieza en medio de una crisis. El pensador israelí Amos Oz consagró una deliciosa frase que se aplica a los intentos de enmendar algo que es difícil: "Lo que se perdió en el tiempo, no lo busques en el espacio". La usó Pablo Gerchunoff en su discurso en el Senado, al recibir un premio a la trayectoria y describe algo de lo que suele pasar en política, un oficio para el que no se estudia y cuyo ejercicio es un aprendizaje desde la praxis, muchas veces sin posibilidad de volver atrás.(clarin.com)


El kirchnerismo teje su nuevo disfraz
Jorge Fernández Díaz para La Nacion
21-04-2019


"Todo disfraz repugna al que lo lleva", entrevió alguna vez Silvina Ocampo. Con esa intuición literaria podríamos decir que los paliativos sociales anunciados esta semana por Mauricio Macri y la conmovedora Operación Somos Buenos, lanzada estos días por Cristina Kirchner , repugnan a sus respectivos mentores. Pero seríamos un poco injustos con esa igualación: el Gobierno no cree ni remotamente que el suyo sea un camuflaje populista, sino apenas un pragmático plan de anestesia puntual para atemperar en algo los dolores de la alta inflación mientras se avanza por el calvario del "déficit cero".

El operativo del Instituto Patria, en cambio, consiste efectivamente en el laborioso tejido de un nuevo disfraz que mitigue el hondo y simple pavor. Me refiero al pavor que produce, aquí y en casi todas las latitudes, el eventual retorno de quien se convirtió en uno de los paradigmas mundiales del neonacionalismo autoritario. Nos informa una vez más el periodista Gabriel Sued acerca de las febriles meditaciones que circulan, a propósito, en el cuartel general del kirchnerismo; todas ellas propenden al simulacro. "Somos buenos, nosotros somos buenos", cantaban los acólitos de Milagro Sala. Y esa es la ideología buenista del nuevo "relato" de campaña. Que tiene por objeto esterilizar el miedo y calmar a los mandatarios de Occidente y a los acreedores externos (no vamos a declarar el default ni a hacer más locuras); tranquilizar a los medios de comunicación (no vamos a combatirlos ni a censurarlos); clausurar lo que llaman el "ministerio de la venganza" (no perseguiremos a nuestros enemigos); desactivar las cadenas nacionales y los patios de militantes (no recurriremos a fatigantes tribunas de hostigamiento personal o sectorial), y eludir sobre todo una segunda guerra popular y prolongada contra el campo: "Nunca más tenemos que confundir al pequeño y mediano productor con los grandes terratenientes de las cerealeras", repite ahora Máximo Kirchner, después de haber apoyado a su madre en ese delirio y en esa confusión, y luego de haber cargado a su agresiva organización con un indiscriminado odio visceral contra cualquier atisbo de agroindustria.

Todo este rezo laico lleno de abrupto pacifismo, que debemos comernos sin chistar con nuestra rosca de Pascua, podría tomarse como un emocionante acto de contrición y hasta como "los mandamientos kirchneristas para una nueva era", pero no son una cosa ni la otra. En principio, porque impostan un nestorismo tardío en el que no creen: los kirchneristas sostienen desde hace rato que el kirchnerismo nace precisamente con la 125, que el pingüino era todavía un heredero de Duhalde y que la pingüina es quien en verdad llevó a la práctica el auténtico "proyecto". Desandar esa creencia arraigada y religiosa implicaría asumir como gruesos yerros todas las radicalizaciones de la gran dama y reivindicar únicamente las desabridas prudencias iniciales de su marido. Ese nestorismo, en todo caso, podría encarnarlo con mejor solvencia Roberto Lavagna, aunque está basado en otro engaño: la situación actual es similar al crac de 2001. El disfraz y la mentira sobre los que se basan apuntan obviamente a crear una red para atrapar ingenuos de centro, en tiempos de votos amnésicos y desesperados. Por otra parte, Cristina es capaz de afirmar hoy sin cinismo y con absoluta sinceridad que no peleará contra el campo, y levantarse una mañana y tener un arranque temperamental, y declarar una nueva conflagración. Como no reconoce pifiadas y como carece de punto muerto y marcha atrás, ese error quedaría en pie, y sobre él se construirían los cimientos de otro edificio torcido. Este procedimiento narcisista, este jenga estrafalario de ejemplos múltiples, fue torciendo las política y la economía en la Argentina y también en Venezuela, aunque ahora los muchachos del Instituto Patria, que jamás repudiaron el hambre ni los crímenes chavistas, juran que su modelo es más bien la civilizada Portugal, como si la actual prosperidad de esa nación sufrida no se debiera al anterior ajuste consecutivo de socialistas y centristas, ambos asesorados por el Fondo y por Bruselas, y castigados en su momento por el voto y la incomprensión popular. "No hay paraísos gratis", escribió el analista Andrés Malamud, que vive en Lisboa y desarmó el camelo. Sobrevuela otra igualación errónea: Macri es tan culpable como Cristina de la grieta, y la doctora sigue competitiva porque el ingeniero la "infló" como contrincante. La ocurrencia parte nuevamente del peronismo "racional" y es aceptada de un modo atolondrado por voces inteligentes. Para empezar, nadie en la Argentina moderna había institucionalizado desde el Estado una política deliberadamente divisionista, como lo hizo el kirchnerismo y lo recomendaba Laclau. Difícil luego suturar esa tremenda fractura, más cuando la facción derrotada se niega a entregar los atributos presidenciales, se enroca en su realidad paralela, declara que la nueva administración es una "dictadura", organiza una "resistencia" con escraches e intifadas, sabotea cualquier cooperación parlamentaria y apuesta al colapso financiero, a la destitución y al helicóptero. Se le pueden hacer muchísimas críticas a la gestión de Cambiemos, pero emparejar semejante belicismo con las imperfectas maneras de un gobierno más o menos republicano resulta un disparate. A menos, claro está, que entendamos las causas judiciales de corrupción como una acción pérfida y "armada" por el Poder Ejecutivo (una mera cacería política) y no el resultado de que se levantó parcialmente el cepo judicial y eso permitió que por primera vez se investigara y procesara a empresarios, políticos y sindicalistas millonarios. Esta peligrosa visión que iguala es una nueva "teoría de los dos demonios"; permite a la vez mirar el partido desde arriba y desde afuera, y ser funcional al peronismo pop. Que no tuvo el talento ni la audacia para reemplazar a la arquitecta egipcia y que descarga esa responsabilidad en Balcarce 50. Este punto es también muy injusto con Cristina, a quien se puede acusar de muchas tropelías y disfunciones, pero nunca de no ser ingeniosa, resiliente y representativa de un fragmento relevante de la sociedad. La última encuesta de Poliarquía ratifica que los argentinos no se dividen en izquierdas y derechas, sino entre un sector cosmopolita, abierto y exportador, y otro estatista y endogámico. El peronismo pop bien podría representar a ese último grupo de ciudadanos, pero nunca desde el crispado antisistema, sino desde la institucionalidad, el diálogo y la alternancia. Un país ideal tiene períodos de apertura y épocas de proteccionismo, y políticas de Estado comunes y convivencia; sin ese sistema de partidos son imposibles la normalidad y la bonanza.

A la incapacidad para encarnar eficazmente ese noble objetivo, la dirigencia pop suma otro pecado: cede a veces al puro oportunismo y termina pegoteándose con los chavistas del justicialismo dark, como le sucede a Bordet, para quien es más o menos lo mismo que el "consenso" partidario corone a Lavagna, a Massa, a Cristina o a Hannibal Lecter. El flamante PJ bonaerense es la obra cumbre de las relaciones inescrupulosas. Ese aparato que ha corrompido y empobrecido la provincia durante 27 años sin recreos se presenta ahora a salvarnos de las pandemias mortales que generó. A Insaurralde, que coqueteó con todos y amagó alguna vez con el peronismo razonable, no le hace ruido abrazarse hoy con Moyano ni con los númenes de la Cámpora, ni volver al redil de Espinoza y Magario, que como todo el mundo sabe han hecho de La Matanza un remedo paradisíaco de Lisboa. Tampoco a Felipe Solá le molesta confraternizar con Scioli después de haberlo fustigado y despreciado con ardor a lo largo de una década. El inefable Kicillof, durante el aquelarre del otro día, olvidó los mandamientos "buenistas" del Instituto Patria y sugirió que Vidal no luchó contra las mafias; se esconde en una base militar por miedo a la gente, algo que ni los bonaerenses más descontentos creen de verdad. "Cuanto más te disfraces -decía Saramago-, más te parecerás a ti mismo".(lanacion.com.ar)


¿Quieren derrocar al Presidente?
Malú Kikuchi para el IP
21/04/2019


Los paros de los trabajadores deberían tener objetivos claros: mejorar sus salarios y sus condiciones de trabajo. Si los objetivos son políticos, no son legales. No les corresponde a los sindicatos manejar las políticas públicas. Estas se dirimen a través del voto, que es el arma de los ciudadanos. El 30 de abril varios gremios han decretado un paro nacional que pretende paralizar al país. Y lo hará. El paro, es decir el cese de actividades ha sido planeado y puesto en marcha por los "dueños" del sindicato de Camioneros, Hugo Moyano y su hijo Pablo. Se suman otros gremios. Adhiere el sindicato de pilotos, en guerra con el gobierno desde hace tiempo, por lo que el 30/4 no habrá vuelos. CETERA (Sonia Alesso) y SUTEBA (Roberto Baradel), decidieron que no habrá clases en todo el país. SUTEBA acaba de cerrar sus paritarias con la provincia de Buenos Aires.

Apoyan el paro Sergio Palazzo, Bancarios, hay que asegurarse efectivo a tiempo; Ricardo Pignanelli, Mecánicos y las tres vertientes de la CTA, Central de Trabajadores de Argentina. Se sumarán otros sindicatos y como el 1º de mayo es feriado, el fin de semana se alargará mucho. Según Hugo Moyano el motivo del paro es intensificar la lucha. Pero este es el 5º paro que le hacen a Macri en 3 años y medio. Justo después de las medidas anunciadas el miércoles 17, medidas que intentan mejorar las posibilidades de compra de la gente, tratando de frenar la inflación. Este paro, teniendo las PASO dentro de menos de 4 meses, el 11/8 y las elecciones presidenciales el 27 de octubre, "intensificar la lucha" tiene un conocido recuerdo a "preparemos el terreno para un golpe de estado civil", como el que le hicieron al presidente De la Rúa en diciembre 2001.

No se explica de otra manera. Falta poco para votar a este gobierno o para cambiarlo por otro, el paro es gratuito en materia de políticas laborales, es decididamente un paro político. Muy peligroso. Desde 1928, cuando Marcelo T. de Alvear completó su mandato, ningún presidente no PJ ha podido hacerlo.

También existe el tema judicial. Hugo y Pablo Moyano, casi todo el clan familiar, tienen serias denuncias ante el poder judicial. El miedo a un proceso, seguido de un juicio oral y rematado por una probable condena, debe aterrorizar a personajes que se creen dueños de la Argentina. Ya hay varios sindicalistas presos, los Moyano y los líderes de los gremios que se suman al paro, lo tienen en cuenta. La Justicia, ausente mucho tiempo del poder judicial de la nación, hace esporádicas apariciones. Lo comprueban a nivel sindical, el Caballo Suárez, Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU); Marcelo Balcedo, Sindicato de Obreros y Empleados de la Educación y la Minoridad (SOEME) presas su madre y su mujer. También el Pata Medina y familia, Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina, (UOCRA La Plata).

Por convicción política, esto es dudoso ya que la cambian de acuerdo al viento, o por temores judiciales, este paro no tiene otro objetivo que obligar al gobierno a cambiar de política económica, o sea a romper el acuerdo con el FMI o más simple y factible, derrocar al gobierno. Al borde de las elecciones, sin tener en cuenta la imagen del país ante el mundo, otro golpe civil seguido de otro default, sacarían a la Argentina del planeta Tierra y pasaría a formar parte de otra galaxia. ¿Para qué? ¿Con quién quieren reemplazar a Macri? CFK no es candidata todavía y no se sabe si lo será. Lavagna es un posible candidato, con la condición de no pasar por una interna. ¿Querrá Moyano ser presidente? De acuerdo a la ley de acefalía Nº 25.716, si por la razón que fuere no hubiera presidente, es reemplazado por el vicepresidente hasta finalizar el mandato. ¿Quieren a Gabriela Michetti de presidente?

Si no hay vice, la presidencia la asume el presidente interino del Senado, hoy, Federico Pinedo; de no ser así, el presidente de diputados, Emilio Monzó y en su defecto el presidente de la Corte, Carlos Rosenkrantz. Estos 3 últimos deben convocar en 48 horas una Asamblea General. Las dos cámaras deben tener quorum con los dos tercios de sus integrantes y sumar a los gobernadores. La Asamblea debe elegir presidente que llamará a elecciones. Algo innecesario ya que hay PASO en agosto y presidenciales en octubre. ¿Cuál es el objetivo del paro? Si no pretenden derrocar al gobierno, consiguen debilitarlo. Paralizan un país que ya sufre una fuerte recesión, por lo que necesita trabajar y producir más, para vender más y ganar más dinero. Pero a estos sindicalistas, el país y la gente que lo habita, digan lo que dijeran, les importan muy poco. Menos que poco. Nada. ¡Felices Pascuas! Lamentablemente, la casa NO está en orden.


Cuba está detrás del horror venezolano. ¿Qué debería hacer Washington?
Carlos Alberto Montaner para Infobae
20-04-2019


Cuba está detrás del horror venezolano. La isla aprendió de los soviéticos el arte de controlar a una sociedad, aunque el 80% de las personas se opongan al sistema impuesto. Basta el 0,5% de la población adscrito a la contrainteligencia para conseguir la sumisión del conjunto. La gente obedece por temor, no por amor, y mucho menos por razones ideológicas. En Cuba y en Venezuela, como en todo el ámbito del socialismo del siglo XXI, del que solamente quedan Bolivia y Nicaragua, apenas existe un puñado de descerebrados que se crean las consignas marxistas-leninistas.

Pero el problema no es ese. Al fin y al cabo, no es la primera vez que una isla pequeña controla a una nación mucho mayor, más poblada y rica. Esa es la historia del Reino Unido y la India. El problema es a lo que se dedica la colonia, más allá de ser explotada por la implacable metrópolis cubana.

La jefatura militar venezolana, encabezada por Nicolás Maduro, el títere elegido por La Habana, se dedica, primordialmente, al narcotráfico. De ese turbio negocio obtiene miles de millones de dólares. Mas ahí no terminan los compromisos venezolanos con el delito. Les prestan apoyo a los terroristas islamistas, a Irán y a todo aquel que diga estar contra Occidente. Es la manera que tienen de dignificar sus actividades delictivas. Las cubren con un manto ideológico "antiimperialista" de izquierda.

Eso es lo que piensan John Bolton, Mike Pompeo, Elliott Abrams y los cubano-americanos Marcos Rubio y Mauricio Claver-Carone. Nunca había habido una unidad de criterio tan consolidada en Washington. Todos saben lo que ocurre en Venezuela y no ignoran la importancia de Cuba como el poder detrás del trono.

El problema es cómo enfrentarse a ese peligro. Han llegado hasta solicitarle a Raúl Castro que abandone su presa venezolana. Parece que ese era el mensaje que llevaba el príncipe Charles en su sorprendente viaje a Cuba disfrazado de turista con su dulce Camila colgada del brazo. Es lo que Abrams les transmite a sus interlocutores de Cuba y Venezuela.

Pero es inútil. Cuba está dispuesta a pelear hasta el último venezolano. Primero, porque lo necesita desde un punto de vista material. El sistema impuesto a los cubanos, el "capitalismo militar de Estado", es absolutamente improductivo y requiere adosarse a otra nación para que los sostenga y mantenga. Y, segundo, porque durante 60 años les ha dado resultado para controlar el poder y saben que sus adversarios cambian o se cansan. Todo está en mantenerse firmes en la misma posición.


Calle de mano única
Mirador político-El Presidente parece estar en un callejón sin salida: si continúa aplicando el programa acordado con el FMI va a perder las elecciones. Si, por lo contrario, no lo hace habrá riesgo cierto de un nuevo default e hiperinflación.
Sergio Crivelli para La Prensa
17-04-2019


Mauricio Macri parece estar en un callejón sin salida: si continúa aplicando el programa acordado con el FMI va a perder las elecciones. Si, por lo contrario, no lo hace, congela precios, aumenta salarios y jubilaciones por decreto y estimula artificialmente el consumo (en pocas palabras, hace la gran peronista), se acabarán los préstamos de dólares a tasa baja, habrá riesgo cierto de un nuevo default y la hiperinflación estará la vuelta de la esquina.

Esa es su situación a seis meses de las presidenciales, pero no se trata de un callejón sin salida, sino más bien de una calle de sentido único y todo indica que el presidente ya decidió no volver sobre sus pasos. No encarar a contramano de lo que viene haciendo desde que abandonó la ilusión del gradualismo. Más aún, persevera ostensiblemente en su conducta en momentos en que políticos propios y ajenos le reclaman por los medios que ponga plata en la calle, porque de lo contrario va a perder la elección.

La incógnita que subsiste no es por lo tanto si Macri seguirá aferrado a su estrategia, sino cómo responderán los factores de poder y los votantes a la decisión de no cambiar de rumbo, a pesar de que todas las señales (encuestas, elecciones provinciales) muestran que si no lo hace tiene amplísimas posibilidades de perder y Cristina Kirchner de volver a la Casa Rosada de la mano de las clases bajas y medias enojadas porque "la plata no alcanza", debieron pasarse de la Coca Cola a la Manaus o prescindir del "delivery".

Después de practicar una suerte de populismo de bajas calorías para ganar en 2017, el hoy desacreditado gradualismo, la realidad puso al presidente ante un nuevo escenario. Los dólares huyeron, la inflación escaló y tuvo que recurrir al Fondo. Bajo esas nuevas circunstancias tuvo que hacer lo que dice el realismo económico más crudo: reducir el gasto público y frenar la emisión de moneda con que financiaba el déficit fiscal.

¿Cómo respondió el "establishment" económico ante este giro? Los empresarios remarcaron ferozmente. Primero por la devaluación y después de manera preventiva. Tuvieron lo que Macri llamó el lunes con un eufemismo "comportamientos culturales que cuesta erradicar". Los formadores de precios actuaron así por un doble temor. Uno, que Macri ceda al reclamo de sus socios radicales y regule los precios. Otro, que pierda las elecciones y vuelva Guillermo Moreno. Eso explica en buena medida que la receta ortodoxa no haya funcionado. La desconfianza es un factor no monetario, pero clave a la hora de fijar el valor del peso.

Queda entonces como única incógnita el compartamiento del electorado. En este punto el escenario es cada día más claro. El candidato peronista que no sea demasiado corrupto y que al mismo tiempo permita seguir con el consumo artificial, el gas y la electricidad casi gratis, etcétera, etcétera, no aparece, por lo que habrá que elegir entre el realismo económico de Macri y el retorno de Cristina Kirchner, Kicillof, De Vido, Jaime, D´Elía, de Mendiguren, etcétera. Esa es la prueba a la que será sometida la sociedad en una elección crucial: aceptar la inevitabilidad del ajuste o desandar el camino y circular a contramano como lo hizo durante los últimos 70 años. No hay mucho más disponible. (laprensa.com.ar)


El futuro del juez Ramos Padilla, en manos del presidente Macri
Ivan Ruiz para La Nacion
16-04-2019


Mauricio Macri tendrá en sus manos el futuro del juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla. El Presidente tendrá en cuestión de días a su firma la posibilidad de nombrarlo al frente del Juzgado Federal N°1 de La Plata, después de que hoy, el Consejo de la Magistratura aprobara por mayoría la terna que el magistrado encabeza.

El plenario del Consejo aprobó hoy por mayoría (el juez Ricardo Recondo se abstuvo) la terna: el primer lugar fue para Ramos Padilla; segundo quedó Jorge Di Lorenzo, secretario letrado el Juzgado Federal N°3 de La Plata, y el tercero fue Laureano Durán, secretario letrado de la Cámara Federal de La Plata. El juzgado de La Plata es clave porque además de ocuparse de la competencia penal del distrito se encarga de organizar las elecciones en la provincia de Buenos Aires, el bastión de votos más importante del país. Un juzgado que, justamente por estas atribuciones, sufrió movimientos en los últimos años impulsados tanto por el kirchnerismo como por Cambiemos. Ramos Padilla se convirtió en las últimas semanas en uno de los jueces con mayor exposición pública con la explosión del caso D'Alessio, que involucró a distintos personajes del ámbito judicial, político y empresarial en tareas de presunto espionaje ilegal. El Gobierno, incluso, impulsó un pedido de juicio político contra el juez por un supuesto mal desempeño de ese expediente. Después del aval que dio hoy el Consejo, ahora será el Poder Ejecutivo el que decida el futuro del juez Ramos Padilla. ¿Se quedará en Dolores con la instrucción de una causa incómoda para el Gobierno? ¿O lo nombrarán en La Plata y dejarán en sus manos la organización electoral? Desde el oficialismo no había dudas: "Es un juez demasiado politizado para asignarle la competencia electoral", repitieron distintas fuentes. De todas formas, la "mesa chica" de temas judiciales todavía no analizó el tema en la Casa Rosada. Desde el oficialismo, sin embargo, pronostican una definición lenta sobre el asunto, que incluye también el aval del pliego de Ramos Padilla por parte del Senado. Es decir, en el caso de que finalmente sea el elegido por el Ejecutivo y por el Senado, los más es que su designación no se materialice hasta después de las elecciones presidenciales.

El candidato de consenso

El favorito para quedarse con el juzgado electoral de La Plata es Laureano Durán, que había quedado séptimo en el orden de mérito, pero que subió varios puestos con la entrevista personal. Es el postulante que despierta consenso tanto en el oficialismo como en el peronismo, informaron fuentes judiciales.

Durán ya subrogó ese juzgado durante los comicios presidenciales de 2015. Fue elegido por el kirchnerismo para ocupar esa silla caliente, pero su trabajo fue elogiado entre sus pares, incluso desde algunos miembros de la mesa judicial del Gobierno, que ahora lo señala como su favorito. Durán fue removido por un fallo de la Corte Suprema en diciembre de 2015 y la competencia electoral bonaerense quedó a cargo de la jueza María Servini, después de Juan Manuel Culotta, que organizó las elecciones legislativas de 2017. Ahora lo subroga el juez Alfredo Ziulu, cuyo mandato probablemente incluya las próximas elecciones presidenciales, aunque eso dependerá, justamente, de los tiempos que lleve este concurso.


El Gobierno elimina por decreto las listas colectoras
Lo definirá mañana el Presidente Fuente: Archivo
Jaime REosemberg para La Nacion
11-04-2019


A poco más de dos meses del cierre de listas para las elecciones presidenciales, el gobierno del presidente Mauricio Macri definirá mañana, por decreto, el final de las listas colectoras establecidas por Cristina Kirchner en 2011. El decreto, según confirmaron altas fuentes oficiales, establece el fin de las listas colectoras, incluida en la ley de reforma política aprobada por la Cámara de Diputados en 2016, y rechazada por el Senado, que cuestionaba el sistema de voto electrónico que el Gobierno intentó establecer durante aquel debate. En el Gobierno rechazaron la vinculación entre el decreto, que llevará la firma del Presidente, y la posibilidad de que el kirchnerismo y el PJ moderado acuerden un solo candidato a gobernador bonaerense con distinto candidato a Presidente. "Las impuso Cristina por decreto y para su provecho personal. No figuran en la Constitución y no hay nadie que seriamente diga que son útiles", afirmaron desde el oficialismo. "La proliferación de esta práctica genera confusión en el electorado e inequidad entre los competidores, y tiene por consecuencia la fragmentación del sistema político", afirma en sus considerandos el decreto, elaborado en la secretaría de Asuntos Institucionales del Ministerio del Interior, que encabeza Adrián Pérez. Desde esas oficinas recordaron que tanto Macri como el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, se manifestaron en contra del uso de listas colectoras. "Basta de estas listas que se acoplan, colectoras, candidaturas múltiples, que claramente no ayudan a respetar la decisión democrática del pueblo", afirmó el Presidente en el texto de presentación de la reforma política, a mediados de 2016.

Lo cierto es que la eliminación de las colectoras complicará los planes del peronismo y el kirchnerismo, que sostienen conversaciones para unificar fuerzas y derrotar a Vidal en las elecciones a gobernador, aunque aún no se vislumbraba quien de todos los candidatos en danza (Axel Kiciloff, Felipe Solá o el propio Sergio Massa si no jugara la presidencial) podría representar al conglomerado opositor. "Se invitará a las provincias a adherir al decreto" explicaron en un despacho oficial, dónde no negaban que la eventual unidad opositora preocupaba a Vidal y su mano derecha, Federico Salvai. El decreto, pulido en la secretaría de Legal y Técnica a cargo de Pablo Clusellas, establece además la eliminación de las candidaturas múltiples, utilizadas durante los últimos años por partidos de izquierda que eran, a la vez, candidatos a presidente y a legislador. El decreto de Cristina de 2011 sirvió, paradójicamente, a Cambiemos: en 2015, Gerardo Morales fue, a la vez, candidato a gobernador de Jujuy con Macri y Massa en distintas boletas. A partir de mañana, la práctica quedará abolida, aunque el tiempo límite es el 15 de mayo, fecha tope para la convocatoria a elecciones nacionales. (lanacion.com.ar)


Análisis de Joaquín Morales Solá
10 de abril de 2019
A continuación, sus principales conceptos:


Lo que dice Marcos Peña en el Congreso es, fundamentalmente, que están administrando la bomba que dejó el kirchnerismo. Tiene razón, pero también está haciendo una autocrítica porque ellos pecaron de optimismo cuando asumieron. Se le reprocha al Gobierno inflación alta y que el dólar se escapa: lo primero pasaba con el kirchnerismo y lo segundo no porque estaba el cepo, con dólar flotante como ahora probablemente hubiese sido distinto. La deuda Cambiemos la hizo crecer, porque había un déficit muy grande. Ante esa situación o se toma deuda, o se hace un ajuste salvaje que Macri no quiso hacer, o se emite moneda, que es lo que hacía el kirchnerismo, y aumenta más la inflación. También es relevante que el kirchnerismo no se endeudó porque no le prestaban. Habían roto con el FMI y los mercados no le creían. Creo que el kirchnerismo hubiese contraído deuda si hubiese podido hacerlo. Se demostró hoy en el Congreso es un choque que tiene que ver con las elecciones. Se demostró que el Presidente no tiene Parlamento hasta después de las elecciones, si gana. Hoy se vio otra fase de la campaña electoral que ya está en marcha, al peronismo convergiendo en el Congreso en contra de Cambiemos y del presidente Macri. En esto, en el antimacrismo, el peronismo encuentra su unidad. Por lo tanto, va a ser muy difícil que Macri cuente con el Parlamento de acá a fin de año. Si lo necesita para algún proyecto, no lo va a tener. Hay una situación de ruptura del gobierno de Macri con los bloques peronistas del Congreso porque están los dos en campaña electoral.

En cuanto a los gobernadores provinciales, no están acompañando ni a Macri ni a Cristina , y creo que Cristina se dio cuenta de esto. Ella y su equipo venían con un ímpetu ganador en dos provincias claves, Neuquén y en Río Negro , y no ganaron. En ambos casos ganaron partidos que no son del kirchnerismo pero tampoco son macristas, aunque tienen una relación amable con el Gobierno nacional, es otro partido.

El oficialismo nacional festejó que no ganó el kirchnerismo, pero Cambiemos tampoco ganó. Los resultados de Cambiemos fueron pésimos en ambos casos. Se está viendo que las provincias resuelven sus situaciones locales sin aferrarse ni a Cristina ni a Macri. Es importante porque creen que los dos líderes de la polarización les perjudican en sus territorios a ellos. Donde puede influir mucho Cristina Kirchner es en la provincia de Buenos Aires, es el único lugar. Porque en el conurbano bonaerense es imbatible. Y acá no hay ballottage. El proyecto es que un solo candidato peronista vaya en todas las listas de los distintos candidatos a presidente peronistas. Esto significaría un serio riesgo para María Eugenia Vidal . Creo que ella va a modificar esa parte de la ley de las PASO, porque eso está en un decreto reglamentario de la ley que fijó las PASO. Bastaría con un decreto del presidente Macri para cambiar esto, porque no está en la ley, está en un decreto que reglamenta la ley, entonces otro decreto lo puede modificar. Creo que el Gobierno lo va a hacer rápidamente, creo que esta semana. (lanacion.com.ar)


Volvió Cavallo: "Tratar de evitar una devaluación con tasas altas lleva al fracaso"
Entre otros consejos, el exministro de Economía recomendó pactar salarios y jubilaciones, para desindexar la economía.
Perfil.com
9-04-19


El exministro de Economía Domingo Felipe Cavallo fue entrevistado en el programa La Mirada, de Canal 26, y dejó frases picantes, entre las cuales realizó una encendida defensa de su gestión durante el gobierno menemista. "Hubo una demonización de los '90 que empezó con (Eduardo) Duhalde y continuó con (Néstor) Kirchner". Asimismo, el economista opinó: "La herencia que dejaron los '90 fue totalmente favorable para el crecimiento de la Argentina, porque había habido mucha inversión. Es cierto que hubo recesión en los últimos años, pero en circunstancias internacionales muy desfavorables y por una desmanejo financiero de las provincias". En ese sentido, afirmó que la dirigencia política ha repetido "eso de que el problema argentino empezó en el 1976 con las políticas de los militares, a los que ellos llaman neoliberales, y que resurgió con el neoliberalismo que yo le ayudé a implementar a Menem". Pero Cavallo también se criticó a quienes dicen que Argentina estuvo mal durante los últimos 70 años: "Se ha popularizado esa idea y se olvidan de la década de los '90 en la que tuvimos 10 años de estabilidad y que prácticamente no tuvimos inflación". Respecto de esta época, de la cual él fue un emblema, destacó que hubo siete años de "crecimiento bien significativo". Por otra parte, Cavallo enfatizó que el contexto recesivo, con otros gobiernos, fue mucho más profundo: en principio habló de "15 años de estanflación", entre los que contabilizó el período que va desde el Rodrigazo (1975) hasta la llegada de Carlos Menem. Y también señaló el freno de la economía en la actualidad: "El período de estanflación, que empezó en 2012, ya lleva 8 años. Sería terrible que termine en otra hiperinflación. Sería dramático para la sociedad argentina". Con el correr de la conversación, llegó el momento de mencionar qué haría él si estuviera al frente de la economía. "El dólar podría ayudar a estabilizar si se dejara que muchos contratos se hagan en dólares. Algo que haría yo en este momento, si fuera Macri, es disponer que los contratos laborales se puedan pactar en dólares. Lo mismo las jubilaciones". Cavallo: "Me tendrían que hacer un monumento" El padre de la Convertibilidad aclaró que esta medida no implicaría una obligatoriedad, sino una libertad de pactar. Respecto de las ventajas de esta propuesta, explicó: "Se puede resolver el problema de la indexación, que es una forma de perpetuar la inflación". En varios pasajes de la nota habló de la importancia de tener una economía que no esté indexada, "porque los más poderosos, por más aumentos de salarios que le den a los trabajadores, siempre van a ver la forma de que los precios aumenten más". "Es mucho más importante diseñar un sistema cambiario - monetario que remueva la expectativa de que puede haber una fuerte devaluación, porque entonces las tasas de interés se van a desplomar. Esto de pretender evitar la devaluación o la suba del dólar con tasas de interés tan altas es la mejor forma de fracasar", consideró, en lo que puede leerse como una fuerte crítica a este gobierno y a este Banco Central, que utilizan las Leliq para contener el alza en el tipo de cambio. El Gobierno prepara un paquete de medidas para reactivar la economía y reducir la inflación Para reforzar esta último, añadió: "Si no hay un régimen monetario - cambiario que asegure la estabilidad, todos los que quieren desvalorizar los ahorros, los salarios y bajar el gasto público dicen 'más devaluación, más devaluación'". Y advirtió que, en un momento, "eso termina en hiperinflación". "Estafa nacional". Además de haber sido el funcionario estrella del gabinete de Menem, Cavallo estuvo también en el gobierno de Fernando De la Rúa, aunque no terminó de la mejor forma. Sin embargo, él insistió en remarcar que la fase más dura de la crisis no fue aquella en la que él estuvo al frente sino la que le siguió. "Los intereses corporativos, fundamentalmente de los que estaban fuertemente endeudados en dólares y que se querían sacar las deudas en dólares de las espaldas, con De Mendiguren como vocero, produjeron la gran estafa nacional que se llamó pesificación". El mencionado Juan Ignacio De Mendiguren fue ministro de la Producción del gobierno de Duhalde, entre 2002 y 2003. En su crítica hacia él y hacia el gobierno duhaldista en general, Cavallo prosigió: "A los que tenían dólares en los banco les devolvieron papel pintado. Si no hubiesen hecho la pesificación no hubiera sucedido esa devaluación tremebunda", agregó.J.P.A./D.S. (perfil.com)